[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home][Escuela Sabática]
Domingo
LOS QUE LO TRASPASARON
Veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. (Mar. 14: 62).

Cuando [los dirigentes judíos] contemplan su gloria, acude a sus mentes el recuerdo del Hijo del hombre revestido del ropaje de la humanidad. Recuerdan cómo lo trataron, cómo lo rechazaron y se apresuraron a ponerse del lado del gran apóstata. Las escenas de la vida de Cristo aparecen ante ellos con toda claridad. Todo lo que hizo, todo lo que dijo, la humillación a la que descendió a fin de salvarlos de la corrupción del pecado, se levanta ante ellos para condenarlos.
Lo ven acercándose a Jerusalén para llorar con lágrimas de agonía sobre la impenitente ciudad que no quiso recibir su mensaje. Su voz, que se oyó cuando invitaba y rogaba, con tonos de tierna solicitud, parece llegar de nuevo a sus oídos. Surgen ante ellos las escenas del Getsemaní, y oyen la maravillosa oración de Jesús: "Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa"(Mat. 26: 39).
Oyen otra vez la voz de Pilato, que dice: "Yo no hallo en él ningún delito" (Juan 18: 38). Ven la escena vergonzosa en el recinto del juicio, cuando Barrabás estuvo de pie junto a Cristo y ellos tuvieron el privilegio de escoger al que no tenía culpa. Oyen otra vez las palabras de Pilato: "¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?"(Mat. 27: 17). Oyen la respuesta: "¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás!" (Luc. 23: 18). A la pregunta de Pilato: "¿Qué, pues, haré de Jesús?" viene la respuesta: "¡Sea crucificado!" (Mat. 27: 22).
Ven nuevamente a su Sacrificio cargando el oprobio de la cruz. Oyen las voces triunfantes y sarcásticas que exclaman: "Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz", "a otros salvó, a sí mismo no se puede salvar" (Mat. 27: 40, 42).
No lo ven ahora en el huerto de Getsemaní, ni en el recinto del juicio, ni en la cruz del Calvario. Han pasado las señales de su humillación y contemplan el rostro de Dios -ese rostro que ellos escupieron-, el rostro que los sacerdotes y gobernantes hirieron con las palmas de sus manos. Ahora les es revelada la verdad en todo su vigor.* 292

 

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Lunes
LOS IMPÍOS SE DAN MUERTE UNOS A OTROS
En todos mis montes llamaré contra él la espada, dice Jehová el Señor; la espada de cada cual será contra su hermano. (Eze. 38: 21).

Los impíos están llenos de pesar, no por su indiferencia pecaminosa para con Dios y sus semejantes, sino porque Dios ha vencido. Lamentan el resultado obtenido; pero no se arrepienten de su maldad. Si pudiesen hacerlo, no dejarían de probar cualquier medio para vencer. . .
Los ministros y el pueblo ven que no sostuvieron la debida relación con Dios. Ven que se rebelaron contra el Autor de toda ley justa y recta. El rechazamiento de los preceptos divinos dio origen a miles de fuentes de mal, discordia, odio e iniquidad, hasta que la tierra se convirtió en un vasto campo de luchas, en un abismo de corrupción. Tal es el cuadro que se presenta ahora ante la vista de los que rechazaron la verdad y prefirieron el error. Ningún lenguaje puede expresar la vehemencia con que los desobedientes y desleales desean lo que perdieron para siempre: La vida eterna. Los hombres a quienes el mundo idolatró por sus talentos y elocuencia, ven ahora las cosas en su luz verdadera. Se dan cuenta de lo que perdieron por la transgresión, y caen a los pies de aquellos a quienes despreciaron y ridiculizaron a causa de su fidelidad, y confiesan que Dios los amaba.
Los hombres ven que fueron engañados. Se acusan unos a otros de haberse arrastrado mutuamente a la destrucción; pero todos concuerdan en abrumar a los ministros con la más acerba condenación. Los pastores infieles profetizaron cosas lisonjeras; indujeron a sus oyentes a menospreciar la ley de Dios y a perseguir a los que querían santificarla. Ahora, en su desesperación, estos maestros confiesan ante el mundo su obra de engaño. Las multitudes se llenan de furor. "¡Estamos perdidos! -exclaman- y vosotros sois la causa de nuestra perdición". Y se vuelven contra los falsos pastores. Precisamente aquellos que más los admiraban en otros tiempos pronunciarán contra ellos las más terribles maldiciones. Las manos mismas que los coronaron con laureles se levantarán para aniquilarlos. Las espadas que debían servir para destruir al pueblo de Dios se emplean ahora para matar a sus enemigos.* 293

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Martes
LA IRA DEL CORDERO
Los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero. (Apoc. 6: 15, 16).

