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7. Dios no se valió de materia preexistente

1884 Limitando los poderes de Dios. Signs of the Times 10: (161), Marzo 13, 1884. Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios, y una correcta teoría de geología nunca reclamará descubrimientos que no puedan ser reconciliados con estas declaraciones. La idea sobre la cual muchos tropiezan, de que Dios no creó la materia cuando trajo el mundo a existencia, limita el poder del Santo de Israel.

1897 Dios no está limitado a la materia preexistente. Manuscrito 1127, 1897 (Noviembre). Necesitamos más estar encerados en audiencia con Dios. Hay necesidad de vigilar nuestros propios pensamientos. Con seguridad estamos viviendo entre los peligros de los últimos días. Debemos caminar mansamente ante Dios, con profunda humildad; porque solamente los tales serán exaltados.

Oh cuán poco puede el hombre comprender la perfección de Dios, su omnipotencia única con su poder todopoderoso. Un artista humano recibe su inteligencia de Dios. Solamente puede diseñar su obra en cualquier línea a la perfección, a partir de materiales ya preparados para su trabajo. En su poder finito él no podría crear y hacer este material para servir a sus propósitos si el Gran Diseñador no hubiera estado antes que él, dándole el mismo embellecimiento primero en su imaginación.

El Señor Dios ordena que se hagan las cosas. El fue el primer diseñador. El no depende del hombre, sino que graciosamente invita su atención, y coopera con él en diseños progresivos y más elevados. Luego el hombre toma toda la gloria para sí mismo, y es ensalzado por sus prójimos como un muy admirable genio. El no mira más arriba que el hombre. La primera causa es olvidada...

Temo que tenemos ideas demasiado baratas y comunes. "He aquí el cielo de los cielos no puede contenerte". Que nadie se aventure a limitar el poder del santo de Israel. Hay conjeturas y preguntas en relación con la obra de Dios. "Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás, tierra santa es." Sí los ángeles son los ministros de Dios sobre la tierra, que hacen su voluntad.

Al formar el mundo, Dios no se valió de materia preexistente. porque las cosas que se ven no fueron hechas de las cosas que parece". Por el contrario, todas las cosas, materiales o espirituales, comparecieron ante el Señor Jehová a la orden de su voz, y fueron creadas por el proposito de él. Los cielos y todo su ejército, la tierra y todas las cosas que están en ella, son no sólo la obra de sus manos, sino que llegaron a la existencia por el aliento de su boca.

El señor había dado evidencia de que por su poder El podía en una corta hora disolver todo el marco de la naturaleza. El podía dar vuelta las cosas, destruir las que el hombre había construido en la forma más firme y sustancial. "Aquél que remueve las montañas, antes que sepan quien las trastorna con su ira: aquél que sacude la tierra, removiéndola de su asiento, de manera que sus columnas bambolean. Las montañas se estremecen delante de él, y los collados se derriten: asimismo la tierra se conmueve ante su presencia".

1904 En el momento de la creación todas las cosas materiales o espirituales surgían ante la orden de Dios. Testimonies, vol. 8, 158, 159. La teoría de que Dios no creó la materia cuando sacó al mundo a la existencia, no tiene fundamento. Al formar el mundo, Dios no se valió de materia preexistente. Por el contrario, todas las cosas, materiales o espirituales, comparecieron ante el Señor Jehová a la orden de su voz y fueron creadas para el propósito de él. (Joyas de los Testimonios, vol. 3 p.258)

1905 Nada debió Dios a la materia preexistente. Ministerio de curación, 322. En la creación de la tierra, nada debió Dios a la materia preexistente. "El dijo, y fue hecho; él mandó, y existió." (Salmo 33:9.) Todas las cosas, materiales o espirituales, surgieron ante el Señor Jehová cuando él habló, y fueron creadas para su propio designio. Los cielos y todo su ejército, la tierra y todo lo que hay en ella, surgieron a la existencia por el aliento de su boca.

1909 La inspiración precede a la ciencia. Signs of the Times 36: (291), Mayo 12, 1909. Apartados de Cristo somos incapaces aún de interpretar correctamente el lenguaje de la naturaleza. La lección más difícil y humillante que el hombre debe aprender es su propia ineficiencia al depender de la sabiduría humana, y el seguro fracaso de sus esfuerzos de leer la naturaleza correctamente...

Dios ha permitido que un raudal de luz se derramase sobre el mundo en descubrimientos de ciencia y arte; pero cuando los llamados hombres de ciencia hablan y escriben sobre estos temas desde un punto de vista meramente humano, ellos con seguridad llegan a conclusiones erróneas. Las mentes más grandes, si no son guiadas por la palabra de Dios en su investigación, se vuelven perplejas en sus intentos de investigar las relaciones de ciencia y revelación. El Creador y sus obras están más allá de su comprensión; y como no pueden explicar esto por leyes naturales, consideran la historia Bíblica no fidedigna.

Aquéllos que cuestionan la confiabilidad de los registros de las escrituras, se sueltan de su ancla, y son entregados a su propia suerte para encallar finalmente en las rocas de la incredulidad. Cuando ellos se encuentren a sí mismos incapaces de medir al Creador y sus obras por su propio conocimiento imperfecto de ciencia, cuestionan la existencia de Dios, y atribuyen poder infinito a la naturaleza.

En la verdadera ciencia no puede haber nada contrario a las enseñanzas de la Palabra de Dios, porque ambos tienen el mismo Autor. Una correcta comprensión de ambas siempre comprobará su armonía. La verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, está en armonía consigo misma en todas sus manifestaciones. Pero la mente no iluminada por el Espíritu de Dios, estará siempre en oscuridad en relación a su poder. Este es el motivo por el cual las ideas humanas en relación a la ciencia demasiado a menudo contradicen las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Nunca podrá la ciencia explicar la obra de la creación. ¿Que ciencia puede explicar el misterio de la vida?

La teoría de que Dios no creó la materia cuando sacó al mundo a la existencia no tiene fundamento. Al formar el mundo, Dios no se valió de materia preexistente. Por el contrario, todas las cosas, materiales o espirituales, comparecieron ante el Señor Jehová a la orden de su voz y fueron creadas para el propósito de El. Los cielos y todo su ejército, la tierra y todas las cosas que están en ella, son no solo la obra de sus manos, sino que llegaron a la existencia por el aliento de su boca.


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