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Fuentes de Agua Viva o Cisternas Rotas


Índice

CAPITULO 1

PRELIMINAR: DIOS — LA FUENTE DE SABIDURÍA

CAPITULO II

LA ESCUELA CELESTIAL

ÁNGELES MAESTROS

El lugar de Lucero en la Escuela de Cristo

LA RAZÓN TOMA EL LUGAR DE LA FE

Carácter del Maestro Verdadero

LA CREACIÓN ESCOGE MAESTROS

Nacimiento del Sistema Rival de Educación

CAPITULO III

LA ESCUELA EDENICA

Creación

La mente — La más elevada forma de la creación

El Hogar del Eden
Las materias enseñadas en la primera escuela de la tierra.

Métodos de Instrucción

Una lección de fe

Efectos de la Duda

Eva fue engañada por depender de las percepciones sensoriales

Un cambio en la mente de Adán

Evidencia de una mente cambiada

Muerte espiritual, el primer resultado del Pecado

Educación verdadera y redención

Degeneración física

La ciencia falsa y la muerte

La verdadera ciencia de la vida

CAPITULO IV

LA HISTORIA DE QUINCE CENTENARIOS

Dos escuelas antes del diluvio.

Carácter desarrollado en la escuela mundial.

Efectos en el Gobierno

Origen de la falsa filosofía

La vida de la ciudad incapacita la mente para la verdad

Enseñanzas científicas antidiluvianas — Contra la Palabra de Dios

Una educación por vista y no por fe

Diluvio, el resultado de una educación errónea

Métodos erróneos de educación causan la separación del Espíritu de Dios

Fe — La base de una nueva educación

 “Hemos de repetir las palabras de los pioneros de nuestra obra, quienes supieron lo que cuesta buscar la verdad como un tesoro escondido, y quienes trabajaron para poner el fundamento de nuestra obra. Avanzaron paso par paso bajo la influencia del espíritu de Dios... la palabra que me ha sido dada es: “Permita que aquello que estos hombres han escrito en el pasado sea reproducido”.

“La historia de las primeras experiencias  en el Mensaje será un poder para soportar el genio maestro de las decepciones de Satanás” (Pág. 26,). “Los portadores del estandarte que han caído en la muerte deben hablar a través de la reimpresión de sus escritos. Se me ha instruido que aquí sus voces deben ser escuchadas. Deben dar sus testimonios acerca de lo que constituye la verdad para esta tiempo” (Pág 32) — Counsels to Writers and Editors. Consejos a Escritores y Editores.

Como en el huerto del Edén, el asunto está enfocado sobre la educación. ¿Escucharán los Adanes y Evas modernos la palabra de sabiduría, pondrán atención a las enseñanzas de Dios el Creador y seguirán su plan que conduce a la vida eterna? ¿O escucharán ellos las falsedades de Satanás, aceptarán sus instrucciones y planes, los cuales conducen a la muerte eterna? Todo el cielo está interesado y esperando para ver el resultado.

La muerte de los hombres no marca el fin del cumplimiento de los principios de educación que la Inspiración revela: “No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos dirigió y sus enseñanzas en nuestra historia pasada” (Pág. 96). El trato de Dios con su pueblo debería repetirse frecuentemente... La historia pasada de 1a causa de Dios necesita ser traída frecuentemente ante el pueblo, jóvenes y ancianos” (6T, Pág. 354 y 365).

Es interesante notar esta promesa de un retomo a los principios de educación como fueron dados por Cristo:

‘Nuestras  instituciones de aprendizaje pueden caer en conformidad mundanal. Paso por paso pueden avanzar hacía el mundo; pero son prisioneros de esperanza, y Dios las corregirá e iluminará y las traerá de regreso a su posición correcta de distinción con el mundo. Cuando los estudiantes estén imbuidos con el  espíritu de la verdadera religión  sin macula, verán que hay una gran obra que nacer en el reglón donde Crista trabajó, y el tiempo que utilizaban para los placeres será dedicado para hacer ferviente obra misionera. Se esforzarán para hacer bien a todos los que los rodean, para levantar almas que están cargadas con el desánimo y para iluminar a aquellos que están en la oscuridad del error. Se vestirán con el Señor Jesucristo y no harán provisión de la carne para entregarse a la lascivia (Revíew and Herald, enero/9/1 984).

Queremos reconocer la utilidad de la información y material que se encuentra en las obras de “Álbum del Aniversario de Oro” y “Cincuenta años de Progreso en Madison” 1904-1954, publicadas por el cuerpo de editores del Colegio de Madison, la Asociación de Alumnos y la Asociación de Estudiantes.   

Es la sincera y amorosa esperanza de aquellos que han impreso este volumen en que usted, de nuevo, con oración, analice lo que este autor ha escrito, y tenga sed para beber de la Fuente de Agua Viva que, fluye del trono de Dios.

CAPITULO 1

PRELIMINAR: DIOS — LA FUENTE DE SABIDURÍA

 

“Ciertamente la plata tiene sus venenos y el oro su forma. El hierro se saca del polvo y de la piedra es fundido el metal. De la tierra nace el pan y debajo de ella estará como convertida en fuego. Lugar hay cuyas piedras son Zafiro y sus polvos de oro. Senda que nunca la conoció ave, ni ojo de buitre la vio. Nunca la pisaron animales, ni león pasó por ella. Empero ¿dónde se hallará la Sabiduría? Y ¿dónde está el lugar de la prudencia?... No conoce su valor el hombre, ni se halla en la tierra de los vivientes. El abismo dice: no está en mí, y la mar dijo: ni conmigo. No se dará por oro, ni su peso será peso de plata”.

El oro no se le igualará, ni el diamante, ni se trocará por vaso de oro fino.. ¿De dónde, pues, vendrá la Sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?.., Dios entiende el camino de ella y él conoce su lugar. (Job 28).

A veces el hombre siente que él entiende el camino de la Sabiduría y se jacta de conocer su lugar. El puede entenderla en cierta medida, puede hablar el lugar donde mora, pero este conocimiento proviene de una sola manera, y solamente una.

El que entiende el camino de ella y conoce su lugar, abre un canal que comunica a la tierra con la fuente de vida

En la creación del universo esa Sabiduría fue manifestada. “Cuando él hizo ley a la lluvia y camino al relámpago de los truenos, entonces la veía él y la manifestaba; la preparó y la descubrió también (Job 28: 26, 27) LA SABIDURÍA DEL ETERNO Está escrita en toda la creación. “Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la Sabiduría y el apartarse del mal es la inteligencia.” (Job 28: 28).

En otras palabras, cuando el hombre vive en armonía con Dios, esto es, cuando físicamente actúa de acuerdo con las leyes que rigen el universo, mentalmente sus pensamientos son del Padre y espiritualmente su alma responde al atrayente poder de amor, ese poder que controla la creación, entonces él ha entrado en el camino real que conduce directamente a l Sabiduría.

