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Enero

Hijos e Hijas de Dios

 
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1 de  Enero LLAMADOS HIJOS DE DIOS *

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. (1 Juan 3: 1.)

Mientras Juan pensaba en el amor de Cristo, se sintió impulsado a exclamar: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios".
La gente considera un gran privilegio ver a un personaje de la familia real, y miles viajan grandes distancias para contemplar a uno de ellos.  ¡Cuánto mayor es el privilegio de ser hijos e hijas del Altísimo! ¿Qué prerrogativa más grande se nos podría conferir que la de permitirnos formar parte de la familia real?

A fin de llegar a ser hijos e hijas de Dios, debemos separarnos del mundo.  "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,... y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mí hijos e hijas".
Hay un cielo delante de nosotros, una corona de vida que ganar.  Pero sólo se dará la recompensa al vencedor.  El que gane el cielo debe entrar revestido del manto de justicia.  "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro".  (1 Juan 3: 3).  En el carácter de Cristo no había desarmonía de ninguna especie.  Y ésta debe ser nuestra experiencia.  Nuestra vida debe estar dominada por los principios que regían la suya.

Por medio de la perfección del sacrificio hecho en favor de la raza culpable, los que creen en Cristo, al venir a él, pueden ser salvados de la ruina eterna...
Que nadie sea engañado de tal manera por el enemigo como para pensar que es una condescendencia para algún hombre, por talentoso o culto o digno que sea, la aceptación de Cristo.  Cada ser humano debe mirar al cielo con reverencia y gratitud, y exclamar con asombro: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". 10



2 de Enero SEAMOS PUROS COMO CRISTO *

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3: 3.)

Cristo elevará y refinará la mente del hombre, purificándola de toda escoria a fin de que pueda apreciar el amor incomparable.
Por medio del arrepentimiento, la fe y las buenas obras, él puede perfeccionar un carácter justo, y reclamar, por los méritos de Cristo, los privilegios de los hijos de Dios.  Los principios de la verdad divina recibidos y atesorados en el corazón, nos elevarán a alturas de excelencia moral que no nos hubiera sido posible pensar que alcanzaríamos... "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo así como él es puro".

La santidad de corazón y la pureza de vida eran los grandes temas de las enseñanzas de Cristo.  En su Sermón del Monte, después de especificar lo que se debe hacer a fin de ser benditos, y lo que no se debe hacer, dice: "Sed, pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto".  La perfección, la santidad, nada menos que eso, les otorgará el éxito en la aplicación de los principios que les ha dado.  Sin la santidad, el corazón humano es egoísta, pecaminoso y vicioso.  La santidad hará que su poseedor sea fructífero y que abunda en buenas obras.  Nunca se cansará del bien hacer, ni tratará de escalar posiciones en este mundo, sino que esperará ser elevado por la Majestad del cielo cuando exalte a sus santificados en su trono... La santidad de corazón producirá actos rectos.

Así como Dios es puro en su esfera, el hombre ha de ser puro en la suya.  Y será puro si Cristo se forma en su interior, la esperanza de gloria; porque imitará la vida de Cristo y reflejará su carácter.
La dignidad principesca del carácter cristiano brillará como el sol y los rayos de luz del rostro de Cristo se reflejarán sobre aquellos que se han purificado a sí mismos como él es puro.
La pureza del corazón conducirá a la pureza de vida. 11



3 de Enero LLEGAMOS A SER SUS HIJOS *

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. (Juan 1: 12.)

La filiación divina no es algo que obtenemos por nosotros mismos.  Sólo a los que reciben a Cristo como su Salvador se les da la facultad de llegar a ser hijos e hijas de Dios.  El pecador no puede librarse del pecado por ningún poder inherente.  Para el logro de este resultado, debe buscar un poder superior.  Juan exclamó: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".  Sólo Cristo tiene poder de limpiar el corazón.  El que busque perdón y aceptación sólo puede decir: "Nada traigo en mi mano; sólo me aferro a la cruz".  Pero la promesa de la filiación se brinda a todos aquellos que "creen en su nombre".  Todo el que venga a Jesús con fe, recibirá perdón.

La religión de Cristo transforma el corazón.  Convierte a un hombre mundano en espiritual.  Bajo su influencia el egoísta se convierte en abnegado, porque tal es el carácter de Cristo.  El hombre deshonesto y maquinador se convierte en recto, y llega a ser una segunda naturaleza para él hacer a los demás lo que le agradaría que le hicieran.  El profano pasa de la impureza a la pureza.  Adopta hábitos correctos, porque el Evangelio de Cristo ha llegado a ser para él un sabor de vida para vida.

Dios habría de manifestarse en Cristo, "reconciliando consigo al mundo".  El hombre había sido degradado tanto por el pecado que era imposible para él, en sí mismo, entrar en armonía con Aquel cuya naturaleza es pureza y bondad.  Pero Cristo, después de redimir al hombre de la condenación de la ley, podía impartir poder divino que se uniría al esfuerzo humano.  Así, por el arrepentimiento para con Dios y la fe en Cristo, los hijos caídos de Adán podrían nuevamente convertirse en "hijos de Dios".
Cuando un alma recibe a Cristo, recibe poder para vivir la vida de Cristo. 12



4 de Enero CERCA  DE LOS QUE LO INVOCAN *

Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que invocan de veras. (Sal. 145: 18.)

Dios se complace cuando mantenemos el rostro orientado hacia el Sol de justicia... Cuando estamos en dificultades y oprimidos por la ansiedad, el Señor está cerca de nosotros, y nos insta a que depositemos toda nuestra solicitud en él, porque él cuida de nosotros...
Se acerca a todos sus hijos en su aflicción.  Es su refugio en tiempo de peligro.  Les ofrece su gozo y consuelo cuando están dolientes. ¿Nos apartaremos del Redentor, la fuente de agua viva, para cavarnos cisternas rotas que no pueden detener agua?  Cuando se aproxime el peligro, ¿buscaremos la ayuda de los que son tan débiles como nosotros, o acudiremos al que es poderoso para salvar?  Sus brazos están abiertos ampliamente y formula esta invitación llena de gracia: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar"...

No es la manifestación de su gracia, terrible majestad y poder incomparable lo que nos dejará sin excusa si le rehusamos nuestro amor y nuestra obediencia.  Es el amor, la compasión, la paciencia, la longanimidad que ha manifestado, lo que testificará en contra de aquellos que no han ofrecido el servicio voluntario de sus vidas.  Los que se convierten a Dios con corazón, alma y mente, encontrarán en él apacible seguridad...

El conoce justamente lo que necesitamos, justamente lo que podemos soportar, y nos dará gracia para soportar toda prueba que sobrevenga.  Mi oración constante es que nos acerquemos más a Dios.
Se ha hecho toda provisión para satisfacer las necesidades de nuestra naturaleza espiritual y moral... Luz e inmortalidad son traídas por medio del Señor Jesucristo.  Jesús ha dicho que ha puesto delante de nosotros una puerta abierta, y nadie puede cerrarla.  La puerta abierta está delante de nosotros, y por la gracia de Cristo, rayos de luz misericordiosa dimanan desde los portones entreabiertos. 13



5 de Enero LA FE EN ÉL ES VIDA ETERNA *

El que cree en el Hijo tiene vida eterna. (Juan 3: 36.)

Cuando el alma se entrega a Cristo, un nuevo poder se posesiona del nuevo corazón.  Se realiza un cambio que ningún hombre puede realizar por su cuenta.  Es una obra sobrenatural, que introduce un elemento sobrenatural en la naturaleza humana.  El alma que se entrega a Cristo, llega a ser una fortaleza suya, que él sostiene en un mundo en rebelión, y no quiere que otra autoridad sea conocida en ella sino la suya.  Un alma así guardada en posesión por los agentes celestiales, es inexpugnable a los asaltos de Satanás.

Cristo está dispuesto a impartir todas las influencias celestiales.  Conoce todas las tentaciones que asaltan a los humanos y la capacidad de todo instrumento humano.  Mide su fortaleza.  Ve el hoy y el mañana, y presenta ante la mente las obligaciones que debe cumplir, e insta para que no se permita que las cosas comunes y terrenales absorban las eternas de tal modo que se pierdan de vista.
Los dones de su gracia mediante Cristo son gratuitos para todos.  No hay elección, excepto la propia, por la cual alguien haya de perecer.  Dios ha expuesto en su Palabra las condiciones de acuerdo con las cuales se elegirá a cada alma para la vida eterna: la obediencia a sus mandamientos, mediante la fe en Cristo.  Dios ha elegido un carácter que está en armonía con su ley, y todo el que alcance la norma requerida, entrará en el reino de la gloria.

¡Qué posición exaltada la de ser identificados con uno en quien se centra toda perfección, quien es verdaderamente la Majestad del cielo, pero quien, aunque caídos, nos amó tanto que las palabras no pueden expresarlo!  Por nosotros él depuso su manto real, descendió del trono del cielo y condescendió hasta vestir su divinidad de humildad y llegó a ser como uno de nosotros, pero sin pecado, para que su vida y carácter sean el modelo que todos copien, y para que puedan tener el precioso don de la vida eterna. 14



6 de Enero NOS DA SABIDURÍA E INTELIGENCIA *

Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. (Isa. 11: 2.)

Mientras el Espíritu Santo os abra la verdad, atesoraréis las experiencias más preciosas, y desearéis hablar a otras personas sobre enseñanzas consoladoras que se os han revelado.  Cuando os juntéis con ellas, les comunicaréis un pensamiento nuevo sobre el carácter o la obra de Cristo.  Tendréis nuevas revelaciones del amor compasivo de Dios para hacerlas a los que le aman y a los que no le aman.

"Dad, y se os dará", porque la Palabra de Dios es una "fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano".  El corazón probó el amor de Cristo, anhela incesantemente beber de él con abundancia, y mientras lo impartimos a otros, lo recibiremos en medida más rica y copiosa.  Cada revelación de Dios al alma aumenta la capacidad de saber y de amar.  El clamor continuo del corazón es: "Mas de ti", y a él responde siempre el Espíritu: "Mucho más".  Dios se deleita en hacer "mucho más abundantemente de lo que pedimos o tendemos".  A Jesús, quien se entregó por entero para la salvación de la humanidad perdida, se le dio sin medida el Espíritu Santo.  Así será dado también a cada seguidor de Cristo cuando le entregue su corazón como morada.  Nuestro Señor mismo nos ordenó: "Sed llenos del Espíritu", y este mandamiento es también una promesa de su cumplimiento.  Era la voluntad del Padre que en Cristo "habitase toda la plenitud"; y "vosotros estáis completos en él".

Dios ha derramado su amor sin escatimar, al igual que las lluvia que refrescan la tierra.  El dice: "Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y justicia; háganse brotar juntamente"... "De su plenitud tomamos todos y gracia sobre gracia" (Isa. 45: 8; Juan 1: 16). 15



7 de Enero SIRVEN A LOS SALVOS *

¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Heb. 1: 14.)

Dios tiene ángeles cuya única obra consiste en atraer a los que serán herederos de la salvación... La obra de los ángeles consiste en retener los poderes de Satanás.
La obra de estos seres celestiales consiste en preparar a los habitantes de este mundo para que lleguen a ser hijos de Dios, puros, santos e incontaminados.  Pero los hombres, a pesar de que profesan ser seguidores de Cristo, no se ponen en tal situación que puedan comprender este ministerio, y de esta manera dificultan la labor de estos mensajeros celestiales.  Los ángeles, que siempre contemplan el rostro del Padre en el cielo, preferirían permanecer junto a Dios, en la atmósfera pura y santa del cielo; pero debe hacerse una obra que consiste en traer la atmósfera celestial a las almas que están tentadas y probadas, para que Satanás no las descalifique para el lugar que Dios quiere que llenen en las cortes celestiales.  Los principados y las potestades en lugares celestiales se combinan con estos ángeles en su servicio en favor de los que serán herederos de la salvación.

Los ángeles, que harán por vosotros lo que no podéis hacer por vosotros mismos, esperan, vuestra cooperación.  Esperan que respondáis a la atracción de Cristo.  Acercaos a Dios y el uno al otro.  Mediante vuestros deseos, vuestras oraciones silenciosas, vuestra resistencia a los instrumentos satánicos, poned vuestra voluntad de parte de la de Dios.  Mientras tengáis el deseo de resistir al diablo, y oréis sinceramente diciendo: "Líbrame de la tentación", tendréis fortaleza para el día.  La obra de los ángeles consiste en acercarse a los probados, tentados y sufrientes.  Trabajan mucho tiempo e incansablemente para salvar a las almas por las cuales Cristo murió.  Y cuando las almas aprecian sus avances, aprecian la asistencia celestial que se les envía, responden a la obra del Espíritu Santo a su favor; cuando colocan su voluntad de parte de la voluntad de Cristo, los ángeles llevan las noticias al cielo... y hay gozo en el ejército celestial. 16



8 de Enero LA FE OBRA POR EL AMOR *

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. (Gál. 5: 6.)

Cuando presentáis vuestras peticiones al Señor, debéis hacerlo humildemente, sin vanagloriaros de dotes superiores, sino con verdadera hambre del alma por las bendiciones de Dios.  Cristo siempre sabe lo que atesora el corazón.  Debemos venir con fe en que el Señor oye y responde nuestras oraciones; porque "todo lo que no es de fe, es pecado".  La fe genuina es la que obra por el amor, y purifica el alma.  Una fe viviente será una fe que obre.  Si fuéramos al jardín y encontráramos que no hay savia en las plantas, ni frescura en las hojas, ni brotes ni pimpollos de flores, ni ninguna señal de vida en los troncos y las ramas, diríamos: "Las plantas están muertas.  Desarraigadlas del jardín, porque son fealdad para el suelo".  Lo mismo ocurre con los que profesan el cristianismo y no tienen espiritualidad.  Si no hay señales de vigor religioso, si no se ponen en práctica los mandamientos del Señor, es evidente que Cristo, la Vid viviente, no mora allí.

La fe y el amor son los elementos esenciales y poderosos que obran en el carácter cristiano.  Los que los poseen son uno con Cristo, y están cumpliendo su misión.  Debemos sentarnos a los pies de Cristo como alumnos constantes y obrar con sus dones de fe y amor.  Entonces llevaremos el yugo de Cristo, y llevaremos sus cargas, y Cristo nos reconocerá como uno con él; en el cielo se dirá: "Son colaboradores de Cristo".  ¿Recordará nuestra juventud que sin fe es imposible agradar a Dios?  Y debe ser la fe que obra por amor y purifica el alma.

No podemos sobreestimar el valor de una fe sencilla y una obediencia confiada.  El carácter obtiene perfección siguiendo el camino de la obediencia con una fe sencilla. 17



9 de  Enero DEPENDENCIA DE DIOS *

Porque separados de mí nada podéis hacer. (Juan 15: 5.)

La primera lección que debe enseñarse... es la lección de la dependencia de Dios... Como la flor del campo tiene su raíz en el suelo, y debe recibir aire, rocío, lluvia y luz del sol, así debemos recibir de Dios lo que debe sostener la vida del alma.

La presencia de Dios es una garantía para el cristiano.  Esta Roca de fe es la presencia viviente de Dios.  El más débil puede depender de ella.  Los que se creen más fuertes pueden convertirse en los más débiles a menos que dependan de Cristo como su eficiencia y su dignidad.  Esta es la Roca sobre la cual podemos edificar con éxito.  Dios está cerca en el sacrificio expiatorio de Cristo, en su intercesión, su amor, su tierno poder guiador en la iglesia.  Sentado junto al trono eterno, los observa con intenso interés.  Mientras los miembros de la iglesia obtengan savia y alimento de Jesucristo por medio de la fe, y no de las opiniones, las invenciones y los métodos de los hombres; si tienen una convicción de la cercanía de Dios en Cristo, y ponen su entera confianza en él, tendrán una relación vital con Cristo, como la rama tiene una relación con el tronco.  La iglesia no está fundada sobre teorías de hombres, sobre formas y planes vacíos de significado hace ya tiempo.  Depende de Cristo, su justicia.  Está edificada sobre la fe en Cristo "y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella"...

La fortaleza de toda alma reside en Dios y no en el hombre.  La quietud y la confianza han de ser la fuerza de todos los que dediquen su corazón a Dios.  Cristo no manifiesta un interés casual en nosotros; el suyo es más fuerte que el de una madre por su hijo... Nuestro Salvador nos ha comprado por medio de sufrimientos y penas, por insultos, reproches, abuso, burlas, rechazo y muerte.  El te está mirando, tembloroso hijo de Dios.  El te dará seguridad bajo su protección... Nuestra débil naturaleza humana no impedirá nuestro acceso al Padre celestial, porque él [Cristo] murió para interceder por nosotros. 18



10 de Enero UN CORAZÓN RENOVADO *

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. (Juan 13: 34.)

Jesús dice: "Como yo os he amado, que también os améis unos otros".  El amor no es simplemente un impulso, una emoción transito que depende de las circunstancias; es un principio viviente, un poder permanente.  El alma se alimenta de las corrientes del puro amor que fluyen del corazón de Cristo, una fuente que nunca falla.  Oh, ¡cómo vivifica el corazón, cómo se ennoblecen sus motivos, cómo se profundizan sus afectos, mediante esta comunión!  Bajo la educación y la disciplina del Espíritu Santo, los hijos de Dios se aman mutuamente, lealmente, sinceramente y sin afectación,  "sin incertidumbre ni hipocresía" (Sant. 3: 17).  Y esto porque el corazón está enamorado de Jesús.  Nuestros afectos mutuos surgen de una común relación con Dios.  Somos una familia y nos amamos los unos a los otros como él nos amó.  Cuando se compara este afecto verdadero, santificado y disciplinado, con la cortesía ampulosa del mundo, las expresiones carentes de significado de la amistad efusiva son como paja de la era.
Amar como Cristo amó significa manifestar abnegación en todo momento y lugar, mediante palabras amantes y un continente agradable... El amor genuino es un precioso atributo que se origina en el cielo, cuya fragancia crece en proporción a la forma en que se lo dispensa los demás...

El amor de Cristo es profundo y ferviente y fluye como una corriente irresistible para todos los que lo aceptan.  No hay egoísmo en su amor.  Si este amor de origen celestial es un principio que mora en el corazón se manifestará, no sólo a aquellos que amamos más dentro de un relación sagrada, sino a todos con los que entramos en contacto.  Nos guiará a otorgar pequeños actos de atención, a hacer concesiones, ejercer acciones bondadosas, a hablar palabras tiernas, verdaderas animadoras.  Nos conducirá a simpatizar con aquellos cuyos corazones tienen sed de simpatía. 19



11 de Enero MEDITEMOS EN DIOS *

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. (Sal. 46: 10.)

Los cristianos debieran... cultivar amor por la meditación, y atesorar el espíritu de devoción.  Muchos parecieran tener repugnancia por los momentos dedicados a la meditación, como si la investigación de las Escrituras y la oración fueran tiempo perdido.  Yo quisiera que todos vosotros vierais estas cosas en la luz en que Dios quiere que las veáis, porque entonces haríais del reino de los cielos lo más importante.  El mantener el corazón en el cielo dará vigor a todas vuestras facultades, y pondrá vida en todos vuestros deberes.  El disciplinar la mente para que se espacie en las cosas celestiales pondrá vida y fervor en todo vuestro comportamiento.

Que todo el que desee participar de la naturaleza divina aprecie el hecho de que debe huir de la corrupción que está en este mundo a través de la concupiscencia.  Debe haber una lucha del alma, constante y ferviente, contra los malos pensamientos.  Debe haber una resistencia decidida contra la tentación a pecar en pensamiento o acto.  El alma debe mantenerse libre de toda mancha, por fe en Aquel que es capaz de guardaros sin caída.  Debemos meditar en las Escrituras, pensando con sobriedad y candidez en las cosas que se refieren a nuestra eterna salvación.  La infinita misericordia y el amor de Jesús, el sacrificio hecho en vuestro favor, requieren la más seria y solemne reflexión.  Debiéramos espaciarnos en el carácter de nuestro querido redentor e Intercesor.  Debemos tratar de comprender el significado del plan de salvación.  Debemos meditar sobre la misión de Aquel que vino a salvar a su pueblo de sus pecados.  Al contemplar constantemente los temas celestiales, nuestra fe y amor se fortalecerán.  Nuestras oraciones serán más y más aceptables para Dios, porque estarán más y más mezcladas con fe y amor.  Serán más inteligentes y fervientes.
Cuando la mente está llena de este modo... el creyente en Cristo será capaz de sacar sus tesoros del almacén del corazón. 20



12 de Enero ACERQUÉMONOS CONFIADAMENTE *

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Heb. 4: 16.)

Jesús conoce las necesidades de sus hijos y le gusta escuchar sus oraciones.  Que sus hijos se aparten del mundo y de todo lo que pudiera apartar los pensamientos de Dios, y que sientan que están solos con el Señor, que su ojo contempla lo mas profundo del corazón y lee los deseos del alma, y que pueden hablar con Dios.  Con fe humilde, podéis pedir el cumplimiento de sus promesas y sentir que aunque no tenéis nada en vosotros mismos que pudiera serviros para suplicar el favor de Dios, debido a los méritos y la justicia de Cristo podéis acercamos confiadamente al trono de la gracia, para hallar socorro en el momento oportuno.  Nada puede fortalecer tanto al alma para resistir las tentaciones de Satanás en el gran conflicto de la vida, como buscar a Dios en humildad, y presentar delante de él vuestra alma en toda su indigencia, a la espera de que él será vuestro Ayudador y Defensor.

Con la fe confiada de un niñito, hemos de acudir a nuestro Padre celestial, contándole todas nuestras necesidades.  Siempre está listo para perdonarnos y ayudarnos.  La fuente de sabiduría divina es inagotable y el Señor nos anima a sacar abundantemente de ella.  El anhelo que podríamos tener de bendiciones espirituales se describe en estas palabras: "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía".  Necesitamos una profunda hambre espiritual por los ricos dones que el cielo puede concedernos.  Debemos tener hambre y sed de justicia.

Oh, que podamos tener un deseo consumidor de conocer a Dios por experiencia, para llegar hasta la cámara de audiencia del Altísimo, extendiendo la mano de fe, y vaciando nuestras almas impotentes sobre Aquel poderoso para salvar.  Su bondad amante es mejor que la vida.
El desea conceder a los hijos de los hombres las riquezas de una herencia eterna.  Su reino es un reino eterno. 21



13 de Enero REGOCIJÉMONOS EN SUS TESOROS *

Y te alegrarás en todo el bien que Jehová tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, así tú como el levita y el extranjero que está en medio de ti. (Deut. 26: 11.)

Debiera manifestarse gratitud y alabanza a Dios por las bendiciones temporales y por todo consuelo que nos conceda.  Dios desea que toda familia que se está preparando para habitar en las mansiones celestes, le dé gloria por los ricos tesoros de su gracia.  Si los niños, en la vida de hogar, fueran educados y preparados para ser agradecidos al Dador de todo bien, veríamos manifestarse la gracia celestial en nuestras familias.  Se vería alegría en la vida de hogar, y al proceder de tales hogares, los jóvenes llevaran con ellos un espíritu de respeto y reverencia al aula y a la iglesia.  Habrá atención en el santuario donde Dios se reúne con su pueblo, reverencia por todos los servicios del culto, y se ofrecerán alabanzas y acción de gracias por todos los dones de su providencia...

Toda bendición temporal será recibida con gratitud, y toda bendición espiritual llegará a ser doblemente preciosa debido a que la percepción de tal miembro del hogar, se ha santificado por la Palabra de verdad.  El Señor Jesús está muy cerca de aquellos que aprecian de ese modo sus dones de gracia, que descubren el origen de todos sus bienes en un Dios benevolente, amante y cuidadoso, y que reconocen en él a la gran Fuente de toda consolación, la vertiente inagotable de la gracia.

Si expresáramos más nuestra fe y nos regocijáramos más en las bendiciones que sabemos que tenemos -la gran merced y amor de Dios-, tendríamos más fe mayor gozo.  Ninguna lengua puede expresar, ninguna mente finita puede concebir, la bendición que resulta de la apreciación de la bondad y el amor de Dios.  Aun en la tierra podemos tener gozo como vertiente, que nunca deja de fluir, porque se alimenta de la corriente que surge del trono de Dios. 22



14 de Enero LA PLENITUD DE DIOS *

Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. (Juan 1: 16.)

Cristo trató de salvar al mundo, no conformándose a él, sino revelándole el poder transformador de la gracia de Dios que modela el carácter humano de acuerdo con la semejanza del de Cristo.

Satanás presentaba a Dios como un ser egoísta y opresor, que lo pedía todo y no daba nada, que exigía el servicio de sus criaturas para su propia gloria, sin hacer ningún sacrificio para su bien.  Pero el don de Cristo revela el corazón del Padre... Declara que aunque el odio que Dios siente por el pecado es tan fuerte como la muerte, su amor hacia el pecador es más fuerte que la muerte.  Habiendo emprendido nuestra redención no escatimará nada, por mucho que le cueste, de lo que sea necesario para la terminación de su obra.  No se retiene ninguna verdad esencial para nuestra salvación, no se omite ningún milagro de misericordia, no se deja sin empleo ningún agente divino.  Se acumula un favor sobre otro, una dádiva sobre otra.  Todo el tesoro del cielo está abierto a aquellos a quienes él trata de salvar.

Habiendo reunido las riquezas del universo, y abierto los recursos de la potencia infinita, lo entrega todo en las manos de Cristo y dice: "Todas estas cosas son para el hombre.  Úsalas para convencerlo de que no hay mayor amor que el mío en la tierra o en el cielo.  Amándome hallará su mayor felicidad".

El Padre aprecia cada alma que su Hijo ha comprado con la dádiva de su vida.  Se ha tomado toda medida para que recibamos el poder divino que nos permitirá vencer la tentación.  El alma es preservada para vida eterna por medio de la obediencia a todos los requisitos de Dios.
Dios tiene un cielo lleno de bendiciones que quiere otorgar a aquellos que buscan seriamente la ayuda que sólo el Señor puede proveer. 23



15 de Enero TRANSFORMADOS DE GLORIA EN GLORIA *

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (2 Cor. 3: 18.)

Cuando recibe la iluminación del Espíritu de Dios, el creyente contempla la perfección de Jesús, y al considerarla, se regocija con gozo inexpresable.  En el yo ve pecado y desesperanza; en el Redentor ve un carácter inmaculado y un poder infinito.  El sacrificio que Cristo hizo a fin de poder impartirnos su justicia, es el tema en el cual podemos meditar con entusiasmo más y más profundo.  El yo no vale nada; Jesús es supremo...

El poder transformador de la gracia puede hacer de mí un participante de la naturaleza divina.  En Cristo ha resplandecido la gloria de Dios, y al contemplar a Cristo, contemplamos su abnegación recordando que en él mora toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y el creyente se acerca más y más a la Fuente de poder...

Cuán esencial es que tengamos la iluminación del Espíritu de Dios porque sólo de esa manera podemos ver la gloria de Cristo, y al contemplarlo, nuestro carácter se transforma debido a nuestra fe en Cristo y por medio de ella... [El] tiene gracia y perdón para toda alma.  Al mirar por la fe a Jesús, nuestra fe atraviesa las sombras, y adoramos a Dios por su maravilloso amor al dar a Jesús el Consolador...
El pecador puede llegar a ser un hijo de Dios, un heredero del cielo.  Puede levantarse del polvo y  permanecer revestido con la vestimenta de la luz... Con cada paso que da, ve nuevas bellezas en Cristo, y se asemeja más y más a él en carácter.

El amor que se manifestó hacia él en la muerte de Cristo despierta una respuesta de amor agradecido, y como una contestación a la oración sincera el creyente es conducido de gracia a gracia, de gloria en gloria, hasta que al contemplar a Cristo, sea cambiado a la misma imagen. 24



16 de Enero EN AMOR POR LOS DEMÁS *

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.  Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. (Efe. 5: 1-2.)

Debéis seguir a Dios como hijos amados, ser obedientes a sus requerimientos, caminar en amor como él nos amó y se dio por nosotros, una ofrenda y sacrificio a Dios en olor suave.  El amor era el ambiente en el cual Cristo se movía, caminaba y trabajaba.  Vino a rodear al mundo con los brazos de su amor...

Hemos de seguir el ejemplo presentado por Cristo y hacer de él nuestro modelo, hasta que tengamos el mismo amor por el prójimo que él manifestó por nosotros.  Trata de impresionarnos con la profunda lección de su amor... Si vuestro corazón se ha dado al egoísmo, que Cristo lo llene de su amor.  Desea que lo amemos plenamente, y nos anima, y aún más, nos manda que nos amemos los unos a los otros de acuerdo con el ejemplo que nos ha dado.  Ha hecho del amor la insignia de nuestro discipulado... Esa es la medida que debéis alcanzar: "Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado".  ¡Qué amor más alto, más profundo y más ancho!  Este amor no debe abarcar solamente a unos cuantos favoritos, sino que debe llegar hasta la más baja y humilde de las criaturas de Dios.  Jesús dice: "En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis"...

El amor y la simpatía que Jesús quisiera que brindáramos a los demás no tiene sabor a sentimentalismo, que es una trampa para el alma; es un amor de origen celestial, que Jesús practicó por precepto y ejemplo.  Pero en lugar de manifestar ese amor, nos sentimos separados y enajenados los unos de los otros... El resultado es una separación de Dios, una experiencia malograda, el menoscabo del crecimiento cristiano.

El amor de Jesús es un principio activo que une corazón con corazón en lazos de comunión cristiana.  Cada persona que entre en el cielo habrá sido perfeccionada en amor en la tierra; porque en el cielo los objetos de nuestro interés lo serán el Redentor y los redimidos. 25



17 de Enero VENCEDORES COMO ÉL *

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.  En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16: 33.)

Satanás lanzó ataques más poderosos contra Cristo que los que nunca lanzará contra nosotros.  Del triunfo de Cristo o de él dependían consecuencias mucho más importantes.  Si Cristo resistía sus más poderosas tentaciones, y Satanás no podía obtener éxito en su intento de inducirlo a pecar, sabría que había perdido su poder y que finalmente sería castigado con eterna destrucción.  Por lo tanto Satanás obró con mucho poder para inducir a Cristo a cometer un acto erróneo, porque entonces obtendría ventaja sobre él... Nunca podéis ser tentados en forma tan decidida y cruel como lo fue nuestro Salvador.  Satanás estuvo en su senda en cada momento.

¿Se aferrará el hombre del poder divino, y resistirá con determinación y perseverancia a Satanás, tal como Cristo le ha dado ejemplo en su conflicto con el enemigo en el desierto de la tentación?  Dios no puede salvar al hombre contra su voluntad del poder de los artificios de Satanás.  El hombre debe obrar con todo su poder humano, ayudado por el poder divino de Cristo, para resistir y conquistar a toda costa.  En resumen, el hombre debe vencer como Cristo venció.  Entonces, gracias a la victoria que tiene el privilegio de obtener mediante el todopoderoso nombre de Jesús, puede convertirse en heredero de Dios y coheredero con Jesucristo.  Este no sería el caso si Cristo solo obtuviera la victoria.  El hombre debe hacer su parte; debe ganar la victoria por sí mismo, por medio de la fortaleza y la gracia que Cristo le da.  Debe ser colaborador de Cristo en la obra de vencer, y entonces participará con él en su gloria.

El Salvador venció para mostrarle al ser humano cómo puede vencer.  Cristo venció todas las tentaciones de Satanás con la Palabra de Dios.  Confiando en las promesas de Dios, recibió poder para obedecer los mandamientos de Dios, y el tentador no pudo obtener ventaja. 26



18 de Enero MAS UNIDO QUE UN HERMANO *

Y amigo hay más unido que un hermano. (Prov. 18: 24.)

Tendréis desilusiones, Pero siempre  tened en mente que Jesús, el Salvador viviente y resucitado, es vuestro Redentor y Restaurador.  Él os ama, y es mejor compartir su amor que sentarse con príncipes y estar separado de él...

Venid diariamente a Jesús, quien os ama.  Abridle francamente vuestro corazón.  No hay desilusiones en él.  Nunca encontraréis otro consejero mejor, y un guía más seguro o una defensa más tierna.
En medio de todas vuestras tribulaciones... habéis tenido un amigo que nunca falla, que os ha dicho: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".

¡Pero cuán a menudo se desprecia al Señor persiguiendo la sociedad de otros, de Cristo a su diestra es ahora, de manera que cuando el enemigo llegue como una inundación, el Espíritu del Señor levante un estandarte contra él.

La comunión con Cristo, ¡qué indescriptiblemente preciosa!  Si la buscamos, es nuestro privilegio gozar de tal comunión.
Tendréis la eterna seguridad de que poseéis un amigo más unido que un hermano. 27



19 de Enero LOS BUENOS HÁBITOS Y LA SALUD *

Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová. (Jer. 30: 17.)

La mente no se desgasta ni sucumbe tan a menudo por causa del empleo diligente y el estudio constante, como debido a que se comen alimentos inadecuados y en momentos no apropiados, y al descuido de las leyes de la salud... Las horas irregulares para comer y dormir minan las fuerzas mentales.  El apóstol Pablo declara que quien quiera tener éxito en su propósito de alcanzar una elevada norma de piedad, debe ser temperante en todas las cosas.  El comer, el beber y la vestimenta tienen una influencia directa sobre nuestro progreso espiritual.

La salud es una bendición que pocos aprecian... Muchos comen a toda hora sin considerar las leyes de la salud.  Entonces la mente se cubre de lobreguez.  ¿Cómo puede el hombre ser honrado con iluminación divina cuando es tan descuidado en sus hábitos, tan desatento a la luz que Dios le ha dado con respecto a estas cosas?... La vida es un cometido sagrado que sólo Dios puede capacitarnos para conservar, y para usar en tal forma que lo glorifique.  Pero el que formó esta maravillosa estructura del cuerpo, tendrá especial cuidado de mantenerlo en orden sí el hombre no interfiere en sus propósitos.

La salud, la vida y la felicidad son el resultado de la obediencia a las leyes físicas que gobiernan nuestro cuerpo.  Si nuestra voluntad y nuestros métodos están en armonía con la voluntad y los métodos de Dios; si hacemos lo que al Creador le place, él mantendrá el organismo humano en buenas condiciones, y restaurará las facultades morales, mentales y físicas, a fin de poder obrar por medio de nosotros para su gloria... Si cooperamos con él en esta obra, la salud y la felicidad, la paz y la utilidad serán el resultado seguro.

El no murió por nosotros para que nos convirtamos en esclavos de hábitos malignos, sino para que nos convirtamos en hijos e hijas de Dios, sirviéndole a él con cada poder de nuestro ser.
Mis queridos amigos jóvenes, avancen paso a paso, hasta que todos sus hábitos estén en armonía con las leyes de la vida y la salud. 28



20 de Enero SABIDURÍA DIVINA *

Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. (Prov. 8: 11.)

Si Adán y Eva nunca hubieran tocado el árbol prohibido, el Señor les hubiera impartido sabiduría, sabiduría sin mancha de pecado, sabiduría que les habría proporcionado alegría eterna.  El único conocimiento que obtuvieron por su desobediencia fue el del pecado y sus resultados...

A través de los siglos, la curiosidad ha inducido a los hombres a buscar el árbol de la sabiduría, y a menudo piensan que están cosechando los frutos más esenciales, cuando, a semejanza de la investigación de Salomón, descubren que todo es completa vanidad, en comparación con la ciencia de la verdadera santidad que les abrirá los portales de la ciudad de Dios.  La ambición humana ha estado buscando esa clase de sabiduría que brindará gloria, exaltación propia y supremacía.  De ese modo obró Satanás sobre Adán y Eva, hasta que las restricciones de Dios fueron dejadas de lado, y comenzó su educación bajo el maestro de mentiras, a fin de que pudieran tener el conocimiento que Dios les había rehusado.

La verdadera sabiduría es un tesoro tan duradero como la eternidad.  Muchos de los que el mundo llama sabios lo son sólo en su propia estima.  Contentos con las adquisiciones de la sabiduría mundanal, nunca entran en el jardín de Dios, para llegar a relacionarse con los tesoros de sabiduría contenidos en su Santa Palabra.  Considerándose sabios, son ignorantes con respecto a la sabiduría que todos deben tener para alcanzar la vida eterna... El hombre ignorante, si conoce a Dios y a Jesucristo, tiene una sabiduría más duradera que la del hombre más sabio que desprecia la instrucción de Dios.

La sabiduría divina ha de ser una lámpara a sus pies... Todo lo que pueda ser sacudido, lo será; pero arraigado y basado en la verdad, usted podrá mantenerse con aquellas cosas que no pueden ser conmovidas. 29



21 de Enero ESTUDIE LAS ESCRITURAS *

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (Rom. 15: 4.)

