Conflicto y Valor Diciembre 2004 por Elena White.

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Índice






1 de Diciembre PABLO EXALTA LA CRUZ Año Bíblico Gál. 4-6 
Hech. 17: 15-33; 18: 1-4.
Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. . . y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder. (1 Cor. 2: 2, 4).

Había sido la costumbre de Pablo adoptar un estilo retórico en su predicación.  Era un hombre preparado para hablar ante reyes, ante los hombres más grandes y doctos de Atenas y sus conocimientos intelectuales eran a menudo de valor al preparar el camino para el Evangelio.  Trató de hacer esto en Atenas, enfrentando la elocuencia con elocuencia, la filosofía con filosofía y la lógica con lógica, pero no encontró el éxito que esperaba.  Su perspicacia lo llevó a comprender que necesitaba algo que estaba más allá de la sabiduría humana. . . Debía recibir su poder de una fuente superior.  A fin de convencer y convertir a los pecadores, el Espíritu de Dios debía intervenir en su obra y santificar todo proceso espiritual (SDA Bible Commentary, tomo 6, pág. 1084).

Para Pablo, la cruz era el único objeto de supremo interés.  Desde que fuera contenido en su carrera de persecución contra los seguidores del crucificado Nazareno, no había cesado de gloriarse en la cruz. . . Sabía por experiencia personal que una vez que un pecador contempla el amor del Padre, como se lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia divina, se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo en todo.

En ocasión de su conversión, Pablo se llenó de un vehemente deseo de ayudar a sus semejantes a contemplar a Jesús de Nazaret como el Hijo del Dios vivo, poderoso para transformar y salvar.  Desde entonces dedicó enteramente su vida al esfuerzo de pintar el amor y el poder del Crucificado. . .  Los esfuerzos del apóstol no se limitaban a la predicación pública; había muchos que no podrían ser alcanzados de esa manera. . .  Visitaba a los enfermos y tristes, consolaba a los afligidos y animaba a los oprimidos.  En todo lo que decía y hacía, magnificaba el nombre de Jesús. . .

Pablo comprendía que su suficiencia no estaba en él, sino en la presencia del Espíritu Santo, cuya misericordioso influencia llenaba su corazón. . .  El yo estaba escondido; Cristo era revelado y ensalzado (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 199, 203, 204). 342



2 de Diciembre EL EVANGELISTA FABRICANTE DE TIENDAS  Año Bíblico Efe. 1-3

Hech. 18: 1-3; 20.
Y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso. (2 Cor. 11: 9, úp).

Pablo era fabricante de tiendas y se ganaba la vida trabajando en su oficio.  Mientras trabajaba en eso hablaba del Evangelio con aquellos con los cuales tenía trato, y trajo a muchas almas del error a la verdad.  No perdía oportunidad de hablar del Salvador o de ayudar a los que tenían problemas (Carta 107, 1904).

La historia del apóstol Pablo es un testimonio permanente de que el trabajo manual no puede ser degradante y de que no es incompatible con la verdadera grandeza y elevación del carácter humano o cristiano.  Esas manos gastadas por el trabajo, creía él, no disminuían en nada la fuerza de sus exhortaciones patéticas, sensibles, inteligentes y elocuentes. . .

Esas manos gastadas por el trabajo, presentadas ante la gente, daban testimonio de que no era una carga para nadie. . . A veces también mantenía a sus compañeros de trabajo, sufriendo él mismo hambre a fin de aliviar las necesidades de otros.  Compartía sus ganancias con Lucas y ayudó a Timoteo a obtener el equipo necesario para su viaje (Carta 103, 1900, págs. 8, 9).

Pablo dio un ejemplo contra el sentimiento, que estaba entonces adquiriendo influencia en la iglesia, de que el Evangelio podía ser predicado con éxito solamente por quienes quedaran enteramente libres de la necesidad de hacer trabajo físico. Ilustró de una manera práctica lo que pueden hacer los laicos consagrados en muchos lugares donde la gente no está enterada de las verdades del Evangelio.  Su costumbre inspiró en muchos humildes trabajadores el deseo de hacer lo que podían para el adelanto de la causa de Dios, mientras se sostenían al mismo tiempo con sus labores cotidianas. . .

Mientras algunos con talentos especiales son escogidos para dedicar todas sus energías a la obra de enseñar y predicar el Evangelio, muchos otros, a quienes nunca fueron impuestas las manos humanas para su ordenación, son llamados a realizar una parte importante en la salvación de las almas. . . El abnegado siervo de Dios que trabaja incansablemente en palabra y doctrina, lleva en su corazón una pesada carga. . . Su salario no influye en su labor. . . Recibió del cielo su comisión, y del cielo espera su recompensa cuando haya terminado el trabajo que se le ha confiado (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 286, 287). 343


3 de Diciembre UNA PROVECHOSA QUEMAZÓN Año Bíblico Efe. 4-6

Hech. 19: 1-20.
Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.  Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos. (Hech. 19: 18, 19).

Al quemar estos libros de magia, los conversos efesios mostraron que ahora aborrecían las cosas en las cuales se habían deleitado una vez.  Era por la magia como habían ofendido especialmente a Dios y puesto en peligro sus almas; y contra la magia manifestaron tal indignación. . . Reteniendo estos libros, los discípulos se hubieran expuesto a la tentación; vendiéndolos, hubieran colocado la tentación en el camino de otros. Habían renunciado al reino de las tinieblas; y para destruir su poder, no vacilaron ante ningún sacrificio.  Así la verdad triunfó sobre los prejuicios de los hombres, y también sobre su amor al dinero. . .  La influencia que tuvo [ese acto] fue más extensa de lo que aun Pablo comprendía.  Desde Efeso las nuevas se extendieron ampliamente, y se dio un poderoso impulso a la causa de Cristo.  Mucho después que el apóstol mismo hubo terminado su carrera, estas escenas vivían en la memoria de los hombres, y eran el medio de ganar conversos para el Evangelio.

Algunas personas alientan la creencia de que las supersticiones paganas han desaparecido ante la civilización del siglo veinte. Pero la Palabra de Dios y el duro testimonio de los hechos declaran que se practica la hechicería en nuestro tiempo tan seguramente como en los días de los magos de la antigüedad.  El antiguo sistema de la magia es, en realidad, el mismo que ahora se conoce con el nombre de espiritismo moderno.  Satanás halla acceso a miles de mentes presentándose bajo el disfraz de amigos desaparecidos. . .

Los magos de los tiempos paganos tienen su contraparte en los mediums espiritistas, los clarividentes y los adivinos de hoy día. . . Si se descorriera el velo ante nuestros ojos, podríamos ver a los ángeles malignos empleando todas sus artes para engañar y destruir.  Dondequiera se ejerce una influencia para inducir a los hombres a olvidar a Dios, está Satanás ejerciendo su poder hechicero. . . El pueblo actual de Dios debería prestar atención a la amonestación del apóstol a la iglesia de Efeso: "No comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redargüidlas" (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 234, 235). 344



4 de Diciembre MIENTRAS ERES JOVEN Año Bíblico Fil.
Hech. 16: 1-5.
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. (1 Tim. 4: 12).

Timoteo era apenas un muchacho cuando fue elegido por Dios como maestro; pero sus principios eran tan firmes por la educación correcta que había recibido, que se encontraba en condiciones de ocupar esa importante posición. Llevaba sus responsabilidades con mansedumbre cristiana. Era fiel, constante y sincero, y Pablo lo eligió como su compañero de trabajo y de viajes.  Para que Timoteo no fuese objeto de desaires a causa de su juventud, Pablo le escribió: "Ninguno tenga en poco tu juventud".  Pudo hacer esto con seguridad porque Timoteo no tenía suficiencia propia, sino que buscaba continuamente consejo.

Hay muchos jóvenes que obran por impulsos más bien que juiciosamente.  Pero Timoteo consultaba a cada paso: "¿Es éste el camino del Señor?"  No tenía talentos especialmente brillantes, pero consagraba todas sus habilidades al servicio de Dios y esto hacía valiosa su obra. El Señor encontró en él una mente que podía moldear y adaptar para la morada del Espíritu Santo.

Dios usará a los jóvenes de hoy como usó a Timoteo si ellos se someten a su dirección. Es vuestro privilegio ser misioneros de Dios. El os llama para trabajar por vuestros compañeros. Buscad a los que sabéis que están en peligro y por el amor de Cristo tratad de ayudarles. ¿Cómo conocerán al Salvador a menos que vean sus virtudes en sus seguidores? (SDA Bible Commentary, tomo 7, pág. 915).

