[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home][Escuela Sabática]
Domingo
EL TIEMPO DE ANGUSTIA DE JACOB
¡Ah, cuán grande es aquel día!  Tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. (Jer. 30: 7).

Vi que los cuatro ángeles iban a retener los vientos mientras no estuviese hecha la obra de Jesús en el santuario, y que entonces caerían las siete postreras plagas. Estas enfurecieron a los malvados contra los justos, pues los primeros pensaron que habíamos atraído los juicios de Dios sobre ellos, y que si podían raernos de la tierra las plagas se detendrían. Se promulgó un decreto para matar a los santos, lo cual los hizo clamar día y noche por su libramiento. Este fue el tiempo de la angustia de Jacob.*
Así como Satanás influyó en Esaú para que marchase contra Jacob, así también instigará a los malos para que destruyan al pueblo de Dios en el tiempo de angustia. Como acusó a Jacob, acusará también al pueblo de Dios. Cuenta a las multitudes del mundo entre sus súbditos, pero el pequeño grupo constituido por los que guardan los mandamientos de Dios resiste a su pretensión  a la supremacía. Si pudiese hacerlos desaparecer de la tierra, su triunfo sería completo. Ve que los ángeles protegen a los que guardan los mandamientos e infiere que sus pecados les han sido perdonados; pero no sabe que la suerte de cada uno de ellos ha sido resuelta en el santuario celestial. Tiene conocimiento exacto de los pecados que les ha hecho cometer y los presenta ante Dios con la mayor exageración y asegurando que esa gente es tan merecedora  como él mismo de ser excluida del favor de Dios. Declara que en justicia el Señor no puede perdonar los pecados de ellos y destruir al mismo tiempo a él y a sus ángeles.  Los reclama como presa suya y pide que le sean entregados para destruirlos.
Mientras Satanás acusa al pueblo de Dios haciendo hincapié en sus pecados, el Señor le permite probarlos hasta el extremo. . . Reconocen plenamente su debilidad e  indignidad.  Satanás trata de aterrorizarlos con la idea de que su caso es desesperado, de que las manchas de su impureza no serán lavadas jamás. Espera así aniquilar su fe, hacerles ceder a sus tentaciones y alejarlos de Dios.* 271

 

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Lunes
POR QUE HABRÁ TIEMPO DE ANGUSTIA
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.  (Sal. 46: 1).

Aun cuando los hijos de Dios se ven rodeados de enemigos que tratan de destruirlos, la angustia que sufren no procede del temor de ser perseguidos a causa de la verdad; lo que temen es no haberse arrepentido de cada pecado y que debido a alguna falta por ellos cometida no puedan ver realizada en ellos la promesa del Salvador: "Yo también te guardaré de la hora de prueba que ha de venir sobre todo el mundo" (Apoc. 3: 10, VM).  Si pudiesen tener la seguridad del perdón, no retrocederían ante las torturas ni la muerte; pero si fuesen reconocidos indignos de perdón y hubiesen de perder la vida a causa de sus propios defectos de carácter, entonces el santo nombre de Dios sería vituperado.
Por todos lados oyen hablar de conspiraciones y traiciones y observan la actitud amenazante de la rebelión. Eso hace nacer en ellos un deseo intensísimo de ver acabarse la apostasía y de que la maldad de los impíos llegue a su fin. Pero mientras piden a Dios que detenga el progreso de la rebelión, se reprochan a sí mismos con gran sentimiento el no tener mayor poder para resistir y contrarrestar la potente invasión del mal.  Les parece que si hubiesen dedicado siempre toda su habilidad al servicio de Cristo, avanzando de virtud en virtud, las fuerzas de Satanás no tendrían tanto poder sobre ellos.
Afligen sus almas ante Dios, recordándole cada uno de sus actos de arrepentimiento de sus numerosos pecados y la promesa del Salvador: "¿Forzará alguien mi fortaleza?  Haga conmigo paz, sí haga paz conmigo" (Isa. 27:5).  Su fe no decae si sus oraciones no reciben inmediata contestación. Aunque sufren la ansiedad, el terror y la angustia más desesperantes, no dejan de orar. Echan mano del poder de Dios como Jacob se aferró al ángel; y de sus almas se exhala el grito: "No te soltaré hasta que me hayas bendecido".*
El tiempo de angustia es el crisol que revelará los caracteres semejantes al de Cristo.  Tiene como propósito inducir al pueblo de Dios a renunciar a Satanás y sus tentaciones.* 272

