
Conflicto y Valor Diciembre
2004 por Elena White.
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1 de Diciembre PABLO
EXALTA LA CRUZ Año Bíblico
Gál.
4-6
Hech. 17: 15-33; 18: 1-4.
Pues me propuse no saber entre vosotros
cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. . . y ni mi
palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana
sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de
poder. (1 Cor. 2: 2, 4).
Había
sido la costumbre de Pablo
adoptar un estilo retórico en su predicación. Era
un
hombre preparado para hablar ante reyes, ante los hombres más
grandes
y doctos de Atenas y sus conocimientos intelectuales eran a menudo de
valor
al preparar el camino para el Evangelio. Trató de hacer
esto
en Atenas, enfrentando la elocuencia con elocuencia, la
filosofía
con filosofía y la lógica con lógica, pero no
encontró
el éxito que esperaba. Su perspicacia lo llevó a
comprender
que necesitaba algo que estaba más allá de la
sabiduría
humana. . . Debía recibir su poder de una fuente superior.
A fin de convencer y convertir a los pecadores, el Espíritu de
Dios
debía intervenir en su obra y santificar todo proceso espiritual
(SDA Bible Commentary, tomo 6, pág. 1084).
Para
Pablo, la cruz era el único
objeto de supremo interés. Desde que fuera contenido en su
carrera de persecución contra los seguidores del crucificado
Nazareno,
no había cesado de gloriarse en la cruz. . . Sabía por
experiencia
personal que una vez que un pecador contempla el amor del Padre, como
se
lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia divina,
se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo
en todo.
En
ocasión de su conversión,
Pablo se llenó de un vehemente deseo de ayudar a sus semejantes
a contemplar a Jesús de Nazaret como el Hijo del Dios vivo,
poderoso
para transformar y salvar. Desde entonces dedicó
enteramente
su vida al esfuerzo de pintar el amor y el poder del Crucificado. .
.
Los esfuerzos del apóstol no se limitaban a la
predicación
pública; había muchos que no podrían ser
alcanzados
de esa manera. . . Visitaba a los enfermos y tristes, consolaba a
los afligidos y animaba a los oprimidos. En todo lo que
decía
y hacía, magnificaba el nombre de Jesús. . .
Pablo
comprendía que su suficiencia
no estaba en él, sino en la presencia del Espíritu Santo,
cuya misericordioso influencia llenaba su corazón. . . El
yo estaba escondido; Cristo era revelado y ensalzado (Los Hechos de los
Apóstoles, págs. 199, 203, 204). 342
2 de Diciembre EL
EVANGELISTA FABRICANTE DE TIENDAS Año
Bíblico Efe. 1-3
Hech.
18: 1-3; 20.
Y en todo me guardé y me
guardaré
de seros gravoso. (2 Cor. 11: 9, úp).
Pablo
era fabricante de tiendas y se
ganaba la vida trabajando en su oficio. Mientras trabajaba en eso
hablaba del Evangelio con aquellos con los cuales tenía trato, y
trajo a muchas almas del error a la verdad. No perdía
oportunidad
de hablar del Salvador o de ayudar a los que tenían problemas
(Carta
107, 1904).
La
historia del apóstol Pablo
es un testimonio permanente de que el trabajo manual no puede ser
degradante
y de que no es incompatible con la verdadera grandeza y
elevación
del carácter humano o cristiano. Esas manos gastadas por
el
trabajo, creía él, no disminuían en nada la fuerza
de sus exhortaciones patéticas, sensibles, inteligentes y
elocuentes.
. .
Esas
manos gastadas por el trabajo,
presentadas ante la gente, daban testimonio de que no era una carga
para
nadie. . . A veces también mantenía a sus
compañeros
de trabajo, sufriendo él mismo hambre a fin de aliviar las
necesidades
de otros. Compartía sus ganancias con Lucas y ayudó
a Timoteo a obtener el equipo necesario para su viaje (Carta 103, 1900,
págs. 8, 9).
Pablo
dio un ejemplo contra el sentimiento,
que estaba entonces adquiriendo influencia en la iglesia, de que el
Evangelio
podía ser predicado con éxito solamente por quienes
quedaran
enteramente libres de la necesidad de hacer trabajo físico.
Ilustró
de una manera práctica lo que pueden hacer los laicos
consagrados
en muchos lugares donde la gente no está enterada de las
verdades
del Evangelio. Su costumbre inspiró en muchos humildes
trabajadores
el deseo de hacer lo que podían para el adelanto de la causa de
Dios, mientras se sostenían al mismo tiempo con sus labores
cotidianas.
. .
Mientras
algunos con talentos especiales
son escogidos para dedicar todas sus energías a la obra de
enseñar
y predicar el Evangelio, muchos otros, a quienes nunca fueron impuestas
las manos humanas para su ordenación, son llamados a realizar
una
parte importante en la salvación de las almas. . . El abnegado
siervo
de Dios que trabaja incansablemente en palabra y doctrina, lleva en su
corazón una pesada carga. . . Su salario no influye en su labor.
. . Recibió del cielo su comisión, y del cielo espera su
recompensa cuando haya terminado el trabajo que se le ha confiado (Los
Hechos de los Apóstoles, págs. 286, 287). 343
3 de Diciembre UNA
PROVECHOSA QUEMAZÓN Año
Bíblico
Efe. 4-6
Hech.
19: 1-20.
Y muchos de los que habían
creído
venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo
muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros
y los quemaron delante de todos. (Hech. 19: 18, 19).
Al
quemar estos libros de magia, los
conversos efesios mostraron que ahora aborrecían las cosas en
las
cuales se habían deleitado una vez. Era por la magia como
habían ofendido especialmente a Dios y puesto en peligro sus
almas;
y contra la magia manifestaron tal indignación. . . Reteniendo
estos
libros, los discípulos se hubieran expuesto a la
tentación;
vendiéndolos, hubieran colocado la tentación en el camino
de otros. Habían renunciado al reino de las tinieblas; y para
destruir
su poder, no vacilaron ante ningún sacrificio. Así
la verdad triunfó sobre los prejuicios de los hombres, y
también
sobre su amor al dinero. . . La influencia que tuvo [ese acto]
fue
más extensa de lo que aun Pablo comprendía. Desde
Efeso
las nuevas se extendieron ampliamente, y se dio un poderoso impulso a
la
causa de Cristo. Mucho después que el apóstol mismo
hubo terminado su carrera, estas escenas vivían en la memoria de
los hombres, y eran el medio de ganar conversos para el Evangelio.
Algunas
personas alientan la creencia
de que las supersticiones paganas han desaparecido ante la
civilización
del siglo veinte. Pero la Palabra de Dios y el duro testimonio de los
hechos
declaran que se practica la hechicería en nuestro tiempo tan
seguramente
como en los días de los magos de la antigüedad. El
antiguo
sistema de la magia es, en realidad, el mismo que ahora se conoce con
el
nombre de espiritismo moderno. Satanás halla acceso a
miles
de mentes presentándose bajo el disfraz de amigos desaparecidos.
. .
Los
magos de los tiempos paganos tienen
su contraparte en los mediums espiritistas, los clarividentes y los
adivinos
de hoy día. . . Si se descorriera el velo ante nuestros ojos,
podríamos
ver a los ángeles malignos empleando todas sus artes para
engañar
y destruir. Dondequiera se ejerce una influencia para inducir a
los
hombres a olvidar a Dios, está Satanás ejerciendo su
poder
hechicero. . . El pueblo actual de Dios debería prestar
atención
a la amonestación del apóstol a la iglesia de Efeso: "No
comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino
antes
bien redargüidlas" (Los Hechos de los Apóstoles,
págs.
234, 235). 344
4 de Diciembre
MIENTRAS
ERES JOVEN Año Bíblico Fil.
Hech. 16: 1-5.
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino
sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor,
espíritu,
fe y pureza. (1 Tim. 4: 12).
Timoteo era apenas un muchacho cuando
fue elegido por Dios como maestro; pero sus principios eran tan firmes
por la educación correcta que había recibido, que se
encontraba
en condiciones de ocupar esa importante posición. Llevaba sus
responsabilidades
con mansedumbre cristiana. Era fiel, constante y sincero, y Pablo lo
eligió
como su compañero de trabajo y de viajes. Para que Timoteo
no fuese objeto de desaires a causa de su juventud, Pablo le
escribió:
"Ninguno tenga en poco tu juventud". Pudo hacer esto con
seguridad
porque Timoteo no tenía suficiencia propia, sino que buscaba
continuamente
consejo.
Hay muchos jóvenes que obran
por impulsos más bien que juiciosamente. Pero Timoteo
consultaba
a cada paso: "¿Es éste el camino del Señor?"
No tenía talentos especialmente brillantes, pero consagraba
todas
sus habilidades al servicio de Dios y esto hacía valiosa su
obra.
El Señor encontró en él una mente que podía
moldear y adaptar para la morada del Espíritu Santo.
Dios usará a los jóvenes
de hoy como usó a Timoteo si ellos se someten a su
dirección.
Es vuestro privilegio ser misioneros de Dios. El os llama para trabajar
por vuestros compañeros. Buscad a los que sabéis que
están
en peligro y por el amor de Cristo tratad de ayudarles.
¿Cómo
conocerán al Salvador a menos que vean sus virtudes en sus
seguidores?
(SDA Bible Commentary, tomo 7, pág. 915).
La meta más elevada de nuestros
jóvenes no debiera ser esforzarse tras algo novedoso. No
había
nada de esto en la mente y en la obra de Timoteo. Debieran tener
en la mente que, en las manos del enemigo de todo bien, si sólo
dependen del conocimiento, éste puede ser un poder para
destruirlos.