La meta más elevada de nuestros jóvenes no debiera ser esforzarse tras algo novedoso. No había nada de esto en la mente y en la obra de Timoteo.  Debieran tener en la mente que, en las manos del enemigo de todo bien, si sólo dependen del conocimiento, éste puede ser un poder para destruirlos.  El que finalmente se convirtió en un rebelde era un ser muy inteligente que ocupaba una elevada posición entre la hueste angélica; más de una mente de prendas intelectuales superiores ha sido capturada y es conducida ahora por su poder.  Los jóvenes debieran colocarse bajo las enseñanzas de las Santas Escrituras y entretejerlas en sus pensamientos diarios y en su vida práctica.  Entonces poseerán los atributos considerados en las cortes celestiales como los más elevados (Youth's Instructor,  5-5-1898)  345


5 de Diciembre "DESDE LA NIÑEZ" Año Bíblico Col.
2 Tim. 3: 14-17.
Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. (2 Tim. 3: 15).

Vemos la ventaja que tuvo Timoteo al recibir un ejemplo correcto de piedad y verdadera santidad.  La religión era la atmósfera de su hogar.  El poder espiritual manifiesto de la piedad en el hogar preservó la pureza de su lenguaje y lo mantuvo libre de todo sentimiento corruptor (SDA Bible Commentary, tomo 7, pág. 919).

Dios había ordenado a los hebreos que enseñaran a sus hijos lo que él requería y que les hicieran saber cómo había obrado con sus padres.  Este era uno de los deberes especiales de todo padre de familia, y no debía ser delegado a otra persona.  En vez de permitir que lo hicieran labios extraños, debían los corazones amorosos del padre y de la madre instruir a sus hijos.  Con todos los acontecimientos de la vida diaria debían ir asociados pensamientos referentes a Dios.  Las grandes obras que él había realizado en la liberación de su pueblo, y las promesas de un Redentor que había de venir, debían relatarse a menudo en los hogares de Israel. . .  Las grandes verdades de la providencia de Dios y la vida futura se inculcaban en la mente de los jóvenes.  Se la educaba para que pudiera discernir a Dios tanto en las escenas de la naturaleza como en las palabras de la revelación.  Las estrellas del cielo, los árboles y las flores del campo, las elevadas montañas, los riachuelos murmuradores, todas estas cosas hablaban del Creador.  El servicio solemne de sacrificio y culto en el santuario y las palabras pronunciadas por los profetas, eran una revelación de Dios.

Tal fue la educación de Moisés en la humilde choza de Gosén; de Samuel, por la fiel Ana; de David, en la morada montañesa de Belén; de Daniel antes de que el cautiverio le separara del hogar de sus padres. Tal fue, también, la educación del niño Jesús en Nazaret; y la que recibió el niño Timoteo quien aprendió de labios de su "abuela Loida" y de su "madre Eunice" las verdades eternas de las Sagradas Escrituras (Patriarcas y Profetas, págs. 642, 643).

Padres, hay una gran obra que debéis hacer para Jesús. . . Satanás trata de aprisionar a los niños como con cintas de acero, y podréis tener éxito en llevarlos a Jesús sólo mediante decididos esfuerzos personales (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 374, 375).  346


6 de Diciembre TODO LO QUE UN HIJO PUEDE SER Año Bíblico 1 Tes.

2 Tim. 2.
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. (2 Tim. 2: 15).

Pablo amaba a Timoteo, su "hijo en la fe" (1 Tim. 1: 2). El gran apóstol sondeaba a menudo al discípulo más joven, preguntándole en cuanto a la historia bíblica; y al viajar de lugar en lugar, le enseñaba cuidadosamente cómo trabajar con éxito (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 166,167).
El afecto entre Pablo y Timoteo comenzó con la conversión de Timoteo; el lazo se había fortalecido a medida que compartían las esperanzas, los peligros y los trabajos de la vida misionera, hasta que parecían ser uno.  La disparidad de sus edades y la diferencia de sus caracteres hicieron más ferviente su mutuo amor.  El espíritu ardiente, celoso e indomable de Pablo encontró reposo y ánimo en la disposición apacible, complaciente y discreta de Timoteo.  El servicio fiel y el amor tierno de su sufrido compañero alegraron más de una hora oscura de la vida del apóstol. . .

Todo lo que un hijo puede ser hacia un padre amado y respetado, lo fue el joven Timoteo para el sufrido y solitario Pablo (SDA Bible Commentary, tomo 7, pág. 917).

Pablo amaba a Timoteo porque Timoteo amaba a Dios.  Su conocimiento inteligente de la piedad experimental y de la verdad le daba distinción e influencia.  La piedad y la influencia de su vida hogareña no eran de baja categoría, sino puras, sensatas, y no corrompidas por falsos sentimientos. . . La Palabra de Dios era la regla que guiaba a Timoteo. . . Su mente se espaciaba en las ideas del orden más elevado posible.  Quienes lo instruían en su hogar cooperaban con Dios al educar a ese joven para soportar las cargas que le serían impuestas a temprana edad (Id., pág. 918).

En su trabajo, Timoteo buscaba constantemente el consejo y la instrucción de Pablo.  No actuaba por impulso, sino con reflexión y serenidad. . . El Espíritu Santo encontraba en él uno que podía ser amoldado y modelado como un templo para la morada de la divina Presencia.  Las lecciones de la Biblia, al entretejerse en la vida diaria, tienen una profunda y perdurable influencia en el carácter.  Estas lecciones las aprendía y practicaba Timoteo (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 167). 347



7 de Diciembre PASANDO LA ANTORCHA Año Bíblico 2 Tes
2 Tim. 4: 1-5; 3: 1-5.
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. (2 Tim. 4:1, 2).

En ésta su última carta a Timoteo, Pablo levanta ante el joven obrero un elevado ideal, puntualizando los deberes que le corresponden como ministro de Cristo. . .  Pablo le ordena predicar la Palabra, y no los dichos y costumbres de los hombres; de estar listo para testificar por Dios en cualquier oportunidad que se le presente, delante de grandes congregaciones, o círculos privados, por el camino o en los hogares, a amigos como a enemigos, en seguridad o expuesto a durezas y peligros, oprobios y pérdidas.

Temiendo que la moderación de Timoteo y su disposición condescendiente pudiesen llevarle a rehuir una parte principal de su trabajo, le exhortó a ser fiel en reprobar el pecado, y hasta en reprender con severidad a los que eran culpables de graves males.  No obstante debía hacerlo "con toda paciencia y doctrina".  Debía revelar la paciencia y amor de Cristo. . .

Odiar y reprender el pecado y al mismo tiempo mostrar misericordia y ternura por el pecador, es tarea difícil.  Cuanto más fervoroso sea nuestro esfuerzo para obtener santidad de vida y corazón, tanto más perspicaz será nuestra percepción del pecado y más decidida nuestra desaprobación por cualquier desviación de lo recto.  Debemos cuidarnos contra una severidad excesiva hacia los que obran mal, pero igualmente de no perder de vista la excesiva gravedad del pecado.  Hay necesidad de mirar al pecador con paciencia y amor cristianos; pero existe también el peligro de mostrar una tolerancia tan grande por su error que le haga considerarse inmerecedor de la reprensión. . .

Con el desprecio creciente hacia la ley de Dios, existe una marcada aversión a la religión, un aumento de orgullo, amor a los placeres, desobediencia a los padres e indulgencia propia; y dondequiera se preguntan ansiosamente los pensadores: ¿Qué puede hacerse para corregir esos males alarmantes? La respuesta la hallamos en la exhortación de Pablo a Timoteo: "Predica la Palabra"'.  En la Biblia encontramos los únicos principios seguros de acción.  Es la transcripción de la voluntad de Dios, la expresión de la sabiduría divina (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 399-401, 403). 348


8 de Diciembre EL DESERTOR REHABILITADO Año Bíblico 1 Tim.
Hech. 12: 25; 13: 13; 15: 36-41.
Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. (2 Tim. 4: 11).

La madre de Marcos se había convertido a la religión cristiana, y su casa en Jerusalén era un asilo para los discípulos. . . Marcos propuso a Pablo y Bernabé acompañarlos en su viaje misionero.  Sentía la gracia de Dios en su corazón, y anhelaba dedicarse enteramente a la obra del ministerio evangélico. . .

Su camino era penoso; afrontaban adversidades y privaciones, y estaban acosados por peligros por doquiera. . . Pero Pablo y Bernabé hablan aprendido a confiar en el poder libertador de Dios.  Sus corazones estaban llenos de ferviente amor por las almas que perecían.  Como fieles pastores que buscaban las ovejas perdidas, no pensaban en su propia comodidad y conveniencia.  Olvidándose de sí mismos, no vacilaban frente al cansancio, el hambre y el frío.  No tenían sino un objeto en vista: la salvación de aquellos que se habían apartado lejos del redil. . .

Marcos, abrumado por el temor y el desaliento, vaciló por un tiempo en su propósito de entregarse de todo corazón a la obra del Señor.  No acostumbrado a las penurias, se desalentó por los peligros y las privaciones del camino. . . Tenía todavía que aprender a arrostrar el peligro, la persecución y la adversidad con corazón valiente.  Al avanzar los apóstoles, y al sentir la aprensión de dificultades aún mayores, Marcos se intimidó, y perdiendo todo valor, se negó a avanzar, y volvió a Jerusalén.

