[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home][Escuela Sabática]
Domingo
CONOCEREMOS A NUESTROS ÁNGELES GUARDIANES
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. (Sal. 91: 11).

Sólo cuando se vean a la luz de la eternidad las providencias de Dios, comprenderemos lo que debemos al cuidado y la intercesión de los ángeles. Los seres celestiales han tenido una parte activa en los asuntos de los hombres. Han aparecido con ropas brillantes como relámpago; se han presentado como hombres, bajo la apariencia de viajeros. Han aceptado la hospitalidad ofrecida por hogares terrenales; han actuado como guías de viajeros extraviados. Han frustrado el propósito del ladrón y desviado el golpe del destructor.
Aunque los gobernantes de este mundo lo ignoren, a menudo los ángeles han hablado en sus concilios. Los han contemplado los ojos humanos. Los oídos humanos han escuchado sus pedidos. En tribunales y cortes de justicia, los mensajeros celestiales han defendido la causa de los perseguidos y oprimidos. Han desbaratado propósitos y detenido males que hubieran causado oprobio y sufrimiento a los hijos de Dios. Todo esto se revelará a los alumnos de la escuela celestial.
Todo redimido comprenderá la obra de los ángeles en su propia vida. ¡Qué sensación le producirá conversar con el ángel que fue su guardián desde el primer momento; que vigiló sus pasos y cubrió su cabeza en el día de peligro; que estuvo con él en el valle de la sombra de muerte, que señaló su lugar de descanso, que fue el primero en saludarlo en la mañana de la resurrección y conocer por medio de él la historia de la interposición divina en la vida individual, de la cooperación celestial en todo trabajo en favor de la humanidad! *
Teniendo la Palabra de Dios en la mano, todo ser humano, cualquiera sea su suerte en la vida, puede gozar del compañerismo que escoja. Por medio de sus páginas puede tener comunión con lo mejor y más noble de la especie humana, y escuchar la voz del Eterno que habla con los hombres. Al estudiar y meditar en los temas que los ángeles "anhelan mirar" (1 Ped. 1: 12), puede gozar de su compañía.* 313

 

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Lunes
BIENVENIDOS A LA CIUDAD DE DIOS
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. (Mat. 25: 23).

Con amor inexpresable, Jesús admite a sus fieles "en el gozo de su Señor". El Salvador se regocija al ver en el reino de gloria las almas que fueron salvadas por su agonía y humillación. Y los redimidos participarán de este gozo, al contemplar entre los bienvenidos a aquellos a quienes ganaron para Cristo por sus oraciones, sus trabajos y sacrificios de amor. Al reunirse en torno del gran trono blanco, indecible alegría llenará sus corazones cuando noten a aquellos a quienes han conquistado para Cristo, y vean que uno ganó a otros, y éstos a otros más, para ser todos llevados al puerto de descanso donde depositarán sus coronas a los pies de Jesús y lo alabarán durante los siglos sin fin de la eternidad.
Cuando se da la bienvenida a los redimidos en la ciudad de Dios, un grito triunfante de admiración llena los aires. Los dos Adanes están a punto de encontrarse. El Hijo de Dios está en pie con los brazos extendidos para recibir al padre de nuestra raza; al ser que él creó, que pecó contra su Hacedor, y por cuyo pecado el salvador lleva las señales de la crucifixión. Al distinguir Adán las cruentas señales de los clavos, no se echa en los brazos de su Señor, sino que se prosterna humildemente a sus pies, exclamando: "¡Digno, digno es el Cordero que fue inmolado!" El Salvador lo levanta con ternura, y lo invita a contemplar nuevamente la morada edénica de la cual ha estado desterrado por tanto tiempo.
Después de su expulsión del Edén, la vida de Adán en la tierra estuvo llena de pesar. Cada hoja marchita, cada víctima ofrecida en sacrificio, cada ajamiento en el hermoso aspecto de la naturaleza, cada mancha en la pureza del hombre, le volvían a recordar su pecado. . .
Con paciencia y humildad soportó, por cerca de mil años, el castigo de su transgresión. Se arrepintió sinceramente de su pecado y confió en los méritos del Salvador prometido, y murió con la esperanza de la resurrección. El Hijo de Dios reparó la culpa y caída del hombre, y ahora, merced a la obra de propiciación, Adán es restablecido a su primitiva soberanía.* 314

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Martes
GOZO INEFABLE
Jesús. . . por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. (Heb. 12: 2).
"Estas cosas os he hablado -dijo Cristo-, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido" (Juan 15: 11).

Cristo tenía siempre presente el resultado de su misión. Su vida terrenal, recargada de penas y sacrificios, era alegrada por el pensamiento de que su trabajo no sería inútil. Dando su vida por la vida de los hombres, iba a restaurar en la humanidad la imagen de Dios. Iba a levantarnos del polvo, a reformar nuestro carácter conforme al suyo, y embellecerlo con su gloria.
Cristo vio "del trabajo de su alma" y fue "saciado". Vislumbró lo dilatado de a eternidad, y vio de antemano la felicidad de aquellos que por medio de su humillación recibirían perdón y vida eterna. Fue herido por sus transgresiones y quebrantado por sus iniquidades. El castigo que les daría paz fue sobre él, y por sus heridas fueron sanados. Él oyó el júbilo de los rescatados, que entonaban el canto de Moisés y del Cordero. Aunque había de recibir primero el bautismo de sangre, aunque los pecados del mundo iban a pesar sobre su alma inocente y la sombra de indecible dolor se cernía sobre él, por el gozo que le fue propuesto, escogió sufrir la cruz y menospreció la vergüenza.*
Trasportado de dicha, [Adán] contemplaba los árboles que fueron una vez su delicia -los mismos árboles cuyo frutos recogiera en los días de su dicha e inocencia. Ve las vides que sus manos cultivaron, las mismas flores que se gozaban en cuidar en otros tiempos. Su espíritu abarca toda la escena; comprende que en verdad éste es el Edén restaurado y que es mucho más hermoso ahora que cuando él fue expulsado.*
Al fin "verán su rostro; y su nombre estará en sus frentes" (Apoc. 22: 4). ¿Qué es la felicidad del cielo si no es ver a Dios? ¿Qué mayor gozo puede obtener el pecador salvado por la gracia de Cristo que el de mirar el rostro de Dios y conocerle como Padre?* 315

Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Miércoles
LA GRATITUD DE LOS REDIMIDOS
El rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. (Mat. 25: 40).

Toda acción que hagamos para favorecer al pueblo de Dios será considerada como hecha a él. *
Los redimidos se encontrarán y reconocerán a las personas por ellos conducidas al Salvador. ¡Qué bienaventurada plática sostendrán con esos seres! "Yo era un pecador -dirá uno-, sin Dios y sin esperanza en el mundo; tú te acercaste a mí y me diste a conocer el precioso Salvador como mi única esperanza". . . Otros dirán: "Yo era un pagano que vivía en un país pagano también. Y tú dejaste tus amigos y tu cómodo hogar para ir a enseñarme cómo descubrir a Jesús y creer en él como el único Dios verdadero. Yo derribé todos mis ídolos y adoré a Dios, y ahora lo veo cara a cara. Estoy salvado para siempre, y podré contemplar eternamente al que amo". . .
Algunos expresarán su gratitud hacia los que alimentaron a los hambrientos y cubrieron al desnudo. "Cuando la desesperación cegó mi alma con incredulidad, el Señor te envió a mí -dirán-, para que hablaras palabras de consuelo. Me trajiste alimento para suplir mis necesidades físicas, y me abriste la Palabra de Dios, haciéndome comprender mis necesidades espirituales. Me trataste como a un hermano. Simpatizaste conmigo en mis pesares y restauraste mi alma magullada y herida, para que pudiera asirme de la mano de Cristo que hacía mi se extendía para salvarme. En medio de mi ignorancia me enseñaste pacientemente que tenía un Padre celestial que velaba por mí. Me leíste las preciosas promesas de la Palabra de Dios. Me inspiraste confianza en el hecho de que Cristo me salvaría. Mi corazón se suavizó y ablandó hasta quebrantarse, al contemplar el sacrificio que Jesús había hecho mí. . . Y aquí me tienes, salvado eternamente para vivir siempre en su presencia y alabar al que entregó su vida por mí".
¡Qué regocijo sentirán esos redimidos al encontrarse y saludar a los que se preocuparon por su salvación! Y los que vivieron no para complacer sus deseos, sino para beneficiar a los infortunados que gozaban de tan pocas bendiciones. ¡Cuánto gozo y satisfacción sentirán palpitar en su corazón!* 316

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Jueves
¡CUÁN POCO NOS CUESTA EL CIELO!
Verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho. (Isa. 53: 10, 11).

El amor de Dios es inconmensurable e incomparable. Es infinito. . . Cuando contemplamos la dignidad y la gloria de Cristo, vemos cuán grande es ese amor que motivó el sacrificio hecho en la cruz del Calvario para la redención del mundo perdido. . .
¡El misterio de la piedad: Dios manifestado en la carne! Este misterio se ahonda a medida que procuramos comprenderlo. Es incomprensible, y sin embargo los seres humanos permiten que cosas mundanas interfieran con las débiles vislumbres que los mortales pueden tener de Jesús y de su amor incomparable. . . ¿Cómo podemos sentir entusiasmo por las cosas terrenas comunes, y no quedar conmovidos por el cuadro de la cruz del Calvario, el amor que se manifestó en la muerte del amado Hijo de Dios, para que las almas que perecen no sigan aherrojadas por el pecado, la maldición de la ley?
Toda esta humillación y angustia las soportó para atraer a los errabundos, culpables y desagradecidos de vuelta a la casa del Padre. ¡El hogar de los salvados! ¡No podemos perderlo! Si me salvo en el reino de Dios, discerniré constantemente nuevas profundidades en el plan de salvación. Todos los santos redimidos verán y apreciarán como nunca antes el amor del Padre y del Hijo, y las lenguas inmortales entonarán cantos de alabanza. Él nos ama, y dio su vida por nosotros. Cantaremos a las riquezas del amor redentor con nuestros cuerpos glorificados, con nuestras facultades acrecentadas, con nuestros corazones puros y con nuestros labios incontaminados. En el cielo no habrá dolientes; no habrá escépticos que convencer de la realidad de las cosas eternas; no habrá prejuicios para desarraigar, sino que todo estará sometido a ese amor que sobrepuja todo entendimiento. Hay un reposo para el pueblo de Dios, gracias al Señor, donde Jesús conducirá a los redimidos a los verdes prados, junto a las aguas vivas que alegran la ciudad de Dios.*
Entonces será respondida la oración de Jesús a su Padre: "Aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo" (Juan 17: 24).* 317

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Viernes
¡POR FIN EN CASA!
Bien, buen siervo y fiel. . .entra en el gozo de tu señor. (Mat. 25: 21).

Cuando vuestros sentidos se deleiten en la amena belleza de la tierra, pensad en el mundo venidero que nunca conocerá mancha de pecado ni de muerte; donde la faz de la naturaleza no llevará sombra de maldición. Represéntese vuestra imaginación la morada de los justos; y recordad que será más gloriosa que cuanto pueda figurarse la más brillante imaginación. En los variados dones de Dios en la naturaleza no vemos sino el reflejo más pálido de su gloria. Está escrito: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Cor. 2: 9). *
Luego las puertas del cielo se abrirán para recibir a los hijos de Dios, y de los labios de Rey de gloria resonará en sus oídos, como la más rica música, la bendición: "¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo!"(Mat. 25: 34). Entonces los redimidos serán recibidos con gozo en el lugar que Jesús les está preparando.*
Después vi que Jesús conducía a los redimidos a la puerta de la ciudad, y al llegar a ella la hizo girar sobre sus relucientes goznes y mando que entraran todas las gentes que hubiesen guardado la verdad. Dentro de la ciudad había todo lo que pudiese agradar a la vista. Por doquiera los redimidos contemplaban abundante gloria. Jesús miró entonces a sus redimidos santos, cuyo semblante irradiaba gloria, y fijando en ellos sus ojos bondadosos les dijo con voz rica y musical: "Contemplo el trabajo de mi alma, y estoy satisfecho. Vuestra es esta excelsa gloria para que la disfrutéis eternamente. Terminaron vuestros pesares. No habrá más muerte, ni llanto, ni pesar, ni dolor".
Las palabras son demasiado pobres para intentar una descripción del cielo. Siempre que se vuelve a presentar ante mi vista, el espectáculo me anonada de admiración. Arrobada por el insuperable esplendor y la excelsa gloria, dejo caer la pluma exclamando: "¡Oh! ¡qué amor, qué maravilloso amor!" El lenguaje más exaltado no bastaría para describir la gloria del cielo ni las incomparables profundidades del amor del Salvador.* 318

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
Sábado
EN EL CIELO NOS AGUARDAN SORPRESAS
Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. (1 Sam. 16: 7).

A menudo consideramos sin esperanza a los mismos a quienes Cristo está atrayendo a sí. . . En el cielo habrá muchos de quienes sus prójimos suponían que nunca estarían allí. *
Entre los redimidos habrá algunos que se aferraron a Cristo en los últimos momentos de su vida, y en el cielo se impartirá instrucción a los que murieron sin tener un conocimiento pleno del plan de salvación.*
Durante su agonía sobre la cruz, llegó a Jesús un rayo de consuelo. . . En Jesús, magullado, escarnecido y colgado de la cruz, vio al Cordero de. Dios, que quita el pecado del mundo. La esperanza se mezcló con la angustia en su voz, mientras que su alma desamparada se aferraba de un Salvador moribundo. "Señor, acuérdate de mí -exclamó-, cuando vinieres en tu reino" (Luc. 23: 42, VM). Prestamente llegó la respuesta: . . . De cierto te digo hoy: estarás conmigo en el Paraíso. *
Esa fe puede estar representada por los labradores que fueron a trabajar a la hora undécima, y que recibieron igual paga que los que habían trabajado durante muchas horas. El ladrón pidió con fe, en actitud penitente, con contrición. Pidió con fervor, como si comprendiera plenamente que Jesús podía salvarlo si quería.*
Aquellos a quienes Cristo elogia en el juicio, pueden haber sabido poca teología, pero albergaban sus principios. . . Entre los paganos hay quienes adoran a Dios ignorantemente, quienes no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo no parecerán. Aunque ignorantes de la ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu de Dios tocó su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios.
¡Cuánto se sorprenderán y alegrarán los humildes de entre las naciones y entre los paganos, al oír de los labios del Salvador: "En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis"! (Mat. 25: 45) ¡Cuán alegre se sentirá el corazón del Amor Infinito cuando sus seguidores lo miren con sorpresa y gozo al oír sus palabras de aprobación! * 319

[Domingo][Lunes][Martes][Miércoles][Jueves][Viernes][Sábado][Indice][Home] [Escuela Sabática]
 
      Favor firme nuestro libro de Invitados
Firme nuestro libro de invitados
Vea nuestro Libro de invitados
Guestbook by Lpage
 ¿Le gustó este sitio? Recomiéndelo a un amigo o colega con Recommend-It (tm)
[Home] [Escuela Sabática] [Programa de radio]

Sus comentarios

... Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en  Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus  profetas, y seréis prosperados. II Crónicas 20:20

¿Desea poner a su iglesia en Internet  completamente GRATIS? Visite Christweb. 
WebSiervo: Christian Gutiérrez