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Martes
LOS OJOS DE DIOS VIGILAN A SU PUEBLO
¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?  Os digo que pronto les hará justicia.  (Luc. 18: 7, 8).

En el tiempo de angustia, si el pueblo de Dios conservase pecados aún inconfesos cuando lo atormenten el temor y la angustia, sería aniquilado; la desesperación acabaría con su fe y no podría tener confianza para rogar a Dios que lo librase.  Pero por muy profundo que sea el sentimiento que tiene de su indignidad, no tiene culpas escondidas que revelar.  Sus pecados han sido examinados y borrados en el juicio; y no puede recordarlos. . .
Los cristianos profesos que lleguen sin preparación al último y terrible conflicto, confesarán sus pecados con palabras de angustia consumidora, mientras los impíos se reirán de esa angustia. . .
La historia de Jacob nos da además la seguridad de que Dios no rechazará a los que han sido engañados, tentados y arrastrados al pecado, pero que hayan vuelto a él con verdadero arrepentimiento. Mientras Satanás trata de acabar con esta clase de personas, Dios enviará sus ángeles para consolarlas y protegerlas en el tiempo de peligro. Los asaltos de Satanás son feroces y resueltos, sus engaños, terribles, pero el ojo de Dios descansa sobre su pueblo y su oído escucha su súplica. Su aflicción es grande, las llamas del horno parecen estar a punto de consumirlos; pero el Refinador los sacará como oro purificado por el fuego. El amor de Dios para con sus hijos durante el período de su prueba más dura es tan grande y tan tierno como en los días de su mayor prosperidad; pero necesitan pasar por el horno de fuego; debe consumirse su mundanalidad, para que la imagen de Cristo se refleje perfectamente.
Los tiempos de apuro y angustia que nos esperan requieren una fe capaz de soportar el cansancio, la demora y el hambre, una fe que no desmaye a pesar de las pruebas más duras.  El tiempo de gracia les es concedido a todos a fin de que se preparen para aquel momento. . . Todos los que se aferren a las promesas de Dios como lo hizo él, y que sean tan sinceros como él lo fue, tendrán tan buen éxito como él. . .* 273

Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Miércoles
TIEMPO DE ANGUSTIA CUAL NUNCA FUE
Aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá.  (Mar. 13: 19).

El tiempo de angustia cual nunca fue está próximo a caer sobre nosotros; y necesitaremos una experiencia que ahora no tenemos, y que muchos no se preocupan por obtener.  A menudo ocurre que la angustia es mayor en la imaginación que en la realidad; pero no será así en la crisis que tenemos por delante. La descripción más vívida  no logra dar idea de la magnitud de la prueba. Y ahora, mientras el precioso Salvador está haciendo una obra de expiación por nosotros, debemos procurar ser perfectos en Cristo. La providencia de Dios es la escuela en la que debemos aprender acerca de la mansedumbre y el amor de Jesús. Continuamente el Señor pone ante nosotros, no los caminos plácidos y fáciles que habríamos elegido, sino el verdadero propósito de la vida. Nadie puede descuidar o diferir esta obra sin poner su alma en el más terrible peligro.
El apóstol Juan oyó en visión una potente voz en el cielo que exclamaba: "¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo" (Apoc. 12: 12). Temibles son las escenas invocadas por esta exclamación de la voz celestial. La ira de Satanás aumenta a medida que su tiempo se acorta, y su obra de engaño y destrucción alcanza su culminación durante el tiempo de angustia. La longanimidad de Dios ha terminado. El mundo ha rechazado su misericordia, ha despreciado su amor y ha pisoteado su ley. Los pecadores han rebasado el límite del tiempo de gracia que les fue concedido, y el Señor les retira su protección, y los deja a merced del líder que han elegido. Satánas ejercerá su poder sobre todos los que se hayan entregado a su dominio, y sumergirá a los habitantes de la tierra en una gran angustia final. Cuando los ángeles de Dios dejen de retener los fieros vientos de las pasiones humanas, se desatarán todos los elementos de contienda. El mundo entero se verá envuelto en una ruina más terrible que la que cayó antiguamente sobre Jerusalén.*
[Pero] Satanás, con toda la hueste del mal, no puede destruir al más débil  de los santos de Dios.* 274