Esta deserción indujo a Pablo a juzgar desfavorable y aun severamente por un tiempo a Marcos.  Bernabé, por otro lado, se inclinaba a excusarlo por causa de su inexperiencia.  Anhelaba que Marcos no abandonase el ministerio, porque veía en él cualidades que le habilitarían para ser un obrero útil para Cristo.  En años ulteriores su solicitud por Marcos fue ricamente recompensada, porque el joven se entregó sin reservas al Señor y a la obra de predicar el mensaje evangélico en campos difíciles.  Bajo la bendición de Dios y la sabia enseñanza de Bernabé, se transformó en un valioso obrero.  Pablo se reconcilió más tarde con Marcos, y le recibió como su colaborador (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 135, 137, 138). 349


9 de Diciembre MARCOS Y DEMAS Año Bíblico 2 Tim.
Col. 4: 7-14.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. (1 Juan 2: 15).

Entre los asistentes de Pablo en Roma, había muchos que habían sido antes sus compañeros y colaboradores. Lucas, "el médico amado". . . estaba todavía con él.  Demas y Marcos estaban también con él. . .

Desde los primeros años de su profesión de fe, la experiencia cristiana de Marcos se había profundizado.  A medida que estudiaba más atentamente la vida y muerte de Cristo, obtenía más claros conceptos de la misión del Salvador, sus afanes y conflictos.  Leyendo en las cicatrices de las manos y los pies de Cristo las señales de su servicio por la humanidad, y el extremo a que llega la abnegación para salvar a los extraviados y perdidos, Marcos se constituyó en un seguidor voluntario del Maestro en la senda del sacrificio.  Ahora, compartiendo la suerte de Pablo, el preso, comprendía mejor que nunca antes que es una infinita ganancia alcanzar a Cristo, e infinita pérdida ganar el mundo y perder el alma por cuya redención la sangre de Cristo fue derramada.  Frente a la severa prueba y adversidad, Marcos continuó firmemente, como sabio y amado ayudador del apóstol.

Demas fue fiel por un tiempo, pero luego abandonó la causa de Cristo.  Refiriéndose a esto, Pablo escribió: "Demas me ha desamparado, amando este siglo" (2 Tim. 4: 10).  Demas sacrificó toda alta y noble consideración para conseguir la ganancia mundanal. ¡Qué cambio insensato! Poseyendo solamente riqueza u honor mundano, Demas era ciertamente pobre, por mucho que fuera lo que orgullosamente pudiera considerar suyo; mientras tanto Marcos, escogiendo sufrir por la causa de Cristo, poseía riquezas eternas, siendo considerado por el cielo como heredero de Dios y coheredero con su Hijo (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 363, 364).

Si permitimos que nuestra mente se espacie más en Cristo y en el mundo celestial, encontraremos un poderoso estímulo y un sostén para luchar las batallas del Señor.  El orgullo y el amor del mundo perderán su poder mientras contemplamos las glorias de aquella tierra mejor que tan pronto ha de ser nuestro hogar.  Frente a la hermosura de Cristo, todas las atracciones terrenales parecerán de poco valor (La Edificación del Carácter, pág. 120).  350


10 de Diciembre AMO Y SIERVO* Año Bíblico Tito

File.
No ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.  (File. 16).

Entre los que dieron su corazón a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo, esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón, creyente cristiano de Colosas, y había escapado a Roma.  En la bondad de su corazón, Pablo trató de ayudar al desdichado fugitivo en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de la verdad en su mente entenebrecido.  Onésimo atendiólas palabras de vida, confesó sus pecados y se convirtió a la fe de Cristo. . . Pablo. . . le aconsejó que regresara sin demora a Filemón, suplicándole su perdón; hizo planes, además, para el futuro.  El apóstol prometió ayudarle haciéndose él mismo responsable por la suma que hubiese robado a Filemón. . . Fue una severa prueba para este siervo entregarse así a su amo a quien había perjudicado, pero estaba verdaderamente convertido, y no desistió de cumplir con este deber. . .

La carta de Pablo a Filemón muestra la influencia del Evangelio en las relaciones entre amos y siervos. La esclavitud era una institución establecida en todo el Imperio Romano, y tanto amos como esclavos se encontraban en la mayoría de las iglesias por las cuales Pablo había trabajado. ..
No era la obra del apóstol trastornar arbitraria o repentinamente el orden establecido en la sociedad.  Intentar eso hubiera impedido el éxito del Evangelio.  Pero enseñó principios que herían el mismo fundamento de la esclavitud, los cuales, llevados a efecto, seguramente minarían todo el sistema. . . Una vez convertido, el esclavo llegaba a ser miembro del cuerpo de Cristo, y como tal debía ser amado y tratado como un hermano, un coheredero con su amo de las  bendiciones de Dios y de los privilegios del Evangelio. Por otra parte, los siervos debían cumplir sus deberes, "no sirviendo al ojo, como los que procuran agradar a los hombres, sino antes, como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios" (Efe. 6: 6, VM).

El cristianismo forma un fuerte lazo de unión entre el amo y el esclavo, el rey y el súbdito. . . Han sido lavados en la misma sangre, vivificados por el mismo espíritu; y son hechos uno en Cristo Jesús (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 364, 366, 367). 351



11 de Diciembre LA CARRERA QUE TENEMOS POR DELANTE* Año Bíblico Filemon

1 Cor. 9: 24-27.
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos,  despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. (Heb. 12: 1, 2).

En la Epístola a los Hebreos se señala el propósito absorbente que debería caracterizar la carrera cristiana por la vida eterna. . . La envidia, la malicia, los malos pensamientos, las malas palabras, la codicia:  éstos son pesos que el cristiano debe deponer para correr con éxito la carrera de la inmortalidad. Todo hábito o práctica que conduce al pecado o deshonra a Cristo, debe abandonarse, cualquiera que sea el sacrificio. . . "¿No sabéis que los que corren en el estadio - preguntó Pablo-, todos a la verdad corren, mas uno lleva el premio?" Por ansiosa y fervientemente que se esforzaran los corredores, el premio se adjudicaba a uno solo. . .

Tal no es el caso en la lucha cristiana.  Ninguno que cumpla con las condiciones se chasqueará al fin de la carrera. . . La carrera no es del veloz, ni la batalla del fuerte.  El santo más débil, tanto como el más fuerte, puede llevar la corona de gloria inmortal. . .

Para no correr en forma incierta o al azar la carrera cristiana, Pablo se sometía a severa preparación.  Las palabras: "Pongo en servidumbre" mi cuerpo, significan literalmente someter, mediante severa disciplina, los deseos, impulsos y pasiones. . .

Era este propósito único de ganar la carrera de la vida eterna, lo que Pablo anhelaba ver revelado en las vidas de los creyentes corintios.  Sabía que a fin de alcanzar el ideal de Cristo para con ellos, tenían por delante una lucha de toda la vida, que no tenía tregua.  Les pedía que lucharan lealmente, día tras día, en busca de piedad y excelencia moral.  Les rogaba que pusieran a un lado todo peso y se esforzaran hacia el blanco de la perfección en Cristo (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 251-253).

En vista del resultado que está en juego, nada de lo que ayude o estorbe es pequeño.  Todo acto pesa en la balanza que determina la victoria o el fracaso de la vida.

La recompensa dada a los que venzan estará en proporción con la energía y el fervor con que hayan luchado (Id., pág. 252). 352


12 de Diciembre UNA VOZ DE GOZO* Año Bíblico Heb. 1-3

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!  (Fil. 4: 4).

El gran apóstol Pablo era firme cuando estaban en juego el deber y los principios, pero la cortesía era un rasgo notable de su personalidad y ésta le daba acceso a la clase más alta de la sociedad.  Pablo nunca dudó de la habilidad de Dios o de su buena voluntad para darle la gracia que necesitaba a fin de vivir la vida de cristiano. . . El no vivía bajo una nube de duda, recorriendo a tientas su camino en la bruma y la oscuridad de la incertidumbre, quejándose de privaciones y pruebas.  Su voz de gozo, llena de esperanza y valor, resuena a lo largo de todo el trayecto hasta nuestro tiempo.  Pablo tenía una experiencia religiosa sana.  El amor de Cristo era su gran tema y el poder que lo constreñía y lo gobernaba.

En las circunstancias más desalentadoras, que hubieran tenido una influencia deprimente sobre los cristianos tibios, era firme de corazón, lleno de valor, esperanza y alegría. . .

Se veía en él la misma esperanza y alegría cuando estaba sobre la cubierta del barco, con la tempestad golpeando a su alrededor, y el barco rompiéndose en pedazos.  Dio órdenes al comandante del barco y preservó las vidas de todos los que estaban a bordo.  Aunque prisionero, fue en realidad el amo del barco, el hombre más libre y más feliz de a bordo. . .