¿Dónde está el saber? Está implantado en cada corazón humano deseando manifestarse para comunicarse con la Sabiduría Dios por su Sabiduría de vida, es como un gran imán que atrae a la humanidad hacia sí mismo. Tan compacta es la unión, que en Cristo se encuentran escondidos todos los tesoros de Sabiduría y Conocimiento. En un hombre— hombre de carne y sangre como cualquier otro hombre que vive — allí mora el Espíritu de Sabiduría. Más que esto, en Él están “escondidos los tesoros de Sabiduría”; y aquí la vida de Emanuel sostiene un testimonio constante, que la Sabiduría de las edades es accesible para el hombre. Y el registro agrega: “En él estáis completos” (Col. 2:10).

Esta Sabiduría trae vida eterna, porque en él están “escondidos tesoros de Sabiduría”, “En él estáis”, “Esta es la vida eterna, qué te conozcan a ti el único Dios verdadero”.

Cristo, en el pozo de Jacob explicó a la mujer samaritana y a través de ella a ti y a mí los medios para obtener Sabiduría. El pozo de agua viva, de cuyas profundidades tomaron los Patriarcas para ellos, sus hijos y sus ganados, el cual él ha donado como un rico legado a las generaciones sucesivas, él bebió y bendijo su nombre, simboliza mundialmente la Sabiduría. Hoy el hombre tergiversa esto por la Sabiduría descrita en Job, de la cual Dios entiende su camino y conoce su lugar. Cristo habló de esto más tarde cuando dijo: “Si conocieses el don de Dios, y quien es el que te dice: Dame de beber, tú pedirías de él, y él te dará agua viva”, “Si alguno tiene sed venga a mí, y beba” (Juan 4:10).

¿Por qué, entonces si sólo con pedir se puede obtener Sabiduría y tomar esa bebida espiritual, no todos están llenos de ella? La fuente fluye gratuitamente. ¿Por qué no todos están satisfechos? Sólo hay una razón:

El hombre en su búsqueda acepta el engaño en lugar de la verdad. “Esto embota sus sensibilidades a tal punto que lo falso parece verdad y la verdad parece falso”.

¿Dónde está el sabio? ¿No ha enloquecido Dios la Sabiduría del mundo ‘ (1 Cor. 1:20).

“Empero hablamos de Sabiduría entre perfectos, y Sabiduría no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo que se deshacen, más hablamos Sabiduría de Dios en misterio, la Sabiduría oculta... La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció” (1 Cor. 2:6, 7,8).

Hay una distinción entre la Sabiduría de Dios y la de este siglo. ¿Cómo podemos alcanzar una vida más elevada, la Sabiduría real y verdadera? Hay cosas que “ojo no vió, ni oreja oyó”, las cuales los ojos deben ver y las orejas oír, y esto “Dios nos reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios” (1 Cor. 2:10).

Al hombre, si es nacido del Espíritu le es dado un punto de vista espiritual que penetra lo infinito y habita el alma para comunicarse con el Autor de todas las cosas. No es de extrañar que el cumplimiento de estas posibilidades en sí mismo condujo al salmista a exclamar: “Mas maravillosa es la ciencia que mi capacidad, alta es, no puedo comprenderla” (Sal. 139:6).

Y el mismo Pablo exclamó: “Oh, profundidad de las riquezas de la Sabiduría y de la ciencia de Dios” (Rom. 11:33).

“Porque ¿quién conoció la mente del Señor?” (1 Cor. 2:16). “Nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Cor. 2:11). ‘Nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado (1 Cor. 2:12). Por consiguiente, se nos es dado poder de comunicamos con Él y de adentramos en los misterios de otra manera impenetrables.

La educación está mezclada con la Sabiduría. Si lo está con la Sabiduría de este siglo (mundo) entonces es una educación mundanal, pero si lo aplicamos del otro lado, es la búsqueda de la Sabiduría de Dios, es Educación Cristiana. Sobre estos dos puntos se sostiene la controversia entre el bien y el mal.

El triunfo de la verdad colocará a los defensores de la Educación Cristiana en el reino de los de los cielos.

“Dios es espíritu, y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que le adoren (Juan 4:24).

Esa educación que vincula al hombre con Dios, la fuente de Sabiduría, y el Autor y Consumador-de nuestra fe, es una Educación Espiritual y prepara el corazón para aquel reino Celestial.

CAPITULO II

LA ESCUELA CELESTIAL

El trono de Dios, el centro en torno del cual giraban los mundos que salieron de las manos del Creador fue la escuela del Universo. El sustentador de los mundos fue él mismo, el gran Maestro, y su carácter, amor, fue el tema de contemplación. Cada lección fue una manifestación de su amor. Para ilustrar el trabajo de las leyes de la naturaleza, este Maestro tuvo que hablar solamente, y delante de todas las multitudes atentas apareció lo creado: “Porque él dijo, él mandó, y existió (Salmos 33:4).

Los ángeles y los seres creadores de otros mundos incontables fueron los estudiantes. Los estudios se iban a extender por la eternidad, las observaciones se llevaron a cabo por el espacio ilimitado, e incluía todo desde la fuerza más pequeña hasta la más grande, desde la formación de una gota de rocío hasta la construcción de los mundos y el crecimiento de la mente. (Para finalizar este estudio, si semejante expresión es permisible, significaba entonces alcanzar la perfección del creador mismo).

ÁNGELES MAESTROS

 

A las huestes Angélicas se les dio un trabajo.

Los habitantes de los mundos estaban bajo prueba. Era el gozo de los Ángeles ministrar y enseñar a las otras criaturas del universo.

La ley de amor estaba escrita en todo lugar, constituía el estudio constante de los seres celestiales. Cada pensamiento de Dios fue recibido por e1los y conforme vieron la obra de sus planes se presentaron ante el el Rey de reyes, diciendo: “Santo, Santo, Santo”. La eternidad entera era demasiado corta para revelar su amor.

El lugar de Lucero en la Escuela de Cristo

El Padre y el Hijo se reunían generalmente en consejo. Envuelto en esa gloria, el universo entero esperaba la expresión de su voluntad unánime.

Por ser un querubín cubridor Lucifer era el primero de toda la hueste Angélica en poder y majestad.

Él miraba, escuchaba y sabía todo, excepto las profundas determinaciones, las cuales el Padre de toda la Eternidad había designado en su Hijo.

“Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno con el Padre eterno, uno en naturaleza, en carácter, en propósito, el único ser que podía participar en todos los consejos y determinaciones de Dios. El Padre obró por medio de su Hijo en la Creación de tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades, todo fue creado por él y para él” (Col. 1:16). Los Ángeles son los ministros de Dios, que irradian la luz que constantemente dimana de la presencia de él y valiéndose de sus rápidas alas se apresuran a ejecutar la voluntad de Dios.