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Jueves
EL ACTO SUPREMO DE ENGAÑO
Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. (Apoc. 3: 10).

Al acercarse la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, agentes satánicos se mueven desde abajo. Satanás no solamente aparecerá como ser humano, sino que asumirá la forma de Jesucristo; y el mundo que ha rechazado la verdad, lo recibirá como Señor de señores y Rey de reyes.*
La ira de Satanás crece a medida que se va acercando el fin, y su obra de engaño y destrucción culminará durante el tiempo de angustia.
El acto capital que coronará el gran drama del engaño será que el mismo Satanás se dará por el Cristo. Hace mucho que la iglesia profesa esperar el advenimiento del Salvador como consumación de sus esperanzas.  Pues bien, el gran engañador simulará que Cristo ha venido.  En varias partes de la tierra, Satanás se manifestará a los hombres como ser majestuoso, de un brillo deslumbrador, parecido a la descripción que del Hijo de Dios da San Juan en el Apocalipsis. (Apoc. 1: 13-15.) La gloria que lo rodee superará cuanto hayan visto los ojos de los mortales.  El grito de triunfo repercutirá por los aires: "¡Cristo ha venido! ¡Cristo ha venido!" El pueblo se postrará en adoración ante él, mientras levanta sus manos y pronuncia una bendición sobre ellos como Cristo bendecía a sus discípulos cuando estaba en la tierra.  Su voz es suave y acompasada, aunque llena de melodía.  En tono amable y compasivo enuncia algunas de las verdades celestiales y llenas de gracia que pronunciaba el Salvador; cura las dolencias del pueblo, y luego, en su fementido carácter de Cristo, asegura haber mudado el día de reposo del sábado al domingo y manda a todos que santifiquen el día bendecido por él.  Declara que aquellos que persisten en santificar el séptimo día blasfeman su nombre porque se niegan a oír a sus ángeles, que les fueron enviados con la luz de la verdad.  Es el engaño más poderoso y resulta casi irresistible.  Como los samaritanos fueron engañados por Simón el Mago, así también las multitudes, desde los más pequeños hasta los mayores, creen en ese sortilegio y dicen: "Este es el poder de Dios llamado grande".* 275

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Viernes
NO HABRÁ MÁS MÁRTIRES
Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré.  (Sal. 91: 15).