Cesan las burlas. Callan los labios mentirosos. El choque de armas y el tumulto de la batalla, "con revolcamiento de vestidura en sangre" (Isa. 9: 5), han concluido. Sólo se oyen ahora voces de oración, llanto y lamentación. De las bocas que se mofaban poco antes, estalla el grito: "El gran día de su ira es venido; ¿y quien podrá estar firme?" Los impíos piden ser sepultados bajo las rocas de las montañas, antes que ver la cara de Aquel a quien han despreciado y rechazado.
Conocen esa voz que penetra hasta el oído de los muertos. ¡Cuántas veces sus tiernas y quejumbrosas modulaciones no los han llamado al arrepentimiento! ¡Cuántas veces no ha sido oída en las conmovedoras exhortaciones de un amigo, de un hermano, de un Redentor! Para los que rechazaron su gracia, ninguna otra podría estar tan llena de condenación ni tan cargada de acusaciones, como esta voz que tan a menudo exhortó con estas palabras: "Volveos, volveos de vuestros caminos malos, pues ¿por qué moriréis?" (Eze. 33: 11, VM). ¡Oh, si sólo fuera para ellos la voz de un extraño! Jesús dice: "Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase; antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis" (Prov. 1: 24, 25). Esa voz despierta recuerdos que ellos quisieran borrar, de avisos despreciados, invitaciones rechazadas, privilegios desdeñados.
En la vida de todos los que rechazan la verdad, hay momentos en que la conciencia se despierta, en que la memoria evoca el recuerdo aterrador de una vida de hipocresía, y el alma se siente atormentada de vanos pesares. Mas, ¿qué es eso comparado con el remordimiento que se experimentará aquel día "cuando viniere como huracán vuestro espanto, y vuestra calamidad como torbellino"? (Prov. 1: 27, VM). Los que habrían querido matar a Cristo y a su pueblo fiel son ahora testigos de la gloria que descansa sobre ellos.* 294

Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Miércoles
DIOS INTERVIENE EN EL ARMAGEDÓN
Llegará el estruendo hasta el fin de la tierra, porque Jehová tiene juicio contra las naciones; él es el Juez de toda carne; entregará los impíos a la espada, dice Jehová. (Jer. 25: 31).

El gran conflicto siguió su curso durante seis mil años; el Hijo de Dios y sus mensajeros celestiales lucharon contra el poder del maligno, para iluminar y salvar a los hijos de los hombres. Ahora todos han tomado su resolución; los impíos se han unido enteramente a Satanás en su guerra contra Dios. Ha llegado el momento en que Dios ha de vindicar la autoridad de su ley pisoteada. Ahora el conflicto no se desarrolla tan sólo contra Satanás, sino también contra los hombres. "Jehová tiene juicio con las naciones"; "entregará los impíos a la espada".
La marca de la redención ha sido puesta sobre los "que gimen y se angustian a causa de todas las abominaciones que se hacen". Ahora sale el ángel de la muerte representado en la visión de Ezequiel por los hombres armados con instrumentos de destrucción , y a quienes se les manda: "¡Al anciano, al joven, y a la doncella, y a los niños y a las mujeres, matadlos, hasta exterminarlos! Mas no lleguéis a ninguno en quien esté la marca; ¡y comenzad desde el santuario!" Dice el profeta: "Comenzaron pues por los ancianos que estaban delante de la Casa"(Eze. 9: 1-6 VM). La obra de destrucción empieza entre los que profesaron ser guardianes espirituales del pueblo. Los falsos centinelas caen primero. De nadie se tendrá piedad y ninguno escapará. Hombres, mujeres, doncellas y niños perecerán juntos.
"Jehová sale de su lugar para castigar a los habitantes de la tierra por su iniquidad; la tierra también descubrirá sus homicidios, y no encubrirá más a sus muertos" (Isa. 26: 21, VM). . . En la loca lucha de sus propias desenfrenadas pasiones y debido al terrible derramamiento de la ira de Dios sin mezcla de piedad, caen los impíos habitantes de la tierra: sacerdotes, gobernantes y el pueblo en general, ricos y pobres, grandes y pequeños. "Y los muertos por Jehová en aquel día estarán tendidos de cabo a cabo de la tierra; no serán llorados, ni recogidos, ni enterrados" (Jer. 25: 33, VM).* 295

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Jueves
CÓMO SERÁ LA BATALLA FINAL
Abrió Jehová su tesoro, y sacó los instrumentos de su furor. (Jer. 50: 25).

Por su propia voluntad, Dios convoca a las fuerzas de la naturaleza y les ordena que exterminen el poderío de sus enemigos; "el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra" (Sal. 148: 8). Cuando los paganos amorreos se empecinaron en su oposición a los propósitos de él, Dios intervino y lanzó "del cielo grandes piedras" sobre los enemigos de Israel. Se nos dice que durante las escenas finales de la historia de este mundo, habrá una batalla más grande aún, cuando abrirá "Jehová su tesoro" y sacará "los instrumentos de su furor". Pregunta: "¿Has tú entrado en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo, lo cual tengo yo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?" (Job 38: 22, 23).
El revelador describe la destrucción que se producirá cuando salga "una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es". Dice él: "Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento" (Apoc. 16: 17, 21).*
En las escenas finales de la historia de esta tierra, la guerra hará estragos.*
Los poderes del mal no se rendirán en el conflicto sin una lucha. Pero la Providencia tiene una parte que desempeñar en la batalla del Armagedón.*
El Capitán de las huestes del Señor estará a la cabeza de los ángeles del cielo para dirigir la batalla.*
Aquel sobre cuyas vestiduras está escrito el nombre Rey de reyes y Señor de señores, dirige los ejércitos del cielo que cabalgan sobre blancos caballos, vestidos de lino fino, blanco y limpio.*
Cuando vuelva de nuevo a la tierra, sacudirá "no solamente la tierra, mas aún el cielo" (Heb. 12: 26). "Temblará la tierra vacilando como un borracho, y será removida como una choza". "Plegarse han los cielos como un libro"; "los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas". "Mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel" (Isa. 24: 20; 34: 4; 2 Ped. 3: 10; Joel 3: 16).* 296