Pero el Hijo, el ungido de Dios, la “misma Imagen de su sustancia”, el “resplandor de su gloria”, “sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia”, tiene la supremacía sobre todos ellos. Lucifer, “hijo de la mañana”, tú eras el sello de la perfección, lleno de Sabiduría y acabado n hermosura... toda piedra preciosa era tu vestidura... Tú, querubín grande, cubridor. Yo te puse en el Santo monte de Dios, allí estuviste, en medio de piedras de fuego has andado” (Ezeq. 28:12-14). Aquel que rodeó el trono de Dios, el que estuvo en el monte de la congregación al lado del norte y que caminó entre aquellas piedras vivientes que destellaban con el resplandor de la gloria reflejada, miró al consejo y envidió la posición del Hijo.

 

LA RAZÓN TOMA EL LUGAR DE LA FE

Hasta este momento todos los ojos estaban fijos de manera instintiva en el centro de luz. Pero una nube oscureció la gloria del querubín cubridor. Fijó su mirada en sí mismo, pensó que había sido engañado. ¿No había sido él, Lucifer, el portador de luz y gozo a los  mundos del más allá? ¿Por qué no debía ser reconocido su poder? ‘Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad”. “ Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu Sabiduría a causa de tu resplandor” (Ezeq. 28: 15, 17)

“Tú, que decías en tu corazón: subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré a los lados del aquilón, sobre las alturas de las nubes subiré y será semejante al Altísimo (Isa. 14: 13, 14).

Carácter del Maestro Verdadero

Mientras que Lucifer razonaba en estos términos, Cristo, envuelto en la gloria de su Padre, estaba ofreciendo su vida para el mundo en su creación.

El pecado no había entrado aún, el mundo no había sido creado todavía, pero ya los planes fueron establecidos y el Hijo dijo: “Si el pecado entra, yo estoy, desde este momento, con aquellos que ahora creamos caída significará mi vida en la tierra. Nunca mi corazón se había entregado tanto por ninguna creación como lo ha sido en ésta. El hombre en su hogar terrenal deberá tener la más alta expresión de Nuestro amor, y por él mi amor demanda que Yo entregue mi vida desde el momento de su creación”. ¡Qué maravilloso don! ¡Oh, qué amor tan abnegado! ¿Cómo podía ese querubín cubridor, en el momento que el Hijo entregaba su vida planear para su propia exaltación? El cielo fue lleno de dolor, el primer dolor que existía. El coro celestial calló: las piedras vivientes sostuvieron su brillo. El silencio se dejó sentir en todo el Universo.

LA CREACIÓN ESCOGE MAESTROS

Se dio oportunidad para el arrepentimiento pero el orgullo cerró toda posibilidad. La piedad y la admiración que tenían hacia el Dirigente de las huestes condujeron a muchos a sentir que Dios era injustamente severo. El Universo estaba en prueba. “Satanás y sus simpatizantes estaban luchando para reformar el gobierno de Dios. Ellos deseaban introducirse en sus inescrutables designios y adivinar cual era su propósito al exaltar a Jesús y dotarlo con tan ilimitado poder y autoridad”.

Aquellos que antes inspirados por amor tomaron a Palabra de Dios y encontraron su mayor parte en observar las revelaciones de su Amor, ahora ponían sus propios pensamientos en lugar de la Palabra de Dios y razonaban que todo era error. Las demostraciones de su Amor, que habían significado sus propias vidas, ahora parecían tinieblas y desconfianza. La Sabiduría de Dios se volvió locura a ponerse ellos mismos entre el trono y sí mismos. “Las huestes celestiales fueron convocadas a comparecer ante el Padre para decidir cada caso”. ‘Alrededor del trono se congregaron los Santos Ángeles, en vasta o innumerable muchedumbre”... “Millones de millones y los Ángeles más elevados, como ministros súbditos, se regocijaron en la luz que de la presencia de la Deidad caía sobre ellos”. (Patriarcas y  Profetas, Pág. 15).

Nacimiento del Sistema Rival de Educación

Los principios del gobierno de Dios quedan ahora al descubierto: No era sino un grande y amplio sistema de desarrollo educacional, y entonces las huestes Angélicas allí decidieron si la fe en la Palabra de Dios sería la regla de su obediencia o sí imperaría la razón finita. Aún el mismo Satanás estaba casi por ceder al escuchar las notas de alabanza que resonaban a través de la bóveda celestial, pero nuevamente el orgullo gobernó. Aquí nació el sistema rival (egoísmo supremo frente a la suma total abnegada de Cristo, la razón de la fe). Después de largas súplicas y entre profundos lamentos los portales del cielo se abrieron para cerrarse por siempre detrás de aquel que con sus seguidores despreciaron la luz para volverse a las tinieblas de la desesperación.

Una nueva era fue introducida, una controversia había comenzado.

LOS altos  cielos, con su eterno principio de amor y vida fueron desafiados por el enemigo sutil, el padre de la mentira. Tan profundo como la miseria que atiende el paso, aún coexistente con este movimiento de degradaci6n fue formulado el plan que después del lapso de siglos probará en un grado mayor y manifestará eternamente la verdad “Dios es amor”.

El sendero es el camino de la cruz. Es un repaso de la degradación mental ocasionada por la caída, pero este proceso es de acuerdo con la ley de la escuela de los cielos. “De acuerdo con tu fe”. “Si tú crees, todas las cosas son posibles”.

CAPITULO III

 

LA ESCUELA EDENICA

Creación

“Porque él dijo y fue hecho: él mandó y existió”. Desde el trono del Infinito salió el decreto y hubo destellos de vida en el espacio, el mundo fue hecho. Miríadas de otros mundos se sostienen en sus órbitas por el incesante poder de amor y giran alrededor del trono de Dios. Pero un lugar en el Universo ha sido reservado para la más alta expresión de su amor, donde había de ser manifestado las profundidades de este atributo divino. “Y la tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas estaban sobre el haz del abismo” (Gen. 1:2). Pero aún las tinieblas penetraron su presencia y mientras el “Espíritu de Dios se movía sobre el haz de las aguas”, El dijo: “Sea la luz” y las tinieblas se desvanecieron ante a Palabra. Vio Dios que la luz, reflejo de su propio ser, era buena y mandó que estuviera siempre presente, acompañando cada forma de vida. El primer día de trabajo había sido hecho, un día tal que en el futuro conocería el hombre y el cual aún en su estado caído tomaría para medir sus años.

El segundo día oyó el mandato de separar las aguas; y la tercera parte ellas se juntaron y formaron los mares, con lo cual apareció la tierra seca. Y entonces dijo Dios: “Produzca la tierra hierba verde” y como una alfombra de un verde vivo, la tierna hierba verde cubrió la desnudez de tierra, todo tan sencillo y humilde pero parte de la propia vida de Dios pues de su aliento eran formadas y participaban de esa vida”. Entonces hubo hierbas y altos árboles, cada semilla autoproductiva, porque la vida es reproductiva, y como la brasa enciende un fuego sagrado, así mismo cada árbol nace con el poder en sí mismo de reproducir su propia especie “Y vió Dios que era bueno” y para que su propia luz pueda ser siempre causa del crecimiento puso luminarias en el cielo, cada una el reflejo su propio semblante. Por esto debía ser sostenida la vida.

