
El Escándalo de un
Libro: Un Resumen
Autor:
Ralph Larson
El relato de un
libro escandaloso que dividió la historia de nuestra iglesia en dos épocas muy
diferentes.
Hagamos una
lista:
¿Qué pasó realmente en los 1950s?
¿Quién los nombró para esta tarea?
Nadie. Ellos
mismos se nombraron.
¿Qué doctrina de nuestra iglesia decidieron ellos cambiar?
Nuestra doctrina
acerca de Cristo––nuestra cristología, una doctrina absolutamente fundamental.
¿Estaban ellos negando la divinidad de Cristo, como muchas otras iglesias lo
estaban haciendo?
No. Ellos
estaban negando que Cristo vino a la tierra en la naturaleza caída del hombre.
¿Cómo creían ellos que Cristo vino a la tierra?
Creían que
Cristo vino a la tierra en la naturaleza de Adán antes de la caída..
¿De dónde sacaron ellos esa idea?
De algunas de
las hijas de Babilonia, las iglesias Calvinistas–Protestantes.
¿Fue esa idea alguna vez enseñada en las Iglesias Adventistas del Séptimo Día?
Solamente una
vez, por un grupo apóstata en Indiana, llamado el movimiento de la “Carne
Santificada.” Ellos creían que Cristo había venido a la tierra en la naturaleza
no caída de Adán, y por consiguiente tenían una carne santificada. También
creían que nosotros podemos obtener una carne santificada practicando algunos
ejercicios espirituales.
¿Cómo reaccionó nuestra iglesia ante esa idea?
Fue rechazada
firme y enérgicamente por los líderes de nuestra iglesia y por Elena de White,
quien vino desde Australia para enfrentar este problema.
¿Ha publicado la iglesia alguna vez nuestra creencia acerca de la naturaleza
humana de Cristo?
Sí, en más de
cuatrocientas declaraciones de Elena de White, y más de ochocientas provenientes
de otros líderes de la iglesia, antes de los 1950s.
¿Cómo se las arregló para hacer esto el pequeño grupo que decidió hacer el
cambio?
Mediante dos
métodos. Primero, hicieron la obra en forma completamente clandestina.
Los miembros de la iglesia en general no sabían nada en absoluto de lo que
estaba pasando, hasta que fue demasiado tarde. Hasta hace poco los líderes de la
iglesia no habían revelado sus nombres. Tuvimos que obtenerlos de otras fuentes.
Hicieron la obra en forma completamente
clandestina. Los miembros de la iglesia en general no sabían nada en
absoluto de lo que estaba pasando, hasta que fue demasiado tarde.
Encontraron en
el magnífico y antiguo libro, Las Hermosas Enseñanzas de la Biblia, edición de
1915, una poderosa declaración, de casi una página de largo, manifestando que
Cristo había venido a la tierra en la naturaleza caída del ser humano.
Anunciaron que no podían comprender cómo esta información se había introducido
en el libro. y la suprimieron en el año 1946.
Invitaron al
pastor F. D. Nichol para que se uniera al grupo, pero cuando él protestó en
contra de lo que estaban haciendo, lo removieron. El muy respetado teólogo
adventista, pastor M. L. Andreason se les opuso a lo que estaban haciendo, de
manera que se volvieron contra él con furia implacable, haciendo que perdiera
sus credenciales ministeriales y su sustento. En septiembre de 1956, cuando
estaban completamente preparados, lanzaron a través de la revista Ministry, una
avalancha de información errónea. La avalancha comenzó con algunos fragmentos
cuidadosamente seleccionados de citas de Elena de White, los cuales fueron
arreglados de manera tal que parecieran como si Elena de White hubiera enseñado
que Cristo vino a esta tierra en la naturaleza de Adán antes de la caída, aunque
ninguno de ellos decía eso, y ella había publicado lo opuesto cuatrocientas
veces.
Ellos colocaron
esas citas mutiladas bajo el siguiente título:
“Tomó la
Naturaleza sin Pecado de Adán Antes de la Caída”
Publicaron en el
mismo ejemplar de Ministry un largo editorial titulado Humano, No Carnal. La
información errónea en el editorial incluye esta línea: “. . . Tomó sobre sí
mismo la naturaleza humana sin pecado.”
Esta es una
contradicción directa y osada a las cuatrocientas declaraciones de Elena de
White contrarias a esto, y a las ochocientas declaraciones igualmente contrarias
de otros líderes de la iglesia. Por ejemplo, en Medical Ministry, pág. 181, la
Inspiración afirma: “Él tomó sobre su naturaleza sin pecado nuestra naturaleza
pecaminosa.”
Nuevamente, las
cuatrocientas declaraciones de Elena de White parecen ser ignoradas cuando el
redactor se refiere a quienes dan una lectura apresurada a dos o tres
declaraciones del Deseado de Todas las Gentes sin contrapesar afirmaciones que
se encuentran en tantos otros lugares. . . .”
Los redactores
de Ministry publicaron en abril del 1957 otra avalancha de información
incorrecta que consistía de dos artículos y un editorial. Un artículo quería
imponer sobre nosotros la proposición sin sentido de que Cristo tomó la
naturaleza humana vicariamente, de la misma manera en que tomó la penalidad por
nuestros pecados. La verdad es que, nosotros no tenemos que pagar la penalidad
por nuestros pecados porque él la pagó por nosotros en forma vicaria. Pero
todavía tenemos que luchar con la realidad de nuestra naturaleza caída, porque
él no nos ha quitado para nada nuestra naturaleza caída.