Este santo Libro ha resistido los asaltos de Satanás, quien se ha unido con hombres malignos para que todo lo que tenga carácter divino resulte rodeado de nubes y tinieblas.  Pero el Señor ha preservado este santo Libro, mediante su propio poder milagroso, en la forma en que lo encontramos actualmente, a saber, como un mapa o guía para mostrar a la familia humana el camino que conduce al cielo... Dios encomendó la preparación de su Palabra divinamente inspirada a hombres finitos.  Esta Palabra... es el texto guía de los habitantes de un mundo caído, legado a ellos para que al estudiarlo y obedecer sus indicaciones nadie pierda el camino que conduce al cielo.

Nunca hubo una época como ahora en la que fuera tan importante que los seguidores de Cristo estudiaran la Biblia.  Encontramos influencias engañosas a todos lados y es esencial que recibáis consejo de Jesús, vuestro mejor Amigo... David declara: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti".  Cuántos han sido traicionados y han caído en pecado debido a que no han comprendido, mediante el estudio de la Palabra de Dios, con oración, la pecaminosidad del pecado, ni han descubierto cómo podían resistir firmemente.  Cuando la tentación los asalta, parece, que no están en guardia, y que están ignorantes de las trampas del enemigo.  Estamos viviendo en tiempos peligrosos, y a medida que nos acerquemos al fin de la historia de la tierra, no habrá seguridad para los que no se familiarizan con la Palabra de Dios... Todo lo que pueda ser sacudido, lo será... Los hijos de Dios han alcanzado la parte más difícil de su peregrinación porque las redes y trampas del enemigo están a cada lado.  Sin embargo, con la conducción del Señor, con aquello que ha sido claramente revelado en su Palabra, podemos caminar seguros y sin tropiezos... Una voz del cielo se dirige a nosotros desde sus páginas.
La obediencia a la Palabra de Dios es nuestra única salvaguardia contra los males que están arrastrando el mundo a la destrucción. 30



22 de Enero PARA CAMINAR POR SU SENDA *

El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad. (Prov. 10: 29.)

Si desde el principio hubiéramos caminado de acuerdo con el consejo de Dios, miles más se hubieran convertido a la verdad presente.  Pero muchos han avanzado por senderos tortuosos.  Hermanos míos, que vuestra senda sea recta, no sea que el cojo se aparte de su camino.  Que nadie siga una senda torcida que haya hecho otro antes, porque de ese modo no sólo os desviaréis vosotros, sino que haréis más fácil caminar por esa senda torcida a algún otro prójimo.  Decidíos que en lo que os concierne, caminaréis en la senda de la obediencia.  Aseguraos de que estáis bajo el amplio escudo del Omnipotente.  Comprended que las características de Jehová deben revelarse en vuestra vida, y que debe realizarse en vosotros una obra que modelará vuestro carácter de acuerdo con la semejanza divina.  Someteos a la dirección del que es Cabeza sobre todos...

Estamos haciendo nuestro trabajo para el juicio.  Seamos aprendices de Cristo.  Necesitamos su dirección en todo momento.  A cada paso debemos preguntar: "¿Es esta la voluntad del Señor?" y no, "¿Es esta la voluntad de mi superior?" Sólo debemos preocuparnos por si estamos caminando en el camino del Señor.
Dios honrará y elevará a todo corazón leal, a toda alma ferviente que está tratando de caminar ante él en la perfección de la gracia de Cristo.  Nunca abandonará a un alma humilde y temblorosa.  ¿Creeremos que obrará en nuestro corazón? ¿Creeremos que si se lo permitimos, nos hará puros y santos, y mediante su rica gracia nos habilitará para ser obreros juntamente con él? ¿Podremos apreciar, con percepción aguda y santificada, la fortaleza de sus promesas, y podremos apropiarnos de ellas, no porque somos dignos, sino porque mediante una fe viviente pedimos la justicia de Cristo?
No hay nada tan grande y poderoso como el amor de Dios por sus hijos. 31



23 de Enero CRISTO ATRAE A TODOS *

Y yo, si fuera levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. (Juan 12: 32.)

Nunca antes se tuvo un conocimiento más amplio de Cristo, que cuando pendió de la cruz.  Fue levantado de la tierra para atraer a todos a sí mismo.  La luz de la verdad había de brillar en el corazón de muchos de los que contemplaban la escena de la crucifixión, y oían las palabras de Cristo.  Proclamarían con Juan: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".  Allí estaban los que no descansarían hasta que, después de escudriñar las Escrituras y comparar versículo con versículo, vieran el significado de la misión de Cristo.  Vieron que Aquel cuya tierna misericordia abarcaba todo el mundo, proporcionaba amplio perdón.  Leyeron las profecías relativas a Cristo, y las promesas tan generosas y amplias, que señalaban una fuente abierta en favor de Judá y de Jerusalén.

El sacrificio de Cristo como expiación del pecado es la gran verdad en torno a la cual se reúnen todas las otras.  Para poder comprender y apreciar correctamente toda verdad de la Palabra de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, deben ser estudiadas a la luz que fluye de la cruz del Calvario, en relación con la extraordinaria verdad central de la expiación efectuada por el Salvador.  Los que estudian el maravilloso sacrificio del Redentor, crecen en gracia y conocimiento.

Os presento el grandioso monumento de misericordia y regeneración, salvación y redención: el Hijo de Dios levantado en la cruz del Calvario.  Este debe ser el tema de todo discurso.
Jesús está invitando y atrayendo hacia sí mismo por medio del Espíritu Santo los corazones de jóvenes y ancianos...  Cuando se predica a Cristo crucificado se demuestra el poder del Evangelio por la influencia que ejerce sobre el creyente.  En lugar de permanecer muerto en sus errores y pecados, se despierta.
Colocad al Hombre del Calvario en alto y aun más alto; hay poder en la exaltación de la cruz de Cristo. 32



24 de Enero RECONCILIADOS CON DIOS *

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados seremos salvos por su vida. (Rom. 5: 10.)

La cruz está revestida con un poder que el lenguaje no puede expresar.  El sacrificio de Cristo en favor de la raza humana avergüenza nuestros pobres esfuerzos y métodos para alcanzar y elevar a la humanidad, para ayudar a hombres y mujeres pecadores a encontrar a Jesús.

La obra de los hijos e hijas de Dios debe ser de un carácter distinto al manifestado por un gran número de personas.  Si aman a Jesús, tendrán ideas más amplias acerca del amor que se ha manifestado por el hombre caído, que requirió la provisión de una ofrenda tan costosa para salvar a la especie humana.  Nuestro Salvador pide la cooperación de cada hijo e hija de Adán que ha llegado a convertirse en hijo o hija de Dios...  Nuestro Salvador declara que trajo del cielo el don de la vida eterna.  Había de ser levantado en la cruz del Calvario para atraer a todos los hombres a sí mismo.  ¿Cómo trataremos entonces la herencia adquirida por Cristo?  Debiera manifestársele ternura, aprecio, bondad, simpatía y amor.  Entonces podremos trabajar para ayudar y bendecir a los demás.  Tenemos la exaltada compañía de los ángeles celestiales.  Cooperan con nosotros en la obra de iluminar a los encumbrados y a los humildes.

