La Biblia y Vegetarianismo  

Parte 2

Por Preston Monterrey

  

Cuando el estilo de vida vegetariano es mencionado por diferentes conferencistas, este importante asunto a menudo levanta las siguientes preguntas: “¿Es pecado comer carne?” “¡Jesús comió carne!” es el grito de batalla de un buen número de aquellos que buscan una razón para no conformarse a este “nuevo” estilo de vida (6,000 años.) Una vez conocí a una dama que sin miramientos me dijo que si ella tenía que dejar de comer carne para entrar a la nueva Jerusalén, no entraría.

¡Increíble! Podría Usted decir.  Eso mismo que he pensado. ¡Algunos amigos adoran sus estómagos! Vea Filipenses 3:19. Como sea, entiendo que renunciar al hábito de comer carne es a menudo duro. No es fácil cambiar “de la noche a la mañana” los hábitos que han moldeado nuestra existencia. Dios nunca prometió que cambiar nuestro estilo de vida sería fácil. ¡No! La lucha contra un apetito pervertido es extremadamente difícil para algunos quienes, día tras día, mes tras mes y año tras año, han pasado su vida comiendo de cierta manera. Para agravar la situación, la carne contiene ciertos componentes químicos que producen un efecto estimulante sobre nuestros cuerpos.

“A menudo, al dejar de consumir carne, se experimenta una sensación de debilidad y falta de vigor.  Muchos insisten en que esto prueba que la carne es esencial; pero se la echa de menos porque es un alimento estimulante que enardece la sangre y excita los nervios.  A algunos les es tan difícil dejar de comer carne como a los borrachos renunciar al trago; y sin embargo se beneficiarían con el cambio.” Consejos Sobre el Régimen Alimenticio. (CSRA) 361

Si usted está batallando para descontinuar el uso de carne en su dieta, por favor considera que “La debilidad que Ud. siente cuando no usa carne es uno de los argumentos más poderosos que yo podría presentarle como una razón para que Ud. deje el empleo de ese alimento.  Los que comen carne se sienten estimulados después de consumir este alimento, y suponen que están más fuertes.  Después que alguien deja el uso de la carne, por un tiempo puede sentir debilidad, pero cuando su organismo es limpiado del efecto de régimen, deja de sentirse débil, y de anhelar lo que ha defendido como algo esencial para tener fuerza.” CSRA 476

No se desaliente en su esfuerzo para mejorar su régimen dietético. Aún nuestra profeta, Elena G. de White, tuvo tanto debilidad como y una lucha para abstenerse de comer carne. Ibíd. Vea Apéndice 1, 484-485. No obstante por la gracia del Señor y su determinado esfuerzo ella pudo conquistar su apetito.

Los hijos de Israel tenían una lucha igual. La multitud mixta que estaba entre ellos no resistieron los deseos por la carne, “Y el vulgo que había en medio tuvo un vivo deseo, y volvieron, y aun lloraron los hijos de Israel, y dijeron: ¡Quién nos diera á comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los cohombros, y de los melones, y de los puerros, y de las cebollas, y de los ajos: Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná ven nuestros ojos.” Números 11:4-6. (Todo énfasis suplido a menos que se indique lo contrario).

Moisés se enojó por la petición y se acerco al Señor diciendo: “¿De donde tengo yo carne para dar á todo este pueblo? porque lloran á mí, diciendo: Danos carne que comamos.” Verso 13.

El Señor nunca fuerza a la gente para que cambie su estilo de vida. Por lo tanto, Él dio permiso para satisfacer su pedido de comer carne “para todo un mes” vea verso 19-20.

“Y salió un viento de Jehová, y trajo codornices de la mar, y dejólas sobre el real, un día de camino de la una parte, y un día de camino de la otra, en derredor del campo, y casi dos codos sobre la haz de la tierra. Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día, y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogiéronse codornices: el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí á lo largo en derredor del campo.

Aun estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese mascada, cuando el furor de Jehová se encendió en el pueblo, é hirió Jehová al pueblo con una muy grande plaga. Y llamó el nombre de aquel lugar Kibroth-hattaavah, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.” Versos 31-34.

Incidentalmente, la palabra Hebrea traducida como “sentir deseos”1 significa: “codiciar, desear tener, desear, querer, suspirar, tener muchos deseos.” Los Israelitas tenían muchos deseos por la carne, tanto así que cuando tenían la oportunidad de tener alguna, “el que menos, recogió diez montones”.  ¡Que glotones, podríamos decir! No obstante, tenían un precio que pagar por su apetito pervertido: “Aun estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese mascada, cuando el furor de Jehová se encendió en el pueblo, é hirió Jehová al pueblo con una muy grande plaga”.

Siguiendo el principio Protestante de permitir que la Palabra de Dios sea su propio intérprete, veamos el comentario divino dado siglos después en cuanto a este evento trágico:

“Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo.
Pues tentaron á Dios en su corazón, Pidiendo comida á su gusto.
Y hablaron contra Dios, Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne á su pueblo?

Por tanto oyó Jehová, é indignóse: Y encendióse el fuego contra Jacob, Y el furor subió también contra Israel; Por cuanto no habían creído á Dios, Ni habían confiado en su salud: A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos, E hizo llover sobre ellos maná para comer, Y dióles trigo de los cielos.
Pan de ángeles comió el hombre: Envióles comida á hartura.

Movió el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro. E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar. E hízolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas. Y comieron, y hartáronse mucho: Cumplióles pues su deseo. No habían quitado de sí su deseo, Aun estaba su vianda en su boca, Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mató los más robustos de ellos, Y derribo los escogidos de Israel.
Con todo esto pecaron aún, Y no dieron crédito á sus maravillas.” Salmos 78:17:32

Este último pasaje provee entendimiento porque da una respuesta a la pregunta hecha al principio de este artículo:

“¿Es pecado comer carne?”

Un estudio de este pasaje mostrará que Dios no ejecuta Su furia y juicios sobre los israelitas debido a que comían carne. Mientras Dios considera un doloroso pecado comer carne con grasa y sangre, y mandó al trasgresor a que fuera sacado de la congregación de los santos, como ya hemos estudiado en la primera parte de esta serie, es obvio que la carne en si misma tanto en el Antiguo y Nuevo Testamentos no era considerada como un pecado. De hecho, recordemos que Dios mandó que la Pascua fuese comida en recordatorio de su liberación de Egipto y de la protección de cada hijo primogénito de los hebreos. Vea 1 Coritintios 5:7. Esta celebración fue establecida para las generaciones futuras hasta que el Antitipo, Cristo Mismo se convertiría en la Pascua.

La fiesta de la Pascua requería comer el cordero. Vea Éxodo12. Además, cerca de veinticuatro horas antes de la muerte de Cristo. “Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua. Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos. Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos? Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare, Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos? Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.

Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua. Y como fue hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca; Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.” Lucas 22:7-16.

Cristo y Sus discípulos también comieron pescado. Cuando Cristo resucitó y teniendo un cuerpo glorificado, sus discípulos “Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu. Mas él les dice: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y en diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y no creyéndolo aún ellos de gozo, y maravillados, díjoles: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él tomó, y comió delante de ellos.” Lucas 24:37-43.

 Aunque Cristo comió carne, aún así las Escrituras dicen inequívocamente que “El cual no hizo pecado; ni fué hallado engaño en su boca:” 1 Pedro 2:22.

El problema con la gente en Kibroth-hattaavah (vea Números 11:34), era que ellos albergaban un espíritu de rebelión. Ellos confesaron a Moisés: “nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano”. Números 11:34. Ellos tercamente rechazaron la oportunidad de tener una mejor elección: Una dieta dada por Dios.

Habían pecado por rechazar comer una dieta superior- “maíz del cielo…comida de ángeles”. Prefirieron comer el placer de Egipto. Dios les había suplido con un sustituto celestial, o reemplazo, de la dieta excitante de carne de Egipto. La intención de Dios fue purificar su pensamiento y renovar sus mentes, para que “para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.  Romanos: 12:2. De cualquier manera, los hijos de Israel rechazaron hacer el cambio. Escogieron, como ya he dicho: “el placer de Egipto,” en lugar de hacer un “sacrificio” privándose de la comida que iba en su propio detrimento.

Sin embargo, comprendamos el concepto de “sacrificio” en su perspectiva divina: “Nunca se nos exige que hagamos un verdadero sacrificio por Dios.  Nos pide él que le cedamos muchas cosas; pero al hacerlo no nos despojamos más que de lo que nos impide avanzar hacia el cielo.  Aun cuando nos invita a renunciar a cosas que en sí mismas son buenas, podemos estar seguros de que Dios nos prepara algún bien superior. ” El Ministerio de Curación, Pág. 376.

Lamentablemente, algunas veces fallamos en dejar “lo que nos impide avanzar hacia el cielo”. Debemos de tomar todas las ventajas de las provisiones de Dios en la abundancia de granos, frutas, nueces y vegetales. Cuántas veces el Señor provee sus medios a Su pueblo remanente, ellos deben moverse hacia arriba hacia el cielo, tomando pasos firmes y decisivos de abstenerse completamente de todas las comidas de carne.

La Inspiración también nos dice: “No prescribimos un régimen definido, pero decimos que en los países donde abundan las frutas, los cereales y las nueces, la carne no es el alimento adecuado para el pueblo de Dios.  Se me ha indicado que la carne propende a animalizar la naturaleza, a despojar a los hombres y mujeres del amor y la simpatía que debieran sentir por cada cual, y hace predominar las pasiones bajas sobre las facultades más elevadas del ser.  Si el comer carne fue alguna vez saludable, no lo es ahora.  Los cánceres y tumores y las enfermedades pulmonares se deben mayormente a la costumbre de comer carne.” Consejos Sobre el Régimen Alimenticio (CSRA)Pág. 485.

Muchos de entre el pueblo de Dios prefieren comer carne de las “ollas de Egipto” modernas, que se encuentran en McDonald´s, Burger King´s, Jack in the Box, Kentucky Fried Chiken, Skipper´s, y una miriada de otros restaurantes de comidas rápidas- sin mencionar sus propias casas- que ofrecen menús de carne para aquellos no se han completamente rendido sus apetitos, estómagos y mentes sobre el altar del Gran Jehová, ofreciendo sus seres enteros como sacrificios vivos. Vea Romanos 12:1. El mensaje de Dios es: “Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.” Salmos: 50:5.

 Queridos hermanos santos, no hay pecado en comer la carne en si misma. La Hermana White dice: “Le aconsejo a cada Colportor guardador del Sábado que eviten comer carne, no porque sea pecado comer carne, sino porque no es saludable. La creación animal está gimiendo.” Manuscritos liberados, Vol. 16,173.

Porque el Cielo no toma como pecado comer carne, “Como mensajeros de Dios, sino diremos  al pueblo: "Si, pues, coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios"? (1 Cor. 10:31.) ¿No daremos un testimonio decidido contra la complacencia del apetito pervertido? ¿Quiere cualquiera de los que son ministros del Evangelio y que proclaman la verdad más solemne que haya sido dada a los mortales, dar el ejemplo de volver a las ollas de Egipto? ¿Quieren los que son, sostenidos por el diezmo de la tesorería de Dios permitir que la gula envenene la corriente vital que fluye por sus venas? ¿Harán caso omiso de la luz y las amonestaciones que Dios les ha dado?” CSRA  484-485. Testimonies for the Church, vol 9, 159-160.

En otro lugar dice:

“Aun cuando no hacemos del uso de la carne una prueba [de discipulado], aun cuando no queremos forzar a nadie a abandonar su uso, es nuestro deber pedir que ningún ministro de la asociación tome livianamente o se oponga al mensaje de la reforma en este punto.  Si, en vista de la luz que Dios nos ha dado con respecto al efecto del consumo de la carne sobre el sistema, continuáis comiendo carne, debéis soportar las consecuencias.  Pero no asumáis una posición, ante el pueblo, que les permita pensar que no es necesario llamar a  una reforma con respecto al consumo de carne;  porque el Señor está llamando a una reforma.  El Señor nos ha dado la tarea de proclamar el mensaje de la reforma pro salud, y si vosotros no podéis avanzar en las filas de los que dan este mensaje, no debes hacer esto prominente.” CSRA 481.

Alístense nuestros ministros y Colportores bajo el estandarte de la estricta temperancia.  Nunca se avergüencen de decir: "No, gracias; no como carne.  Tengo escrúpulos de conciencia contra el comer la carne de animales muertos". CSRA 482.

Algunas veces mientras viajo, encuentro hermanos que expresan su preocupación porque su pastor local no quiere permitir la promoción y predicación de los principios de la reforma pro salud. Con mi imposibilidad de leer el corazón de esos ministros, solo puedo dejar que nuestra profetisa se dirija tanto a la pregunta como a la respuesta:

“¿Por qué es que algunos de nuestros hermanos que ministran manifiestan tan poco interés en la reforma pro salud?  Es porque la instrucción sobre la temperancia en todas las cosas se opone a su práctica de complacerse a sí mismos.  En algunos lugares ésta ha sido la gran piedra de tropiezo en la tarea de hacer que el pueblo investigue, practique y enseñe la reforma pro salud.  Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión.  Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como mensajeros del Señor.” Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, Pág. 545.

 

La Creación animal está gimiendo.

A menudo aquellos que expresan objeciones acerca del vegetarianismo, y quienes usan el ejemplo de Cristo para defender sus hábito de comer carne, ignoran un hecho mencionado por nuestra profeta: “la creación está gimiendo.” Esta sentencia esta sostenida en las Escrituras: “Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora”.  Rom: 8:22: Si eso era cierto cerca de 2,000 años atrás, es una verdad más grande hoy, con mucho tipos de polución que están destruyendo nuestros pastos, lagos, ríos y océanos. En el tiempo de Cristo las condiciones ecológicas de nuestro planeta eran muchísimo mejor de lo que son hoy.

“La maldición del Señor está sobre la tierra, sobre el hombre, sobre las bestias y sobre los peces del mar; y a medida que la trasgresión llega a ser casi universal, se permitirá que la maldición se haga tan amplia, tan profunda como la trasgresión.  Se contraen enfermedades por el uso de la carne. La carne enferma de estos cadáveres se vende en los mercados, y el seguro resultado es enfermedad entre los hombres.”

“El Señor llevará a sus hijos hasta el punto en que ellos no tocarán ni gustarán la carne de animales muertos…Los que acepten sin reservas lo que Dios dice y obedezcan sus mandamientos de todo, corazón serán bendecidos.  El será su 494 Escudo protector.  Pero con el Señor no se puede jugar.  La desconfianza, la desobediencia, el enajenamiento de la voluntad y del camino de Dios, colocarán al pecador en una posición donde el Señor no puede darle su favor divino.. .”

“De nuevo me referiré al asunto del régimen.  No podemos hacer ahora lo que nos aventuramos a hacer en lo pasado con respecto al consumo de carne.  Siempre ha sido una maldición para la familia humana.  Pero ahora lo es en forma particular dentro de la maldición que Dios ha pronunciado sobre los rebaños del campo, debido a la trasgresión y el pecado del hombre...  Debido al consumo de carne, que en tan vasto grado se hace en este país, los hombres y las mujeres se están desmoralizando, su sangre se corrompe y las enfermedades se implantan en el organismo.  Debido al consumo de carne, muchos mueren, y no entienden la causa.  Si se conociera la verdad, se daría testimonio de que fue la carne de los animales la que pasó por la muerte.  El pensamiento de alimentarse de carne de animales muertos es repulsivo, pero hay algo más, además de esto. Al comer carne participamos de sus enfermedades, y ésta siembra sus semillas de corrupción en el organismo humano.”  Consejos sobre el Régimen Alimenticio, 494.

La inspiración también incluye el abstenerse de comer los peces contaminados. Vea Vivir Saludable (Healthful Living), 105 en Inglés.

La Dieta en la Tierra Nueva.

El Señor apuntado un período para la “restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo”. Hechos 3:21

Los profetas del Antiguo Testamento han inspirado y animado el pueblo de Dios con promesas y esperanzas de un tiempo cuando los ungidos del Señor establecerían Su reino eterno en la tierra. Este reino es descrito con un ambiente en el cual “ Morará el lobo con el cordero, y el tigre con el cabrito se acostará: el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.  La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.” Isaías: 11:6-7. Por favor note que los animales no se comen unos a otros. Será justo como al principio en el jardín del Edén. Vea Génesis 1:30.

El mismo tema es mencionado de nuevo en Isaías 65:17-25:

“Porque he aquí que yo crío nuevos cielos y nueva tierra: y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento… Y edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas (no habrán mataderos de animales), y comerán el fruto de ellas….El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y á la serpiente el polvo será su comida. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.”

Por favor tenga en cuenta dos puntos importantes.

El hombre comerá los frutos, tal como fue al principio. Vea Génesis 1:29 y compare con Apocalipsis 22:1-2.

No habrá ningún daño ni destrucción allí. Este pensamiento es repetido en Apocalipsis 21:1-4: “Y VI un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se fueron… Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.)”

Dios no se complacía con los cientos de carneros ofrecidos en sacrificio a Él. Vea Miqueas 6:7. En Su reprensión al profeta Jonás, el Señor mostró su desgano para destruir Nínive por en la ciudad habían “más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?” Dios tiene compasión por Sus pequeñas criaturas.

Satanás ha intentado destruir el plan original de Dios con el pecado. DE cualquier manera, al final, Cristo y Su justicia prevalecerá, y lo que fue al principio será al final. Vea Eclesiastés 1:9; 3:14-15. Compare también con Génesis 1 y 2 con Apocalipsis 21 y 22.

 “Las hortalizas, las legumbres, las frutas y los cereales deben constituir nuestro régimen alimenticio.  Ni un gramo de carne debiera entrar en nuestro estómago.  El consumo de carne es antinatural.  Hemos de regresar al propósito original que Dios tenía en la creación del hombre.” Mensajes Selectos 115, 1903. Consejos Sobre el Régimen Alimenticio 454.

Así que, ¿Es pecado comer carne? No necesariamente. Pero es un pecado comer carne si se hace para gratificar nuestros deseos egoístas en rebelión contra la luz de la reforma prosalud en cuanto a la dieta, en lugares donde Dios ha provisto a Su pueblo con abundancia de frutas, granos, nueces y vegetales, como sucede en la mayoría de lugares en el mundo. “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir.” 1 Samuel: 15:23:

 “El principal objetivo del hombre no es gratificar su apetito.  Existen necesidades físicas que deben suplirse; pero ¿es necesario que debido a esto el hombre sea dominado por el apetito? ¿Continuarán quitándole la vida a las criaturas de Dios, para saborear su carne como un manjar delicioso, esas mismas personas que tratan de ser santas, puras y refinadas para disfrutar de la compañía de los ángeles celestiales?  Según lo que el Señor me ha mostrado, este orden de cosas debe ser cambiado, y entonces el pueblo peculiar de Dios ejercerá temperancia en todas las cosas.”

No es de sorprendernos, que en la luz de las promesas de Dios de un Edén restaurado y Nueva Tierra, que muchos entre el pueblo de Dios hallan comenzado para ajustarse a esta dieta Edénica – libre de carne.

“Los que esperan la venida del Señor con el tiempo eliminarán el consumo de carne; la carne dejará de formar parte de su régimen.  Siempre debiéramos tener este fin en cuenta, y esforzarnos para avanzar firmemente hacia él.” Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, 455.

Que Dios nos ayude a alistarnos para la traslación. Que Él nos sostenga en nuestras súplicas para dejar de comer alimentos de carne. Que Él nos fortalezca para mantener este fin en mente y a trabajar firmemente hacia él. Amén.

1 Hebrew Awah Strongs's # 183.

06/02/2004 6:26:03

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