También las aguas sintieron el poder de vida. “Dios dijo: Produzcan las aguas reptil de animales vivientes y aves que vuelen sobre la tierra, en abierta expansión de los cielos” (Gen. 1:20),

Con solo su Palabra abundancia de vida llenó la tierra, el cielo y la mar. Cada gota de agua contenía vida, cada pulgada de aire soportaba sus miríadas. Y el enorme leviatán, que jugaba en las aguas hasta el átomo que flotaba en el aire, toda vida proclamaba el amor de Dios; y el Creador, viendo con satisfacción la obra de sus manos, pronunció cada forma de vida perfecta en su propia esfera. Cada uno sostenía en su propio cuerpo el aliento de vida, cada uno en cada momento cantaba aleluya al Hacedor de los cielos y la tierra.

La mente — La más elevada forma de la creación

Pero el trabajo no estaba completo aún. Una mente controlaba Universo y su poder podía ser apreciado, su corazón de amor se manifestaba en todos los sentidos, sólo por la mente.

Por seres hechos a la misma imagen de Dios. Entonces dijo Dios “Hagamos al hombre a nuestra semejanza” (Gen. 1:26), de manera que pueda dominar sobre las órdenes más bajas de la creación y presentare ante ellas como nosotros ante el Universo, toda la naturaleza verá nuestro poder en él. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a la imagen de Dios los creó, varón y hembra los creó.” (Gen. 1:27).

Como si el momento de supremo esfuerzo hubiera sido alcanzado aún por Dios, el amoldó la forma de barro. Uno, sólo uno, a la imagen de El mismo. El respiró en su nariz su propio aliento, ese aliento que vocalizado, movió los mundos ante el cual los Ángeles se postraban en adoración. El Omnipresente elemento de vida surgió a través de aquel cuerpo fuerte, los órganos comenzaron a realizar sus funciones, el cerebro trabajó, el hombre Adán se paró, fuerte y perfecto; y en vez del gemido penetrante que ahora anunciaba el comienzo de una nueva vida, sus labios se abrieron, y un canto de alabanza ascendió hacia el Creador. A su lado estaba su hermano mayor, Cristo, el Rey del cielo. Adán sintió el gozo de la unidad y la armonía; y mientras que por un “poco de tiempo” inferior, tenía en sí las posibilidades de ascender un poco más alto que los Ángeles. Estaba destinado a ser el compañero de Dios, la reflexión perfecta de su luz y su gloria; no había pensamiento de Dios que no fuera accesible al cerebro del hombre. El Universo se extendía ante El en vista panorámica. La tierra, recientemente creada, presentaba indescriptibles bellezas. A su lado estaba su compañera, la mitad de su propia naturaleza, los dos formando una unidad perfecta. La armonía de pensamientos trajo fuerza y vida; y como resultado de esta unidad, nuevos seres corno ellos serian traídos a la existencia hasta que la tierra fuera poblada.

El Hogar del Eden

 

Dios plantó un jardín al este en Edén y entre tas bellezas escogió el lugar más hermoso para hogar de la nueva pareja. En medio del jardín puso el árbol de la vida, el fruto que aseguraba al hombre perfecto alimento físico. Bajo sus esparcidas ramas Dios les visitaba y hablaba con ellos cara a cara, revelándoles el camino de la inmortalidad.

A medida que ellos comían del fruto del árbol de vida y encontraban toda necesidad física suplida, recordaban constantemente la necesidad de la carne espiritual adquirida por la abierta comunión con la luz del cielo.

La gloria de Dios rodeaba el árbol y envueltos en este ambiente, Adán y Eva empleaban la mayor parte de su tiempo comunicándose con las visitas celestiales.

De acuerdo con el sistema divino de enseñanza ellos estaban ahí para estudiar las leyes de Dios y aprender de su carácter. Ellos “eran no sólo sus hijos sino también estudiantes recibiendo instrucciones del Omnisapiente Creador”.

Las materias enseñadas en la primera escuela de la tierra.

 

Los Ángeles, admirando las maravillas de la nueva creación se deleitaban en volar hacia la tierra; y dos de tas huestes celestiales designadas especialmente llegaron a ser  instructores de la santa pareja. “Se sentían pletóricos del vigor que procedía del árbol de la vida y su poder intelectual era apenas un poco menor que el de los Ángeles.” Los misterios del Universo visitable, “las maravillas de lo perfecto en Sabiduría” (Job 37:46) les suministraban una fuente inagotable de instrucción y placer. Las leyes y los procesos de la naturaleza, que ha sido objeto de estudio de los hombres durante seis mil años fueron eventos por el infinito “forjador y sustentador de todo”.

A) Botánica    

B) Zoología     

C) Astronomía

D) Física         

E) Meteorología

F) Mineralogía

Se entretenían con las hojas, las flores y los árboles descubriendo en cada uno de ellos los secretos de su vida.

“Toda criatura viviente era familiar para Adán, desde el poderoso leviatán que jugaba entre las aguas hasta el más diminuto insecto que flotaba en el rayo de sol. A cada uno le había sido dado nombre y conocía su naturaleza y sus costumbres. La gloria de Dios en los Cielos, los innumerables mundos en sus ordenados movimientos, “las diferencias de las nubes” (Job 37:16), los misterios de la luz y del sonido de la noche y del día, todo estaba abierto al estudio de nuestros primeros padres. El nombre de Dios estaba escrito en cada hoja del bosque y en cada piedra de la montaña, en cada brillante estrella, en la tierra, en el aire y en los cielos. El orden y la armonía de la creación les hablaban de una Sabiduría y un poder infinito. Continuamente descubrían algo nuevo que llenaba sus corazones del más profundo amor, y les arrancaba nuevas experiencias de gratitud”. (Profetas y Reyes — Págs. 32 y 33).

Entre tanto que nuevas bellezas se presentaban ante ellos se llenaban de admiración. En cada visita de los maestros celestiales, muchas preguntas, muchas preguntas eran hechas por los estudiantes terrenales y era un gozo para los Ángeles darles respuestas, abrir las mentes de Adán y Eva a los principios de la verdad viviente, la cual les introducía a sus diarias tareas de placer, llenas de admiración y curiosidad, listos para usar cada sentido dado por Dios para descubrir las ilustraciones de la Sabiduría del Cielo.

 “Mientras permanecieron fieles a la divina ley, su capacidad de saber, gozar y amar aumentaría continuamente. Constantemente obtendrían nuevos tesoros de Sabiduría descubriendo frescos manantiales de felicidad y obteniendo un concepto cada vez más claro del inconmensurable e inefable amor de Dios (Patriarcas y Profetas - Págs. 330).

Métodos de Instrucción

El método divino de enseñanza está revelado aquí, la manera con que Dios trata con las mentes que son leales a Él. Las leyes de gobierno del Universo fueron explicadas. Como si estuvieran mirando a un cuadro, el hombre encontró en la tierra, el cielo y el mar, el mundo animado e inanimado, la ejemplificación de esas leyes. El creyó y con una luz celestial, que es el premio por tener fe, se acercaba a cada nueva materia de investigación. Verdades divinas se presentaban continuamente. Vida, poder, felicidad. Estas materias se acrecentaban. Los Ángeles estimulaban el deseo de investigar y los inducían en a búsqueda de respuestas a sus propias preguntas. En su tarea de cuidar el jardín, Adán aprendió verdades que sólo el trabajo podía revelarle. Así como el árbol de vida alimentó su carne y le recordaba constantemente de la necesidad del alimento mental y espiritual, también el entrenamiento manual aportó luz a la disciplina mental. Las leyes del mundo físico, mental y espiritual fueron anunciadas; los tres aspectos de la naturaleza humana recibieron atención adecuada, perfecta y completa.

El poder magnético del árbol de vida sostuvo al hombre, llenando sus sentidos de gozo y delicia. Adán y Eva vivieron por ese poder y la mente humana era un canal abierto al torrente de los pensamientos de Dios. Rápidamente el carácter de la pareja edénica se formaba, pero la fuerza no podía venir de una mera acción automática. El Espíritu y la libertad de escoger la compañía de Dios fueron dados; y mientras Él les conservaba con su más tierno amor, había puesto en medio del jardín un árbol de otra clase.

Una lección de fe

Y dijo Dios al hombre: “... más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gen 2:17). ¿Cuál era el significado de este mandato? Cuando los Ángeles maestros oyeron la pregunta de labios de Adán, una nube pareció oscurecer el brillo de su gloria. ¿No sintió Adán una extraña sensación, como si la plenitud del pensamiento divino fue refrenada en su curso a través del cerebro?

Se estaba preparando a sí mismo para aceptar enseñanzas de diferente carácter. Entonces fue contada la más dolorosa historia que el cielo haya conocido: de la caída de Lucifer y las tinieblas que atrajo sobre sí mientras viviera, no podría nunca más permanecer en el paraíso, fue el decreto de Dios. Con voz suave fue dicho cómo algunos miraron esto como injusto; a Lucifer se le dio la tierra como hogar y usaría sus artimañas para capturarlos, sin embargo la luz y el poder habían sido puesto alrededor del árbol de la vida, recordando las verdaderas enseñanzas dadas en el círculo de sus rayos, ningún mal podría alcanzarlos. Fe, tengan fe en la Palabra de Dios, decía el Ángel al tiempo que movía sus alas para volar hacia el cielo. “La Palabra *muerte* sonó al oído humano y mientras se sentaron juntos para hablar de las palabras del Ángel, un deseo de entenderlas llenó sus corazones. ¿Temor? Ellos no conocían semejante palabra. ¿No era acaso su hacedor todo amor?”

Vagando lejos del lado de su esposo Eva se paró mirando a la distancia, cuando de la espesura verde provino una voz de dulce melodía:

“Hermosa mujer hecha a la imagen propia de Dios. ¿Qué puede estropear tu perfecta belleza? ¿Qué puede detener la vida que corre a través de tus venas? ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?... No moriréis, sino que sabe Dios que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Gen 3:1, 4,5).

Hablando, arrancó una y la comió. ¿Era este el engañador? ¿No se le había prometido a Eva un conocimiento de todas las cosas? ¿Estaba ella con Dios? Tal vez esta era una nueva revelación de la bondad de Dios. Ella no sintió que había peligro. El comió. ¿Por qué no ella también?

Efectos de la Duda

La curiosidad de Eva fue despertada, se dejó adular por las palabras de la serpiente. En lugar de huir discutió con ella e intentó decidir por sí misma entre lo correcto e incorrecto. Pero Dios le había dicho qué era lo correcto. Ese momento de indecisión, de duda, fue la oportunidad del diablo.

Incapaz de alcanzar el alma del hombre por medios directos, Satanás se acercó a través de los canales exteriores, los sentidos. El tuvo la oportunidad de ganar y procedió cautelosamente. Si la mente del hombre podía ser ganada, su gran trabajo sería cumplido. Para hacer esto, usó un proceso de razonamiento. Un método contrario al que el Padre usó para instruirlos en el árbol de la vida. La mente de Eva era fuerte y rápidamente sacaba conclusiones; por consiguiente, cuando su nuevo maestro dijo: “Si coméis de él, seréis como dioses en la mente de Eva surgió el pensamiento “Dios tiene inmortalidad”. “Por tanto”, dijo Satanás, “si coméis, no moriréis”. La conclusión estaba lógicamente hecha y el mundo, desde los días de Eva hasta hoy, ha basado su creencia religiosa sobre este silogismo y así como Eva, caen en reconocer la premisa mayor como falsa.

¿Por qué? Porque usan la mente para decidir la verdad en lugar de acudir directamente a la declaraciones del Autor de la sabiduría. De esa premisa fa1sa proviene la doctrina de la inmortalidad natural del hombre con sus interminables variaciones, algunas con nombres modernos como Teosofía, Espiritualismo, reencarnación y evolución. Eva es condenada por sus hijas e hijos por el error cometido hace seis mil años, mientras que ellos lo repiten sin ningún interrogatorio.

Es predicado desde el púlpito, enseñado en las clases y su espíritu se difunde a través de los libros escritos por los autores que no están en perfecta armonía con Dios y la Verdad. Ahora comienza el estudio de “Dialéctica”, tan destructiva para la fe cristiana.

Eva fue engañada por depender de las percepciones sensoriales

 

Habiendo aceptado la lógica de la serpiente y habiendo transferido su fe de la Palabra de Dios por la sugerencia satánica a probar el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, la mujer pudo fácilmente ser inducida a probar por medio de los sentidos si era verdadera la declaración de la serpiente. Una teoría había sido avanzada; el proceso  experimental comienza ahora. Esta es la manera por medio de la cual el hombre obtiene conocimiento; pero su sabiduría viene en una manera diferente.

Ella miró la fruta prohibida, sin que ningún cambio físico fuera percibido como resultado de abuso en este sentido. Esto la condujo a creerse más segura de que el argumento usado era correcto. Sus oídos estaban atentos a la palabra de la serpiente sin percibir cambio alguno con el uso pervertido del sentido de oír. Esto, a la mente variable de la mujer era aún más concluyente en la prueba de que las palabras de Cristo y de los Ángeles no significaban lo que ella creía que significaban al principio. Los sentidos del tacto, olor y sabor fueron usados y cada uno corroboró las conclusiones presentadas por el diablo. El mismo cambio de mente puede ser forjado ya, sea por decepción o como resultado del falso razonamiento.

Un cambio en la mente de Adán

Eva se acercó a Adán con la fruta en sus manos. En lugar de responder con las ya repetidas palabras de Cristo: “Porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”, Adán prefirió la lógica de la serpiente. Habiendo comido, su mente cambió también. El que desde la creación había tenido los pensamientos de Dios estaba cediendo a la mente del enemigo. La exactitud con que él había entendido la mente de Dios fue ejemplificada cuando puso nombre a los animales; porque los pensamientos de Dios que habían formado los animales pasaron a través de la mente de Adán, por eso “todo nombre que Adán puso a todo ser viviente, ese era su nombre” (Gen 2:19).

Evidencia de una mente cambiada

El completo cambio en sus mentes puede verse en el argumento usado cuando Dios llegó al jardín al atardecer. Adán dijo: “la mujer que me diste por compañera me dio del árbol y yo comí” (Tú me diste la mujer, por tanto tú eres el culpable). Esta fue otra conclusión determinantemente lógica desde el punto de vista de la sabiduría de la serpiente y fue repetida por Eva, quien depositó la culpa primero en la serpiente y finalmente en Dios mismo. Justificación propia, adoración propia... aquí está todo el origen humano del papado, ese poder, “el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios”.

 

Muerte espiritual, el primer resultado del Pecado

La muerte espiritual que siguió a la perversión de los sentidos fue acompañada en su tiempo por la muerte física. En verdad la fruta apenas había sido probada cuando la atención del hombre y la mujer se fijó en la parte externa. El alma, que había envuelto al hombre externo como en una aureola de luz desapareció y apareció el hombre físico. El sentido de su desnudez les atemorizó. Algo estaba faltando; y con toda la gloria que habían conocido, con todas las verdades que les había sido reveladas, no había nada que pudiera reemplazar la naturaleza espiritual perdida.

“Moribundo, morirás” fue el decreto, y sí el Salvador en ese momento no hubiera hecho conocer a Adán el plan de la cruz, la muerte eterna habría sido inevitable. A través de sus instrucciones Dios había enseñado que el resultado de la fe sería vida inmortal. (Satanás enseñó e intentó probar su lógica por medio de la apelación directa a los sentidos de que había vida inmortal en la sabiduría que proviene como resultado de la razón humana). El método empleado por Satanás es el mismo que el hombre llama hoy Método Natural pero para la mente de Dios la sabiduría del mundo es locura. El método que a la mente divina y a la naturaleza espiritual parece natural, es locura para el mundo.

Educación verdadera y redención

No hay más que dos sistemas de educación. Uno basado en lo que Dios llama Sabiduría, el don del cual es la vida eterna; y otro basado en lo que el mundo acredita como sabiduría pero que para Dios es locura.

Este último exalta la razón sobre la fe y el resultado es la muerte espiritual. Que la caída del hombre fue el resultado de escoger el  sistema falso de educación no puede ser disputado. La redención viene por la adopción del sistema verdadero de educación. Re-creación es un cambio de mentalidad, un cambio de lo natural por lo espiritual

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento.” Con el objeto de hacer posible esta renovación Cristo tiene que herir la cabeza de la serpiente; es decir, la filosofía del diablo que debe ser reprobada por el hijo de Dios. Cristo hizo esto pero a cambio su calcañal, que representaba su naturaleza física fue herido. Las consecuencias de aceptar la filosofía satánica han sido el dolor físico; entre más completa sea la sumisión del hombre al sistema edificado sobre esa filosofía, más completa estará sujeta la raza a las enfermedades físicas.

Degeneración física

Después de la caída el hombre comenzó a pervertir sus artículos de dieta y su naturaleza empezó a decaer gradualmente. La naturaleza espiritual, que al principio era la parte prominente de su ser fue empequeñecida y deformada hasta llegar a ser como una pequeña voz. Con el desarrollo de lo físico y lo intelectual hacia el descuido de lo espiritual ha venido el mal en la sociedad moderna, el amor a la ostentación del gusto, la deformidad del cuerpo y aquellos mismos pecados que produjeron la destrucción de Sodoma amenazan nuestras ciudades en la actualidad. El hombre se volvió irresponsable en su trabajo, y la tierra debilitada cede a su necedad. No es de sorprenderse después de seguir la decadencia de la raza humana, encontrar que el sistema de educación introducido por Cristo comenzó con la instrucción dada en el huerto del Edén, la cual está basada en la simple ley de fe. Nosotros apreciamos mejor el don de Cristo cuando pensamos que hay sufrimiento físico y llevamos nuestras debilidades. Cuando se preserva una mente sana y una voluntad absolutamente sujeta a la mente del Padre, la filosofía del archienemigo no puede opacar la filosofía divina.

También es natural suponer que cuando se llama a escoger entre los sistemas de educación, el humano y el divino, y cuando la Educación Cristiana es escogida, el hombre tendrá que hacer una reforma en su manera de comer y vivir. La dieta original del hombre se hará conocer nuevamente y se verá la necesidad de escoger un lugar retirado de las ciudades, donde pueda tener en su hogar un pequeño jardín donde Dios pueda hablar a su naturaleza espiritual a través de su obra.

Dios usa los sentidos, pero el conocimiento ganado así se convierte en Sabiduría solamente cuando es iluminado por el Espíritu; la puerta a esas fuentes es abierta por la llave de la fe.

La ciencia falsa y la muerte

Bajo el árbol de la vida se originó el más alto método de educación, el plan que el mundo necesita hoy. Bajo las ramas del árbol del conocimiento del bien y del mal surgió el sistema conflictivo que tiene un objeto en vista: sobrepasar los principios eternos de la verdad. Bajo una apariencia, luego bajo otra, fue naciendo esta influencia sobre la tierra. Ya sea por los aprendizajes Babilónicos, la filosofía griega, la sabiduría egipcia, el más alto resplandor de la supremacía papal, el más moderno pero no menos sutil trabajo de la ciencia moderna, los resultados han sido y serán siempre un sabor de muerte.

La verdadera ciencia de la vida

Como fue la modesta vida del Salvador cuando caminó por esta tierra, sin ser reconocido por los orgullosos fariseos y sabios de su época, así ha sido el progreso de la verdad. Así se ha conservado firme, sin vacilar en la marcha hacia delante, sin hacer caso de la presión. La mente del hombre, oscurecida por la adoración de sí mismo, falla en reconocer la voz del cielo. Es desapercibida, como los bajos murmullos del trueno al portal hermoso cuando el Padre habló a su Hijo, y el fulgor de la luz celestial que encierra verdad eterna es explicado por causas naturales. La razón humana es totalmente opuesta a la fe sencilla pero aquellos que finalmente alcancen el estado de completa armonía con Dios habrán comenzado donde Adán faltó. La Sabiduría será ganada por fe. El egoísmo desaparecerá  en la adoración de la gran mente del Universo y el que fue creado a la imagen de Dios que fue proclamado por el maestro corno “bueno” será, después de la batalla con el pecado, restaurado a la armonía del Universo por medio del sencillo acto de fe.

“Sí crees, todo es posible”.

CAPITULO IV

LA HISTORIA DE QUINCE CENTENARIOS

 

Como una piedra arrojada desde la cumbre de la montaña con estrepitosa caída se dirige hacia el valle, ganando velocidad por cada pie que desciende, hasta que envuelta con ella hay un poder de destrucción sin medida, de la misma manera el hombre, volviéndose de los portales del Paraíso comenzó una carrera de decadencia, cuya intensidad y rapidez puede ser medida solamente desde la altura donde Comenzó.