El que finalmente se convirtió en un rebelde era un ser muy
inteligente
que ocupaba una elevada posición entre la hueste
angélica;
más de una mente de prendas intelectuales superiores ha sido
capturada
y es conducida ahora por su poder. Los jóvenes debieran
colocarse
bajo las enseñanzas de las Santas Escrituras y entretejerlas en
sus pensamientos diarios y en su vida práctica. Entonces
poseerán
los atributos considerados en las cortes celestiales como los
más
elevados (Youth's Instructor, 5-5-1898) 345
5 de Diciembre "DESDE
LA NIÑEZ" Año Bíblico Col.
2 Tim. 3: 14-17.
Desde la niñez has sabido las
Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la
salvación
por la fe que es en Cristo Jesús. (2 Tim. 3: 15).
Vemos la ventaja que tuvo Timoteo al
recibir un ejemplo correcto de piedad y verdadera santidad. La
religión
era la atmósfera de su hogar. El poder espiritual
manifiesto
de la piedad en el hogar preservó la pureza de su lenguaje y lo
mantuvo libre de todo sentimiento corruptor (SDA Bible Commentary, tomo
7, pág. 919).
Dios había ordenado a los hebreos
que enseñaran a sus hijos lo que él requería y que
les hicieran saber cómo había obrado con sus
padres.
Este era uno de los deberes especiales de todo padre de familia, y no
debía
ser delegado a otra persona. En vez de permitir que lo hicieran
labios
extraños, debían los corazones amorosos del padre y de la
madre instruir a sus hijos. Con todos los acontecimientos de la
vida
diaria debían ir asociados pensamientos referentes a Dios.
Las grandes obras que él había realizado en la
liberación
de su pueblo, y las promesas de un Redentor que había de venir,
debían relatarse a menudo en los hogares de Israel. . .
Las
grandes verdades de la providencia de Dios y la vida futura se
inculcaban
en la mente de los jóvenes. Se la educaba para que pudiera
discernir a Dios tanto en las escenas de la naturaleza como en las
palabras
de la revelación. Las estrellas del cielo, los
árboles
y las flores del campo, las elevadas montañas, los riachuelos
murmuradores,
todas estas cosas hablaban del Creador. El servicio solemne de
sacrificio
y culto en el santuario y las palabras pronunciadas por los profetas,
eran
una revelación de Dios.
Tal fue la educación de
Moisés
en la humilde choza de Gosén; de Samuel, por la fiel Ana; de
David,
en la morada montañesa de Belén; de Daniel antes de que
el
cautiverio le separara del hogar de sus padres. Tal fue,
también,
la educación del niño Jesús en Nazaret; y la que
recibió
el niño Timoteo quien aprendió de labios de su "abuela
Loida"
y de su "madre Eunice" las verdades eternas de las Sagradas Escrituras
(Patriarcas y Profetas, págs. 642, 643).
Padres, hay una gran obra que
debéis
hacer para Jesús. . . Satanás trata de aprisionar a los
niños
como con cintas de acero, y podréis tener éxito en
llevarlos
a Jesús sólo mediante decididos esfuerzos personales
(Mensajes
Selectos, tomo 1, págs. 374, 375). 346
6 de Diciembre TODO
LO QUE UN HIJO PUEDE SER Año
Bíblico
1 Tes.
2 Tim. 2.
Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que
usa bien la palabra de verdad. (2 Tim. 2: 15).
Pablo
amaba a Timoteo, su "hijo en la
fe" (1 Tim. 1: 2). El gran apóstol sondeaba a menudo al
discípulo
más joven, preguntándole en cuanto a la historia
bíblica;
y al viajar de lugar en lugar, le enseñaba cuidadosamente
cómo
trabajar con éxito (Los Hechos de los Apóstoles,
págs.
166,167).
El afecto entre Pablo y Timoteo
comenzó
con la conversión de Timoteo; el lazo se había
fortalecido
a medida que compartían las esperanzas, los peligros y los
trabajos
de la vida misionera, hasta que parecían ser uno. La
disparidad
de sus edades y la diferencia de sus caracteres hicieron más
ferviente
su mutuo amor. El espíritu ardiente, celoso e indomable de
Pablo encontró reposo y ánimo en la disposición
apacible,
complaciente y discreta de Timoteo. El servicio fiel y el amor
tierno
de su sufrido compañero alegraron más de una hora oscura
de la vida del apóstol. . .
Todo lo
que un hijo puede ser hacia
un padre amado y respetado, lo fue el joven Timoteo para el sufrido y
solitario
Pablo (SDA Bible Commentary, tomo 7, pág. 917).
Pablo
amaba a Timoteo porque Timoteo
amaba a Dios. Su conocimiento inteligente de la piedad
experimental
y de la verdad le daba distinción e influencia. La piedad
y la influencia de su vida hogareña no eran de baja
categoría,
sino puras, sensatas, y no corrompidas por falsos sentimientos. . . La
Palabra de Dios era la regla que guiaba a Timoteo. . . Su mente se
espaciaba
en las ideas del orden más elevado posible. Quienes lo
instruían
en su hogar cooperaban con Dios al educar a ese joven para soportar las
cargas que le serían impuestas a temprana edad (Id., pág.
918).
En su
trabajo, Timoteo buscaba constantemente
el consejo y la instrucción de Pablo. No actuaba por
impulso,
sino con reflexión y serenidad. . . El Espíritu Santo
encontraba
en él uno que podía ser amoldado y modelado como un
templo
para la morada de la divina Presencia. Las lecciones de la
Biblia,
al entretejerse en la vida diaria, tienen una profunda y perdurable
influencia
en el carácter. Estas lecciones las aprendía y
practicaba
Timoteo (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 167). 347
7 de Diciembre
PASANDO
LA ANTORCHA Año Bíblico 2 Tes
2 Tim. 4: 1-5; 3: 1-5.
Te encarezco delante de Dios y del
Señor
Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su
manifestación
y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de
tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. (2
Tim. 4:1, 2).
En ésta su última carta
a Timoteo, Pablo levanta ante el joven obrero un elevado ideal,
puntualizando
los deberes que le corresponden como ministro de Cristo. . .
Pablo
le ordena predicar la Palabra, y no los dichos y costumbres de los
hombres;
de estar listo para testificar por Dios en cualquier oportunidad que se
le presente, delante de grandes congregaciones, o círculos
privados,
por el camino o en los hogares, a amigos como a enemigos, en seguridad
o expuesto a durezas y peligros, oprobios y pérdidas.
Temiendo que la moderación de
Timoteo y su disposición condescendiente pudiesen llevarle a
rehuir
una parte principal de su trabajo, le exhortó a ser fiel en
reprobar
el pecado, y hasta en reprender con severidad a los que eran culpables
de graves males. No obstante debía hacerlo "con toda
paciencia
y doctrina". Debía revelar la paciencia y amor de Cristo.
. .
Odiar y reprender el pecado y al mismo
tiempo mostrar misericordia y ternura por el pecador, es tarea
difícil.
Cuanto más fervoroso sea nuestro esfuerzo para obtener santidad
de vida y corazón, tanto más perspicaz será
nuestra
percepción del pecado y más decidida nuestra
desaprobación
por cualquier desviación de lo recto. Debemos cuidarnos
contra
una severidad excesiva hacia los que obran mal, pero igualmente de no
perder
de vista la excesiva gravedad del pecado. Hay necesidad de mirar
al pecador con paciencia y amor cristianos; pero existe también
el peligro de mostrar una tolerancia tan grande por su error que le
haga
considerarse inmerecedor de la reprensión. . .
Con el desprecio creciente hacia la
ley de Dios, existe una marcada aversión a la religión,
un
aumento de orgullo, amor a los placeres, desobediencia a los padres e
indulgencia
propia; y dondequiera se preguntan ansiosamente los pensadores:
¿Qué
puede hacerse para corregir esos males alarmantes? La respuesta la
hallamos
en la exhortación de Pablo a Timoteo: "Predica la
Palabra"'.
En la Biblia encontramos los únicos principios seguros de
acción.
Es la transcripción de la voluntad de Dios, la expresión
de la sabiduría divina (Los Hechos de los Apóstoles,
págs.
399-401, 403). 348
8 de Diciembre EL
DESERTOR REHABILITADO Año Bíblico
1
Tim.
Hech. 12: 25; 13: 13; 15: 36-41.
Toma a Marcos y tráele contigo,
porque me es útil para el ministerio. (2 Tim. 4: 11).
La madre de Marcos se había
convertido
a la religión cristiana, y su casa en Jerusalén era un
asilo
para los discípulos. . . Marcos propuso a Pablo y Bernabé
acompañarlos en su viaje misionero. Sentía la
gracia
de Dios en su corazón, y anhelaba dedicarse enteramente a la
obra
del ministerio evangélico. . .
Su camino era penoso; afrontaban
adversidades
y privaciones, y estaban acosados por peligros por doquiera. . . Pero
Pablo
y Bernabé hablan aprendido a confiar en el poder libertador de
Dios.
Sus corazones estaban llenos de ferviente amor por las almas que
perecían.
Como fieles pastores que buscaban las ovejas perdidas, no pensaban en
su
propia comodidad y conveniencia. Olvidándose de sí
mismos, no vacilaban frente al cansancio, el hambre y el
frío.
No tenían sino un objeto en vista: la salvación de
aquellos
que se habían apartado lejos del redil. . .
Marcos, abrumado por el temor y el
desaliento,
vaciló por un tiempo en su propósito de entregarse de
todo
corazón a la obra del Señor. No acostumbrado a las
penurias, se desalentó por los peligros y las privaciones del
camino.
. . Tenía todavía que aprender a arrostrar el peligro, la
persecución y la adversidad con corazón valiente.
Al
avanzar los apóstoles, y al sentir la aprensión de
dificultades
aún mayores, Marcos se intimidó, y perdiendo todo valor,
se negó a avanzar, y volvió a Jerusalén.
Esta deserción indujo a Pablo
a juzgar desfavorable y aun severamente por un tiempo a Marcos.
