El uso del diezmo en la corporación de la conferencia general de los adventistas del séptimo dia


Este artículo ha sido recopilado por el Hno. Ricardo Nicotra del Brasil. Es un estudio sobre el diezmo. Se despeja la pregunta sobre a que sacerdocio pertenece el sacerdocio actual de todos los creyentes.
El sistema de sacerdocio adventsita: ¿es sacerdocio según el orden de Melquisedec o levitico? ¿Tiene vigencia el sistema de sacerdocio levitico ? ¿No fue acaso terminado ese sacerdocio en la cruz, cuando fue rasgado el velo del templo? ¿Cuál es el tipo de sacerdocio de los creyentes hoy día? ¿Porqué la Escritura dice que el diezmo lo comerán con alegría dentro de tus puertes tu, tu huerfano, viudas y ancianos? ¿Recibian los levitas siempre el diezmo totalmente? ¿Qué acerca del diezmo del tercer año?

El estudio está sostenido con las respectivas citas bíblicas. "Estudiadlo todo retened lo bueno".
Si quiere leer el artículo orginal puede leerlo aquí



El Diezmo en el Antiguo y Nuevo Testamento.

 

Capítulo 1: El Diezmo en la Biblia.
Diezmo: ¿Ley Moral o Ley Ceremonial ?

El Diezmo en el Antiguo Testamento.-

Abrahán, Melquisedec y las Ordenes Sacerdotales (Gén. 14).-
 

El Diezmo en el Desierto (Lev. 27).-
 

Diezmo por el Servicio (Núm. 18).-

 

Introducción.-

El objetivo de este material es hacer algunas consideraciones sobre el diezmo y como ha sido empleado por la Corporación Adventista. Usaremos el término “Corporación Adventista” para designar a la persona jurídica detentora de la marca registrada “IASD - Iglesia Adventista del Séptimo Día”. Hacen parte de la Corporación las Asociaciones, Misiones, Uniones, Divisiones, Conferencia General, Casas Publicadoras, Hospitales, Clínicas de Salud, Fábricas de Alimentos y otras empresas pertenecientes al grupo.

Usaremos el término Iglesia Adventista para designar a las iglesias locales o al conjunto de estas. La distinción entre Corporación y Iglesia es de fundamental importancia en el abordaje de temas delicados como los que serán abordados en este material.

 

En el capítulo 1, iniciaremos con un estudio bíblico sobre el diezmo. Es un estudio con un abordaje diferente del comúnmente adoptado por pastores, predicadores y instructores bíblicos. En el capítulo 2 presentaremos un poco de la historia de la manutención del ministerio dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Aun en este segundo capítulo presentaremos un poco de lo que el Señor le reveló a Su sierva sobre el asunto en cuestión. En el capítulo 3 presentaremos el Libro de Reglamentos Administrativos de la DSA (División Sudamericana de la IASD), también conocido como el libro de Prácticas. Veremos cómo los diezmos son administrados y también conoceremos un poco más sobre la remuneración de los obreros y pastores de la Corporación. En el capítulo 4 haremos un análisis de los problemas que están afectando a la Iglesia y trataremos de presentar sus causas. En el capítulo 5 discutiremos algunas de las posibles reacciones de los laicos delante de los problemas conjunturales de la administración de la iglesia. Las posibles reacciones de los líderes de la Corporación también serán analizadas. Finalmente, en el apéndice, adicionamos un interesante material de referencia. En el Apéndice A incluimos en la íntegra la famosa Carta al Pr. Watson, escrita por Ellen G. White en 1905 para el presidente de la Asociación de Colorado. En esta carta Ellen G. White le comunica al Pr. Watson las razones que la llevaron a no enviar más los diezmos para la Asociación, sino que darles un destino diferente. En el Apéndice B incluimos un estudio basado en la Biblia y en el Espíritu de Profecía sobre la persecución dentro de la iglesia. Prepárese, pues este estudio puede estar íntimamente relacionado con usted.

 

En el Apéndice C presentamos una contra-argumentación con base bíblica para refutar la idea de que nuestra obligación es la de siempre devolver el diezmo para la Asociación y si ellos lo usan mal le prestarán cuentas a Dios. ¿Esto es verdad? La respuesta está en el Apéndice C.

 

Es de fundamental importancia que las informaciones y hechos descritos en este volumen lleguen al conocimiento de los miembros bien estructurados en la fe una vez que el cumplimiento de la obra de Dios en esta tierra depende de la correcta aplicación de los recursos que Dios le confió a sus mayordomos.

 

Conviene resaltar que este material no es una crítica, sino un compendio de hechos reales que pueden ser comprobados por cualquier miembro a través de la observación y investigación.

Oro a Dios para que los que analicen las informaciones contenidas en este volumen sientan su responsabilidad para con Dios y tomen decisiones que sean para el beneficio y el avance de Su Obra. Que Dios los bendiga a todos.

Ricardo Nicotra

Capítulo 1: El Diezmo en la Biblia.-

¿Qué enseña la Biblia sobre el diezmo? ¿El Diezmo pertenece a la ley moral o a la ceremonial? ¿A quién debe ser entregado y cómo debe ser aplicado? A través del estudio de este capítulo usted percibirá que el diezmo siempre estuvo relacionado al sacerdocio, fue entregado a los sacerdotes y tuvo finalidades diferentes en momentos diferentes de la historia. Las finalidades para el diezmo fueron determinadas en función de la estructura social y del tipo de administración religiosa de la época. Al final de este artículo deberemos llegar a la conclusión de que el diezmo hoy debe ser utilizado apenas para:

Sustento de obreros evangélicos que trabajar en el campo.

Habilitación de estos obreros y apoyo material para la obra de predicación del evangelio.

Este primer capítulo es, en verdad, un estudio bíblico sobre el diezmo. Un estudio que, por motivos obvios, no es hecho en las iglesias. Usted ciertamente nunca oyó ni oirá a un pastor predicar sobre el diezmo usando todos los versículos que usaremos. Este capítulo debe ser estudiado junto con la Biblia. Si su Biblia no está accesible ahora, entonces no deje de estudiar nuevamente este capítulo cuando tenga una en manos. Después de un estudio abarcante de la Biblia vamos a usar también el Espíritu de Profecía para que en los auxilie a aplicar a nuestros días lo que aprendamos con la Biblia. El Espíritu de Profecía no trae absolutamente nada nuevo, apenas confirma y aclara lo que la Biblia ya enseñó sobre el diezmo.

Diezmo: ¿Ley Moral o Ley Ceremonial ?

Una vez le pregunté a algunos oficiales de la iglesia si la ley del diezmo hacía parte de la ley moral o de la ley ceremonial. Hubieron dudas. Sabemos que ninguno de los diez mandamientos ordena la devolución del diezmo. ¿Sería, acaso, la orden para diezmar, parte de la ley ceremonial también llamada ley de Moisés? Aquellos que afirman que el diezmo no hace parte de la ley moral dudan en afirmar que el diezmo se incluye en la ley ceremonial. En el caso que tomasen esta posición estarían afirmando que el diezmo fue abolido en la cruz, por lo tanto, estaríamos desobligados a devolver la décima parte de nuestras rentas.

Algunos argumentaban que Jesús se había posicionado a favor de la devolución del diezmo. [1] Esto es verdad, pero debemos acordarnos que Cristo vivió mientras la ley ceremonial estaba en vigor. Por lo tanto, el hecho que Cristo apoyase la ley del diezmo no prueba que esta ley no haga parte de la ley ceremonial. Conforme la exigencia de la ley mosaica, Cristo fue circuncidado al octavo día. [2] Cristo, después de curar un leproso, le pidió que se presentase al sacerdote y ofreciese la ofrenda especificada en la ley de Moisés. [3] El hecho que Cristo haya apoyado la ley mosaica no prueba que ella esté aun en vigor. Por lo tanto, no podemos concluir que el diezmo aun esté en vigor solamente por el hecho que Cristo la haya apoyado en algún momento de su ministerio antes de Su muerte.

Otros argumentan que el diezmo no hace parte de la ley de Moisés, pues Abrahán y Jacob diezmaban antes que Moisés y del establecimiento de las leyes mosaicas. Esta argumentación, aun cuando sea más convincente, no prueba que la ley para diezmar aun esté en vigor. Abrahán y Jacob diezmaban, pero también ofrecían sacrificios de animales en altares. Esto en los da evidencias de que las leyes ceremoniales existían aun antes de Moisés y del establecimiento del santuario terrestre. De esta forma permanece la pregunta: ¿El diezmo pertenece a la ley ceremonial? ¿Fue abolido?

El debate que mantuve con estos hermanos adventistas fue útil para convencernos de que es necesario un estudio más abarcante sobre el diezmo. Este tema ha sido abordado muy superficialmente por nuestros pastores, predicadores y instructores bíblicos. La mayoría de los versos bíblicos que hacen referencia al diezmo es evitada por nuestros pastores, pues sugiere una aplicación diferente de la que ha sido hecha normalmente. Malaquías 3:10 es mencionado frecuentemente en nuestros sermones sobre mayordomía y estudios bíblicos. Ya los otros trechos sobre el diezmo son ignorados. Los motivos para esta omisión se harán evidentes a continuación.

El Diezmo en el Antiguo Testamento.-

Para una comprensión adecuada sobre el diezmo en el Antiguo Testamento, no podemos dejar de ver el estudio de todas las referencias del Pentateuco acerca de este tema de las principales referencias del Antiguo Testamento.

Abrahán, Melquisedec y las Ordenes Sacerdotales (Gén. 14).-

El primer trecho bíblico a respecto del diezmo está en Génesis 14:18-20. Este trecho describe a Abrahán dándole el diezmo a Melquisedec. La Biblia no trae muchas informaciones sobre Melquisedec, pero la pequeña cantidad de información sobre esto es la clave para que podamos comprender el asunto del diezmo en conexión con el ministerio sacerdotal de Cristo.

Las primeras informaciones que tenemos sobre Melquisedec se refieren a sus funciones. El verso 18 dice que él era rey de Salém [4] y sacerdote del Dios Altísimo. Observe que Melquisedec acumula dos funciones que posteriormente serían delegadas a dos tribus distintas: Judá quedaría con el cetro y Leví con el sacerdocio.

La Biblia presenta dos modelos sacerdotales. Estos modelos o tipos de ministerios sacerdotales son denominados "ordenes". El "orden Aarónico" es modelo sacerdotal levítico que vigoró desde Aarón hasta la muerte de Cristo. El "orden de Melquisedec", al contrario del “orden Aarónico”, presupone la acumulación de las funciones reales y sacerdotales en la misma persona. Melquisedec es un tipo (símbolo) de Cristo, o sea, prefigura a Cristo en su ministerio de Rey y Sacerdote. Por esta razón Cristo es considerado sacerdote según el orden de Melquisedec [5] , o sea, en los moldes de Melquisedec, Rey y Sacerdote al mismo tiempo.

¿Qué tiene que ver todo esto con el diezmo? La relación de estos hechos con el diezmo quedará clara posteriormente cuando estudiemos el diezmo bajo la luz del Nuevo Testamento, en especial bajo la luz de la epístola a los Hebreos. Mientras tanto continuamos nuestro viaje por el Antiguo Testamento buscando referencias sobre el diezmo y su aplicación. Observe que, antes de diezmar, Abrahán recibió beneficios de Melquisedec: pan, vino y una bendición.

El Voto de Jacob (Gén. 28).-

La próxima mención del diezmo en el Antiguo Testamento se encuentra en Génesis 28:18-22. Jacob hace un pacto con Dios y promete, a partir de este momento, dar el diezmo de todo cuanto Dios le diese. Si consideramos la historia de Jacob antes de este voto y después del voto, vamos a concluir que después del voto él fue bendecido abundantemente.

Observe que Abrahán dio el diezmo a Melquisedec y recibió de él beneficios tangibles y intangibles. Melquisedec fuera de traerle pan y vino a Abrahán (beneficios materiales tangibles) profirió sobre él una bendición (beneficio espiritual intangible). En el caso de Jacob, su voto consistía en la devolución de los diezmos en el caso que Dios le concediese beneficios tangibles y intangibles. Si Dios le diese pan para comer y ropa para vestir (beneficios materiales tangibles) y fuese con él dándole paz (beneficios espirituales intangibles), Jacob se comprometería a darle el diezmo. En estos dos episodios la relación de reciprocidad es clara. Observe que en esa época los servicios relacionados con el santuario aun no habían sido establecidos por Dios, y aun así la Biblia cita que Abrahán y Jacob diezmaron.

El Diezmo en el Desierto (Lev. 27).-

Éxodo es el único libro del Pentateuco que no menciona el diezmo. El próximo trecho que menciona el diezmo está en Levítico 27:30-34. Este trecho afirma que todos los diezmos pertenecen al Señor, pero no da detalles a respecto de cómo deberían ser utilizados o para quién deberían ser entregados. Los trechos que serán analizados posteriormente entrarán en detalles a respecto de la aplicación y destino de los diezmos. El versículo 34 es particularmente interesante, pues hace mención de los "mandamientos que el Señor ordenó a Moisés en el Sinaí". El libro de Levítico trae una serie de leyes y termina con este verso. Ciertamente no estamos hablando de la ley moral, sino de las leyes ceremoniales, leyes relacionadas con la salud, leyes relacionadas con los crímenes y otras leyes diversas. Tenemos una cuestión pendiente en paralelo: ¿El Diezmo pertenece a la ley ceremonial? ¿Fue abolido? ¿Por qué? Esta cuestión será aclarada posteriormente a través del estudio de las referencias al diezmo en el Nuevo Testamento.

Diezmo por el Servicio (Núm. 18).-

El próximo trecho sobre el diezmo es mayor y más detallado que los anteriores: Números 18:21-32. Nuevamente el diezmo es presentado como siendo ofrecido a cambio de algo. Esta vez el diezmo no era ofrecido a cambio de pan, vino o ropas, sino a cambio de servicio. El verso 21 dice: "A los hijos de Leví le di todos los diezmos en Israel por herencia, por el servicio que prestan, servicio de la tienda de la congregación ". El verso 31 repite esta idea del diezmo como recompensa por el servicio. Los versos 22 y 23 declaran que los hijos de Israel nunca más deberían llegar a la tienda de la congregación, sino los levitas deberían hacer el servicio de la tienda de la congregación: "Y nunca más los hijos de Israel se allegarán a la tienda de la congregación,... sino que los levitas harán el servicio de la tienda de la congregación ". La tienda de la congregación era el tabernáculo. Acuérdese que estas órdenes fueron dadas por Dios a Moisés mientras el pueblo vagaba por el desierto. Ellos aun no estaban establecidos en Canaán, no tenían un templo fijo, sino una tienda móvil y los levitas eran los responsables por mantenerla y transportarla. Los israelitas que pertenecían a otras tribus no deberían hacer el trabajo de la tienda de la congregación. Nadie debería ni siquiera tocar en los objetos sagrados. Veremos posteriormente lo que cambió en esta ley. Actualmente no se espera que sólo el pastor trabaje en la iglesia, naturalmente no podemos esperar que sólo el pastor se beneficie con el diezmo. Veremos más adelante que el diezmo debe ser usado hoy para la mantención de obreros evangélicos en el campo. Esto quedará bien claro cuando estudiemos sobre el diezmo a la luz del Espíritu de Profecía.

El Diezmo en Canaán (Deut. 12).-

El libro de Deuteronomio menciona el diezmo en los capítulos 12, 14 y 26. Lea con mucha atención Deuteronomio 12:1-14. El período de peregrinación en el desierto estaba llegando a su fin. Nuevas leyes serían dadas por Dios a su pueblo para ser observadas en la nueva tierra que estaban para poseer. El verso 1 dice: "Son estos los estatutos y los juicios que cuidaréis de cumplir en la tierra que os dio el Señor, Dios de vuestros padres, para que la poseáis todos los días que viviereis sobre la tierra". Los nuevos estatutos que serían válidos en la nueva tierra ya habían sido presentados en Deuteronomio 6:1: "Estos, pues, son los mandamientos, los estatutos y los juicios que mandó el Señor tu Dios para que se te enseñasen, para que los cumpláis en la tierra a que pasas para poseer”. Está claro que estamos hablando de nuevas reglas que pasarían a vigorar a partir del momento en que el pueblo conquistase Canaán. Las reglas con relación a la aplicación del diezmo hacen parte de este conjunto nuevo de "estatutos y juicios" que fueron alterados o adicionados por Dios. Ellos no deberían más proceder como en el desierto. "No procederéis en nada según estamos haciendo aquí" (verso 8). Ahora adorarían a Dios en un local fijo que el Señor escogería para poner Su nombre y para allá deberían ser llevados los diezmos. ¿Cómo deberían ser aplicados estos diezmos a partir de entonces? Lea los versos 6 y 7. Los diezmos deberían ser comidos por el ofrendante, por su familia, por sus siervos y por los levitas, o sea, con relación a la aplicación del diezmo las reglas serían alteradas a partir del momento en que entrasen en Canaán. 

El Segundo Diezmo (Deut. 14).-

Vamos a analizar el próximo trecho, Deuteronomio 14:22-29. Este trecho es semejante al anterior, mencionado en Deuteronomio 12. Confirma el hecho de que el diezmo debería ser entregado “en el lugar que el Señor escoja para allí hacer habitar su nombre” - verso 23. Repite la orden a través de la cual el ofrendante debería comer con alegría sus diezmos. A pesar de ser bien semejante al trecho anterior, Deuteronomio 14 añade un hecho importante que debe ser destacado aquí: A cada tres años el adorador no debería llevar el diezmo para el templo, también no debería comerlo, sino que debería servir el diezmo, “dentro de sus puertas” , como comida para los peregrinos, huérfanos y viudas. Lógicamente el pueblo es advertido a no olvidarse de los levitas, pues estos no tenían herencia (tierras cultivables), y no podrían quedar abandonados a cada tres años sin alimento. Dios enfatiza repetidas veces que los levitas no deberían ser abandonados en esta nueva forma de distribución del diezmo.

Algunos teólogos y comentaristas interpretan los textos de Deuteronomio 12 y 14 como siendo un cambio de finalidad para el diezmo. Otros se basan en la tradición rabínica para interpretarlos como un segundo diezmo. Hay hasta quien denomine el diezmo del tercer año de "tercer diezmo". La Enciclopedia Adventista, refiriéndose al diezmo dice que los Israelitas daban mucho que un décimo de sus rentas para la obra de Dios, "pero algunos detalles son obscuros" [6] . Estos "detalles obscuros" ciertamente se refieren a la cuestión: ¿El diezmo que era comido por el donador substituía o complementaba el diezmo “oficial”? No podemos desmerecer la tradición rabínica, debemos aceptarla como una información histórica relevante, pero no podemos colocar esta tradición como doctrina para los cristianos modernos. Si Dios tuviese la intención que devolviésemos dos diezmos, cuidaría en mencionar en la Biblia la necesidad de devolución del segundo diezmo. No dependemos de la tradición rabínica para establecer creencias fundamentales. Observe que no estamos hablando en ofrendas voluntarias. La Biblia no presenta el diezmo de Deuteronomio 12 y 14 como siendo opcional, voluntario o de menor importancia que un probable “primer diezmo”. El diezmo de Deuteronomio 12 y 14 es ley. Los que defienden que Deuteronomio 12 y 14 se refieren al “segundo diezmo” y, aun vigente, defienden equivocadamente que el “segundo diezmo” es opcional o voluntario, pero la Biblia no dice eso.

En todos los versos bíblicos mencionados anteriormente, la palabra “diezmo” fue traducida del original hebraico “ma`aser”, que significa la décima parte, diez por ciento. Esta palabra no tiene el significado de una ofrenda con porcentaje voluntario. Diezmo es diezmo, ofrenda es ofrenda. Diezmo es un décimo, no puede ser confundido con ofrenda voluntaria. Los trechos que estamos estudiando se refieren al diezmo – no estamos hablando sobre ofrendas voluntarias. La Verdad no es influenciada por la tradición rabínica, por las enseñanzas del pastor, del anciano, de la Asociación o por los análisis complicados de los teólogos. La Verdad es una sola y ella está en la Biblia, pero no siempre atiende a los intereses financieros de ciertos grupos. Algunos grupos, por motivos obvios, preferirían que ciertos versos no fuesen mencionados en la Biblia. Los que insisten que Deuteronomio 12 y 14 se refieren al "segundo diezmo" tienen el deber de devolver 20% de sus rentas como diezmo y más un porcentaje cualquiera como ofrenda voluntaria.

"El gran error de la Iglesia Católica reside en el hecho de que la Biblia es interpretada a la luz de las opiniones de los “padres”. Sus opiniones son consideradas infalibles, y los dignatarios de la Iglesia suponen ser su prerrogativa obligar a los otros a creer como ellos y usar la fuerza para compeler la consciencia. Los que no concuerdan con ellos son considerados herejes... La voluntad y la voz de hombres finitos no deben ser interpretadas como siendo la voz de Dios". Ellen G. White - Fundamentos de la Educación Cristiana, pág. 308.

El principio de la liberalidad que está por detrás del diezmo permanece a lo largo de los siglos, pero su aplicación varía conforme la estructura social y eclesiástica de la época.

Otro trecho sobre el diezmo está en Deuteronomio 26:12-15. Después de leerlo usted concluirá que es un resumen de lo que leemos en el capítulo 14. Nada de diferente con relación a la aplicación: Extranjeros, huérfanos y viudas eran beneficiados con el diezmo del tercer año. También los levitas que servían en el santuario.

Otras Citas en el Antiguo Testamento .-

Con el tiempo, el pueblo se olvidó de su obligación de sostener a los sacerdotes y levitas, de modo que estos abandonaron el lugar sagrado y fueron para los campos. [7] El libro de Nehemías muestra cómo fue restaurado el servicio espiritual a través de una correcta aplicación de los diezmos. Estudie los siguientes trechos y los respectivos contextos para entender un poco mejor la situación. Nehemías 10:37-38; 12:44-47; 13:5 y 12.

La penúltima mención del diezmo en el Antiguo Testamento está en Amós 4:4. A pesar de estar practicando la idolatría, los israelitas continuaban en la práctica de los rituales levíticos. Amós ironiza el celo de algunos israelitas con relación a prácticas ceremoniales, mientras despreciaban principios elementales de la ley de Dios. Algo semejante aconteció en la época de Jesús (vea Mateos 23:23) y algo muy semejante acontece hoy. El último trecho del Antiguo Testamento se encuentra en Malaquías 3:7-11. Vamos a comentarlo posteriormente.

El Diezmo en el Nuevo Testamento.-

El Nuevo Testamento no habla mucho sobre el diezmo, pero menciona lo suficiente para comprender el propósito de Dios para con los cristianos. Veremos que, a pesar de estar incluida en la ley de Moisés, los principios de la ley del diezmo vigoran hasta hoy.

Jesús y el Diezmo.-

Jesús mencionó el diezmo y aprobó su devolución en Mateos 23:23. Aun cuando creamos que el sistema de diezmo se aplica perfectamente hoy, no en los apoyamos en este trecho para defender la tesis. Ya fue dicho que Cristo vivió bajo la ley ceremonial, fue circuncidado, curó leprosos y pidió que se presentasen al sacerdote como requería la ley mosaica. Por lo tanto, no podemos argumentar que, si Jesús apoyó una ley antes de su muerte, entonces ella vale para nuestros días.

El Nuevo Sacerdocio (Hebreos 7).-

El texto más completo del Nuevo Testamento que trata de la ley del diezmo está en Hebreos, capítulo 7. Pablo compara ambas órdenes sacerdotales: el orden Aarónico y el orden de Melquisedec (representado ahora por Cristo, nuestro sumo sacerdote). Pablo exalta este último en desventaja del primero.

“Y los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio tienen un orden, según la ley, de tomar los diezmos del pueblo, esto es, de sus hermanos”. Hebreos 7:5. Pero Pablo dice que algo cambió con relación a esta ley, pues el diezmo no es ley moral.

“Pues, cambiándose el sacerdocio, necesariamente se hace también un cambio de la ley”. Hebreos 7:12. ¿Qué ley está siendo cambiada? Sería, acaso, la ley moral, los diez mandamientos? ¿Sería la ley de salud y higiene? No. Un análisis del contexto muestra cuál ley está siendo cambiada. Lea nuevamente el verso 5. La ley del diezmo está siendo cambiada pues hubo un cambio de sacerdocio. El diezmo siempre estuvo vinculado al sacerdocio. No vivimos más bajo el orden Aarónico; vivimos bajo el orden de Melquisedec. ¿Será que Pablo está diciendo que, con el cambio de la orden sacerdotal, no es más necesario diezmar? Lógicamente que no, pues el diezmo es una característica de ambas órdenes. El diezmo es un elemento del orden Aarónico y el diezmo es un elemento presente también en el orden de Melquisedec. Es por esta razón que, aun antes que Dios instituyese el santuario terrestre y estableciese el orden Aarónico, Abrahán devolvió los diezmos a Melquisedec. Por lo tanto, el sistema de diezmos debe ser mantenido hoy, pero para sostener otro tipo de sacerdocio, bien diferente del sacerdocio levítico. Cualquier comparación del sistema de diezmo actual con el sistema Aarónico generará una distorsión en el modelo.

¡Qué es lo que cambia en este nuevo sacerdocio mencionado por Pablo? En el régimen Aarónico el diezmo era utilizado para la mantención de personas que se dedicaban exclusivamente al servicio especificado por Dios. Apenas una de las doce tribus recibió este sacerdocio y, junto con las responsabilidades exclusivas de mantención del templo, esta tribu recibió también el derecho exclusivo de propiedad sobre los diezmos. Jesús especificó un nuevo modelo de sacerdocio, un nuevo ministerio para sus discípulos: la predicación del Evangelio del Reino. Hoy el diezmo debe ser usado para sostener el ministerio evangelístico. ¿Pero quién hace la predicación del evangelio hoy? ¿Los pastores? ¿Los ancianos? ¿La Asociación? ¿La Corporación? Hoy quien predica el evangelio es la Iglesia – y la iglesia son los miembros. Jesús no escogió apenas un discípulo entre los doce para predicar el evangelio y recibir el diezmo. El sacerdocio, en el orden de Melquisedec, no es una responsabilidad apenas del pastor o sólo del anciano, es una responsabilidad de todos los creyentes, de toda la Iglesia. ¿Esto significa que la Iglesia debería recibir los diezmos? Si. La Iglesia debe recibir los diezmos para financiar sus actividades sacerdotales o misioneras. "Traed todos los diezmos a la casa del tesoro, para que haya mantenimiento en mi casa". La casa del tesoro es la Iglesia. Ella es la legítima propietaria de los diezmos. Dios le dio este derecho. Pero todo derecho exclusivo está vinculado a un deber exclusivo. Hay una responsabilidad por detrás del derecho de la Iglesia sobre el diezmo. Este derecho y esta responsabilidad está sobre los miembros y no sobre la Asociación.

“El mensaje tiene que ser presentado por los que aman y temen a Dios. No transfiráis vuestra responsabilidad para ninguna Asociación. Id y, como evangelistas, con humildad presentad un 'así dicen las Escrituras' ”. Ellen G. White - Carta 43 – 1905.

Se cultiva la idea equivocada de que el derecho sobre los diezmos es de la Asociación o Misión, pero el deber de la predicación recae sobre la Iglesia. Derechos y deberes siempre andan juntos. Los derechos sobre los diezmos y el deber de la predicación del evangelio están sobre los sacerdotes representantes de Cristo:

“Vosotros también, cual piedras vivas, sois edificados como casa espiritual para ser sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales, aceptables a Dios por Jesús Cristo… Pero vosotros sois la generación elegida, el sacerdocio real, la nación santa, el pueblo adquirido, para que anunciéis las grandezas de aquel que os llamó de las tinieblas para su maravillosa luz” 1 Pedro 2:5 y 9.

Observe la comprobación de que somos sacerdotes según el orden de Melquisedec: "Sacerdocio real", dice Pedro. Esto significa que nosotros los cristianos también ejercemos funciones reales y sacerdotales, característica típica de Melquisedec, rey y sacerdote al mismo tiempo. La Biblia promete que aquellos que participen de la primera resurrección podrán cooperar con Cristo en su ministerio sacerdotal según el orden de Melquisedec, acumulando dos funciones: "Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él los mil años". Apocalipsis 20:6.

¿Dónde Queda la Casa del Tesoro?

Los textos bíblicos que estudiamos en este capítulo (El Diezmo en el Antiguo y Nuevo Testamento) raramente son estudiados en nuestra Iglesia. Usted ya debe imaginar el por qué.

El texto más utilizado en la Iglesia Adventista del Séptimo Día para estimular la devolución de los diezmos es, sin duda, Malaquías 3:10: "Traed todos los diezmos a la casa del tesoro, para que haya mantenimiento en mi casa".

Hay mucha discusión sobre dónde queda la "Casa del Tesoro". Muchos afirman que la "Casa del Tesoro" es la Casa de Dios, el Templo donde Dios habita. La División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día, a través de su libro de Reglamentos Eclesiásticos y Administrativos (más conocido como libro de Prácticas) afirma que la Casa del Tesoro es la tesorería de la Asociación/Misión: "La casa del tesoro. El diezmo es del Señor, y debe ser devuelto a la casa del tesoro, a la tesorería de la asociación/misión". Reg. Eclesiásticos y Administrativos de la DSA 1998 - ítem  V 12 05 4.

En el próximo capítulo abordaremos un poco más sobre los reglamentos administrativos de la IASD. Pero ahora nuestro objetivo es descubrir dónde queda la Casa del Tesoro hoy. Para eso, debemos comprender lo que era la Casa del Tesoro en los tiempos bíblicos.

Vamos a volver a la época de Abrahán. ¿Dónde quedaba la Casa del Tesoro en la ocasión en que Abrahán le dio el diezmo a Melquisedec? ¿Había un templo en aquella época? Un espacio físico para almacenar el diezmo?

La gran falla en la comprensión del asunto del diezmo es imaginar que el diezmo siempre estuvo relacionado a un espacio físico, a la “Casa del Tesoro”. Esta falla de comprensión proviene del estudio sistemático y repetitivo del asunto "diezmo" basado en apenas un texto bíblico. Después de oír diversos sermones sobre el diezmo y varias semanas de oración sobre mayordomía donde apenas el texto de Malaquías es citado, acabamos siendo condicionados a asociar la palabra "diezmo" a la Casa del Tesoro.

La Casa del Tesoro era un depósito de mantenimiento (cereales) que fue construido en el templo de Zorobabel, después del exilio babilónico. Nehemías también llamó a la “Casa del Tesoro” de “Cámaras del Tesoro” (Neh. 12:44). En el tabernáculo del desierto no había tal depósito llamado “Casa del Tesoro”. Como vimos en el capítulo anterior, antes del cautiverio babilónico no existía el concepto de almacenar diezmos en depósitos. Muchas veces los diezmos eran comidos por los donadores en el templo o en su ciudad a cada tres años.

Malaquías vivió después del retorno del exilio babilónico y cuando se refirió a la “Casa del Tesoro” estaba hablando sobre estas “Cámaras del Tesoro” que no existían en la época de Abrahán y Melquisedec. El concepto de "Cámaras del Tesoro" está presente apenas en el orden sacerdotal levítico donde el Templo era el centro de la religión.

A pesar de saber que el orden sacerdotal en vigor es el de Melquisedec, tenemos mucha dificultad en abandonar nuestra forma levítica de pensar. Comparamos los pastores con los levitas y el templo con el santuario. Pensar de forma "levítica" es muy peligroso y puede llevarnos a problemas serios. El que mira para la Iglesia en forma "levítica" es capaz de asociar la figura del sumo sacerdote al presidente de la Asociación/Misión. El sacerdocio levítico es inferior y ultrapasado. Tenemos que mirar para el pueblo de Dios a través del prisma de Melquisedec. De esta forma asociaremos el templo a nuestro propio cuerpo, los sacerdotes son todos los creyentes (no apenas los pastores) y el sumo sacerdote es Jesucristo (no el presidente de la Asociación/Misión).

En el modelo sacerdotal de Melquisedec el espacio físico se vuelve irrelevante cuando es comparado con la grandeza de la obra confiada al sacerdocio real: "anunciar las grandezas de aquel que os llamó de las tinieblas para su maravillosa luz” 1 Pedro 2: 9.

En el modelo de Melquisedec, ¿con qué podríamos asociar la "Casa del Tesoro" de la época de Nehemías?

Capítulo 2: El Diezmo y los Pioneros de la IASD.-

Este capítulo es bastante interesante. Ella muestra como el ministerio evangélico fue financiado en los comienzos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día – una historia que pocos adventistas conocen. La mantención del ministerio evangélico en el movimiento adventista pasó por tres fases distintas:

Manutención Propia (1844 - 1859)

Beneficencia Sistemática (1859 - 1878)

Sistema del Diezmo (1878 - hoy)

Fase 1 - Manutención Propia.-

En la primera fase, los pioneros, a ejemplo de Pablo, trabajaban para sostenerse y, al mismo tiempo, se ocupaban de la obra evangelística. Así como Pablo construyó tiendas, James White cortó leña, trabajó en la línea del tren y cosechó heno para financiar el trabajo misionero. Otros pioneros ejercían sus actividades seculares para sostener la predicación del evangelio. El sistema de diezmo aun no había sido adoptado. A pesar de estar divididos entre el trabajo secular y el ministerio evangélico, fue en esta fase que la "Verdad Presente" fue comprendida y los puntos fundamentales de doctrina quedaron bien establecidos.

"Mediante cuidado y labor incesantes y abrumadora ansiedad, la obra ha avanzado, hasta que ahora la verdad presente está clara, su evidencia no es puesta en duda por los sinceros... La verdad ahora es hecha tan clara que todos la pueden ver, y abrazar, si así lo quieren; pero fue necesario mucho trabajo para traerla a la luz como está, y tan ardua labor jamás tendrá que ser realizada otra vez para dejar clara la verdad". Y. G. White MS 2, 1855 (26 de Agosto de 1855) [8]

"Nuestra posición parece muy clara; sabemos que poseemos la verdad" Ellen G. White, Carta de Marzo de 1849.  Record Book I, pág. 72. [9]

Aun cuando las verdades fundamentales estuviesen bien establecidas ya en 1849, el plan del diezmo aun no había sido adoptado por los adventistas. Este plan sería adoptado aproximadamente treinta años después.

Fase 2 - Beneficencia Sistemática .-

En 1859 fue adoptado el plan de "Beneficencia Sistemática". A través de este plan cada miembro que recibiese un salario diario una suma determinada semanalmente. Los hermanos de dieciocho a sesenta años de edad deberían donar semanalmente de 5 a 25 centavos de dólar. Las hermanas de dieciocho a sesenta años de edad deberían donar semanalmente de 2 a 10 centavos de dólar. Cada hermano o hermana debería donar 5 centavos por cada 100 dólares de propiedad que poseyesen. [10] Este sistema fue sancionado por la hermana White como siendo "agradable a Dios", el cual, declaraba ella, "estableciera el plan por el descenso de Su Santo Espíritu ". Y añadió: "Este es uno de los puntos por los cuales Dios le pide cuentas a Su pueblo" [11] . Ocho años más tarde, ella aseguraba que este plan se había "originado con Dios, cuya sabiduría es infalible" [12]

Fase 3 - Sistema del Diezmo.-

En la asamblea general de 1878 una comisión fue nombrada para estudiar el plan de la "Beneficencia Sistemática". Este plan fue abandonado y la comisión adoptó el plan del diezmo que permanece hasta hoy. [13] ¿Pero el sistema de Beneficencia Sistemática no había sido establecido por Dios? ¿No había sido este sistema sancionado por Ellen White como siendo " agradable a Dios"? ¿Dios no había establecido, "por el descenso de Su Santo Espíritu", el plan da Beneficencia Sistemática? ¿El plan de Beneficencia Sistemática no se había "originado con Dios, cuya sabiduría es infalible"? La respuesta para todas estas preguntas es si. Pero, entonces, ¿por qué cambiar el plan? Dios decidió más una vez cambiar el plan para poder atender a las necesidades de la Iglesia que no estaban siendo atendidas con el sistema anterior. Las necesidades cambian, la sociedad cambia, la estructura de la iglesia cambia, los sistemas cambian, pero los principios permanecen los mismos.

Aun cuando el plan del diezmo, establecido en la IASD en 1878, sea de origen divino, la primera fase de la historia de nuestra iglesia debe inspirarnos a trabajar con el mismo fervor de los pioneros. La economía y abnegación de los pioneros durante la primera fase ("Mantención Propia") sirven de ejemplo para los obreros modernos. ¡Qué gran diferencia podemos observar entre los pioneros y varios líderes religiosos de hoy! ¡Qué abnegación! ¡Qué sacrificio! ¡Qué humildad! Estas características deberán ser recuperadas por los verdaderos obreros si aun tenemos la intención de contemplar la venida de Cristo en nuestros días. ¡Ellos no daban 10%, sino que 100%! Se entregaban totalmente a la obra.

"Se requiere ahora tanta abnegación como cuando iniciamos la obra, cuando éramos apenas un puñadito de gente, cuando sabíamos lo que significaba abnegación, y qué quería decir sacrificio... Nos alegrábamos en usar ropas en segunda mano, y a veces casi no teníamos comida suficiente para sostenernos las fuerzas. Todo lo demás era puesto en la obra... Dios trata que las instituciones aquí sean llevadas adelante por medio de sacrificio, de la misma manera como fueron puestos los fundamentos". Ellen G. White - General Conference Bulletin, 20 de Marzo de 1891, pág. 184 - Citado en 2MS:189.

El Espíritu de Profecía y la Aplicación de los Diezmos .-

Ellen G. White escribió muchas páginas a respecto del diezmo y de su correcta aplicación. El libro “Lluvia de Bendiciones”, publicado por la División Sudamericana, es una compilación de los escritos de la hermana White sobre este asunto.

Infelizmente parece que el objetivo del compilador, Pr. Arnaldo Enríquez, fue apenas convencer a la iglesia de su deber en devolver el diezmo. El no tuvo la intención de presentar un estudio completo como lo hicimos aquí o presentar el deber de la corporación en aplicar correctamente los diezmos. Esto es fácilmente percibido a través de su lectura y comprobado a través de una omisión en el siguiente trecho de Ellen White, transcrito de forma incompleta en "Lluvia de Bendiciones":

"Uno razona que el diezmo puede ser aplicado para fines escolares. Otros argumentan aun que los colportores deben ser sostenidos con el diezmo. Se comete un gran error cuando se retira el diezmo del fin del que debe ser empleado - el sustento de los ministros..." Lluvia de Bendiciones:44.

El Pr. Enríquez omitió la última parte que evidenciaría de forma clara el incumplimiento de esta recomendación por el liderazgo de la IASD en la aplicación de los diezmos. El trecho en la íntegra puede ser encontrado en la página 226 del libro Obreros Evangélicos. Transcribo a seguir, el trecho completo con la parte omitida en "Lluvia de Bendiciones":

"Uno razona que el diezmo puede ser aplicado para fines escolares. Otros argumentan aun que los colportores deben ser sustentados con el diezmo. Se comete un gran error cuando se retira el diezmo del fin del que debe ser empleado - el sustento de los ministros. Debería haber hoy en el campo una centena de obreros bien habilitados, donde existe únicamente uno". Ellen G. White - Obreros Evangélicos:226.

La frase en negrito fue omitida del libro Lluvia de Bendiciones por una razón muy simple: La administración de la Iglesia Adventista del Séptimo Día infelizmente no está cumpliendo esta recomendación del Espíritu de Profecía: Utilizar los diezmos para colocar más obreros en el campo.

Como usted podrá percibir a través de las estadísticas que serán presentadas en el capítulo 4, la obra tiene muchos obreros, pero muy pocos están en el campo y los que trabajan en el campo no consiguen dar la debida asistencia a las iglesias.

Observe que el trecho se refiere a "obreros bien habilitados". Esto significa que el diezmo debe ser usado no apenas para el sustento de los obreros, sino también en su preparación y habilitación, o sea, entrenamiento. Se está volviendo común que las iglesias paguen obreros independientemente del auxilio de la Asociación. Colocar obreros en el campo es una obligación de aquellos que reciben el diezmo.

“Dios no puede mirar para la presente condición con aprobación, sino que con condenación. Su tesoro está privado de los medios que deberían ser usados para el apoyo de los ministros del evangelio en los campos próximos y distantes”.  Ellen G. White - 7ML:136.

“El diezmo debería ir para aquellos que trabajan en la palabra y en la doctrina, sean ellos hombres o mujeres” Manuscrito 149 – 1899.

Ellen G. White es bien clara con relación a la aplicación de los diezmos. El diezmo debe ser usado para los que trabajan en la palabra y en la doctrina. Ella no dice que el diezmo debe ser usado para pagar administradores de Asociaciones, administradores y redactores de la Casa Publicadora, construcción de edificios de Asociación. Ella dice:

"Que la obra no continúe más a ser impedida porque el diezmo fue desviado para varios fines diversos de aquel para el cual el Señor dijo que él debía ir. Se deben establecer provisiones para esos otros ramos de la obra. Ellos deben ser mantenidos, pero no del diezmo. Dios no cambió; el diezmo tiene que ser aun empleado para la mantención del ministerio. La apertura de nuevos campos requiere más eficiencia ministerial de la que poseemos ahora, y es preciso que hayan medios en el tesoro". Ellen G. White - Obreros Evangélicos:227.

Este trecho no deja dudas: el diezmo aun hoy debe ser usado para la predicación del evangelio. Nuevos campos deben ser trabajados y obreros deben ser comisionados para esta obra. Esta obra, en la práctica, es realizada hoy por miembros no remunerados. Estos trabajan en sus empleos seculares, devuelven fielmente el diezmo, trabajan voluntariamente en la obra de Dios, son obligados a costear los gastos con material evangelístico y aun consiguen resultados positivos. Alabado sea Dios por este éxito, pero hay algo errado y evidente a los ojos de la mayoría de los adventistas.

¿Cómo Diezmaba Ellen G. White?

En la época de Ellen White ya había distorsiones en la aplicación de los diezmos por parte de la administración. Estos desvíos generaban injusticias y descontentamiento de muchos miembros. Por esta razón algunas personas dejaron de remitir los diezmos para las Asociaciones y pasaron a confiarlos a la hermana White.

Ellen White no administraba apenas su propio diezmo, sino que también aceptaba administrar el diezmo de terceros; personas que, ya en aquella época, no estaban satisfechas con el destino que la administración de la IASD le daba a los diezmos, sino que confiaban en la mensajera del Señor. Ellen White usaba sus diezmos para auxiliar “ministros blancos y de color que eran negligenciados y no recibían lo suficiente y correcto como para mantener sus familias”. (Carta Watson, 22/01/1905).

Ellen White prefería no dar publicidad a este hecho, pero fue obligada a manifestarse a través de una carta de amonestación al pastor George F. Watson, presidente de la Asociación de Colorado, que era contra la actitud de ella (Vea la íntegra de la carta en el Apéndice A). Abajo están transcritos algunos trechos de esta carta que fue redactada por Ellen White en 1905:

“Durante años me ha sido mostrado que mi diezmo debería ser remitido para ayudar a los ministros blancos y negros que eran negligenciados y no recibían lo suficientemente necesario como para sostener a la familia...”.

Algunos alegan que Ellen White adoptó este procedimiento en una situación excepcional, pero que esta no era la práctica rutinera. Sin embargo, la carta deja claro que “durante años” Ellen White dejó de remitir el diezmo para la Asociación y decidió enviarlo para los campos más carentes. Ella repite dos veces más la expresión “durante años”.

“Con respecto a la obra con los negros en el Sur, aquel Campo fue y aun está siendo robado de los medios que deberían llegar hasta sus obreros. Si han existido casos en los cuales nuestras hermanas han destinado sus diezmos para el sustento de ministros que trabajan por personas negras en el Sur, que cada hombre se conserve callado, si realmente es sabio.

Observe aquí la utilización de una palabra fuerte. Ellen White dice que los campos carentes estaban siendo robados. Recursos financieros que deberían alcanzar locales más necesitados por algún motivo no estaban siendo redireccionados por la administración.

“Algunos casos han sido mantenidos delante de mi durante años, y yo he suplido sus necesidades del diezmo, conforme Dios me instruyó a hacerlo. Y si cualquier persona me dijese: Hermana White, usted podría destinar mi diezmo para donde usted sabe que él será más necesario, yo diré: Si, lo haré; y he actuado así...

“Le envío esa explicación para que usted no cometa un error. Las circunstancias alteran los casos. No le aconsejaría a nadie a realizar una práctica de arrecaudación del dinero del diezmo. Pero durante años y aun hoy, hay personas que perdieron la confianza en el método de la aplicación del diezmo y han colocado su diezmo en mis manos, y me han dicho que si no lo tomo, ellos mismos lo encaminarían para las familias de ministros más carentes que encontrasen. He recibido el dinero, les he dado un recibo por él, y les he dicho a ellos cómo fue aplicado.

Dos cosas interesantes en este último párrafo:

(1) Ella no aconseja que la administración del diezmo se vuelva una costumbre, pero en algunos casos esto acaba siendo inevitable: En el caso de ella, por ejemplo, cuando percibió que algunos campos “fueron y aun son robados de los medios” y en el caso de las hermanas que “perdieron la confianza en el método de la aplicación del diezmo”. En estos casos no hay otra alternativa, los diezmos acaban siendo aplicados en el ministerio evangélico sin el "auxilio" de los intermediarios de la Asociación. Pero aquellos que confiaban en la administración de la Asociación y estaban satisfechos con el servicio prestado por ella continuaban remitiendo sus diezmos para aquel local. 

(2) Otro detalle interesante en este episodio es que Ellen White les decía a las hermanas cómo había utilizado el diezmo que le había sido confiado, o sea, la hermana White prestaba cuentas, administraba el diezmo ajeno con transparencia. Infelizmente esto no acontece en la actual administración Adventista. Aun cuando usted envíe sus diezmos mensualmente para la Asociación, usted no tiene derecho a saber dónde y cómo fue aplicado, de forma detallada, el dinero. El máximo de información es una tabla de distribución en porcentaje (10% para la Unión, 9% para el IAJA, 1% para la Voz de la Profecía, etc...).

¿Cómo encaraba Ellen G. White el papel de la Asociación? En 1901 Ellen White declaró: "Eso de que esos hombres se encuentren en un lugar sagrado, para ser como la voz de Dios para el pueblo, conforme antes creíamos que era la Asociación General - es algo que ya pasó" - General Conference Bulletin, 3 de Abril de 1901, pág. 25. [14]

Ellen White, en el siglo pasado, creía que la voz de Dios se manifestaba a través de las decisiones de la Conferencia General. A lo largo de su experiencia en Australia y después del regreso para los EUA ya en este siglo (1901) ella fue obligada a cambiar de idea. En 1905 ya no enviaba más sus diezmos para la Asociación. Pero esta fue una decisión particular de ella. Ella respetaba a las hermanas que compartían su posición y respetaba también la opción de aquellos que enviaban los diezmos para la Asociación. Ella no deseaba que esto se volviese un punto de conflicto entre los hermanos, por eso ejercía el libre albedrío y defendía el derecho de los otros para que actúen de acuerdo con la consciencia de ellos.

¿Qué Escribió Ellen White Sobre el Empleo del Diezmo?

1) De acuerdo con el Espíritu de Profecía, ¿cómo debe ser empleado el diezmo?

"El diezmo es sagrado, reservado por Dios para Sí mismo. Tiene que ser traído a Su tesoro, para ser empleado en mantener los obreros evangélicos en su labor...".  Ellen G. White – EUD:69 - Compilado de Obreros Evangélicos:226-227.

2) ¿El diezmo debería ser utilizado para sostener apenas pastores?

"El diezmo debería ir para aquellos que trabajan en la palabra y en la doctrina, sean ellos hombres o mujeres". Ellen White – 18ML:67.

3) ¿Aun hasta mujeres pueden ser pagadas con el diezmo?

"Hay esposas de ministros, las hermanas Starr, Haskell, Wilson y Robinson, que han sido obreras consagradas, diligentes y sinceras, dando estudios bíblicos y orando con las familias, ayudando con sus esfuerzos personales con tanto éxito como los de sus esposos. Esas mujeres dedican todo su tiempo, y les es dicho que no reciben nada por sus labores porque sus esposos reciben salario. Les digo que continúen y que todas esas decisiones serán revisadas. Dice la Palabra: 'Digno es el trabajador de su salario' (Luc. 10:7). Cuando sea tomada cualquier decisión como esta, protestaré en el nombre del Señor. Sentiré ser mi deber crear un fondo del dinero de mi diezmo para amparar a esas mujeres que están realizando una obra tan esencial como la de los ministros, y reservaré ese diezmo para la obra del mismo ramo que la de los ministros, que son cazadores y pescadores de almas".  Ellen G. White, 12ML:160-161. Silver Spring, MD; Y. G. White Estate, 1990.

4) ¿Puedo usar el diezmo para fines escolares o para colportaje?

"Uno razona que el diezmo puede ser aplicado para fines escolares. Otros argumentan aun que los colportores deben ser sustentados con el diezmo. Se comete un gran error cuando se retira el diezmo del fin en que debe ser empleado - el sustento de los ministros. Debería haber hoy en el campo una centena de obreros bien habilitados, donde existe únicamente uno". Ellen G. White - Obreros Evangélicos:226.

5) ¿Puedo usar el diezmo para algún otro propósito fuera de sostener los obreros que trabajan en el campo?

"La luz que el Señor me ha dado sobre este asunto es que los medios de la tesorería para el sustento de los ministros en los diferentes campos no deben ser usados para ningún otro propósito".  Ellen G. White, Special Testimonies for Ministers and Workers, Battle Creek MI; 197, vol. 10, pág. 16-18.

6) ¿Puedo usar el diezmo para ayudar a los pobres?

"Las viudas y huérfanos debían ser sustentados por las contribuciones de la iglesia. Sus necesidades no debían ser provistas por la iglesia, sino que por donativos especiales. El diezmo debía ser consagrado al Señor, siendo usado siempre para el sustento del ministerio". Carta 9 de 1899 - Citado en Beneficencia Social:275.

7) ¿Puedo devolver el diezmo para la caja de la iglesia local a fin de financiar la mantención de la iglesia?

"Su pueblo de hoy precisa recordarnos que la casa de culto es propiedad del Señor, y que debe ser escrupulosamente cuidada. Pero el fondo para esa obra no debe provenir del diezmo".  Obreros Evangélicos:226.

8) Frecuento un grupito bien pobre. Estamos teniendo dificultades para mantener nuestras actividades y los gastos de nuestro salón. Estamos pensando en cerrar las puertas. ¿Puedo devolver el diezmo para la caja de la iglesia local a fin de financiar la mantención del grupo?

"Hay casos excepcionales, donde la pobreza es tan extrema que a fin de asegurar el más humilde lugar de adoración, puede ser necesario utilizar el diezmo. Pero ese lugar no es Battle Creek o Oakland".  Ellen G. White, Special Testimonies for Ministers and Workers, Battle Creek MI; 197, vol. 1, pág. 189.

Apéndice A - Carta al Hermano Watson .-

Mountain View, California, 22 de Enero de 1905.

Mi hermano, deseo decirle a usted: Sea cuidadoso con el modo como actúa. Usted no está actuando sabiamente. Cuanto menos usted hable sobre el diezmo que es destinado para los más necesitados y a los Campos más carentes en el mundo, más sensible usted será.

Durante años me ha sido mostrado que mi diezmo debería ser remitido para ayudar a los ministros blancos y negros que eran negligenciados y no recibían lo suficientemente necesario para sostener la familia. Cuando mi atención se volvía hacia los ministros de edad, blancos o negros, era mi especial tarea investigar sus carencias y suplir sus necesidades. Esta debería ser mi obra especial, y he hecho esto en innumerables casos. Ningún hombre debería darle notoriedad al hecho de que en ocasiones especiales el diezmo es usado de esta manera.

Con respecto a la obra con los negros en el Sur, aquel Campo fue y aun está siendo robado de los medios que deberían llegar hasta sus obreros. Si han existido casos en los cuales nuestras hermanas han destinado sus diezmos para el sustento de ministros que trabajan por personas negras en el Sur, consérvese cada hombre, si es sabio, callado.

He destinado mi diezmo para los casos más necesitados que son traídos a mi conocimiento. Fui instruida a hacerlo así; y como el dinero no es retirado de la tesorería del Señor, no es un asunto que debería ser acompañado por comentarios, pues haría necesario mi envolvimiento con esas cosas, lo que no deseo hacer, porque no es lo mejor.

Algunos casos han sido mantenidos delante de mi durante años, y he suplido sus necesidades del diezmo, conforme Dios me instruyó a hacer. Y si cualquier persona me dice: Hermana White, usted podría destinar mi diezmo para donde usted sabe que él será más necesario, yo diré: Si, lo haré; y he actuado así. Elogio esas hermanas que han aplicado su diezmo donde es más necesario para ayudar a realizar una obra que está siendo negligenciada, y si a ese asunto le es dada publicidad, fortalecerá un punto de vista que sería mejor si fuese dejado como está. No tengo interés en dar publicidad a esa obra que el Señor me indicó realizar, y a otros también.

Le envío esta explicación para que usted no cometa un error. Las circunstancias alteran los casos. No le aconsejaría a nadie a realizar una práctica de arrecaudación del dinero del diezmo. Pero durante años y aun hoy, hay personas que perdieron la confianza en el método de la aplicación del diezmo y han colocado su diezmo en mis manos, y me han dicho que si no lo tomase, ellos mismos lo encaminarían hacia las familias de ministros más carentes que encontrasen. He recibido el dinero, he dado un recibo por él, y les he dicho a ellos cómo fue aplicado.

Le escribo considerando que eso lo ayudará a mantenerse quieto en vez de provocar ruido y darle publicidad al asunto, para que muchos otros no sigan su ejemplo.

Apéndice B - Conflictos Dentro de la Iglesia .-

El contenido de este apéndice demuestra que los conflictos dentro de la iglesia no son fenómenos nuevos. Desde la época de Cristo han ocurrido episodios semejantes a los que presenciamos hoy. Por esta razón decidí incluir en este apéndice un estudio bíblico para preparar a los hermanos para la persecución que será iniciada dentro de la iglesia cuando las verdades contenidas en este material lleguen a su iglesia. Las referencias usadas en este estudio fueron retiradas de la “Biblia Viva” y del libro El Deseado de Todas las Gentes – DTG, de Ellen G. White.

La iglesia de Dios, a lo largo de los siglos, ha testimoniado diversos tipos de conflictos internos. Muchas veces surge un problema en la iglesia que acaba dividiendo al pueblo de Dios. Aun cuando muchas personas puedan quedar chocadas y abaladas, deben saber que este tipo de problema no es novedad. En el pasado hubieron problemas semejantes, pero los que son fieles estudiosos de la Palabra de Dios sabrán cómo actuar en cada problema sin ser confundidos y tomarán la decisión correcta en la hora cierta.

Autor:Ricardo Nicotra

São Paulo

Brasil


[1] Mateos 23:23
[2] Lucas 2:21 y 22
[3] Mateos 8:4
[4] Salém significa paz. Probablemente una referencia poética a Jerusalén. Vea Salmo 76:2
[5] Salmo 110:4
[6] Enciclopedia Adventista en Inglés, comentando sobre el diezmo ("Tithe"), segundo párrafo.
[7] Nehemías 13:10
[8] Citado por Arthur L. White en "Ellen G. White - Mensajera de la Iglesia Remanente", pág. 115
[9] Citado por Arthur L. White en "Ellen G. White - Mensajera de la Iglesia Remanente", pág. 114
[10] Testimonio para Ministros, pág.522 - Apéndice de la pág. 27
[11] Testimonies, Vol. 1, pág. 190 y 191.
[12] Testimonies, Vol. 1, pág. 545. – Citado en el artículo “Ponderaciones sobre laCuestión del Diezmo” de Azenilto G. Brito.
[13] Historia de Nuestra Iglesia, pág. 228.
[14] Citado en Eventos de los Últimos Días, pág. 45.
[16] Sobre "recibir algo a cambio del diezmo" lea el subtítulo "Diezmo por el Servicio" en el capítulo 1.
[18] Miembros Entrando = Bautismo + Profesión de Fe
[19] Miembros Saliendo = Apostasías + Desaparecidos (No están incluídas las muertes)
[20] "Miembros al Inicio" + "Miembros Entrando" - "Miembros Saliendo" es diferente que "Miembros al Final" pues no consideramos las transferencias y los ajustes.
[21] Datos de 1999
[22] Site de esta edición del Diario Adventus de la UCB - http://www.ucb.org.br/Jornaladventus/edicao_3/asvesperas.htm