Delante de reyes y dignatarios de la tierra, que tenían su vida en sus manos, no se acobardó porque había dado su vida a Dios y ella estaba oculta en Cristo.  Mediante su cortesía, suavizó los corazones de esos hombres vigorosos, de genio violento, malvados y corruptos, tanto de corazón como de vida. . . El comportamiento apropiado, fruto de la verdadera cortesía, marcó toda su conducta.  Cuando extendía la mano al hablar, como era su costumbre, el ruido que hacían las cadenas no le causaba vergüenza o turbación.  Las consideraba como señales de honor y se regocijaba de poder sufrir por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. . . Su razonamiento era tan claro y convincente que hizo temblar al rey licencioso. . . La gracia, como un ángel de misericordia, hace que su voz se escuche dulce y clara, repitiendo la historia de la cruz, el sin igual amor de Jesús (Signs of the Times, 8-11-1879). 353


13 de Diciembre HACIA LA META Año Bíblico Heb. 4-6

Pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  (Fil. 3: 13, 14).

Pablo hacía muchas cosas.  Era un sabio maestro.  Sus muchas cartas están llenas de lecciones instructivas que exponen principios correctos.  Trabajaba con sus manos, porque era fabricante de tiendas, y de esta manera ganaba el pan de cada día.  Sentía una pesada responsabilidad por las iglesias.  Luchaba muy fervientemente para mostrarles [a los miembros] sus errores, a fin de que pudieran corregirlos y no ser engañados y alejados de Dios.  Siempre trataba de ayudarles en sus dificultades; y sin embargo declara: "Una cosa hago". . . Las responsabilidades de su vida eran muchas, sin embargo siempre mantenía frente a él esa "una cosa". La sensación constante de la presencia de Dios lo obligaba a mantener su vista mirando siempre a Jesús, el Autor y Consumador de su fe (Carta 135, 1897, págs. 6, 7).

El gran propósito que le constreñía a avanzar ante las penalidades y dificultades, debe inducir a cada obrero cristiano a consagrarse enteramente al servicio de Dios.  Se le presentarán atracciones mundanales para desviar su atención del Salvador, pero debe avanzar hacia la meta, mostrando al mundo, a los ángeles y a los hombres que la esperanza de ver el rostro de Dios es digna de todo el esfuerzo y sacrificio que demanda el logro de esta esperanza (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 386).

El discípulo más humilde de Cristo puede llegar a ser un habitante del cielo, un heredero de Dios de una herencia incorruptible e inmarcesible. ¡Oh, si cada uno pudiera elegir el don celestial, convirtiéndose en heredero de Dios de esa herencia cuyo título está a salvo de todo destructor, mundo sin fin!  ¡No elijáis el mundo, sino la herencia mejor!  Apresurad, acelerad vuestro camino hacia la meta para recibir el premio de vuestra elevada vocación en Cristo Jesús (Fundamentals of Christian Education, pág. 235).

Pronto presenciaremos la coronación de nuestro Rey.  Aquellos cuya vida quedó escondida con Cristo, aquellos que en esta tierra pelearon la buena batalla de la fe, resplandecerán con la gloria del Redentor en el reino de Dios (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 434). 354


14 de Diciembre A CÉSAR* Año Bíblico Heb. 7-9

Hech. 25.
Ante el tribunal de César estoy, donde debo ser juzgado. . . Porque si algún agravio, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehúso morir; pero si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a ellos.  A César apelo. (Hech. 25: 10, 11).

Una vez más, a causa del odio nacido del fanatismo y de la justicia propia, un siervo de Dios fue inducido a buscar protección entre los paganos.  Fue este mismo odio el que indujo a Elías a huir y pedir socorro a la viuda de Sarepta, y el que obligó a los heraldos del Evangelio a apartarse de los judíos para proclamar su mensaje a los gentiles.  Y el pueblo de Dios que vive en este siglo tiene todavía que afrontar este odio.  Entre muchos de los profesos seguidores de Cristo existe el mismo orgullo, formalismo y egoísmo, el mismo espíritu opresor, que reinaba en tan grande medida en el corazón de los judíos. . .

En la gran crisis por la cual tendrán que pasar pronto, los fieles siervos de Dios encontrarán la misma dureza de corazón, la misma cruel determinación y el mismo odio implacable.

Todo el que en ese día malo quiera servir sin temor a Dios, de acuerdo con los dictados de su conciencia, necesitará valor, firmeza y conocimiento de Dios y de su Palabra; porque los que sean fieles a Dios serán perseguidos, sus motivos serán condenados, sus mejores esfuerzos serán desfigurados y sus nombres serán denigrados.  Satanás obrará con todo su poder engañador para influir en el corazón y oscurecer el entendimiento, para hacer pasar lo malo por bueno, y lo bueno por malo. . .

Dios desea que su pueblo se prepare para la crisis venidera. . . Solamente aquellos que vivan en conformidad con la norma divina, permanecerán firmes en el tiempo de la prueba.  Cuando los gobernantes seculares se unan con los ministros de la religión para legislar en asuntos de conciencia, entonces se verá quiénes realmente temen y sirven a Dios.  Cuando las tinieblas sean más profundas, la luz de un carácter semejante al de Dios brillará con el máximo fulgor. . . Y mientras los enemigos de la verdad estén por doquiera, vigilando a los siervos de Dios para mal, Dios velará por ellos para bien.  Será para ellos como la sombra de un gran peñasco en tierra desierta (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 344, 345). 355


15 de Diciembre COMITIVA DIVINA* Año Bíblico Heb. 10, 11

En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon. . . Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. (2 Tim. 4: 16,17).

Cuando Pablo recibió la orden de comparecer ante Nerón para la vista de su causa, tenía ante sí la perspectiva de una muerte segura. . . Entre los cristianos en Roma nadie se adelantó para apoyarle en esa hora de prueba. . . !Pablo ante Nerón!  !Qué notable contraste! . . . El nombre de Nerón hacía temblar al mundo.  Caer en su desagrado significaba perder la propiedad, la libertad y la vida; y su enojo era más temible que la peste.

Sin dinero, ni amigos, ni consejeros, el anciano apóstol compareció ante Nerón, cuyo aspecto revelaba las vergonzosas pasiones que en su interior rebullían, mientras que el rostro del acusado reflejaba un corazón en paz con Dios (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 392, 393).

¿Cómo se podía esperar que Nerón, tirano caprichoso, apasionado y licencioso comprendiera o apreciara el carácter y los motivos de este hijo de Dios? . . . Los resultados de sistemas opuestos de educación contrastaban entre sí ese día: una vida de complacencia propia sin frenos, y una vida de completo sacrificio.  Allí estaban los representantes de dos teorías de vida: el egocentrismo que todo lo absorbe, que no considera nada demasiado valioso como para no ser sacrificado en aras de la complacencia momentánea, y la paciente abnegación que no vacila en dar la vida, si fuese necesario, para el bien de otros. . .

El público y los jueces le miraban sorprendidos.  Habían presenciado muchos procesos y observado a muchos criminales; pero nunca habían visto a un hombre que denotara tan santa tranquilidad. . . Sus palabras tocaron una cuerda que vibró aun en el corazón más endurecido.  La verdad clara y convincente desbarataba el error. . . Las verdades declaradas aquel día habrían de conmover las naciones. . .

Fiel entre los infieles, leal entre los desleales, [Pablo] se yergue como representante de Dios, y su voz es como una voz del cielo. . . Sus palabras son como un grito de victoria que se oye por encima del fragor de la batalla (Signs of the Times, 5-5-1906). 356


16 de Diciembre UNA BUENA BATALLA* Año Bíblico Heb. 12, 13

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2 Tim. 4: 7, 8).

A través de su largo período de servicio, la fidelidad de Pablo hacia su Salvador nunca vaciló.  Dondequiera que estaba, fuera frente a enfurruñados fariseos o a las autoridades romanas; fuera frente a la furiosa turba de Listra, o los convictos pecadores de la cárcel macedónica; fuera razonando con los marineros llenos de pánico sobre el buque náufrago, o estando solo ante Nerón para defender su vida, nunca se avergonzó de la causa en la cual militaba.  El gran propósito de su vida cristiana había sido servir a Aquel cuyo nombre una vez lo había llenado de desprecio; y de este propósito no había sido capaz de apartarlo ni la oposición ni la persecución...
La vida de Pablo fue una ejemplificación de las verdades que enseñaba: en eso estribaba su poder.  Su corazón estaba lleno de un profundo y perdurable sentido de su responsabilidad, y trabajaba en íntima comunión con Aquel que es la fuente de la justicia, misericordia y verdad. . .

El amor del Salvador era el motivo imperecedero que le sostenía en sus conflictos con el yo en sus luchas contra el mal, mientras avanzaba en el servicio de Cristo contra la hostilidad del mundo y la oposición de sus enemigos.