Bernabé,
por otro lado, se inclinaba a excusarlo por causa de su
inexperiencia.
Anhelaba que Marcos no abandonase el ministerio, porque veía en
él cualidades que le habilitarían para ser un obrero
útil
para Cristo. En años ulteriores su solicitud por Marcos
fue
ricamente recompensada, porque el joven se entregó sin reservas
al Señor y a la obra de predicar el mensaje evangélico en
campos difíciles. Bajo la bendición de Dios y la
sabia
enseñanza de Bernabé, se transformó en un valioso
obrero. Pablo se reconcilió más tarde con Marcos, y
le recibió como su colaborador (Los Hechos de los
Apóstoles,
págs. 135, 137, 138). 349
9 de Diciembre MARCOS
Y DEMAS Año Bíblico 2 Tim.
Col. 4: 7-14.
No améis al mundo, ni las cosas
que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre
no está en él. (1 Juan 2: 15).
Entre los asistentes de Pablo en Roma,
había muchos que habían sido antes sus compañeros
y colaboradores. Lucas, "el médico amado". . . estaba
todavía
con él. Demas y Marcos estaban también con
él.
. .
Desde los primeros años de su
profesión de fe, la experiencia cristiana de Marcos se
había
profundizado. A medida que estudiaba más atentamente la
vida
y muerte de Cristo, obtenía más claros conceptos de la
misión
del Salvador, sus afanes y conflictos. Leyendo en las cicatrices
de las manos y los pies de Cristo las señales de su servicio por
la humanidad, y el extremo a que llega la abnegación para salvar
a los extraviados y perdidos, Marcos se constituyó en un
seguidor
voluntario del Maestro en la senda del sacrificio. Ahora,
compartiendo
la suerte de Pablo, el preso, comprendía mejor que nunca antes
que
es una infinita ganancia alcanzar a Cristo, e infinita pérdida
ganar
el mundo y perder el alma por cuya redención la sangre de Cristo
fue derramada. Frente a la severa prueba y adversidad, Marcos
continuó
firmemente, como sabio y amado ayudador del apóstol.
Demas fue fiel por un tiempo, pero luego
abandonó la causa de Cristo. Refiriéndose a esto,
Pablo
escribió: "Demas me ha desamparado, amando este siglo" (2 Tim.
4:
10). Demas sacrificó toda alta y noble
consideración
para conseguir la ganancia mundanal. ¡Qué cambio
insensato!
Poseyendo solamente riqueza u honor mundano, Demas era ciertamente
pobre,
por mucho que fuera lo que orgullosamente pudiera considerar suyo;
mientras
tanto Marcos, escogiendo sufrir por la causa de Cristo, poseía
riquezas
eternas, siendo considerado por el cielo como heredero de Dios y
coheredero
con su Hijo (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 363, 364).
Si permitimos que nuestra mente se
espacie
más en Cristo y en el mundo celestial, encontraremos un poderoso
estímulo y un sostén para luchar las batallas del
Señor.
El orgullo y el amor del mundo perderán su poder mientras
contemplamos
las glorias de aquella tierra mejor que tan pronto ha de ser nuestro
hogar.
Frente a la hermosura de Cristo, todas las atracciones terrenales
parecerán
de poco valor (La Edificación del Carácter, pág.
120).
350
10 de Diciembre
AMO Y SIERVO* Año Bíblico Tito
File.
No ya como esclavo, sino como más
que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero
cuánto
más para ti, tanto en la carne como en el Señor.
(File.
16).
Entre
los que dieron su corazón
a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo,
esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón,
creyente
cristiano de Colosas, y había escapado a Roma. En la
bondad
de su corazón, Pablo trató de ayudar al desdichado
fugitivo
en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de
la verdad en su mente entenebrecido. Onésimo
atendiólas
palabras de vida, confesó sus pecados y se convirtió a la
fe de Cristo. . . Pablo. . . le aconsejó que regresara sin
demora
a Filemón, suplicándole su perdón; hizo planes,
además,
para el futuro. El apóstol prometió ayudarle
haciéndose
él mismo responsable por la suma que hubiese robado a
Filemón.
. . Fue una severa prueba para este siervo entregarse así a su
amo
a quien había perjudicado, pero estaba verdaderamente
convertido,
y no desistió de cumplir con este deber. . .
La carta
de Pablo a Filemón muestra
la influencia del Evangelio en las relaciones entre amos y siervos. La
esclavitud era una institución establecida en todo el Imperio
Romano,
y tanto amos como esclavos se encontraban en la mayoría de las
iglesias
por las cuales Pablo había trabajado. ..
No era la obra del apóstol
trastornar
arbitraria o repentinamente el orden establecido en la sociedad.
Intentar eso hubiera impedido el éxito del Evangelio. Pero
enseñó principios que herían el mismo fundamento
de
la esclavitud, los cuales, llevados a efecto, seguramente
minarían
todo el sistema. . . Una vez convertido, el esclavo llegaba a ser
miembro
del cuerpo de Cristo, y como tal debía ser amado y tratado como
un hermano, un coheredero con su amo de las bendiciones de Dios y
de los privilegios del Evangelio. Por otra parte, los siervos
debían
cumplir sus deberes, "no sirviendo al ojo, como los que procuran
agradar
a los hombres, sino antes, como siervos de Cristo, haciendo de
corazón
la voluntad de Dios" (Efe. 6: 6, VM).
El
cristianismo forma un fuerte lazo
de unión entre el amo y el esclavo, el rey y el súbdito.
. . Han sido lavados en la misma sangre, vivificados por el mismo
espíritu;
y son hechos uno en Cristo Jesús (Los Hechos de los
Apóstoles,
págs. 364, 366, 367). 351
11 de Diciembre LA CARRERA QUE
TENEMOS POR DELANTE*
Año
Bíblico Filemon
1 Cor. 9: 24-27.
Por tanto, nosotros también,
teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos,
despojémonos
de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la
carrera
que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y
consumador
de la fe. (Heb. 12: 1, 2).
En la Epístola a los Hebreos
se señala el propósito absorbente que debería
caracterizar
la carrera cristiana por la vida eterna. . . La envidia, la malicia,
los
malos pensamientos, las malas palabras, la codicia: éstos
son pesos que el cristiano debe deponer para correr con éxito la
carrera de la inmortalidad. Todo hábito o práctica que
conduce
al pecado o deshonra a Cristo, debe abandonarse, cualquiera que sea el
sacrificio. . . "¿No sabéis que los que corren en el
estadio
- preguntó Pablo-, todos a la verdad corren, mas uno lleva el
premio?"
Por ansiosa y fervientemente que se esforzaran los corredores, el
premio
se adjudicaba a uno solo. . .
Tal no es el caso en la lucha
cristiana.
Ninguno que cumpla con las condiciones se chasqueará al fin de
la
carrera. . . La carrera no es del veloz, ni la batalla del
fuerte.
El santo más débil, tanto como el más fuerte,
puede
llevar la corona de gloria inmortal. . .
Para no correr en forma incierta o al
azar la carrera cristiana, Pablo se sometía a severa
preparación.
Las palabras: "Pongo en servidumbre" mi cuerpo, significan literalmente
someter, mediante severa disciplina, los deseos, impulsos y pasiones. .
.
Era este propósito único
de ganar la carrera de la vida eterna, lo que Pablo anhelaba ver
revelado
en las vidas de los creyentes corintios. Sabía que a fin
de
alcanzar el ideal de Cristo para con ellos, tenían por delante
una
lucha de toda la vida, que no tenía tregua. Les
pedía
que lucharan lealmente, día tras día, en busca de piedad
y excelencia moral. Les rogaba que pusieran a un lado todo peso y
se esforzaran hacia el blanco de la perfección en Cristo (Los
Hechos
de los Apóstoles, págs. 251-253).
En vista del resultado que está
en juego, nada de lo que ayude o estorbe es pequeño. Todo
acto pesa en la balanza que determina la victoria o el fracaso de la
vida.
La recompensa dada a los que venzan
estará en proporción con la energía y el fervor
con
que hayan luchado (Id., pág. 252). 352
12 de Diciembre UNA VOZ DE GOZO*
Año
Bíblico Heb. 1-3
Regocijaos en el Señor siempre.
Otra vez digo: ¡Regocijaos! (Fil. 4: 4).
El gran apóstol Pablo era firme
cuando estaban en juego el deber y los principios, pero la
cortesía
era un rasgo notable de su personalidad y ésta le daba acceso a
la clase más alta de la sociedad. Pablo nunca dudó
de la habilidad de Dios o de su buena voluntad para darle la gracia que
necesitaba a fin de vivir la vida de cristiano. . . El no vivía
bajo una nube de duda, recorriendo a tientas su camino en la bruma y la
oscuridad de la incertidumbre, quejándose de privaciones y
pruebas.
Su voz de gozo, llena de esperanza y valor, resuena a lo largo de todo
el trayecto hasta nuestro tiempo. Pablo tenía una
experiencia
religiosa sana. El amor de Cristo era su gran tema y el poder que
lo constreñía y lo gobernaba.
En las circunstancias más
desalentadoras,
que hubieran tenido una influencia deprimente sobre los cristianos
tibios,
era firme de corazón, lleno de valor, esperanza y
alegría.
. .
Se veía en él la misma
esperanza y alegría cuando estaba sobre la cubierta del barco,
con
la tempestad golpeando a su alrededor, y el barco rompiéndose en
pedazos. Dio órdenes al comandante del barco y
preservó
las vidas de todos los que estaban a bordo. Aunque prisionero,
fue
en realidad el amo del barco, el hombre más libre y más
feliz
de a bordo. . .
Delante de reyes y dignatarios de la
tierra, que tenían su vida en sus manos, no se acobardó
porque
había dado su vida a Dios y ella estaba oculta en Cristo.
Mediante su cortesía, suavizó los corazones de esos
hombres
vigorosos, de genio violento, malvados y corruptos, tanto de
corazón
como de vida. . . El comportamiento apropiado, fruto de la verdadera
cortesía,
marcó toda su conducta. Cuando extendía la mano al
hablar, como era su costumbre, el ruido que hacían las cadenas
no
le causaba vergüenza o turbación. Las consideraba
como
señales de honor y se regocijaba de poder sufrir por la palabra
de Dios y el testimonio de Jesucristo. . . Su razonamiento era tan
claro
y convincente que hizo temblar al rey licencioso. . . La gracia, como
un
ángel de misericordia, hace que su voz se escuche dulce y clara,
repitiendo la historia de la cruz, el sin igual amor de Jesús
(Signs
of the Times, 8-11-1879). 353
13 de Diciembre HACIA LA META
Año
Bíblico Heb. 4-6
Pero una cosa hago: olvidando
ciertamente
lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios
en
Cristo Jesús. (Fil. 3: 13, 14).
Pablo hacía muchas cosas.
Era un sabio maestro. Sus muchas cartas están llenas de
lecciones
instructivas que exponen principios correctos. Trabajaba con sus
manos, porque era fabricante de tiendas, y de esta manera ganaba el pan
de cada día. Sentía una pesada responsabilidad por
las iglesias. Luchaba muy fervientemente para mostrarles [a los
miembros]
sus errores, a fin de que pudieran corregirlos y no ser
engañados
y alejados de Dios. Siempre trataba de ayudarles en sus
dificultades;
y sin embargo declara: "Una cosa hago". . . Las responsabilidades de su
vida eran muchas, sin embargo siempre mantenía frente a
él
esa "una cosa". La sensación constante de la presencia de Dios
lo
obligaba a mantener su vista mirando siempre a Jesús, el Autor y
Consumador de su fe (Carta 135, 1897, págs. 6, 7).
El gran propósito que le
constreñía
a avanzar ante las penalidades y dificultades, debe inducir a cada
obrero
cristiano a consagrarse enteramente al servicio de Dios. Se le
presentarán
atracciones mundanales para desviar su atención del Salvador,
pero
debe avanzar hacia la meta, mostrando al mundo, a los ángeles y
a los hombres que la esperanza de ver el rostro de Dios es digna de
todo
el esfuerzo y sacrificio que demanda el logro de esta esperanza (Los
Hechos
de los Apóstoles, pág. 386).
El discípulo más humilde
de Cristo puede llegar a ser un habitante del cielo, un heredero de
Dios
de una herencia incorruptible e inmarcesible. ¡Oh, si cada uno
pudiera
elegir el don celestial, convirtiéndose en heredero de Dios de
esa
herencia cuyo título está a salvo de todo destructor,
mundo
sin fin! ¡No elijáis el mundo, sino la herencia
mejor!
Apresurad, acelerad vuestro camino hacia la meta para recibir el premio
de vuestra elevada vocación en Cristo Jesús (Fundamentals
of Christian Education, pág. 235).
Pronto presenciaremos la
coronación
de nuestro Rey. Aquellos cuya vida quedó escondida con
Cristo,
aquellos que en esta tierra pelearon la buena batalla de la fe,
resplandecerán
con la gloria del Redentor en el reino de Dios (Joyas de los
Testimonios,
tomo 3, pág. 434). 354
14 de Diciembre A CÉSAR*
Año
Bíblico Heb. 7-9
Hech. 25.
Ante el tribunal de César estoy,
donde debo ser juzgado. . . Porque si algún agravio, o cosa
alguna
digna de muerte he hecho, no rehúso morir; pero si nada hay de
las
cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a
ellos.
A César apelo. (Hech. 25: 10, 11).
Una vez más, a causa del odio
nacido del fanatismo y de la justicia propia, un siervo de Dios fue
inducido
a buscar protección entre los paganos. Fue este mismo odio
el que indujo a Elías a huir y pedir socorro a la viuda de
Sarepta,
y el que obligó a los heraldos del Evangelio a apartarse de los
judíos para proclamar su mensaje a los gentiles. Y el
pueblo
de Dios que vive en este siglo tiene todavía que afrontar este
odio.
Entre muchos de los profesos seguidores de Cristo existe el mismo
orgullo,
formalismo y egoísmo, el mismo espíritu opresor, que
reinaba
en tan grande medida en el corazón de los judíos. . .
En la gran crisis por la cual
tendrán
que pasar pronto, los fieles siervos de Dios encontrarán la
misma
dureza de corazón, la misma cruel determinación y el
mismo
odio implacable.
Todo el que en ese día malo
quiera
servir sin temor a Dios, de acuerdo con los dictados de su conciencia,
necesitará valor, firmeza y conocimiento de Dios y de su
Palabra;
porque los que sean fieles a Dios serán perseguidos, sus motivos
serán condenados, sus mejores esfuerzos serán
desfigurados
y sus nombres serán denigrados. Satanás
obrará
con todo su poder engañador para influir en el corazón y
oscurecer el entendimiento, para hacer pasar lo malo por bueno, y lo
bueno
por malo. . .
Dios desea que su pueblo se prepare
para la crisis venidera. . . Solamente aquellos que vivan en
conformidad
con la norma divina, permanecerán firmes en el tiempo de la
prueba.
Cuando los gobernantes seculares se unan con los ministros de la
religión
para legislar en asuntos de conciencia, entonces se verá
quiénes
realmente temen y sirven a Dios. Cuando las tinieblas sean
más
profundas, la luz de un carácter semejante al de Dios
brillará
con el máximo fulgor. . . Y mientras los enemigos de la verdad
estén
por doquiera, vigilando a los siervos de Dios para mal, Dios
velará
por ellos para bien. Será para ellos como la sombra de un
gran peñasco en tierra desierta (Los Hechos de los
Apóstoles,
págs. 344, 345). 355
15 de Diciembre COMITIVA DIVINA*
Año
Bíblico Heb. 10, 11
En mi primera defensa ninguno estuvo
a mi lado, sino que todos me desampararon. . . Pero el Señor
estuvo
a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la
predicación,
y que todos los gentiles oyesen. (2 Tim. 4: 16,17).
Cuando Pablo recibió la orden
de comparecer ante Nerón para la vista de su causa, tenía
ante sí la perspectiva de una muerte segura. . . Entre los
cristianos
en Roma nadie se adelantó para apoyarle en esa hora de prueba. .
. !Pablo ante Nerón! !Qué notable contraste! . . .
El nombre de Nerón hacía temblar al mundo. Caer en
su desagrado significaba perder la propiedad, la libertad y la vida; y
su enojo era más temible que la peste.
Sin dinero, ni amigos, ni consejeros,
el anciano apóstol compareció ante Nerón, cuyo
aspecto
revelaba las vergonzosas pasiones que en su interior rebullían,
mientras que el rostro del acusado reflejaba un corazón en paz
con
Dios (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 392, 393).
¿Cómo se podía
esperar que Nerón, tirano caprichoso, apasionado y licencioso
comprendiera
o apreciara el carácter y los motivos de este hijo de Dios? . .
. Los resultados de sistemas opuestos de educación contrastaban
entre sí ese día: una vida de complacencia propia sin
frenos,
y una vida de completo sacrificio. Allí estaban los
representantes
de dos teorías de vida: el egocentrismo que todo lo absorbe, que
no considera nada demasiado valioso como para no ser sacrificado en
aras
de la complacencia momentánea, y la paciente abnegación
que
no vacila en dar la vida, si fuese necesario, para el bien de otros. .
.
El público y los jueces le
miraban
sorprendidos. Habían presenciado muchos procesos y
observado
a muchos criminales; pero nunca habían visto a un hombre que
denotara
tan santa tranquilidad. . . Sus palabras tocaron una cuerda que
vibró
aun en el corazón más endurecido. La verdad clara y
convincente desbarataba el error. . . Las verdades declaradas aquel
día
habrían de conmover las naciones. . .
Fiel entre los infieles, leal entre
los desleales, [Pablo] se yergue como representante de Dios, y su voz
es
como una voz del cielo. . . Sus palabras son como un grito de victoria
que se oye por encima del fragor de la batalla (Signs of the Times,
5-5-1906).
356
16 de Diciembre UNA BUENA BATALLA*
Año
Bíblico Heb. 12, 13
He peleado la buena batalla, he acabado
la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me
está
guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor,
juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino
también
a todos los que aman su venida. (2 Tim. 4: 7, 8).
A través de su largo
período
de servicio, la fidelidad de Pablo hacia su Salvador nunca
vaciló.
Dondequiera que estaba, fuera frente a enfurruñados fariseos o a
las autoridades romanas; fuera frente a la furiosa turba de Listra, o
los
convictos pecadores de la cárcel macedónica; fuera
razonando
con los marineros llenos de pánico sobre el buque
náufrago,
o estando solo ante Nerón para defender su vida, nunca se
avergonzó
de la causa en la cual militaba. El gran propósito de su
vida
cristiana había sido servir a Aquel cuyo nombre una vez lo
había
llenado de desprecio; y de este propósito no había sido
capaz
de apartarlo ni la oposición ni la persecución...
La vida de Pablo fue una
ejemplificación
de las verdades que enseñaba: en eso estribaba su poder.
Su
corazón estaba lleno de un profundo y perdurable sentido de su
responsabilidad,
y trabajaba en íntima comunión con Aquel que es la fuente
de la justicia, misericordia y verdad. . .
El amor del Salvador era el
motivo imperecedero que le sostenía en sus conflictos con el yo
en sus luchas contra el mal, mientras avanzaba en el servicio de Cristo
contra la hostilidad del mundo y la oposición de sus enemigos.
Lo que la iglesia necesita en estos
días de peligro es un ejército de obreros que, como
Pablo,
se hayan educado para ser útiles, tengan una experiencia
profunda
en las cosas de Dios y estén llenos de fervor y celo. Se
necesitan
hombres santificados y abnegados; hombres que no esquiven las pruebas y
la responsabilidad; hombres valientes y veraces; hombres en cuyos
corazones
Cristo constituya la "esperanza de gloria", y quienes, con los labios
tocados
por el fuego santo, prediquen la Palabra...¨
¿Aceptarán nuestros
jóvenes
el santo cometido de manos de sus padres? ¿Están ellos
preparados
para llenar las vacantes producidas por la muerte de los fieles?
¿Tendrán
en cuenta las recomendaciones de los apóstoles?
¿Escucharán
el llamamiento del deber mientras están rodeados por las
incitaciones
al egoísmo y a la ambición que engañan a la
juventud?
(Los Hechos de los Apóstoles, págs. 398, 404, 405). 357
17 de
Diciembre
"AMAOS
LOS UNOS A LOS OTROS"*
Año
Bíblico Sant.
1 Juan 4: 7-21.
En esto consiste el amor: no en que
nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a
nosotros,
y envió a su Hijo en propiciación por nuestros
pecados.
Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también
nosotros
amarnos unos a otros. (1 Juan 4: 10, 11).
Después de la ascensión
de Cristo, Juan se destaca como fiel y ardoroso obrero del maestro. . .
El amor de Cristo que ardía en su corazón, le indujo a
realizar
una fervorosa e incansable labor en favor de sus semejantes,
especialmente
por sus hermanos en la iglesia cristiana.
Cristo había mandado a los
primeros
discípulos que se amasen unos a otros como él los
había
amado. . . Después que descendió el Espíritu
Santo,
cuando los discípulos salieron a proclamar al Salvador viviente,
su único deseo era la salvación de las almas. Se
regocijaban
en la dulzura de la comunión con los santos. Eran
compasivos,
considerados, abnegados, dispuestos a hacer cualquier sacrificio por la
causa de la verdad. En su asociación diaria, revelaban el
amor que Cristo les había enseñado. . .
Pero gradualmente sobrevino un
cambio.
Los creyentes comenzaron a buscar defectos en los demás. . .
Perdieron
de vista al Salvador y su amor. . . Comprendiendo Juan que el amor
fraternal
iba mermando en la iglesia, se esforzaba por convencer a los creyentes
de la necesidad constante de ese amor. . . El mayor peligro de la
iglesia
de Cristo no es la oposición del mundo. Es el mal
acariciado
en los corazones de los creyentes lo que produce el más grave
desastre,
y lo que, seguramente, más retardará el progreso de la
causa
de Dios. No hay forma más segura para destruir la
espiritualidad
que abrigar envidia, sospecha, crítica o malicia. Por otro
lado, el testimonio más fuerte de que Dios ha enviado a su Hijo
al mundo, es la armonía y unión entre hombres de
distintos
caracteres que forman su iglesia. . .
Los incrédulos observan para
ver si la fe de los profesos cristianos ejerce una influencia
santificadora
sobre sus vidas; y son prestos para discernir los defectos del
carácter
y las acciones inconsecuentes. . . Todos los cristianos son miembros de
una familia, hijos del mismo Padre celestial, con la misma esperanza
bienaventurada
de la inmortalidad. Muy estrecho y tierno debe ser el
vínculo
que los une. . . "No amemos de palabra", escribe el apóstol,
"sino
de obra y en verdad" (Los Hechos de los Apóstoles, págs.
436-440). 358
18 de Diciembre PELIGROS ADENTRO Y
AFUERA*
Año
Bíblico 1 Ped.
Amados, no creáis a todo
espíritu,
sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos
profetas
han salido por el mundo. (1 Juan 4: 1).
A medida que los años
transcurrían
y el número de creyentes crecía, Juan trabajaba con mayor
fidelidad y fervor en favor de sus hermanos. Los tiempos estaban
llenos de peligro para la iglesia. Por todas partes
existían
engaños satánicos. Por medio de la falsedad y el
engaño
los emisarios de Satanás procuraban suscitar oposición
contra
las doctrinas de Cristo; como consecuencia las disensiones y
herejías
ponían en peligro a la iglesia. . . Por eso muchos eran llevados
a los laberintos del escepticismo y el engaño.
Juan se llenaba de tristeza al ver
penetrar
en la iglesia esos errores venenosos. Veía los peligros a
los cuales ella estaba expuesta y afrontaba la emergencia con presteza
y decisión. Las epístolas de Juan respiran el
espíritu
del amor. Parecería que las hubiera escrito con pluma
entintada
de amor. Pero cuando se encontraba con los que estaban
transgrediendo
la ley de Dios, y sin embargo aseveraban que estaban viviendo sin
pecado,
no vacilaba en amonestarles acerca de su terrible engaño. . .
Estamos autorizados a tener el mismo
concepto que tuvo el apóstol amado de los que afirman morar en
Cristo
y viven transgrediendo la ley de Dios. Existen en estos
últimos
días males semejantes a los que amenazaban la prosperidad de la
iglesia primitiva; y las enseñanzas del apóstol Juan
acerca
de estos puntos deben considerarse con cuidadosa atención.
"Debéis tener amor", es el clamor que se oye por doquiera,
especialmente
de parte de quienes se dicen santos. Pero el amor verdadero es
demasiado
puro para cubrir un pecado no confesado. Aunque debemos amar a
las
almas por las cuales Cristo murió, no debemos transigir con el
mal.
No debemos unirnos con los rebeldes y llamar a eso amor. Dios
requiere
de su pueblo en esta época del mundo, que se mantenga de parte
de
lo justo tan firmemente como lo hizo Juan cuando se opuso a los errores
que destruían las almas. . .
Declaró lo que sabia, lo
que había visto y oído. . . Hablaba con un corazón
que rebosaba de amor hacia su Salvador; y ningún poder
podía
detener sus palabras. . .
Asimismo puede todo creyente estar
capacitado,
por medio de su propia experiencia, para afirmar "que Dios es
verdadero"
(Juan 3:33). Puede testificar de lo que ha visto, oído y
sentido
del poder de Cristo (Los Hechos de los Apóstoles, págs.
441-444).
359
19 de Diciembre PURO DE
CORAZÓN Y VIDA*
Año
Bíblico 2 Ped.
Y todo aquel que tiene esta esperanza
en él, se purifica a sí mismo, así como él
es puro. (1 Juan 3: 3).
Juan era un maestro de santidad, y en
sus cartas a la iglesia señaló reglas infalibles para la
conducta de los cristianos. . . Enseñó que el cristiano
debe
ser puro de corazón y vida. Nunca debe estar satisfecho
con
una profesión vana. Así como Dios es santo en su
esfera,
el hombre caído, por medio de la fe en Cristo, debe ser santo en
la suya. . .
Hay quienes profesan santidad, quienes
declaran que están completamente con el Señor, quienes
pretenden
tener derecho a las promesas de Dios, mientras rehúsan prestar
obediencia
a sus mandamientos. Dichos transgresores de la ley quieren
recibir
todas las cosas que fueron prometidas a los hijos de Dios; pero eso es
presunción de su parte, por cuanto Juan nos dice que el
verdadero
amor a Dios será revelado mediante la obediencia a todos sus
mandamientos.
No basta creer la teoría de la verdad, hacer una
profesión
de fe en Cristo. . . "El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus
mandamientos
-escribió Juan-, el tal es mentiroso, y no hay verdad en
él".
Juan no enseñó que la
salvación puede ser ganada por la obediencia; sino que la
obediencia
es el fruto de la fe y del amor. . . Si permanecemos en Cristo, si el
amor
de Dios habita en el corazón, nuestros sentimientos,
pensamientos
y acciones estarán de acuerdo con la voluntad de Dios... Muchos
son los que, aunque se esfuerzan por obedecer los mandamientos de Dios,
tienen poca paz y alegría. Esa falta en su experiencia es
el resultado de no ejercer fe. Caminan como si estuvieran en una
tierra salitrosa, o en un desierto reseco. Demandan poco, cuando
podrían pedir mucho, por cuanto no tienen límite las
promesas
de Dios. Los tales no representan correctamente la
santificación
que viene mediante la obediencia a la verdad. El Señor
desea
que todos sus hijos sean felices, llenos de paz y obedientes.
Mediante
el ejercicio de la fe el creyente llega a poseer esas
bendiciones.
Mediante ella puede ser suplida cada deficiencia del carácter,
cada
contaminación purificada, cada falta corregida, cada excelencia
desarrollada (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 446,
449,
450). 360
20 de Diciembre LA GLORIA MAS
ALLÁ DE LAS TINIEBLAS*
Año
Bíblico 1 Juan
Y también todos los que quieren
vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán
persecución.
(2 Tim. 3: 12).
En la experiencia que adquirió
el apóstol Juan bajo la persecución, hay una
lección
de maravilloso poder y ánimo para el cristiano. Dios no
impide
las conspiraciones de los hombres perversos, sino que hace que sus
ardides
obren para bien a los que en la prueba y el conflicto mantienen su fe y
lealtad. . .
Es obra de la fe confiar en Dios en
la hora más oscura y sentir, a pesar de ser duramente probados y
azotados por la tempestad, que nuestro Padre empuña el
timón.
Sólo el ojo de la fe puede ver más allá de las
cosas
presentes para estimar correctamente el valor de las riquezas eternas.
Jesús no presentó a sus
seguidores la esperanza de alcanzar gloria y riquezas terrenas ni de
vivir
una vida libre de pruebas. Al contrario, los llamó a
seguirle
en el camino de la abnegación y el vituperio. El que vino
para redimir al mundo fue resistido por las fuerzas unidas del mal. . .
Así será con todos los
que deseen vivir píamente en Cristo Jesús.
Persecuciones
y vituperios esperan a todos los que estén dominados por el
espíritu
de Cristo. . .
En todas las épocas
Satanás
persiguió al pueblo de Dios. Torturó a sus hijos y
los entregó a muerte, pero en su muerte llegaron a ser
vencedores.
Testificaron del poder de Uno que es más fuerte que
Satanás.
Hombres perversos pueden torturar y matar el cuerpo, pero no pueden
destruir
la vida que está escondida con Cristo en Dios. Pueden
encerrar
a hombres y mujeres dentro de las paredes de una cárcel, pero no
pueden amarrar el espíritu.
En medio de la prueba y la
persecución,
la gloria el -carácter- de Dios se revela en sus escogidos. . .
Siguen a Cristo en medio de penosos conflictos; soportan la
abnegación
y experimentan amargos chascos; pero así aprenden lo que es la
culpa
y miseria del pecado, y llegan a mirarlo con aborrecimiento. Al
ser
participantes de los sufrimientos de Cristo, pueden ver la gloria
más
allá de las tinieblas, y dirán: "Porque tengo por cierto
que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria
venidera
que en nosotros ha de ser manifestada" (Rom. 8: 18) (Los Hechos de los
Apóstoles, págs. 459-461 ). 361
21 de Diciembre EL ÚLTIMO
DE LOS DOCE*
Año
Bíblico 2 y 3 Juan y Jud.
Bienaventurados sois cuando por mi causa
os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros,
mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es
grande
en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron
antes de vosotros. (Mat. 5: 11, 12).
Juan vivió hasta ser muy
anciano.
Fue testigo de la destrucción de Jerusalén y de la ruina
del majestuoso templo. Como último sobreviviente de los
discípulos
que estuvieron íntimamente relacionados con el Salvador, su
mensaje
tenía gran influencia cuando manifestaba que Jesús era el
Mesías, el Redentor del mundo. . .
Los gobernantes judíos estaban
llenos de amargo odio contra Juan por su inmutable fidelidad a la causa
de Cristo. Declararon que sus esfuerzos contra los cristianos no
tendrían resultado mientras el testimonio de Juan repercutiera
en
los oídos del pueblo. Para conseguir que los milagros y
enseñanzas
de Jesús pudiesen olvidarse, había que acallar la voz del
valiente testigo.
Con este fin, Juan fue llamado a Roma
para ser juzgado por su fe. Allí, delante de las
autoridades,
las doctrinas del apóstol fueron expuestas erróneamente.
Testigos falsos le acusaron de enseñar herejías
sediciosas.
. . Juan se defendió de una manera clara y convincente. . . Pero
cuanto más convincente era su testimonio, tanto mayor era el
odio
de sus opositores. El emperador Domiciano estaba lleno de
ira.
No podía refutar los razonamientos del fiel abogado de Cristo,
ni
competir con el poder que acompañaba su exposición de la
verdad; pero se propuso hacer callar su voz.
Juan fue echado en una caldera de aceite
hirviente; pero el Señor preservó la vida de su fiel
siervo,
así como protegió a los tres hebreos en el horno de
fuego.
Mientras se pronunciaban las palabras: Así perezcan todos los
que
creen en ese engañador, Jesucristo de Nazaret, Juan
declaró:
Mi Maestro se sometió pacientemente a todo lo que hicieron
Satanás
y sus ángeles para humillarlo y torturarlo. Dio su vida
para
salvar al mundo. Me siento honrado de que se me permita sufrir
por
su causa. Soy un hombre débil y pecador. Solamente
Cristo
fue santo, inocente e inmaculado. No cometió pecado, ni
fue
hallado engaño en su boca. Estas palabras tuvieron su
influencia,
y Juan fue retirado de la caldera por los mismos hombres que lo
habían
echado en ella (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 454,
455).
362
22 de Diciembre A SOLAS CON DIOS*
Año
Bíblico Apoc. 1-3
No temas en nada lo que vas a padecer.
He aquí el diablo echará algunos de vosotros en la
cárcel,
para que seas probados. . . Sé fiel hasta la muerte y yo te
daré
la corona de la vida. (Apoc. 2: 10).
Por decreto del emperador, [Juan] fue
desterrado a la isla de Patmos, condenado "por la palabra de Dios y el
testimonio de Jesucristo" (Apoc. 1:9).Sus enemigos pensaron que
allí
no se haría sentir más su influencia, y que finalmente
moriría
de penurias y angustias.
Patmos, una isla árida y rocosa
del mar Egeo, había sido escogida por las autoridades romanas
para
desterrar allí a los criminales; pero para el siervo de Dios esa
lóbrega residencia llegó a ser la puerta del cielo.
Allí,
alejado de las bulliciosas actividades de la vida, y de sus
intensas
labores de años anteriores, disfrutó de la
compañía
de Dios, de Cristo y de los ángeles del cielo, y de ellos
recibió
instrucciones para guiar a la iglesia de todo tiempo
futuro...
Entre los riscos y rocas de Patmos, Juan mantuvo comunión con su
Hacedor. Repasó su vida pasada, y, al pensar en las bendiciones
que había recibido, la paz llenó su corazón. . .
En su aislado hogar, Juan estaba en
condiciones, como nunca antes, de estudiar más de cerca las
manifestaciones
del poder divino, conforme están registradas en el libro de la
naturaleza
y en las páginas de la inspiración. . . En años
anteriores
sus ojos habían observado colinas cubiertas de bosques, verdes
valles,
llanuras llenas de frutales; y en las hermosuras de la naturaleza
siempre
había sido su alegría rastrear su sabiduría y la
pericia
del Creador. Ahora estaba rodeado por escenas que a muchos les hubiese
parecido lóbregas y sin interés; pero para Juan era
distinto.
Aunque sus alrededores parecían desolados y áridos, el
cielo
azul que se extendía sobre él era tan brillante y hermoso
como el de su amada Jerusalén. En las desiertas y escarpadas
rocas,
en los misterios de la profundidad, en las glorias del firmamento,
leía
importantes lecciones. Todo daba testimonio del poder y la gloria de
Dios.
. .
Al mirar las rocas recordaba a Cristo:
la Roca de su fortaleza, a cuyo abrigo podía refugiarse sin
temor.
Del apóstol desterrado en la rocosa Patmos subían los
más
ardientes anhelos de su alma por Dios, las más fervientes
oraciones.
(Los Hechos de los Apóstoles, 456, 457). 363
23 de Diciembre TENED PUESTA
VUESTRA ARMADURA*
Año
Bíblico Apoc. 4,5
Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las
canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo
soportaré
y guardaré. (Isa. 46: 4).
La historia de Juan nos proporciona
una notable ilustración de cómo Dios puede usar a los
obreros
de edad. Cuando Juan fue desterrado a la isla de Patmos, muchos
le
consideraban incapaz de continuar en el servicio, y como una
caña
vieja y quebrada, propensa a caer en cualquier momento. Pero el
Señor
juzgó conveniente usarle todavía. Aunque alejado de
las escenas de su trabajo anterior, no dejó de ser un testigo de
la verdad. Aun en Patmos se hizo de amigos y conversos. Su
mensaje era de gozo, pues proclamaba un Salvador resucitado. . .
La más tierna
consideración
debe abrigarse hacia aquellos cuyos intereses durante toda la vida
estuvieron
ligados a la obra de Dios. Esos obreros ancianos han permanecido
fieles en medio de tormentas y pruebas. Pueden tener achaques,
pero
aún poseen talentos que los hacen aptos para ocupar su lugar en
la causa de Dios. Aunque gastados e imposibilitados de llevar las
pesadas cargas que los más jóvenes pueden y deben llevar,
el consejo que pueden dar es del más alto valor.
Pueden haber cometido equivocaciones,
pero de sus fracasos aprendieron a evitar errores y peligros y,
¿no
serán por lo tanto competentes para dar sabios consejos?
Sufrieron
pruebas y dificultades y aun cuando perdieron parte de su vigor, el
Señor
no los pone a un lado. Les da gracia especial y sabiduría.
. . El Señor desea que los obreros más jóvenes
logren
sabiduría, fuerza y madurez por su asociación con esos
hombres
fieles. . .
A medida que los que han gastado su
vida en el servicio de Cristo se acercan al fin de su ministerio
terrenal,
serán impresionados por el Espíritu Santo a recordar los
incidentes por los cuales han pasado en relación con la obra de
Dios. El relato de su maravilloso trato con su pueblo, su gran
bondad
al librarlos de las pruebas, debe repetirse a los que son nuevos en la
fe. Dios desea que los obreros ancianos y probados ocupen su
lugar
y hagan su parte para impedir que los hombres y mujeres sean
arrastrados
hacia abajo por la poderosa corriente del mal; desea que tengan puesta
su armadura hasta que él les mande deponerla (Los Hechos de los
Apóstoles, págs. 457-459). 364
24 de Diciembre "HASTA AQUÍ
NOS HA AYUDADO JEHOVÁ"*
Año
Bíblico Apoc. 6,7
Alabad a Jehová, invocad su
nombre;
dad a conocer sus obras en los pueblos. Cantadle, cantadle
salmos;
hablad de todas sus maravillas. (Sal. 105: 1, 2).
El trato de Dios con su pueblo debe
mencionarse con frecuencia. ¡Cuán a menudo levantó
el Señor, en su trato con el antiguo Israel, los hijos del
camino!
A fin de que no olvidasen la historia pasada, ordenó a
Moisés
que inmortalizase esos acontecimientos en cantos, a fin de que los
padres
pudiesen enseñárselos a sus hijos. Habían de
levantar monumentos recordativos bien a la vista. Debían
esmerarse
para conservarlos, a fin de que cuando los niños preguntasen
acerca
de esas cosas, les pudiesen repetir toda la historia. Así
eran recordados el trato providencial y la señalada bondad y
misericordia
de Dios en su cuidado y liberación de su pueblo. Se nos
exhorta
a traer "a la memoria los días pasados, en los cuales,
después
de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones" (Heb.