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Viernes
ESTAD PREPARADOS
También vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. (Mat. 24: 44).

Suponed que Cristo apareciera hoy en las nubes del cielo, ¿quién. . . estaría listo para encontrarse con él? Suponed que fuéramos trasladados al reino de los cielos así como estamos. ¿Nos hallaríamos preparados para unirnos con los santos de Dios, y vivir en armonía con la familia real, los hijos del Rey celestial? ¿Qué preparación habéis hecho para el juicio? ¿Estáis en paz con Dios?. . . ¿Estáis procurando ayudar a los que os rodean, los que están en vuestro hogar, en vuestro vecindario, a aquellos con quienes os relacionáis y que no guardan los mandamientos de Dios?. . . Recordad que la profesión carece de valor sin una práctica que se entreteja con la vida diaria. Dios sabe si en verdad estamos observando su ley. Conoce lo que hacemos, pensamos y decimos. ¿Nos estamos preparando para encontrarnos con el rey? Cuando venga en las nubes del cielo con poder y grande gloria, ¿podréis decir: "He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvara"? (Isa. 25: 9.) A los que puedan decir esto Cristo les dirá: "Venid más alto. En esta tierra me habéis amado. Estuvisteis dispuestos a hacer mi voluntad. Podéis entrar ahora en la Santa Ciudad y recibir la corona de la vida eterna".
Si fuera posible que se nos admitiera en el cielo como estamos, ¿cuántos de nosotros podríamos mirar a Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos el vestido de bodas? ¿Cuántos de nosotros estamos sin mancha ni arruga o alguna cosa semejante? ¿Cuántos de nosotros somos dignos de recibir la corona de la vida?. . .
Este es el tiempo de que disponemos para lavar y planchar: El tiempo cuando hemos de lavar nuestros vestidos en la sangre del Cordero. . . ¿No permitiremos que el pecado se aleje de nosotros?. . .
Os ruego, hermanos y hermanas, que trabajéis con fervor para aseguraros la corona de la vida eterna. La recompensa será digna del conflicto, digna del esfuerzo. . . En la carrera que estamos corriendo, cada uno puede recibir la recompensa ofrecida: La corona de la vida eterna. Yo anhelo esa corona; quiero decir que deseo lograrla con la ayuda de Dios. Quiero significar que me aferraré a la verdad, hasta que pueda ver al Rey en su hermosura.* 297

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Sábado
LA RESURRECCIÓN GENERAL DE LOS JUSTOS
¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. (Isa. 26: 19).

El Rey de reyes desciende en la nube, envuelto en llamas de fuego. El cielo se recoge como un libro que se enrolla, la tierra tiembla ante su presencia, y todo monte y toda isla se mueven de sus lugares. . .
Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos, y levantando luego las manos al cielo, exclama: "¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo y levantaos!" Por toda la superficie de la tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan, vivirán. Y toda la tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando: "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" (1 Cor. 15: 55.) Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria.
Todos salen de sus tumbas de igual estatura que cuando fueron depositados en ellas. . . Pero todos se levantan con la lozanía y el vigor de la eterna juventud. . . La forma mortal y corruptible, desprovista de gracia, manchada en otro tiempo por el pecado, se vuelve perfecta, hermosa e inmortal. Todas las imperfecciones y deformidades quedan en la tumba. . .
Los justos vivos son mudados "en un momento, en un abrir de ojo" (vers. 52). A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo, su Señor, en los aires. Los ángeles "juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro" (Mat. 24:31).*
Cuando los niñitos salen dotados de inmortalidad de sus lechos de polvo, inmediatamente vuelan hacia los brazos de sus madres. *
Amigos, a quienes la muerte tenía separados desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios.* 298

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
 
      Favor firme nuestro libro de Invitados
Firme nuestro libro de invitados
Vea nuestro Libro de invitados
Guestbook by Lpage
 ¿Le gustó este sitio? Recomiéndelo a un amigo o colega con Recommend-It (tm)
[Home] [Escuela Sabática] [Programa de radio]

Usted es el visitante 42 hits since February 3, 2000 en nuestro sitio ¡¡Gracias!!

Sus comentarios

... Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en  Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus  profetas, y seréis prosperados. II Crónicas 20:20

¿Desea poner a su iglesia en Internet  completamente GRATIS? Visite Christweb. 
WebSiervo: Christian Gutiérrez
Última Actualización: