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                  "¿Adicto  yo? ¡Por favor! "

Sabine Honoré

 AQUÍ VA UNA ADIVINANZA: ¿Qué aspecto de la comunicación actual es, a la vez, local y mundial, personal y público, constructivo y destructivo, todo al mismo tiempo? Si pensaste en Internet, ¡acertaste! 

Internet fue creada hacia fines de la década de 1960 para que los investigadores del Departamento de Defensa de los Estados Unidos pudieran compartir información. Solo la entendían los expertos. Hoy día, hasta los niños la usan. Con solo presionar unas teclas, podemos conectamos instantáneamente con personas que están al otro lado del mundo. Podemos estudiar una carrera sin salir de casa; comprar y vender artículos diversos; realizar transacciones bancarias; investigar y distribuir información; compartir nuestros pensamientos más íntimos con amigos o desconocidos. ¡Hasta podemos buscar pareja!
Por más útil y conveniente que sea, al igual que otras cosas buenas, si se usa en exceso Internet puede ser dañina e interferir con nuestra vida diaria y nuestras relaciones. ¿Dónde trazar, entonces, la línea divisoria? ¿Qué significa usarla «demasiado»?

                                    ¿Qué es la adición a Internet?

Según la Dra. Kimberly Young, investigadora y terapeuta destacada, “adicción” es un término amplio que cubre una amplia variedad de conductas y problemas de control de los impulsos. Existen al menos cinco tipos específicos de adicción a internet.
1. Adicción al sexo, que incluye ver, descarga e intercambiar pornografía  o visitar salas de chat de fantasías sexuales.

2. Adicción a las relaciones, que abarca las amistades de las salas de chat, videojuegos de rol o grupos de discusiones que reemplazan
a los amigos y la familia de la vida real.

3. Compulsiones en línea, como apuestas, adicción a las subastas
y compraventas compulsivas en nea.

4. Sobrecarga informativa, que incluye la navegación o búsquedas compulsivas.

5. Adición a la computadora, que se manifiesta por el juego obsesivo o por la obsesión con los aspectos de programación informática.

Fuente: http://helpguide.org/mental/internet/internet_cybersex_addiction.htm



Tengo que confesar que más de una vez me doy cuenta de que he pasado horas en la computadora cuando solo había planeado revisar mi buzón de correo. ¿Significa eso que soy adicta a Internet? ¿Quiénes son las personas que suelen verse más afectadas por este problema?

                                                 ¿Quiénes son más susceptibles?

1. Quienes sufren de ansiedad. Puede usarse Internet como distracción de las preocupaciones y los temores.

2. Quienes están deprimidos. Internet puede ser un escape de depresión, pero demasiado tiempo en línea puede empeorar la situación.

3. Quienes tienen otras adicciones.  Muchos adictos a internet sufren de otras adicciones como por ejemplo las drogas,  alcohol las apuestas y el sexo.

4. Quienes carecen de amigos. Los adictos a Internet a menudo usan sitios de redes sociales mensajes instantáneos  o juegos en línea como una manera segura de establecer nuevas relaciones y relacionarse con más confianza con los demás.

5. Quienes están estresados. Si bien algunos usan Internet para aliviar el estrés, esto puede resultar contraproducente. Cuanto más tiempo pasamos en línea más elevados serán os niveles de estrés
Fuente: http://helpguide.org/mental/internet/internet_cybersex_addiction.htm



 

Es probable que ninguna de las condiciones previas le concierna. Aun así, puede que al igual que yo, se pregunte si debería ser más moderado en el uso de Internet. Si bien las señales de adicción a Internet varían de una persona a otra según los expertos, existen varias señales generales de advertencia:

                                                          Cinco señales

1. Perder noción del tiempo. ¿Sueles pasar más tiempo en Internet que lo que habías pensado en un primer momento?

2. Tener problemas para cumplir con deberes. ¿Descuidas tus tareas y responsabilidades porque has estado ocupado en línea?

3. Aislamiento de la familia y los amigos. ¿Está sufriendo tu vida social debido a todo el tiempo que pasas en línea? ¿Estás descuidando a tu familia y tus amigos?

4. Sentimientos de culpa. ¿Escondes o mientes en cuanto a la cantidad de tiempo que pasas en Internet y lo que haces cuando estás en línea?

5. Sentimiento de euforia cuando está en Internet. ¿Usas Internet como una salida cuando estás estresado, triste o para obtener gratificación sexual y excitación?
 
Fuente: http://helpguide.org/mental/internet/internet_cybersex_addiction.htm

 

Si alguno de los síntomas o señales mencionados más arriba le suenan familiares porque se manifiestan en su vida o en la vida de alguien que usted conoce o que es importante para usted, además de buscar ayuda profesional, aquí presentamos algunas ideas que podrían ayudarlo:

                                                                         Cinco recomendaciones

1. Haz una lista de todas las cosas que de las de hacer cuando pasas demasiado tiempo en Internet. Disminuye entonces el tiempo que pasas en Internet y dedícate a hacer algunas de esas actividades.

2. Ponte metas razonables y respételas. Toma descansos frecuentes, realiza alguna otra actividad.

3
. Cambia tus hábitos. Si pasas el final del día en Internet, comienza a limitar su uso solo a las mañanas, o alterna entre la mañana la noche.

4
. Examina los temas subyacentes. Con frecuencia, el uso excesivo de internet es síntoma de algún otro problema por ejemplo sentimientos de vacío o inseguridad. Busca ayuda profesional

5. Busca amigos que no sean fanáticos de Internet. En lugar de tratar de convertirlos al poder y la magia de la Red, entiende
que la vida es más que Internet. Conéctate con el mundo ajeno a Internet.

Fuente: http://wwucsfhr.ucsf.edu/index.php/assist/balancning-your-internet-use

 

Dios quiere el primer lugar de nuestra vida. Quiere nuestro tiempo, nuestra dedicación y nuestro amor, y el tiempo excesivo que pasamos en Internet podría ser bien usado en actividades más productivas tales como cultivar una mejor relación con Dios y con nuestros semejantes. El apóstol Pablo nos aconseja: “Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor” (Efesios 5: 15-17).
La mejor fuente de ayuda que podemos hallar para vencer la adicción a Internet se encuentra en Dios. Cuando le pedimos que nos ayude en nuestra determinación de cambiar y de resistir la tentación, Él ciertamente lo hará, y podremos decir con confianza: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4: 13).  

Sabine Honore es editora asociada de APIA.


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Tomado de Prioridades Año 7 - Agosto 2011, APIA, Págs. 4-5.