Habiendo emprendido la obra, la admirable obra de nuestra redención, Cristo decidió en el concilio con su Padre que no había de escatimarse nada, por más costoso que fuera, no había que guardar nada, por más alto que se lo estimara, para rescatar al pobre pecador.  Él daría todo el cielo para esta obra de salvación, para restaurar la imagen moral de Dios en el hombre...  Ser hijo de Dios significa ser uno con Cristo y bendecir a las almas que perecen en sus pecados.  Debemos comunicarles lo qué Dios nos ha comunicado a nosotros. 33



25 de Enero SE COMIENZA EN EL HOGAR *

Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. (Luc. 1: 6.)

Al establecer una relación con Cristo, el hombre renovado no hace sino volver a la relación con Dios que ya se le había señalado...  Su primer deber es hacia sus hijos y sus parientes más cercanos.  Nada Puede excusarle por descuidar el círculo de sus más allegados para atender el círculo externo más amplio.  En el día del ajuste final de cuentas... se les preguntará a los padres y a las madres qué hicieron para asegurar la salvación de las almas de los que ellos se hicieron responsables trayéndolos al mundo.  ¿Descuidaron sus corderos dejándolos al amparo de extraños?... Una gran cantidad de bien realizado en favor de otros no cancelará la deuda que tenéis ante Dios de cuidar a vuestros hijos.  El bienestar espiritual de su familia está en primer lugar.

En entrenar correctamente y moldear las mentes de sus hijos, se les ha confiado a las madres la misión más importante dada alguna vez a los mortales.
Siempre que cumplamos con el deber que tenemos más a mano, Dios nos bendecirá y escuchará nuestras oraciones.  Hay demasiadas personas que realizan obra misionera fuera del hogar, mientras que en su propia casa no se hace nada en ese sentido, y como consecuencia de ese descuido, su hogar va a la ruina... El primer trabajo misionero consiste en cuidar de que el amor, la luz y el gozo reinen en el hogar.  No tratemos de realizar alguna gran campaña en favor de la temperancia, o alguna gran empresa misionera, antes de cumplir con los deberes hacia nuestro hogar.  Cada mañana debiéramos pensar: ¿Qué acto bondadoso puedo realizar hoy? ¿Qué palabra tierna puedo pronunciar?  Las palabras bondadosas en la intimidad del hogar se asemejan a los rayos del sol.  El esposo necesita de ellas, como también las necesitan la esposa y los niños... Cada corazón debiera aspirar a conseguir que exista aquí abajo tanto del cielo como sea posible.

Un alma salvada en su propio círculo familiar o en su propio vecindario, gracias a su labor paciente y esmerada, traerá tanto honor al nombre de Dios, y brillará tanto en su corona, como si hubiese encontrado esa alma en la China o la India. 34



26 de Enero TRATEMOS BIEN A NUESTROS VECINOS *

No te niegues a hacer el bien a quien es debido. (Prov. 3: 27.)

Tan dispuesto y ansioso está el corazón del Salvador a recibirnos como miembros de la familia de Dios, que incluso en las primeras palabras que debemos emplear para acercamos a Dios, él expresa la seguridad de nuestra relación divina: "Padre nuestro".

Al llamar a Dios nuestro Padre, reconocemos a todos sus hijos como nuestros hermanos.  Todos formamos parte del gran tejido de la humanidad; todos somos miembros de una sola familia.  En nuestras peticiones hemos de incluir a nuestros prójimos tanto como a nosotros mismos.  Nadie ora como es debido si solamente pide bendiciones para sí mismo.

Estáis unidos al Señor por los lazos más fuertes, y la manifestación del amor de nuestro Padre debiera despertar el afecto más filial y la gratitud más ardiente.  Las leyes de Dios se fundan en una inmutable rectitud, y han sido conformadas para promover la felicidad de los que las obedecen...
En la lección de fe que Cristo enseñó en el monte se revelan los principios de la verdadera religión.  La religión conduce al hombre a una relación personal con Dios, pero no exclusivamente con él; porque los principios del cielo han de vivirse de manera que puedan ayudar y bendecir a la humanidad.  Un verdadero hijo de Dios lo amará con todo su corazón, y amará a su prójimo como a sí mismo.  Se interesará en sus semejantes.  La verdadera religión es el resultado de la obra de la gracia en el corazón, que hace que la vida fluya en forma de buenas obras, como lo hace una fuente alimentada de corrientes vivas.  La religión no consiste meramente de meditación y oración.  La luz del cristiano se manifiesta en buenas obras, y así lo reconocen los demás.  No habrá de divorciarse la religión de la vida de los negocios.  Debe penetrar y santificar sus compromisos y empresas.  Si un hombre está verdaderamente conectado con Dios y el cielo, el espíritu que mora en el cielo influirá en todas sus palabras y acciones.  Glorificará a Dios en sus obras y conducirá a otros a honrarle. 35



27 de Enero UNÁMONOS COMO HIJOS DE DIOS *

Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. (Gál. 3: 26.)

Nunca encontramos a dos personas exactamente iguales.  Entre los seres humanos como en las cosas del mundo natural existe la diversidad.  La unidad en la diversidad entre los hijos de Dios, la manifestación de amor y tolerancia, a pesar de las diferencias de disposición, éste es el testimonio de que Dios envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores.

La unidad que existe entre Cristo y sus discípulos no destruye la personalidad de uno ni otro.  Son o en mente, propósito y carácter, pero no en persona.  El hombre, al someterse a la ley de Dios y participar de su Espíritu, llega a ser participante de la naturaleza divina.  Cristo conduce a sus discípulos a una unión viva consigo mismo y con el Padre.  El hombre se completa en Cristo Jesús mediante la obra del Espíritu Santo en su mente.  La unidad con Cristo establece un vínculo de unión de los unos con los otros.  Esta unidad es para el mundo la prueba más convincente de la majestad y la virtud de Cristo, y de su poder para quitar el pecado.

Los poderes de las tinieblas tienen poca ocasión contra los creyentes que se aman mutuamente como Cristo los amó, que rehúsan crear desunión y contienda, que permanecen juntos, que son bondadosos, corteses y compasivos, fomentando la fe que obra por amor y purifica el alma.  Debemos poseer el Espíritu de Cristo, o no somos suyos.

En la unidad está la fortaleza; en la división está la debilidad.
Mientras más íntima sea nuestra unión con Cristo, más íntima será nuestra unión con el prójimo.  La discordia y el desafecto, el egoísmo y el orgullo, están luchando por la supremacía.  Estos son los frutos de un corazón dividido y abierto a las sugerencias del enemigo de las almas.  Satanás se goza cuando puede sembrar las semillas de la disensión.
En la unidad hay una vida, un poder, que no puede obtenerse de ninguna otra manera. 36



28 de Enero NOS ALEGRAMOS EN EL SEÑOR *

Dulce será mi meditación en él; yo me regocijaré en Jehová. (Sal. 104: 34.)

Descanse plenamente en los brazos de Jesús.  Contemple su gran amor, y mientras medite en su abnegación, su sacrificio infinito hecho en nuestro favor para que creyésemos en él, su corazón se llenará de gozo santo, paz serena y amor indescriptible. Mientras hablemos de Jesús y lo busquemos en oración, se fortalecerá nuestra confianza de que él es nuestro Salvador personal y amante, y su carácter aparecerá más y más hermoso... Debemos gozarnos con ricos festines de amor, y mientras más plenamente creamos que somos suyos por adopción, tendremos un goce anticipado del cielo.

Esperemos con fe en el Señor.  Él impulsa al alma a la oración, y nos imparte el sentimiento de su precioso amor.  Nos sentimos cerca de él, y podemos mantener una dulce comunión a su lado.  Obtenemos un panorama claro de su ternura y compasión, y nuestro corazón se abre y enternece al considerar el amor que se nos concede.  Sentimos en verdad morar a Cristo en el alma...

Nuestra paz es como un río, ola tras ola de gloria ruedan hacia el interior del corazón, y verdaderamente cenamos con Jesús y él con nosotros.  Sentimos que comprendemos el amor de Dios, y descansamos en su amor.  Ningún lenguaje puede describirlo; está más allá del entendimiento.  Somos uno con Jesús; nuestra vida se esconde con Cristo en Dios.  Tenemos la seguridad de que cuando él, que es nuestra vida, aparezca, entonces también apareceremos con él en gloria.  Con toda confianza podemos decir que Dios es nuestro Padre.  Ya sea que vivamos o muramos, pertenecemos al Señor.  Su Espíritu nos hace semejantes a Cristo Jesús en temperamento y disposición, y representamos a Cristo ante los demás.  Cuando él mora en el alma, no es posible ocultar este hecho, porque es como una fuente de aguas que mana vida eterna.  No podemos dejar de representar la semejanza de Jesús en nuestro carácter, y nuestras obras, nuestro comportamiento, producen en otros un amor profundo y permanente hacia Jesús, y manifestamos... que somos conformados a la imagen de Jesucristo. 37



29 de Enero LLENAD LA MENTE DE LA VERDAD *

Por medio de los cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. (2 Ped. 1: 4)

Llenar la mente de la verdad divina es el deber de cada hijo de Dios; y mientras más lo haga, tendrá más fortaleza y claridad de mente para captar las cosas profundas de Dios.  Y en la medida que los principios de verdad se desarrollan en su vida diaria, será hecho cada vez más serio y vigoroso.

Lo que bendecirá a la humanidad es la vida espiritual.  El que está en armonía con Dios, dependerá  constantemente de él para obtener fortaleza. "Sed vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto".  La obra de nuestra vida debería consistir en avanzar constantemente para alcanzar la perfección del carácter cristiano, esforzándonos siempre por conformarnos a la voluntad de Dios.  Los esfuerzos iniciados en la tierra continuarán para toda la eternidad.  Los adelantos hechos aquí nos pertenecerán cuando entremos en la vida futura.

Los que son participantes de la humildad, la pureza y el amor de Cristo, se gozarán en Dios, y esparcirán luz y alegría a todo su alrededor.  El pensamiento de que Cristo murió para conseguirnos el don de la vida eterna, basta para poner de manifiesto en nuestro corazón la gratitud más sincera y ferviente, y obtener de nuestros labios la alabanza más entusiasta.  Las promesas de Dios son ricas, plenas y gratuitas.

Cualquiera que, en la fortaleza de Cristo, cumpla con los requisitos, podrá reclamar estas promesas con toda su riqueza de bendición como propias.  Y al recibir abundante provisión del almacén de Dios, podrá, en el viaje de la vida, "andar como es digno del Señor, agradándole en todo", bendiciendo a sus semejantes y honrando a Dios con su ejemplo piadoso.  Mientras nuestro Salvador previene a sus seguidores con la advertencia: "Sin mí nada podéis hacer", ha unido a ella para nuestro estímulo la grata seguridad de que "el que esta en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto". 38



30 de  Enero COMO ÁRBOL JUNTO A LAS AGUAS *

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará. (Sal. 1: 3.)

Los peligros obstruyen todo sendero, y aquel que resulta vencedor también tendrá una canción triunfante para cantar en la ciudad de Dios.  Algunos tienen fuertes rasgos de carácter que necesitarán reprimir constantemente.  Si se someten a la dirección del Espíritu de Dios, esos rasgos serán una bendición; pero si no lo hacen, resultarán una maldición.  Si los que ahora se encuentran en la cresta de la ola de la popularidad no se marean, será un milagro de la misericordia.  Si se apoyan en su propia sabiduría, como muchos en su misma situación lo han hecho, ésta les resultará insensatez.  Pero mientras se entreguen abnegadamente para hacer la obra de Dios, no apartándose en lo más mínimo de los principios, el Señor extenderá alrededor de ellos su brazo eterno y llegará a ser su poderoso ayudador...

Esta es una época peligrosa para todo hombre que tenga talentos valiosos susceptibles de ser empleados en la obra de Dios, porque Satanás está acosando constantemente con sus tentaciones a toda persona, y siempre tratando de llenarlas de orgullo y ambición.  Y cuando Dios podría usarlas, es muy frecuente el caso que hayan llegado a considerarse independientes, a llenarse de suficiencia propia, y a creerse capaces de permanecer firmes por su cuenta...

Oración y esfuerzo, esfuerzo y oración, debe ser la ocupación de vuestra vida.  Deberíais orar como si la eficiencia y la alabanza fueran sólo de Dios, y deberíais trabajar como si el deber fuese sólo de vosotros.  Si deseáis poder, podéis tenerlo; está esperando que vayáis en su busca.  Creed sólo en Dios, aferraos a su Palabra, obrad por fe, y las bendiciones llegarán... Dios acepta y escucha la oración de aquellos que tienen un corazón humilde, confiado y contrito; y cuando Dios ayuda, todos los obstáculos serán vencidos... Las bendiciones del cielo, obtenidas por la suplicación diaria, serán como el pan de vida para el alma y causarán un aumento en la fortaleza moral y espiritual, como un árbol plantado junto a corrientes de aguas. 39



31 de  Enero HEREDAREMOS TODAS LAS COSAS *

El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. (Apoc. 21: 7.)

Para heredar todas las cosas, debemos resistir y vencer el pecado.
Podremos gozarnos en el Señor si guardamos sus mandamientos.  Si nuestra ciudadanía es ciertamente celestial, y si aspiramos a una herencia inmortal, una propiedad eterna, tendremos esa fe que obra por el amor y purifica el alma... Somos miembros de la familia celestial, hijos del Rey del cielo, herederos de Dios y coherederos con Cristo.  Cuando él venga [Cristo] poseeremos la corona de vida que no se marchita.

El Monarca del cielo desearía que poseyerais todo lo que puede ennoblecer, expandir y exaltar vuestro ser, y que disfrutarais de ellos, para prepararos con el propósito de morar con él eternamente, con una existencia que se mida con la vida de Dios. ¡Qué perspectivas encierra la vida venidera! ¡Cuántos encantos posee! ¡Cuán amplio, profundo e inconmensurable es el amor de Dios manifestado al hombre!

Los privilegios concedidos al hijo de Dios son ilimitados: vincularse con Jesucristo, quien, en todo el universo del cielo y de los mundos no caídos, es adorado por cada corazón, y sus alabanzas entonadas por cada lengua; ser hijo de Dios, llevar su nombre, llegar a ser un miembro de la familia real; alistarse bajo el estandarte del Príncipe Emanuel, el Rey de reyes y Señor de señores.
El Hijo de Dios era el heredero de todas las cosas, y a él se le prometieron el dominio y la gloria de los reinos de este mundo... Así como Cristo estuvo en el mundo, deben estarlo sus seguidores.  Son los hijos de Dios, y coherederos con Cristo; y el reino y el señorío les pertenece.

En lugar del mundo él le dará, a cambio de una vida de obediencia, el reino bajo todo el cielo.  Le dará un eterno peso de gloria y una vida tan permanente como la eternidad. 40


Otros Devocionales (Matutinas) Publicados.
 

CADA DÍA CON DIOS ¡CRISTO TRIUNFANTE!
¡MARANATA: EL SEÑOR VIENE!