Mentes gigantes se mantuvieron expectativas poderosas y resistentes. Ante la fuerza de la voluntad del hombre de los primeros diez siglos pocas fuerzas podrían resistir.  Así como el plano al cual podía llegar era perfección, el nivel al cual descendió fue confusión en sí mismo. La vida del hombre, en lugar de ser reducida a unas cuantas décadas, era medida por siglos; y los intelectos, poderosos por nacimiento, tenían tiempo así como para expanderse. El hombre de sesenta años no era más que un joven, con toda una vida y posibilidades por delante. Adán vivió para ver a sus hijos hasta la octava generación. Y es de admirar que de sus propios labios Enoc aprendió la historia de la caída, las glorias del hogar edénico; Enoc probablemente a ese antecesor echado de la tierra, para desmoronarse en el polvo, entenderemos mejor la relación que deseaba sostener con Dios. Después de la vida de trescientos años en la cual los Sagrados Escritos dicen: “El caminó con Dios.”, las atracciones de la tierra eran tan menos preciadas que él mismo fue tomado al cielo.

Esto fue más o menos sesenta años después de la muerte de Adán.

Dos escuelas antes del diluvio.

 

Más allá de los portales del Edén dos clases de mentalidades se desarrollaron. Claras y distintas, la diferencia entre las dos era semejante a la de la luz y las tinieblas.

Caín, exaltando su propio poder de razonar aceptó la lógica de Satanás. Admitiendo el plan físico como la apropiada de la vida, perdió toda apreciación por las cosas espirituales y dependió enteramente de los sentimientos. Verdaderamente por un tiempo el se adhirió a la forma de culto, viniendo semana tras semana al portal del Edén para ofrecer sacrificios; pero sus ojos de fe estaban ciegos. Cuando él miró aceptado el sacrificio de su hermano, un sentimiento de odio nació en sus pechos y levantando sus manos, él quitó la vida a su hermano.

Los hombres están asombrados de la rápida decadencia desde la pureza del Edén a la condición en la cual el asesinato era fácilmente cometido, pero no era nada más que el resultado del sistema educacional que escogió Caín. La razón exaltada sobre la fe hace del hombre una máquina sin conductor.

Carácter desarrollado en la escuela mundial.

El asesinato sin embargo no fue sino un resultado de la decisión hecha por Caín. El huyó de la presencia de Dios y con sus descendientes construyó las ciudades del Este. Las necesidades físicas predominaron de tal manera que la atención del grupo fue dirigida a la gratificación de los deseos de la carne. El orgullo aumentó, el amor a las riquezas fue la pasión dominante; lo artificial fue tomando poco a poco el lugar que una vez fuera ocupado por lo natural. En lugar de la adoración a, Dios vino la adoración a sí mismo o paganismo. Este fue el aspecto religioso y aquí es donde encontramos a los primeros adoradores del sol, los progenitores humanos del papado moderno.

 

Efectos en el Gobierno


Así como hubo un cambio en el gobierno también lo hubo en la forma de gobierno. No pudo ser más una teocracia donde el padre de la familia era el sumo sacerdote ante Dios, pues Dios había sido perdido de vista y su lugar fue ocupado por el hombre mismo. De aquí que estos descendientes de Caín se reunieron en ciudades donde el más necio empedernido gobernaba al débil y así se desarrolló una monarquía absoluta que es perpetuada hasta nuestros días en los reinos del Asia Oriental.

La educación que apoyó el paganismo en religión y la monarquía en gobierno fue exactamente la misma que días más tarde controló Grecia conocida por nosotros como Platonismo. No es si no otro nombre para una educación que exalta la mente del hombre sobre Dios y coloca la filosofía humana antes que la filosofía divina.

Origen de la falsa filosofía

 

La filosofía que fue así exaltada y falsamente llamada ciencia, deificaba a la naturaleza y la conocemos actualmente como evolución. Puede pensarse que es un nombre moderno. Es posible, pero ésta filosofía antecede al diluvio y las escuelas de aquellos hombres antidiluvianos enseñaron  las tradiciones de los hombres en lugar de la verdad, tan ciertamente como son enseñadas hoy día.

Pensamos tal vez que no había escuelas en aquel entonces, pero esto es una equivocación. “El entrenamiento de los jóvenes en aquellos días se tornó después en el mismo estilo con que los niños están siendo educados y adiestrados en esta época, aumentando la excitación, glorificándose a sí mismos, siguiendo las imaginaciones de sus corazones degenerados” Sus mentes agudas se posesionaban de las ciencias. Se profundizaban en los misterios de la naturaleza.  Hacían maravillosos procesos de invenciones y  en ocupaciones materiales Pero la imaginación de sus corazones era de constante al mal.

La vida de la ciudad incapacita la mente para la verdad

Los niños educados en las ciudades tenían exageradas sus tendencias hacia el mal. Las enseñanzas filosóficas de la época denigraban la fe; y cuando Noé, un maestro de justicia levantó su voz en contra de la educación popular y proclamaba su mensaje de fe, aún el niño más pequeño hacía mofa de él.

Tan populares eran las ciudades que Enoc escogió emplear más tiempo en lugares retirados donde podía estar en comunión con Dios y donde estaría en contacto con la naturaleza. Algunas veces entraba a las ciudades proclamando a los habitantes las verdades que Dios le había dado. Algunos escuchaban y ocasionalmente pequeños grupos le buscaban en sus lugares de retiro para oír sus palabras de amonestación. Pero la influencia del entrenamiento primario, la presión de las cargas de la sociedad y las filosofías de las escuelas ejercían un poder de resistencia demasiado poderoso, y daban la espalda a los litigios de conciencia para regresar a la vieja vida.

Enseñanzas científicas antidiluvianas — Contra la Palabra de Dios

Mientras Noé anunciaba el advenimiento de un diluvio y sus hijos continuaban construyendo el arca, hombres y niños se burlaban “¡Agua del cielo! Ah Noé, tú puedes hablar de tu profundo conocimiento espiritual, pero ¿quien antes ha oído de agua que cae del cielo? Tal cosa es imposible, es contraria a la razón, contraria  a la verdad científica y a toda experiencia terrenal. Tú puedes creer que semejante cosa se te ha revelado; pero desde los días de nuestro padre Adán ninguna cosa tal ha ocurrido”. Estas declaraciones parecían verdaderas. Generación tras generación habían visto un cielo claro, nunca oscurecido por nubarrones de tormenta. Noche “tras noche la vegetación era regada por el rocío. ¿Por qué habrían de creer de una manera contraria? Ellos no podían ver una razón para ello. Para aquellos antidiluvianos la posibilidad de un diluvio era absurda, tanto como lo es un recital en cuestión de historia para un alto crítico moderno. No armonizaba con los sentidos humanos, por ende era un imposible.

El estudiante del siglo X1X encuentra en la corteza de la tierra capas minerales de carbón o restos de monstruos que alguna vez vivieron sobre la faz de la tierra y juzga por esto diciendo “el tiempo es largo”. En las palabras de Dana: “Si el tiempo desde el comienzo de la era Siluriana incluyó cuarenta y ocho millones de años, lo cual algunos geólogos pronunciarían como una estima demasiado baja, la Paleozoica, de acuerdo a la cantidad anterior comprendería treinta y seis millones, la Mezozoica nueve millones y la Cenozoica tres millones”. Los libros de texto modernos están henchidos de estos relatos de evolución, lo cual atribuye a los efectos del diluvio los cambios graduales consumiendo millones de años.

Una educación por vista y no por fe

La Palabra de Dios nuevamente ha sido puesta a un lado y el hombre por su propio poder de razonamiento hace conclusiones contrarias al testimonio del Registro Inspirado. La teoría de evolución es hasta ahora sustentada por la mente humana; y así como los antidiluvianos, por sus falsamente llamadas investigaciones científicas y sabiduría se inhabilitaron para recibir el mensaje del diluvio, de la misma manera la gente actualmente, siguiendo una conducta similar, se están inhabilitando a sí mismos para el mensaje de la aparición de Cristo en las nubes de los cielos. ¿Cuándo aprenderá el hombre que hay cosas que ojo no vio, ni oído oyó y aún existen tan realmente como esas pocas cosas - pocas comparadas con las muchas en las regiones del más allá las cuales están fuera de alcance de nuestro campo de visión?

Antes del diluvio nunca el estrépito de un trueno se escuchó entre las colinas, ni el destello de un relámpago a través de los cielos Usted que ha leído las obras de los grandes autores de esta tierra, que ha escudriñado los secretos de la ciencia, ¿ha descubierto usted el alma del hombre? ¿Ha encontrado el cordón de la fe? Debería el Todopoderoso probarle como a su sirviente Job, ¿cómo pasaría el examen? Le sobrevendría la misma suerte que a la generación de Noé. Cuatro hombres construyeron el arca. Tal cosa que no se había visto jamás, “¡Qué deforme!” decían, “¡Qué absurdo pensar que el agua cubrirá la tierra hasta que eso flote!” “Pero a los oídos de los cuatro fervientes trabajadores,  silenciosamente la pequeña voz de Dios murmuraba y el trabajo continuaba su marcha.

Diluvio, el resultado de una educación errónea

La controversia era un problema de tipo educativo. La educación cristiana estaba casi aniquilada. La sabiduría mundana estaba a punto de triunfar. Numéricamente sus adherentes excedían bastamente a aquellos de las escuelas cristianas. ¿Era esta apariencia de triunfo del mal sobre el bien, una señal de que la maldad es más fuerte que la verdad? En ninguna manera. Sólo es cuestión de tretas y engaños, el mal tiene ventajas; porque Dios puede trabajar solamente de una manera franca y directa.

El árbol de la vida estaba aún sobre la tierra, un emblema de la Sabiduría de Dios. El hombre, sin embargo, se alejó de él. Comiendo el fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal trajo la muerte, los habitantes de la tierra estaban a punto de convencerse de ello, aunque la sabiduría del mundo les enseñara lo contrario.

Métodos erróneos de educación causan la separación del Espíritu de Dios

El árbol de la vida fue tomado del cielo antes del Diluvio (Apocalipsis 2:7), lo cual simboliza que la Sabiduría verdadera se separaba de la tierra. El diluvio tomó lugar. Los potentes truenos estremecieron la misma tierra. Hombres y bestias huían aterrorizados de los relámpagos resplandecientes. Los cielos se abrieron; la lluvia cayó al principio en grandes gotas. La tierra tambaleante se abría en grandes grutas; las fuentes más profundas se despedazaban; agua venía de arriba y debajo de la tierra. Un lamento subió al cielo, mientras los padres acogían a sus hijos en la agonía de la muerte, pero el Espíritu del Dador de Vida, ¿se había separado? ¿Parece esto cruel? Dios había abogado con cada generación, con cada individuo, diciendo: ¿Por qué serás tú, por qué? Pero se mostraron sordos en respuesta. El hombre, satisfecho con educar sus sentidos, con depender de su propio poder de razonamiento, cerrada una por una cada avenida por medio de la cual el Espíritu de Dios pudiera obrar; y la naturaleza, en respuesta a la pérdida, quebrantó hasta su propio corazón y lloró diluvio de lágrimas

Una familia y sólo una, mantenía la unión entre el cielo y la tierra. En el seno de las aguas el arca se mecía con seguridad. El espíritu de Dios descansaba allí y en medio de aquella gran confusión que nunca antes habían presenciado, una paz que sobrepuja todo entendimiento llenó las mentes y corazones de aquella fervorosa compañía.

Las aguas se calmaron, la tierra se extendía como una masa desolada. Se elevaban montañas desiertas y áridas donde antes se extendieron valles cuajados de verdor. Árboles magnificentes en su elevada fortaleza yacían moribundos al paso de las aguas que abandonaban la tierra. Grandes rocas cubrían lugares hasta ahora inhabitados. Esta familia salió como extranjera en tierra extraña.

Fe — La base de una nueva educación

 

El plan de educación tuvo que comenzar de nuevo.

Cada paso sucesivo que el hombre ejecutaba alejándose de Dios, más difícil era al hombre el acceso a Su trono; había alargado la escalera un peldaño más.

A principio hubo esta lección de fe para ser aprendida, la cual es que Dios fue veraz al decir: “porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”, fue una lección contra razón. Próximamente dos lecciones de fe fueron dadas: primero, fe opuesta a razón; y segundo, el plan de redención a través de Cristo. Entonces vino la tercera lección: el diluvio.

Ojala el hombre se hubiera asido a la primera, pero perdiendo ésta hubiera tomado la segunda, o aun así habiéndose perdido de aferrarse de ésta hubiera tomado la tercera por fe y prevenido el diluvio

Desde el principio hasta el final fue un asunto de educación. Los cristianos hoy día exaltan lo material en descuido de lo espiritual, tan ciertamente como lo hizo el hombre antes del diluvio. ¿No debemos ir en mira de los mismos resultados cuando principios similares están obrando?

La educación de las escuelas populares abogaba por el estudio de la naturaleza; pero dejando a Dios fuera, negaban la naturaleza y explicaban la existencia de todas las cosas por las mismas teorías que hoy son determinadas como evolución. Esta es la teoría humana de creación sin tomar en cuenta la fe.

“Estos ignoran voluntariamente que en el tiempo antiguo fueron hechos por Palabra de Dios los cielos y también la tierra que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo que el mundo de entonces pereció anegado de agua; pero los cielos y la tierra existen ahora, están reservados por la misma Palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos” (2 Pedro 2:5-7).

“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hilo del Hombre” (Lucas 17:26).

 

Más en nuestra próxima entrega.....

Domingo, 02 de Mayo de 2010