Cada uno de los
artículos de abril del 1957 apoya firmemente las falsas declaraciones del
pequeño grupo acerca de la naturaleza humana de Cristo, y el editorial aprueba
la falsa afirmación y su aceptación de parte de los teólogos Calvinistas como un
nuevo “hito” en el adventismo.
Ciertamente éste
es un nuevo hito en el adventismo. Nunca antes en la historia de nuestra iglesia
había ocurrido una falsificación y un fraude semejantes. Pero éste no es un hito
hacia el reino de Dios. Es un hito en la dirección opuesta. Que el Señor tenga
misericordia de nosotros.
Éste no es un hito hacia el reino de Dios. Es
un hito en la dirección opuesta.
Si Elena de
White escribió cuatrocientas veces que Cristo vino a la tierra en la naturaleza
caída del hombre, y si puede probarse que lo opuesto es verdad, entonces, sin
ninguna duda, ella es una profetisa falsa. En ese caso, deberíamos despreciar
sus escritos, y no permitir que tuvieran ninguna autoridad o influencia en la
iglesia.
Eso es lo que
está ocurriendo ahora mismo en muchas de nuestras iglesias e instituciones
educativas alrededor del mundo. Y es mayormente a causa de un libro llamado
Questions On Doctrine.
Alguien, en
algún lugar, tenía poderosas razones para desear exterminar nuestra iglesia y
silenciar su voz. Tome en consideración que prácticamente, nuestra iglesia es la
única que está todavía predicando y proclamando las verdades presentadas en las
grandes profecías de la Biblia acerca del anticristo.
Mientras estos
preocupados enemigos estudiaban cuidadosamente la historia y el desarrollo de
nuestra iglesia, no fracasaron en reconocer que la influencia de Elena de White
había sido de extrema importancia en toda la situación. Si esa influencia era
destruida, entonces se podía esperar que la Iglesia Adventista del Séptimo Día
siguiera la misma dirección en la cual tantas iglesias protestantes han ido.
De manera que,
con gran astucia y mucha habilidad, idearon un plan de largo alcance con el
propósito de destruir la influencia de Elena de White.
De eso es que se
trata todo, la inspiración de Elena de White.
El cambio de
nuestra doctrina acerca de Cristo y la publicación del libro Question On
Doctrine, fueron solamente los medios para lograr ese fin. Y amigos, eso
funcionó. Funcionó. Solamente mire a su alrededor y observe por sí mismo. Eso
trabajó.
No se puede
decir que esta es la primera vez que el mal había levantado su horrible cabeza
en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Pero lo que es muy diferente en este
caso es la actitud extrañamente indiferente de los administradores de la iglesia
acerca de ese asunto.
En el otoño del
año 1936, me registré como estudiante de primer año en la escuela de teología
del Walla Walla College en el estado de Washington. A medida que el primer
trimestre del año escolar iba en progreso, se hizo aparente el hecho de que tres
profesores recién nombrados del departamento de teología, estaban socavando la
confianza de los estudiantes en el espíritu de profecía––los escritos de Elena
de White.
El consejo
administrativo de la escuela condujo una investigación detallada sobre el
asunto, y entonces avisó a los tres profesores, uno de los cuales era el decano,
que al final del primer trimestre sus servicios serían terminados. Al presidente
del colegio, quien había recomendado a esos tres profesores para ser empleados,
se le dijo que sus servicios serían terminados al finalizar el año escolar.
Observe aquel
contraste con la extraña actitud de indiferencia que están manifestando ahora
mismo los administradores de nuestra iglesia. ¿Cómo deberíamos comprender esto?
Que nuestro
Señor nos libre.
Relacionado:
En los 1950s un pequeño grupo de hombres, cinco en total, decidieron efectuar un
cambio importante en una importante doctrina de la Iglesia Adventista del
Séptimo Día.
Segundo, y esta es la parte más dolorosa. Emplearon en forma deliberada
la desnaturalización y la falsificación. La evidencia que existe hace que esta
conclusión sea inevitable. (Para más detalles véanse los ejemplares anteriores.)
Solamente presentaremos aquí un resumen en su aspecto general. Tome en
consideración que esos hombres estaban haciendo esa obra en las oficinas de
nuestra sede mundial localizadas en Washington, D. C., donde todos los registros
históricos informativos estaban disponibles inmediatamente.
¿Qué podría lograr Satanás al inspirar este engaño?
Cartas
a las Iglesias, por el Pastor M.L. Andreasen.
El
Adventistmo y Walter Martin: Lea como el Sr. Walter Martin y El Sr. Donald
Barnhouse, en los años 50, hizo que nuestra denominación cambiara doctrinas
básicas como: la expiación en el santuario celestial, el santuario celestial, la
naturaleza humana de Jesús, el don Profético de la iglesia, la marca de la
bestia, el ministerio de Cristo en el santuario celestial, etc.
Del mismo autor:
El
Problema del Diezmo
Ahimaas
corre nuevamente