El pueblo de Dios no quedará libre de padecimientos; pero aunque perseguido y acongojado y aunque sufra privaciones y falta de alimento, no será abandonado para perecer. . .
Sin embargo, por lo que ven los hombres, parecería que los hijos de Dios tuviesen que sellar pronto su destino con su sangre, como lo hicieron los mártires que los precedieron.  Ellos mismos empiezan a temer que el Señor los deje perecer en las manos homicidas de sus enemigos.  Es un tiempo de terrible agonía. De día y de noche claman a Dios para que los libre. . .
El ojo de Dios, al mirar a través de las edades, se fijó en la crisis a la cual tendrá que hacer frente su pueblo, cuando los poderes de la tierra se unan contra él. Como los desterrados cautivos, temerán morir de hambre o por la violencia. Pero el Dios santo que dividió las aguas del Mar Rojo delante de los israelitas, manifestará su gran poder libertándolos de su cautiverio. "Ellos me serán un tesoro especial, dice Jehová de los ejércitos, en aquel día que yo preparo; y me compadeceré de ellos, como un hombre se compadece de su mismo hijo que le sirve" (Mal. 3: 17, VM).  Si la sangre de los fieles siervos de Cristo fuese entonces derramada, no sería ya, como la sangre de los mártires, semilla destinada a dar una cosecha para Dios. Su fidelidad no sería ya un testimonio para convencer a otros de la verdad, pues los corazones endurecidos han rechazado los llamamientos de la misericordia hasta que éstos ya no se dejan oír. Si los justos cayesen entonces presa de sus enemigos, sería un triunfo para el príncipe de las tinieblas.  El salmista dice: "Me esconderá en su pabellón en el día de calamidad; me encubrirá en lo recóndito de su Tabernáculo" (Sal. 27: 5, VM).  Cristo ha dicho: "¡Ven, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tus puertas sobre ti; escóndete por un corto momento, hasta que pase la indignación! Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar a los habitantes de la tierra por su iniquidad" (Isa. 26: 20, 21, VM).  Gloriosa será la liberación de los que lo hayan esperado pacientemente y cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.* 276

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Sábado
LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS
Así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.  (Isa. 49: 25).

Cuando los que honran la ley de Dios hayan sido privados de la protección de las leyes humanas, empezará en varios países un movimiento simultáneo para destruirlos. Conforme vaya acercándose el tiempo señalado en el decreto, el pueblo conspirará para extirpar la secta aborrecida. Se convendrá en dar una noche el golpe decisivo, que reducirá completamente al silencio la voz disidente y reprensora.
El pueblo de Dios -algunos en las celdas de las cárceles, otros escondidos en ignorados escondrijos de bosques y montañas- invocan aún la protección divina, mientras que por todas partes grupos de hombres armados, instigados por legiones de ángeles malos, se disponen a emprender la obra de muerte. Entonces, en la hora de supremo apuro, el Dios de Israel intervendrá para librar a sus escogidos. . .
Multitudes de hombres perversos, profiriendo gritos de triunfo, burlas e imprecaciones, están a punto de arrojarse sobre su presa, cuando de pronto densas tinieblas, más sombrías que la oscuridad de la noche, caen sobre la tierra.  Luego un arco iris, que refleja la gloria del trono de Dios, se extiende de un lado a otro del cielo, y parece envolver a todos los grupos en oración.  Las multitudes encolerizadas se sienten contenidas en el acto.  Sus gritos de burla expiran en sus labios. Olvidan el objeto de su ira sanguinaria.  Con terribles presentimientos contemplan el símbolo de la alianza divina, y ansían ser amparadas de su deslumbradora claridad.
Los hijos de Dios oyen una voz clara y melodiosa que dice: "Enderezaos" y, al levantar la vista al cielo, contemplan el arco de la promesa.  Las nubes negras y amenazadoras que cubrían el firmamento, se han desvanecido, y como Esteban, clavan la mirada en el cielo, y ven la gloria de Dios y al Hijo del hombre sentado en su trono.*
Mientras todo el mundo esté sumido en tinieblas, habrá luz en toda morada de los santos. Percibirán la primera vislumbre de su segunda aparición.* 277

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
 
      Favor firme nuestro libro de Invitados
Firme nuestro libro de invitados
Vea nuestro Libro de invitados
Guestbook by Lpage
 ¿Le gustó este sitio? Recomiéndelo a un amigo o colega con Recommend-It (tm)
[Home] [Escuela Sabática] [Programa de radio]

Usted es el visitante  en nuestro sitio ¡¡Gracias!!

Sus comentarios

... Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en  Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus  profetas, y seréis prosperados. II Crónicas 20:20

¿Desea poner a su iglesia en Internet  completamente GRATIS? Visite Christweb. 
WebSiervo: Christian Gutiérrez
Última Actualización: