¿Cómo está la salud de su matrimonio?

Bryan Craig


SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN realizada por la organización Relationships Australia, hay nueve señales de alerta que sugieren que en un matrimonio existe distanciamiento emocional.


Señales de deterioro
Quejas: "Ya no sentimos lo mismo". Es común que uno o ambos cónyuges comiencen a quejarse de que ya no están enamorados. La pérdida de este sentimiento suele ocurrir cuando reprimen sus emociones y evitan expresarlas; lo que crea un ambiente propicio para que los temores, las ansiedades y los resentimientos se vayan acumulando poco a poco en el corazón.

Problemas no resueltos que se hacen recurrentes. Una investigación hecha por Gottman, Markman y otros investigadores
reveló los efectos nocivos que la negatividad y los patrones de conflicto repetitivos tienen sobre una relación marital.

Falta de interés sexual. El sexo es un útil termómetro que indica la buena salud de un matrimonio o su mal funcionamiento. Las parejas mostrarán una falta de atracción o de interés mutuo si emocionalmente no se encuentran cerca.

Uno de los dos muestra señales de depresión o de ensimismamiento. Los sentimientos de desánimo, ensimismamiento e
impotencia, o un temor a perder la relación, pueden causar que una de las partes se aísle y se deprima.
No brindar atención a nuestra pareja puede acarrear una pérdida de entusiasmo y de optimismo incluso mayor que las
ocasionadas por el estrés o el trabajo.

El abandono de actividades que hacían juntos. Cuando las parejas comienzan a vivir vidas paralelas, hay pocas probabilidades de que compartan tiempo juntos o de que realicen actividades que los ayuden a mejorar sus nexos matrimoniales.

Una aventura amorosa. Involucrarnos emocional y sexualmente con otra persona puede interpretarse como un "grito de
auxilio" y una señal inequívoca de que la relación está tambaleándose y en grave peligro.

La preocupación por actividades ajenas al matrimonio. Invertir tiempo y energías excesivas en nuestra carrera, el trabajo, la iglesia o cualquier otra actividad puede hacer que nuestro cónyuge se sienta abandonado y traicionado.

Discusiones por la forma en que se crían los hijos. Otra importante señal de que existen problemas es cuando surgen divisiones y conflictos por los métodos utilizados para criar a los hijos. Estos desacuerdos pueden incluso llevar a que uno de los padres forme alianzas individuales con los hijos en contra de su cónyuge.

• Un aumento de la fatiga y de la capacidad para cumplir con nuestras responsabilidades laborales
. Esta puede ser una señal de que estamos gastando mucha energía emocional en los problemas con nuestra pareja.

Señales de buena salud

EN SU ARTÍCULO "Bounce Back!" (¡No se rindan'), John H. Thurman menciona siete características de las parejas que no se
doblegan con facilidad ante las pruebas que plantea la vida matrimonial:

1. Los cónyuges están conscientes de los desafíos del matrimonio. Saben que los conflictos son una parte inevitable de
la relación conyugal, y también que son necesarios, si desean crecer como pareja.

2. Buscan ayuda externa cuando la necesitan. Ya se trate de ayuda profesional o simplemente el apoyo de amigos o de la
iglesia, no dudan en buscar consejo en momentos de crisis.

3. Recuerdan lo positivo. Ya se trate de los momentos felices de su matrimonio, o de las cualidades de su pareja, estos esposos prefieren enfocar lo bueno que los une, no lo malo que los separa.

4. Aceptan sus diferencias. En lugar de tratar de cambiar la forma de ser del cónyuge, cada uno acepta al otro como es.
Incluso ven las diferencias como una manera de enriquecer su relación.

5. Controlan sus emociones. Cada uno hace lo posible para no "perder los estribos" cuando discuten sus diferencias.

6. Usan los errores del pasado para introducir cambios positivos, no para guardar rencores, o para echarlos en cara al cónyuge cada vez que la ocasión es propicia.

7. Creen que con la ayuda de Dios pueden vencer sus dificultades. No se dan por vencidos con facilidad y, en los momentos de crisis, hacen la parte que les toca confiando que Dios los ayudará.


El matrimonio implica un doble compromiso: Los esposos deben estar comprometidos uno con el otro, y ambos con Jesucristo. "Sin el segundo, el primer compromiso puede su más sólido apoyo". Elizabeth Achtemeir, The Committed Marriage,p. 102
Redacción de Prioridades

Este material es parte del artículo "Avoiding marriage meltdown" (Cómo evitar el deterioro del matrimonio"),
por Bryan Craig, publicado por la revista Signs of The Times, Australia. Se reimprime aquí con el debido permiso.

Bryan Craig es terapeuta y consejero matrimonial. Es autor de varios libros, entre ellos Searching for Intimacy in Marriage (Signs Publishing Company).


Tomado de Prioridades para Hoy, Año 5 - Febrero 2009, Págs. 6-7.


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