10: 32). El Señor ha obrado como un Dios realizador de
prodigios
en favor de su pueblo en esta generación. . . Necesitamos
relatar
a menudo la bondad de Dios y alabarle por sus obras admirables" (Joyas
de los Testimonios, tomo 3, págs. 30, 31).
No perdáis pues vuestra
confianza,
sino tened firme seguridad, más firme que nunca antes.
"¡Hasta
aquí nos ha ayudado Jehová! " (1 Sam. 7: 12) y nos
ayudará
hasta el fin. Miremos los monumentos conmemorativos de lo que
Dios
ha hecho para confortarnos y salvarnos de la mano del destructor.
Tengamos siempre presentes todas las tiernas misericordias que Dios nos
ha mostrado: las lágrimas que ha enjugado, las penas que ha
quitado,
las ansiedades que ha alejado, los temores que ha disipado, las
necesidades
que ha suplido, las bendiciones que ha derramado,
fortificándonos
así a nosotros mismos, para todo lo que está delante de
nosotros
en el resto de nuestra peregrinación.
No podemos menos que prever nuevas
perplejidades
en el conflicto venidero, pero podemos mirar hacia lo pasado tanto como
hacia lo futuro, y decir: "¡ Hasta aquí nos ha ayudado
Jehová!"
"Según tus días serán tus fuerzas". La
prueba
no excederá a la fuerza que se nos dé para
soportarla.
Así que sigamos con nuestro trabajo dondequiera lo hallemos,
sabiendo
que para cualquier cosa que venga, él nos dará fuerza
proporcionada
a la prueba (El Camino a Cristo, pág. 127). 365
25 de Diciembre A DIOS SEA LA
GLORIA*
Año
Bíblico Apoc. 8,9
Desde el nacimiento del sol hasta donde
se pone, sea alabado el nombre de Jehová. (Sal. 113: 3).
La Biblia tiene poco que decir en
alabanza
de los hombres. Dedica poco espacio a relatar las virtudes hasta
de los mejores hombres que jamás hayan vivido. Este
silencio
no deja de tener su propósito y su lección. Todas
las
buenas cualidades que poseen los hombres son dones de Dios; realizan
sus
buenas acciones por la gracia de Dios manifestada en Cristo. Como
lo deben todo a Dios, la gloria de cuanto son y hacen le pertenece
sólo
a él; ellos no son sino instrumentos en sus manos.
Además,
según todas las lecciones de la historia bíblica, es
peligroso
alabar o ensalzar a los hombres; pues si uno llega a perder de vista su
total dependencia de Dios, y a confiar en su propia fortaleza,
caerá
seguramente. El hombre lucha con enemigos que son más fuertes
que
él. . . Es imposible que nosotros, con nuestra propia fortaleza,
sostengamos el conflicto; y todo lo que aleje a nuestra mente de Dios,
todo lo que induzca al ensalzamiento o a la dependencia de sí,
prepara
seguramente nuestra caída. El tenor de la Biblia
está
destinado a inculcarnos desconfianza en el poder humano y a fomentar
nuestra
confianza en el poder divino (Patriarcas y Profetas, pág. 775).
El alma
verdaderamente convertida es
iluminada de lo alto. . . Sus palabras, sus motivos, sus acciones,
pueden
ser mal interpretados y falseados, pero no le importa porque tiene
intereses
más importantes en juego. . . No ambiciona la
ostentación;
no anhela la alabanza de los hombres. Su esperanza está en
el cielo, y se mantiene rectamente, con la vista fija en
Jesús.
Hace el bien porque es justo (Testimonies, tomo 5, pág. 569).
Por sus
obras buenas, los seguidores
de Cristo deben dar gloria, no a sí mismos, sino al que les ha
dado
gracia y poder para obrar. Toda obra buena se cumple solamente
por
el Espíritu Santo, y éste es dado para glorificar, no al
que lo recibe, sino al Dador. Cuando la luz de Cristo brille en
el
alma, los labios darán alabanzas y gracias a Dios.
Nuestras
oraciones, nuestro cumplimiento del deber, nuestra benevolencia,
nuestro
sacrificio personal, no serán el tema de nuestros pensamientos
ni
de nuestra conversación. Jesús será magnificado,
el
yo se esconderá y se verá que Cristo es todo en todos (El
Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 69). 366
26 de Diciembre NOBLES EJEMPLOS*
Año
Bíblico Apoc. 10,11
No obstante, proseguirá el justo
su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza. (Job 17: 9).
La historia sagrada ofrece muchas
ilustraciones
de los resultados de la verdadera educación; muchos nobles
ejemplos
de hombres cuyos caracteres se formaron bajo la bendición
divina;
hombres cuyas vidas fueron una bendición para sus semejantes que
vivieron en el mundo como representantes de Dios. Entre ellos
figuran
José y Daniel, Moisés, Eliseo y Pablo, los mayores
estadistas,
el mayor legislador, uno de los reformadores más fieles, y, a
excepción
de Aquel que habló como jamás habló hombre alguno,
el Maestro más ilustre que este mundo haya conocido.
En los primeros tiempos de su vida,
al pasar de la juventud a la virilidad, José y Daniel fueron
separados
de sus hogares y llevados cautivos a países paganos.
José,
especialmente, fue expuesto a las tentaciones que acompañan a
los
grandes cambios de fortuna. En la casa de su padre, fue un
niño
tiernamente mimado; en la casa de Potifar, fue esclavo, y luego
confidente
y compañero; hombre de negocios, educado mediante el estudio, la
observación y el contacto con los hombres; en la cárcel
de
Faraón fue un preso del estado, condenado injustamente, que no
tenía
esperanza de vindicación ni perspectiva de libertad; en un
momento
de gran crisis fue llamado a actuar en el gobierno de la nación
-¿qué lo capacitaba para conservar su integridad?. . .
La lealtad a Dios, la fe en el Invisible
constituían el ancla de José. En esto
residía
el secreto de su poder. . .
Por su sabiduría y justicia,
por la pureza y bondad de sus vidas diarias, por su devoción a
los
intereses del pueblo, aunque era idólatra, José y Daniel
demostraron ser fieles a los principios de la educación recibida
en su niñez, fieles a Aquel de quien eran representantes. . .
¡Qué vocación la
de estos nobles hebreos! . . .
Dios desea revelar hoy, por medio de
los jóvenes y niños, las mismas poderosas verdades que
reveló
mediante estos hombres. La historia de José y Daniel es
una
ilustración de lo que el Señor hará por los que se
entregan a él y se esfuerzan de todo corazón por llevar a
cabo su propósito (La Educación, págs. 48, 51, 53,
54). 367
27 de Diciembre "TODO LO PUEDO EN
CRISTO"*
Año
Bíblico Apoc. 12-14
En el día que temo, yo en ti
confío. (Sal. 56: 3).
Solamente la sensación de la
presencia de Dios puede desvanecer el temor que, para el niño
tímido,
haría de la vida una carga. Grabe él en su memoria
la promesa: "Asienta campamento el ángel de Jehová en
derredor
de los que le temen, y los defiende" (Sal. 34: 7). Lea la
maravillosa
historia de Eliseo cuando estaba en la ciudad de la montaña y
había
entre él y el ejército de enemigos armados un
círculo
poderoso de ángeles celestiales. Lea cómo
apareció
el ángel de Dios a Pedro cuando estaba en la prisión,
condenado
a muerte; cómo lo sacó en salvo, pasando por entre los
guardianes
armados y las macizas puertas de hierro con sus cerrojos y barrotes.
Lea la escena desarrollada en el mar, cuando Pablo el prisionero,
en viaje
al lugar donde iba a ser juzgado y ejecutado, dirigió a los
soldados
y marineros náufragos, abatidos por el trabajo, la vigilancia y
el ayuno, grandes palabras de valor y esperanza: "Os exhorto a que
tengáis
buen ánimo; porque no habrá pérdida de vida alguna
de entre vosotros. . . Porque estuvo junto a mí esta noche un
ángel
de Dios, de quien soy y a quien sirvo, el cual decía: No temas,
Pablo; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí
que Dios te ha dado a todos los que navegan contigo". Con fe en
esta
promesa, Pablo aseguró a sus compañeros: "No se
perderá
un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros". Así
ocurrió.
Por el hecho de estar en ese buque un hombre por medio del cual Dios
podía
obrar, toda la carga de soldados y marineros paganos se
salvó.
"Todos escaparon salvos a tierra".
No fueron escritas estas cosas
únicamente
para que las leamos y nos asombremos, sino para que la misma fe que
obró
en los siervos de Dios de antaño, obre en nosotros.
Dondequiera
que haya corazones llenos de fe que sirvan de conducto a su poder, no
será
menos notable su modo de obrar ahora que entonces.
A los que, por faltarles confianza
propia,
son inducidos a esquivar el cuidado y la responsabilidad,
enséñeseles
a confiar en Dios. Así más de uno que de otro modo
no sería más que una cifra en el mundo, tal vez una carga
impotente, podrá decir con el apóstol Pablo: "Todo lo
puedo,
en Cristo que me fortalece" (Fil. 4: 13) (La Educación,
págs.
249, 250). 368
28 de Diciembre NO NECESITAMOS
DESESPERARNOS*
Año
Bíblico Apoc. 15, 16
Porque siete veces cae el justo, y
vuelve
a levantarse; mas los impíos caerán en el mal. (Prov. 24:
16).
La pluma inspirada, fiel a su tarea,
nos habla de los pecados que vencieron a Noé, Lot,
Moisés,
Abrahán, David y Salomón, y hasta nos cuenta que aun el
enérgico
espíritu de Elías se abatió bajo la
tentación
durante su terrible prueba. Están fielmente registradas la
desobediencia
de Jonás y la idolatría de Israel. La
negación
de Pedro, la aguda contienda que hubo entre Pablo y Bernabé, las
flaquezas de los profetas y los apóstoles, todo queda revelado.
. .
Ante nosotros se expone la vida de los
creyentes, con todos sus defectos e insensateces, que están
destinados
a ser una lección para todas las generaciones que los
habían
de seguir. Si hubiesen sido perfectos, habrían sido
sobrehumanos,
y nuestra naturaleza pecaminosa nos haría desesperar de llegar
jamás
a tal punto de excelencia. Pero al ver cómo lucharon y
cayeron,
cómo cobraron nuevamente ánimo y vencieron por la gracia
de Dios, cobramos aliento para avanzar contra los obstáculos que
la naturaleza degenerada coloca en nuestro camino.
Dios ha sido siempre fiel en castigar
el crimen. Envió a sus profetas para amonestar a los
culpables,
denunciar sus pecados y pronunciar juicio contra ellos. . .
Necesitamos precisamente las lecciones
que la Biblia nos da, porque juntamente con la revelación del
pecado,
está registrada la retribución que sigue. El pesar
y la penitencia del culpable, el llanto del alma enferma de pecado,
llegan
del pasado hasta nosotros, diciéndonos que el hombre necesitaba
entonces como ahora la gracia perdonadora de Dios. . .
La historia bíblica sostiene
el corazón que desmaya con la esperanza de la misericordia
divina.
No necesitamos desesperarnos cuando vemos que otros lucharon con
desalientos
semejantes a los nuestros, cayeron en tentaciones como nosotros,
y sin embargo recobraron sus fuerzas y recibieron bendición de
Dios.
Las palabras de la inspiración consuelan y alientan al alma que
yerra. Aunque los patriarcas y los apóstoles estuvieron
sujetos
a las flaquezas humanas, por la fe obtuvieron buen renombre, pelearon
sus
batallas con la fuerza del Señor y vencieron
gloriosamente.
Así también podemos nosotros confiar en la virtud del
sacrificio
expiatorio y ser vencedores en el nombre de Jesús (Joyas de los
Testimonios, tomo 1, págs. 439, 440, 443).
29 de
Diciembre DIOS SE ACUERDA DE LOS SUYOS*
Año
Bíblico Apoc. 17, 18
¡Ay de los moradores de la tierra
y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira,
sabiendo
que tiene poco tiempo. (Apoc. 12: 12).
En todos los tiempos los testigos
señalados
por Dios se han expuesto al vituperio y la persecución por amor
a la verdad. José fue calumniado y perseguido. . . David,
el mensajero escogido de Dios, fue perseguido por sus enemigos. . .
Esteban
fue apedreado porque predicó a Cristo y su
crucifixión.
Pablo fue encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente
muerto.
. . Juan fue desterrado a la isla de Patmos "por la palabra de Dios y
el
testimonio de Jesucristo'.
Estos ejemplos de constancia humana
atestiguan la fidelidad de las promesas de Dios, su constante presencia
y su gracia sostenedora. Testifican del poder de la fe para
resistir
a las potestades del mundo (Los Hechos de los Apóstoles,
págs.
459, 460).
Los tiempos de apuro y angustia que
nos esperan requieren una fe capaz de soportar el cansancio, la demora
y el hambre, una fe que no desmaye a pesar de las pruebas más
duras.
. . Muchos seres humanos de todas las naciones y de todas clases,
grandes
y pequeños, ricos y pobres, negros y blancos, serán
arrojados
en la más injusta y cruel servidumbre. Los amados de Dios
pasarán días penosos, encadenados, encerrados en
cárceles,
sentenciados a muerte, algunos abandonados adrede para morir de hambre
y sed en sombríos y repugnantes calabozos. . . Ninguna mano
humana
se aprontará a socorrerlos.
¿Olvidará el Señor
a su pueblo en esa hora de prueba? ¿Olvidó acaso al fiel
Noé cuando sus juicios cayeron sobre el mundo antediluviano?
¿Olvidó
acaso a Lot cuando cayó fuego del cielo para consumir las
ciudades
de la llanura? ¿Se olvidó. . . de Elías cuando el
juramento de Jezabel le amenazaba con la suerte de los profetas de
Baal?
¿Se olvidó de Jeremías en el oscuro y
húmedo
pozo en donde había sido echado? ¿Se olvidó acaso
de los tres jóvenes en el horno ardiente o de Daniel en el foso
de los leones?. . .
Aunque los enemigos los arrojen a la
cárcel, las paredes de los calabozos no pueden interceptar la
comunicación
entre sus almas y Cristo. Aquel que conoce todas sus debilidades,
que ve todas sus pruebas, está por encima de todos los poderes
de
la tierra; y acudirán ángeles a sus celdas solitarias,
trayéndoles
luz y paz del cielo (El Conflicto de los Siglos, págs. 679, 684,
685). 370
30 de
Diciembre LAS PRIMERAS COSAS EN PRIMER LUGAR*
Año
Bíblico Apoc. 19, 20
Mas buscad primeramente el reino de
Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.
(Mat. 6: 33).
Esta promesa nunca fallará.
No podemos gozar el favor de Dios a menos que cumplamos las condiciones
que requiere para conceder su favor. Al hacerlo así, nos
vendrá
esa paz, esa satisfacción y esa sabiduría que el mundo no
puede dar ni quitar. La humildad de la mente y el corazón
agradecido nos elevarán sobre pruebas insignificantes y reales
dificultades.
Cuanto menos fervientes, enérgicos y atentos estemos en el
servicio
del Señor, tanto más la mente estará ocupada en el
yo, convirtiendo hormigueros en montañas de dificultades. . .
La carga de la obra de Dios, puesta
sobre Moisés, lo hizo un hombre de poder. Mientras
pastoreó
durante tantos años los rebaños de Jetro, obtuvo una
experiencia
que le enseñó la verdadera humildad. . . La orden de
liberar
a Israel parecía abrumadora, pero, en el temor de Dios,
Moisés
aceptó el encargo. Observad el resultado: no rebajó
la tarea al nivel de su imperfección, sino que con la fuerza de
Dios realizó los esfuerzos más fervientes para elevarse y
santificarse para su sagrada misión.
Si Moisés hubiera esperado que
Dios hiciese el trabajo por él, nunca hubiera estado preparado
para
su posición de confianza. La luz del cielo vendrá a
los que sienten necesidad de ella y que la buscan como tesoros
escondidos.
Pero si nos hundimos en un estado de inactividad, permitiendo que nos
gobierne
el poder de Satanás, Dios no nos enviará su
inspiración.
A menos que ejercitemos al máximo las facultades que Dios nos ha
dado, siempre seremos débiles e ineficientes. Se necesita
mucha oración y el ejercicio más vigoroso de la mente si
queremos estar preparados para realizar el trabajo que Dios nos
confíe.
Muchos nunca alcanzan la posición que podrían ocupar
porque
esperan que Dios haga para ellos lo que él les ha dado capacidad
de hacer por sí mismos. Todos los que hayan de ser
útiles
en esta vida deben pasar por la escuela de la disciplina mental y moral
más severa, y entonces Dios los ayudará combinando el
poder
divino con el esfuerzo humano. . .
Los hábitos equivocados no son
vencidos por un solo esfuerzo. Sólo mediante una lucha
larga
y penosa se domina al yo (Testimonies, tomo 4, págs. 610-612).
371
31 de Diciembre EL PLAN DE DIOS
PARA MÍ*
Año
Bíblico Apoc. 21, 22
Porque Jehová de los
ejércitos
lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y
su
mano extendida, ¿quién la hará retroceder? (Isa.
14:
27).
El mensaje de esperanza y misericordia
debe ser proclamado hasta los últimos confines de la
tierra.
Todo aquel que quiera puede extender la mano, asirse de la fortaleza de
Dios, reconciliarse con él y obtener paz. Ya no deben
quedar
los paganos envueltos en oscuridad de medianoche. La lobreguez
debe
desaparecer ante los brillantes rayos del Sol de justicia.
Cristo ha tomado toda medida necesaria
para que su iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado por la Luz
del
mundo, en posesión de la gloria de Emanuel. El se propone
que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera
espiritual
de luz y de paz. Desea que revelemos su gozo en nuestra vida. . .
Cristo viene con poder y grande gloria.
. . Entonces los redimidos de entre los hombres recibirán la
herencia
que se les prometió. Así obtendrá un
cumplimiento
literal el propósito de Dios para con Israel. El hombre no
puede impedir que se cumpla la voluntad de Dios. Aun en medio de
las manifestaciones del mal, los propósitos de Dios han estado
avanzando
constantemente hacia su realización (Profetas y Reyes,
págs.
531, 532).
Dios mira el interior de la diminuta
semilla que él mismo formó, y ve en ella la hermosa flor,
el arbusto o el altivo y copudo árbol. Así
también
ve las posibilidades de cada ser humano. Estamos en este mundo
con
algún fin. Dios nos ha comunicado su plan para nuestra
vida
y desea que alcancemos el más alto nivel de desarrollo. . .
Desea que la juventud desarrolle todas
sus facultades, y que las ponga en ejercicio activo. . . Para ello
consideren
a Cristo como el modelo según el cual deben formarse. La
santa
ambición que Cristo manifestó en su vida debe moverlos a
ellos también, es a saber, la de dejar mejor el mundo por
haber vivido en él. Esta es la obra a la cual han sido
llamados
(El Ministerio de Curación, págs. 309, 310).
Debéis ahora. . . relacionaros
con la sociedad y la vida en una forma que responda al propósito
que tuvo Dios al crearos (Mensajes para los jóvenes,
págs.
33, 34).
Vea nuestra sección sobre Elena G. de
White.
Índice Otros
Devocionales (Matutinas) Publicados.

Websiervo: Christian Gutiérrez
Última actualización 31/01/2005