Lo que la iglesia necesita en estos días de peligro es un ejército de obreros que, como Pablo, se hayan educado para ser útiles, tengan una experiencia profunda en las cosas de Dios y estén llenos de fervor y celo.  Se necesitan hombres santificados y abnegados; hombres que no esquiven las pruebas y la responsabilidad; hombres valientes y veraces; hombres en cuyos corazones Cristo constituya la "esperanza de gloria", y quienes, con los labios tocados por el fuego santo, prediquen la Palabra...¨

¿Aceptarán nuestros jóvenes el santo cometido de manos de sus padres? ¿Están ellos preparados para llenar las vacantes producidas por la muerte de los fieles? ¿Tendrán en cuenta las recomendaciones de los apóstoles? ¿Escucharán el llamamiento del deber mientras están rodeados por las incitaciones al egoísmo y a la ambición que engañan a la juventud? (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 398, 404, 405). 357


17 de Diciembre  "AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS"*  Año Bíblico Sant.

1 Juan 4: 7-21.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.  Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. (1 Juan 4: 10, 11).

Después de la ascensión de Cristo, Juan se destaca como fiel y ardoroso obrero del maestro. . . El amor de Cristo que ardía en su corazón, le indujo a realizar una fervorosa e incansable labor en favor de sus semejantes, especialmente por sus hermanos en la iglesia cristiana.

Cristo había mandado a los primeros discípulos que se amasen unos a otros como él los había amado. . . Después que descendió el Espíritu Santo, cuando los discípulos salieron a proclamar al Salvador viviente, su único deseo era la salvación de las almas.  Se regocijaban en la dulzura de la comunión con los santos.  Eran compasivos, considerados, abnegados, dispuestos a hacer cualquier sacrificio por la causa de la verdad.  En su asociación diaria, revelaban el amor que Cristo les había enseñado. . .

Pero gradualmente sobrevino un cambio.  Los creyentes comenzaron a buscar defectos en los demás. . . Perdieron de vista al Salvador y su amor. . . Comprendiendo Juan que el amor fraternal iba mermando en la iglesia, se esforzaba por convencer a los creyentes de la necesidad constante de ese amor. . . El mayor peligro de la iglesia de Cristo no es la oposición del mundo.  Es el mal acariciado en los corazones de los creyentes lo que produce el más grave desastre, y lo que, seguramente, más retardará el progreso de la causa de Dios.  No hay forma más segura para destruir la espiritualidad que abrigar envidia, sospecha, crítica o malicia.  Por otro lado, el testimonio más fuerte de que Dios ha enviado a su Hijo al mundo, es la armonía y unión entre hombres de distintos caracteres que forman su iglesia. . .

Los incrédulos observan para ver si la fe de los profesos cristianos ejerce una influencia santificadora sobre sus vidas; y son prestos para discernir los defectos del carácter y las acciones inconsecuentes. . . Todos los cristianos son miembros de una familia, hijos del mismo Padre celestial, con la misma esperanza bienaventurada de la inmortalidad.  Muy estrecho y tierno debe ser el vínculo que los une. . . "No amemos de palabra", escribe el apóstol, "sino de obra y en verdad" (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 436-440). 358


18 de Diciembre PELIGROS ADENTRO Y AFUERA* Año Bíblico 1 Ped.

Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (1 Juan 4: 1).

A medida que los años transcurrían y el número de creyentes crecía, Juan trabajaba con mayor fidelidad y fervor en favor de sus hermanos.  Los tiempos estaban llenos de peligro para la iglesia.  Por todas partes existían engaños satánicos.  Por medio de la falsedad y el engaño los emisarios de Satanás procuraban suscitar oposición contra las doctrinas de Cristo; como consecuencia las disensiones y herejías ponían en peligro a la iglesia. . . Por eso muchos eran llevados a los laberintos del escepticismo y el engaño.

Juan se llenaba de tristeza al ver penetrar en la iglesia esos errores venenosos.  Veía los peligros a los cuales ella estaba expuesta y afrontaba la emergencia con presteza y decisión.  Las epístolas de Juan respiran el espíritu del amor.  Parecería que las hubiera escrito con pluma entintada de amor.  Pero cuando se encontraba con los que estaban transgrediendo la ley de Dios, y sin embargo aseveraban que estaban viviendo sin pecado, no vacilaba en amonestarles acerca de su terrible engaño. . .

Estamos autorizados a tener el mismo concepto que tuvo el apóstol amado de los que afirman morar en Cristo y viven transgrediendo la ley de Dios.  Existen en estos últimos días males semejantes a los que amenazaban la prosperidad de la iglesia primitiva; y las enseñanzas del apóstol Juan acerca de estos puntos deben considerarse con cuidadosa atención.  "Debéis tener amor", es el clamor que se oye por doquiera, especialmente de parte de quienes se dicen santos.  Pero el amor verdadero es demasiado puro para cubrir un pecado no confesado.  Aunque debemos amar a las almas por las cuales Cristo murió, no debemos transigir con el mal.  No debemos unirnos con los rebeldes y llamar a eso amor.  Dios requiere de su pueblo en esta época del mundo, que se mantenga de parte de lo justo tan firmemente como lo hizo Juan cuando se opuso a los errores que destruían las almas. . .

Declaró  lo que sabia, lo que había visto y oído. . . Hablaba con un corazón que rebosaba de amor hacia su Salvador; y ningún poder podía detener sus palabras. . .

Asimismo puede todo creyente estar capacitado, por medio de su propia experiencia, para afirmar "que Dios es verdadero" (Juan 3:33).  Puede testificar de lo que ha visto, oído y sentido del poder de Cristo (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 441-444). 359


19 de Diciembre PURO DE CORAZÓN Y VIDA* Año Bíblico 2 Ped.

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3: 3).

Juan era un maestro de santidad, y en sus cartas a la iglesia señaló reglas infalibles para la conducta de los cristianos. . . Enseñó que el cristiano debe ser puro de corazón y vida.  Nunca debe estar satisfecho con una profesión vana.  Así como Dios es santo en su esfera, el hombre caído, por medio de la fe en Cristo, debe ser santo en la suya. . .

Hay quienes profesan santidad, quienes declaran que están completamente con el Señor, quienes pretenden tener derecho a las promesas de Dios, mientras rehúsan prestar obediencia a sus mandamientos.  Dichos transgresores de la ley quieren recibir todas las cosas que fueron prometidas a los hijos de Dios; pero eso es presunción de su parte, por cuanto Juan nos dice que el verdadero amor a Dios será revelado mediante la obediencia a todos sus mandamientos.  No basta creer la teoría de la verdad, hacer una profesión de fe en Cristo. . . "El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos -escribió Juan-, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él".

Juan no enseñó que la salvación puede ser ganada por la obediencia; sino que la obediencia es el fruto de la fe y del amor. . . Si permanecemos en Cristo, si el amor de Dios habita en el corazón, nuestros sentimientos, pensamientos y acciones estarán de acuerdo con la voluntad de Dios... Muchos son los que, aunque se esfuerzan por obedecer los mandamientos de Dios, tienen poca paz y alegría.  Esa falta en su experiencia es el resultado de no ejercer fe.  Caminan como si estuvieran en una tierra salitrosa, o en un desierto reseco.  Demandan poco, cuando podrían pedir mucho, por cuanto no tienen límite las promesas de Dios.  Los tales no representan correctamente la santificación que viene mediante la obediencia a la verdad.  El Señor desea que todos sus hijos sean felices, llenos de paz y obedientes.  Mediante el ejercicio de la fe el creyente llega a poseer esas bendiciones.  Mediante ella puede ser suplida cada deficiencia del carácter, cada contaminación purificada, cada falta corregida, cada excelencia desarrollada (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 446, 449, 450). 360



20 de Diciembre LA GLORIA MAS ALLÁ DE LAS TINIEBLAS* Año Bíblico 1 Juan

Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución. (2 Tim. 3: 12).

En la experiencia que adquirió el apóstol Juan bajo la persecución, hay una lección de maravilloso poder y ánimo para el cristiano.  Dios no impide las conspiraciones de los hombres perversos, sino que hace que sus ardides obren para bien a los que en la prueba y el conflicto mantienen su fe y lealtad. . .

Es obra de la fe confiar en Dios en la hora más oscura y sentir, a pesar de ser duramente probados y azotados por la tempestad, que nuestro Padre empuña el timón.  Sólo el ojo de la fe puede ver más allá de las cosas presentes para estimar correctamente el valor de las riquezas eternas.

Jesús no presentó a sus seguidores la esperanza de alcanzar gloria y riquezas terrenas ni de vivir una vida libre de pruebas.  Al contrario, los llamó a seguirle en el camino de la abnegación y el vituperio.  El que vino para redimir al mundo fue resistido por las fuerzas unidas del mal. . .
Así será con todos los que deseen vivir píamente en Cristo Jesús.  Persecuciones y vituperios esperan a todos los que estén dominados por el espíritu de Cristo. . .

En todas las épocas Satanás persiguió al pueblo de Dios.  Torturó a sus hijos y los entregó a muerte, pero en su muerte llegaron a ser vencedores.  Testificaron del poder de Uno que es más fuerte que Satanás.  Hombres perversos pueden torturar y matar el cuerpo, pero no pueden destruir la vida que está escondida con Cristo en Dios.  Pueden encerrar a hombres y mujeres dentro de las paredes de una cárcel, pero no pueden amarrar el espíritu.

En medio de la prueba y la persecución, la gloria el -carácter- de Dios se revela en sus escogidos. . . Siguen a Cristo en medio de penosos conflictos; soportan la abnegación y experimentan amargos chascos; pero así aprenden lo que es la culpa y miseria del pecado, y llegan a mirarlo con aborrecimiento.  Al ser participantes de los sufrimientos de Cristo, pueden ver la gloria más allá de las tinieblas, y dirán: "Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada" (Rom. 8: 18) (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 459-461 ). 361


21 de Diciembre EL ÚLTIMO DE LOS DOCE* Año Bíblico 2 y 3 Juan y Jud.

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.  Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. (Mat. 5: 11, 12).

Juan vivió hasta ser muy anciano.  Fue testigo de la destrucción de Jerusalén y de la ruina del majestuoso templo.  Como último sobreviviente de los discípulos que estuvieron íntimamente relacionados con el Salvador, su mensaje tenía gran influencia cuando manifestaba que Jesús era el Mesías, el Redentor del mundo. . .

Los gobernantes judíos estaban llenos de amargo odio contra Juan por su inmutable fidelidad a la causa de Cristo.  Declararon que sus esfuerzos contra los cristianos no tendrían resultado mientras el testimonio de Juan repercutiera en los oídos del pueblo.  Para conseguir que los milagros y enseñanzas de Jesús pudiesen olvidarse, había que acallar la voz del valiente testigo.
Con este fin, Juan fue llamado a Roma para ser juzgado por su fe.  Allí, delante de las autoridades, las doctrinas del apóstol fueron expuestas erróneamente. Testigos falsos le acusaron de enseñar herejías sediciosas. . . Juan se defendió de una manera clara y convincente. . . Pero cuanto más convincente era su testimonio, tanto mayor era el odio de sus opositores.  El emperador Domiciano estaba lleno de ira.  No podía refutar los razonamientos del fiel abogado de Cristo, ni competir con el poder que acompañaba su exposición de la verdad; pero se propuso hacer callar su voz.

Juan fue echado en una caldera de aceite hirviente; pero el Señor preservó la vida de su fiel siervo, así como protegió a los tres hebreos en el horno de fuego.  Mientras se pronunciaban las palabras: Así perezcan todos los que creen en ese engañador, Jesucristo de Nazaret, Juan declaró: Mi Maestro se sometió pacientemente a todo lo que hicieron Satanás y sus ángeles para humillarlo y torturarlo.  Dio su vida para salvar al mundo.  Me siento honrado de que se me permita sufrir por su causa.  Soy un hombre débil y pecador.  Solamente Cristo fue santo, inocente e inmaculado.  No cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca.  Estas palabras tuvieron su influencia, y Juan fue retirado de la caldera por los mismos hombres que lo habían echado en ella (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 454, 455). 362


22 de Diciembre A SOLAS CON DIOS* Año Bíblico Apoc. 1-3

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí el diablo echará algunos de vosotros en la cárcel, para que seas probados. . . Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida. (Apoc. 2: 10).

Por decreto del emperador, [Juan] fue desterrado a la isla de Patmos, condenado "por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo" (Apoc. 1:9).Sus enemigos pensaron que allí no se haría sentir más su influencia, y que finalmente moriría de penurias y angustias.

Patmos, una isla árida y rocosa del mar Egeo, había sido escogida por las autoridades romanas para desterrar allí a los criminales; pero para el siervo de Dios esa lóbrega residencia llegó a ser la puerta del cielo. Allí, alejado de las bulliciosas actividades de la vida, y de sus intensas  labores de años anteriores, disfrutó de la compañía de Dios, de Cristo y de los ángeles del cielo, y de ellos recibió instrucciones para guiar a la iglesia de todo tiempo futuro...    Entre los riscos y rocas de Patmos, Juan mantuvo comunión con su Hacedor. Repasó su vida pasada, y, al pensar en las bendiciones que había recibido, la paz llenó su corazón. . .

En su aislado hogar, Juan estaba en condiciones, como nunca antes, de estudiar más de cerca las manifestaciones del poder divino, conforme están registradas en el libro de la naturaleza y en las páginas de la inspiración. . . En años anteriores sus ojos habían observado colinas cubiertas de bosques, verdes valles, llanuras llenas de frutales; y en las hermosuras de la naturaleza siempre había sido su alegría rastrear su sabiduría y la pericia del Creador. Ahora estaba rodeado por escenas que a muchos les hubiese parecido lóbregas y sin interés; pero para Juan era distinto. Aunque sus alrededores parecían desolados y áridos, el cielo azul que se extendía sobre él era tan brillante y hermoso como el de su amada Jerusalén. En las desiertas y escarpadas rocas, en los misterios de la profundidad, en las glorias del firmamento, leía importantes lecciones. Todo daba testimonio del poder y la gloria de Dios. . .

Al mirar las rocas recordaba a Cristo: la Roca de su fortaleza, a cuyo abrigo podía refugiarse sin temor. Del apóstol desterrado en la rocosa Patmos subían los más ardientes anhelos de su alma por Dios, las más fervientes oraciones. (Los Hechos de los Apóstoles, 456, 457).  363


23 de Diciembre TENED PUESTA VUESTRA ARMADURA* Año Bíblico Apoc. 4,5

Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré. (Isa. 46: 4).

La historia de Juan nos proporciona una notable ilustración de cómo Dios puede usar a los obreros de edad.  Cuando Juan fue desterrado a la isla de Patmos, muchos le consideraban incapaz de continuar en el servicio, y como una caña vieja y quebrada, propensa a caer en cualquier momento.  Pero el Señor juzgó conveniente usarle todavía.  Aunque alejado de las escenas de su trabajo anterior, no dejó de ser un testigo de la verdad.  Aun en Patmos se hizo de amigos y conversos.  Su mensaje era de gozo, pues proclamaba un Salvador resucitado. . .

La más tierna consideración debe abrigarse hacia aquellos cuyos intereses durante toda la vida estuvieron ligados a la obra de Dios.  Esos obreros ancianos han permanecido fieles en medio de tormentas y pruebas.  Pueden tener achaques, pero aún poseen talentos que los hacen aptos para ocupar su lugar en la causa de Dios.  Aunque gastados e imposibilitados de llevar las pesadas cargas que los más jóvenes pueden y deben llevar, el consejo que pueden dar es del más alto valor.

Pueden haber cometido equivocaciones, pero de sus fracasos aprendieron a evitar errores y peligros y, ¿no serán por lo tanto competentes para dar sabios consejos?  Sufrieron pruebas y dificultades y aun cuando perdieron parte de su vigor, el Señor no los pone a un lado.  Les da gracia especial y sabiduría. . . El Señor desea que los obreros más jóvenes logren sabiduría, fuerza y madurez por su asociación con esos hombres fieles. . .

A medida que los que han gastado su vida en el servicio de Cristo se acercan al fin de su ministerio terrenal, serán impresionados por el Espíritu Santo a recordar los incidentes por los cuales han pasado en relación con la obra de Dios.  El relato de su maravilloso trato con su pueblo, su gran bondad al librarlos de las pruebas, debe repetirse a los que son nuevos en la fe.  Dios desea que los obreros ancianos y probados ocupen su lugar y hagan su parte para impedir que los hombres y mujeres sean arrastrados hacia abajo por la poderosa corriente del mal; desea que tengan puesta su armadura hasta que él les mande deponerla (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 457-459). 364


24 de Diciembre "HASTA AQUÍ NOS HA AYUDADO JEHOVÁ"* Año Bíblico Apoc. 6,7

Alabad a Jehová, invocad su nombre; dad a conocer sus obras en los pueblos.  Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas. (Sal. 105: 1, 2).

El trato de Dios con su pueblo debe mencionarse con frecuencia. ¡Cuán a menudo levantó el Señor, en su trato con el antiguo Israel, los hijos del camino!  A fin de que no olvidasen la historia pasada, ordenó a Moisés que inmortalizase esos acontecimientos en cantos, a fin de que los padres pudiesen enseñárselos a sus hijos.  Habían de levantar monumentos recordativos bien a la vista.  Debían esmerarse para conservarlos, a fin de que cuando los niños preguntasen acerca de esas cosas, les pudiesen repetir toda la historia.  Así eran recordados el trato providencial y la señalada bondad y misericordia de Dios en su cuidado y liberación de su pueblo.  Se nos exhorta a traer "a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones" (Heb. 10: 32).  El Señor ha obrado como un Dios realizador de prodigios en favor de su pueblo en esta generación. . . Necesitamos relatar a menudo la bondad de Dios y alabarle por sus obras admirables" (Joyas de los Testimonios, tomo 3, págs. 30, 31).

No perdáis pues vuestra confianza, sino tened firme seguridad, más firme que nunca antes.  "¡Hasta aquí nos ha ayudado Jehová! " (1 Sam. 7: 12) y nos ayudará hasta el fin.  Miremos los monumentos conmemorativos de lo que Dios ha hecho para confortarnos y salvarnos de la mano del destructor.  Tengamos siempre presentes todas las tiernas misericordias que Dios nos ha mostrado: las lágrimas que ha enjugado, las penas que ha quitado, las ansiedades que ha alejado, los temores que ha disipado, las necesidades que ha suplido, las bendiciones que ha derramado, fortificándonos así a nosotros mismos, para todo lo que está delante de nosotros en el resto de nuestra peregrinación.

No podemos menos que prever nuevas perplejidades en el conflicto venidero, pero podemos mirar hacia lo pasado tanto como hacia lo futuro, y decir: "¡ Hasta aquí nos ha ayudado Jehová!" "Según tus días serán tus fuerzas".  La prueba no excederá a la fuerza que se nos dé para soportarla.  Así que sigamos con nuestro trabajo dondequiera lo hallemos, sabiendo que para cualquier cosa que venga, él nos dará fuerza proporcionada a la prueba (El Camino a Cristo, pág. 127). 365


25 de Diciembre A DIOS SEA LA GLORIA* Año Bíblico Apoc. 8,9

Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová. (Sal. 113: 3).
 
La Biblia tiene poco que decir en alabanza de los hombres.  Dedica poco espacio a relatar las virtudes hasta de los mejores hombres que jamás hayan vivido.  Este silencio no deja de tener su propósito y su lección.  Todas las buenas cualidades que poseen los hombres son dones de Dios; realizan sus buenas acciones por la gracia de Dios manifestada en Cristo.  Como lo deben todo a Dios, la gloria de cuanto son y hacen le pertenece sólo a él; ellos no son sino instrumentos en sus manos.  Además, según todas las lecciones de la historia bíblica, es peligroso alabar o ensalzar a los hombres; pues si uno llega a perder de vista su total dependencia de Dios, y a confiar en su propia fortaleza, caerá seguramente. El hombre lucha con enemigos que son más fuertes que él. . . Es imposible que nosotros, con nuestra propia fortaleza, sostengamos el conflicto; y todo lo que aleje a nuestra mente de Dios, todo lo que induzca al ensalzamiento o a la dependencia de sí, prepara seguramente nuestra caída.  El tenor de la Biblia está destinado a inculcarnos desconfianza en el poder humano y a fomentar nuestra confianza en el poder divino (Patriarcas y Profetas, pág. 775).

El alma verdaderamente convertida es iluminada de lo alto. . . Sus palabras, sus motivos, sus acciones, pueden ser mal interpretados y falseados, pero no le importa porque tiene intereses más importantes en juego. . . No ambiciona la ostentación; no anhela la alabanza de los hombres.  Su esperanza está en el cielo, y se mantiene rectamente, con la vista fija en Jesús.  Hace el bien porque es justo (Testimonies, tomo 5, pág. 569).

Por sus obras buenas, los seguidores de Cristo deben dar gloria, no a sí mismos, sino al que les ha dado gracia y poder para obrar.  Toda obra buena se cumple solamente por el Espíritu Santo, y éste es dado para glorificar, no al que lo recibe, sino al Dador.  Cuando la luz de Cristo brille en el alma, los labios darán alabanzas y gracias a Dios.  Nuestras oraciones, nuestro cumplimiento del deber, nuestra benevolencia, nuestro sacrificio personal, no serán el tema de nuestros pensamientos ni de nuestra conversación. Jesús será magnificado, el yo se esconderá y se verá que Cristo es todo en todos (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 69). 366



26 de Diciembre NOBLES EJEMPLOS* Año Bíblico Apoc. 10,11

No obstante, proseguirá el justo su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza. (Job 17: 9).

La historia sagrada ofrece muchas ilustraciones de los resultados de la verdadera educación; muchos nobles ejemplos de hombres cuyos caracteres se formaron bajo la bendición divina; hombres cuyas vidas fueron una bendición para sus semejantes que vivieron en el mundo como representantes de Dios.  Entre ellos figuran José y Daniel, Moisés, Eliseo y Pablo, los mayores estadistas, el mayor legislador, uno de los reformadores más fieles, y, a excepción de Aquel que habló como jamás habló hombre alguno, el Maestro más ilustre que este mundo haya conocido.

En los primeros tiempos de su vida, al pasar de la juventud a la virilidad, José y Daniel fueron separados de sus hogares y llevados cautivos a países paganos.  José, especialmente, fue expuesto a las tentaciones que acompañan a los grandes cambios de fortuna.  En la casa de su padre, fue un niño tiernamente mimado; en la casa de Potifar, fue esclavo, y luego confidente y compañero; hombre de negocios, educado mediante el estudio, la observación y el contacto con los hombres; en la cárcel de Faraón fue un preso del estado, condenado injustamente, que no tenía esperanza de vindicación ni perspectiva de libertad; en un momento de gran crisis fue llamado a actuar en el gobierno de la nación -¿qué lo capacitaba para conservar su integridad?. . .
La lealtad a Dios, la fe en el Invisible constituían el ancla de José.  En esto residía el secreto de su poder. . .

Por su sabiduría y justicia, por la pureza y bondad de sus vidas diarias, por su devoción a los intereses del pueblo, aunque era idólatra, José y Daniel demostraron ser fieles a los principios de la educación recibida en su niñez, fieles a Aquel de quien eran representantes. . .
¡Qué vocación la de estos nobles hebreos! . . .

Dios desea revelar hoy, por medio de los jóvenes y niños, las mismas poderosas verdades que reveló mediante estos hombres.  La historia de José y Daniel es una ilustración de lo que el Señor hará por los que se entregan a él y se esfuerzan de todo corazón por llevar a cabo su propósito (La Educación, págs. 48, 51, 53, 54). 367


27 de Diciembre "TODO LO PUEDO EN CRISTO"* Año Bíblico Apoc. 12-14

En el día que temo, yo en ti confío. (Sal. 56: 3).

Solamente la sensación de la presencia de Dios puede desvanecer el temor que, para el niño tímido, haría de la vida una carga.  Grabe él en su memoria la promesa: "Asienta campamento el ángel de Jehová en derredor de los que le temen, y los defiende" (Sal. 34: 7).  Lea la maravillosa historia de Eliseo cuando estaba en la ciudad de la montaña y había entre él y el ejército de enemigos armados un círculo poderoso de ángeles celestiales.  Lea cómo apareció el ángel de Dios a Pedro cuando estaba en la prisión, condenado a muerte; cómo lo sacó en salvo, pasando por entre los guardianes armados y las macizas puertas de hierro con sus cerrojos y barrotes.

 Lea la escena desarrollada en el mar, cuando Pablo el prisionero, en viaje al lugar donde iba a ser juzgado y ejecutado, dirigió a los soldados y marineros náufragos, abatidos por el trabajo, la vigilancia y el ayuno, grandes palabras de valor y esperanza: "Os exhorto a que tengáis buen ánimo; porque no habrá pérdida de vida alguna de entre vosotros. . . Porque estuvo junto a mí esta noche un ángel de Dios, de quien soy y a quien sirvo, el cual decía: No temas, Pablo; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí que Dios te ha dado a todos los que navegan contigo".  Con fe en esta promesa, Pablo aseguró a sus compañeros: "No se perderá un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros".  Así ocurrió.  Por el hecho de estar en ese buque un hombre por medio del cual Dios podía obrar, toda la carga de soldados y marineros paganos se salvó.  "Todos escaparon salvos a tierra".


No fueron escritas estas cosas únicamente para que las leamos y nos asombremos, sino para que la misma fe que obró en los siervos de Dios de antaño, obre en nosotros.  Dondequiera que haya corazones llenos de fe que sirvan de conducto a su poder, no será menos notable su modo de obrar ahora que entonces.

A los que, por faltarles confianza propia, son inducidos a esquivar el cuidado y la responsabilidad, enséñeseles a confiar en Dios.  Así más de uno que de otro modo no sería más que una cifra en el mundo, tal vez una carga impotente, podrá decir con el apóstol Pablo: "Todo lo puedo, en Cristo que me fortalece" (Fil. 4: 13) (La Educación, págs. 249, 250). 368


28 de Diciembre NO NECESITAMOS DESESPERARNOS* Año Bíblico Apoc. 15, 16

Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; mas los impíos caerán en el mal. (Prov. 24: 16).

La pluma inspirada, fiel a su tarea, nos habla de los pecados que vencieron a Noé, Lot, Moisés, Abrahán, David y Salomón, y hasta nos cuenta que aun el enérgico espíritu de Elías se abatió bajo la tentación durante su terrible prueba. Están fielmente registradas la desobediencia de Jonás y la idolatría de Israel.  La negación de Pedro, la aguda contienda que hubo entre Pablo y Bernabé, las flaquezas de los profetas y los apóstoles, todo queda revelado. . .

Ante nosotros se expone la vida de los creyentes, con todos sus defectos e insensateces, que están destinados a ser una lección para todas las generaciones que los habían de seguir.  Si hubiesen sido perfectos, habrían sido sobrehumanos, y nuestra naturaleza pecaminosa nos haría desesperar de llegar jamás a tal punto de excelencia.  Pero al ver cómo lucharon y cayeron, cómo cobraron nuevamente ánimo y vencieron por la gracia de Dios, cobramos aliento para avanzar contra los obstáculos que la naturaleza degenerada coloca en nuestro camino.

Dios ha sido siempre fiel en castigar el crimen.  Envió a sus profetas para amonestar a los culpables, denunciar sus pecados y pronunciar juicio contra ellos. . .

Necesitamos precisamente las lecciones que la Biblia nos da, porque juntamente con la revelación del pecado, está registrada la retribución que sigue.  El pesar y la penitencia del culpable, el llanto del alma enferma de pecado, llegan del pasado hasta nosotros, diciéndonos que el hombre necesitaba entonces como ahora la gracia perdonadora de Dios. . .

La historia bíblica sostiene el corazón que desmaya con la esperanza de la misericordia divina.  No necesitamos desesperarnos cuando vemos que otros lucharon con desalientos semejantes a los  nuestros, cayeron en tentaciones como nosotros, y sin embargo recobraron sus fuerzas y recibieron bendición de Dios. Las palabras de la inspiración consuelan y alientan al alma que yerra.  Aunque los patriarcas y los apóstoles estuvieron sujetos a las flaquezas humanas, por la fe obtuvieron buen renombre, pelearon sus batallas con la fuerza del Señor y vencieron gloriosamente.  Así también podemos nosotros confiar en la virtud del sacrificio expiatorio y ser vencedores en el nombre de Jesús (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 439, 440, 443).


29 de  Diciembre DIOS SE ACUERDA DE LOS SUYOS* Año Bíblico Apoc. 17, 18

¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. (Apoc. 12: 12).

En todos los tiempos los testigos señalados por Dios se han expuesto al vituperio y la persecución por amor a la verdad.  José fue calumniado y perseguido. . . David, el mensajero escogido de Dios, fue perseguido por sus enemigos. . . Esteban fue apedreado porque predicó a Cristo y su crucifixión.  Pablo fue encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente muerto. . . Juan fue desterrado a la isla de Patmos "por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo'.

Estos ejemplos de constancia humana atestiguan la fidelidad de las promesas de Dios, su constante presencia y su gracia sostenedora.  Testifican del poder de la fe para resistir a las potestades del mundo (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 459, 460).

Los tiempos de apuro y angustia que nos esperan requieren una fe capaz de soportar el cansancio, la demora y el hambre, una fe que no desmaye a pesar de las pruebas más duras. . . Muchos seres humanos de todas las naciones y de todas clases, grandes y pequeños, ricos y pobres, negros y blancos, serán arrojados en la más injusta y cruel servidumbre.  Los amados de Dios pasarán días penosos, encadenados, encerrados en cárceles, sentenciados a muerte, algunos abandonados adrede para morir de hambre y sed en sombríos y repugnantes calabozos. . . Ninguna mano humana se aprontará a socorrerlos.

¿Olvidará el Señor a su pueblo en esa hora de prueba? ¿Olvidó acaso al fiel Noé cuando sus juicios cayeron sobre el mundo antediluviano? ¿Olvidó acaso a Lot cuando cayó fuego del cielo para consumir las ciudades de la llanura? ¿Se olvidó. . . de Elías cuando el juramento de Jezabel le amenazaba con la suerte de los profetas de Baal? ¿Se olvidó de Jeremías en el oscuro y húmedo pozo en donde había sido echado? ¿Se olvidó acaso de los tres jóvenes en el horno ardiente o de Daniel en el foso de los   leones?. . .

Aunque los enemigos los arrojen a la cárcel, las paredes de los calabozos no pueden interceptar la comunicación entre sus almas y Cristo.  Aquel que conoce todas sus debilidades, que ve todas sus pruebas, está por encima de todos los poderes de la tierra; y acudirán ángeles a sus celdas solitarias, trayéndoles luz y paz del cielo (El Conflicto de los Siglos, págs. 679, 684, 685). 370


30 de  Diciembre LAS PRIMERAS COSAS EN PRIMER LUGAR* Año Bíblico Apoc. 19, 20

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mat. 6: 33).

Esta promesa nunca fallará.  No podemos gozar el favor de Dios a menos que cumplamos las condiciones que requiere para conceder su favor.  Al hacerlo así, nos vendrá esa paz, esa satisfacción y esa sabiduría que el mundo no puede dar ni quitar.  La humildad de la mente y el corazón agradecido nos elevarán sobre pruebas insignificantes y reales dificultades.  Cuanto menos fervientes, enérgicos y atentos estemos en el servicio del Señor, tanto más la mente estará ocupada en el yo, convirtiendo hormigueros en montañas de dificultades. . .

La carga de la obra de Dios, puesta sobre Moisés, lo hizo un hombre de poder.  Mientras pastoreó durante tantos años los rebaños de Jetro, obtuvo una experiencia que le enseñó la verdadera humildad. . . La orden de liberar a Israel parecía abrumadora, pero, en el temor de Dios, Moisés aceptó el encargo.  Observad el resultado: no rebajó la tarea al nivel de su imperfección, sino que con la fuerza de Dios realizó los esfuerzos más fervientes para elevarse y santificarse para su sagrada misión.

Si Moisés hubiera esperado que Dios hiciese el trabajo por él, nunca hubiera estado preparado para su posición de confianza.  La luz del cielo vendrá a los que sienten necesidad de ella y que la buscan como tesoros escondidos.  Pero si nos hundimos en un estado de inactividad, permitiendo que nos gobierne el poder de Satanás, Dios no nos enviará su inspiración.  A menos que ejercitemos al máximo las facultades que Dios nos ha dado, siempre seremos débiles e ineficientes.  Se necesita mucha oración y el ejercicio más vigoroso de la mente si queremos estar preparados para realizar el trabajo que Dios nos confíe.  Muchos nunca alcanzan la posición que podrían ocupar porque esperan que Dios haga para ellos lo que él les ha dado capacidad de hacer por sí mismos.  Todos los que hayan de ser útiles en esta vida deben pasar por la escuela de la disciplina mental y moral más severa, y entonces Dios los ayudará combinando el poder divino con el esfuerzo humano. . .

Los hábitos equivocados no son vencidos por un solo esfuerzo.  Sólo mediante una lucha larga y penosa se domina al yo (Testimonies, tomo 4, págs. 610-612). 371


31 de Diciembre EL PLAN DE DIOS PARA MÍ* Año Bíblico Apoc. 21, 22

Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá?  Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder? (Isa. 14: 27).

El mensaje de esperanza y misericordia debe ser proclamado hasta los últimos confines de la tierra.  Todo aquel que quiera puede extender la mano, asirse de la fortaleza de Dios, reconciliarse con él y obtener paz.  Ya no deben quedar los paganos envueltos en oscuridad de medianoche.  La lobreguez debe desaparecer ante los brillantes rayos del Sol de justicia.

Cristo ha tomado toda medida necesaria para que su iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado por la Luz del mundo, en posesión de la gloria de Emanuel.  El se propone que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y de paz. Desea que revelemos su gozo en nuestra vida. . .

Cristo viene con poder y grande gloria. . . Entonces los redimidos de entre los hombres recibirán la herencia que se les prometió.  Así obtendrá un cumplimiento literal el propósito de Dios para con Israel.  El hombre no puede impedir que se cumpla la voluntad de Dios.  Aun en medio de las manifestaciones del mal, los propósitos de Dios han estado avanzando constantemente hacia su realización (Profetas y Reyes, págs. 531, 532).

Dios mira el interior de la diminuta semilla que él mismo formó, y ve en ella la hermosa flor, el arbusto o el altivo y copudo árbol.  Así también ve las posibilidades de cada ser humano.  Estamos en este mundo con algún fin.  Dios nos ha comunicado su plan para nuestra vida y desea que alcancemos el más alto nivel de desarrollo. . .

Desea que la juventud desarrolle todas sus facultades, y que las ponga en ejercicio activo. . . Para ello consideren a Cristo como el modelo según el cual deben formarse.  La santa ambición que Cristo manifestó en su vida debe moverlos a ellos también, es a saber, la de dejar mejor el mundo  por haber vivido en él.  Esta es la obra a la cual han sido llamados  (El Ministerio de Curación, págs. 309, 310).

Debéis ahora. . . relacionaros con la sociedad y la vida en una forma que responda al propósito que tuvo Dios al crearos (Mensajes para los jóvenes, págs. 33, 34).


Vea nuestra sección sobre Elena G. de White.


Índice Otros Devocionales (Matutinas) Publicados.
 


CONFLICTO Y VALOR AÑO 2004  DIOS NOS CUIDA Año 2003
CADA DÍA CON DIOS AÑO 2002 ¡CRISTO TRIUNFANTE!AÑO 2001
¡MARANATA: EL SEÑOR VIENE! AÑO 2000


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Última actualización 31/01/2005