El espíritu del sábado

 

Durante muchos años, todos los viernes por las tardes al ponerse el sol, nos reunimos para cantar y leer las Escrituras. De esa manera “recibimos” el sábado.

Pero:

 ¿Realmente sabemos que es el espíritu de ese día?

¿Qué condiciones espirituales necesito para recibir el espíritu de ese día?

¿Cómo debo de estar con mis prójimos?

 

El capítulo 58 de Isaías, nos da muy buenas pistas. Hay cientos de aplicaciones para este fabuloso capítulo de las Escrituras, pero hoy deseo enfocarme en las condiciones para poder recibir el sábado.

 

Isa 58:1 CLAMA á voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta....

Solo deseo ser una voz que clama...una voz deseosa que escuchemos el verdadero descanso del sábado.
 

Isa 58:2  “Con todo me buscan día tras día…se deleitan en la cercanía de Dios.”

¿Lo buscamos cada mañana?

Si lo buscamos, ¿será porque hemos perdido de vista al Señor Jesús?

“Me piden juicios justos” ¿Hacemos juicios justos hacia los demás? ¿O maldecimos (decimos cosas malas) de alguien o esparcimos chismes o rumores para dañar la reputación de alguna persona?
¿Cómo nos podremos acercar a Di-s si no cumplimos con las condiciones? Sabemos que llegamos al trono de la gracia por fe (Hebreos 4:16), pero  tampoco es que adrede llegaremos sabiendo que tenemos cosas que confesar.

 

Isa 58:3  Dicen: "¿Por qué hemos ayunado, y tú no lo ves? ¿Por qué nos hemos humillado, y tú no haces caso?"

               ¿Oprimimos a nuestros trabajadores? Si tenemos personal empleado para ayudarnos en casa, ¿los dejamos ir libres en sábado? ¿Se vuelven parte de nuestra familia en ese día? ¿Se sientan a nuestra mesa junto a nosotros?

Les pagamos lo justo y a tiempo a nuestros trabajadores. ¿O somos de los que hacemos trabajar extra a la gente y no se lo pagamos? ¿O dejamos a nuestros empleados en nuestros negocios y nosotros nos vamos a la iglesia del séptimo día?

 

Isa 58:4  “He aquí, ayunáis para contiendas y riñas, y para herir con un puño malvado.”

               Llega y sábado y en la semana ha sido una de contiendas con los prójimos – léase conyugues, hijos, compañeros de trabajo, familia- herimos con nuestras palabras y actos como cuando se da un golpe con puño cerrado. ¿Para qué entonces tantos cultos?

Muchas veces nuestras palabras son como puño de hierro que da  sin misericordia sobre la cara de nuestros prójimos.

¿Hemos perdonado y pedido perdón? ¿O llegamos al sábado con los guantes puestos?

“No ayunéis como hoy…” ¿para que ayudamos de esa manera? ¿Para que llevamos nuestros diezmos y ofrendas, si tenemos los guantes de hierro puestos y llenos con la sangre de nuestros prójimos? ¿Para que hacer profesión de piedad o ayuno?

 

Isa 58:5  “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que encorve su cabeza como junco, y haga cama de saco y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable á Jehová?”

      Los sábados nos disfrazamos de cristianos adventistas, nos inclinamos como juncos que dobla el viento y hacemos gran alarde de piedad en los templos….” ¡Miserable de mi! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” Romanos 7:24.

        ¿Será ofrenda agradable para el Señor que llevemos nuestras ofrendas manchadas con la sangre de nuestros hermanos? Ese es el ayuno del sábado o sea las cosas a nuestro modo.

        Ahora pasemos al ayuno que el Señor Jesús pide para entrar al espíritu del sábado.

 

      “Porque la letra mata, mas el espíritu vivifica” 2 Corintios 3:6.

 

        Ahora mis amados, tratar de entender lo que dice el espíritu con el cual los autores inspirados nos intentaron decir es nuestra tarea más grande.

 

Isa 58:6  ¿No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres á los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

 

        Me gusta usar mucho el diccionario, para tratar de comprender mejor las intenciones de los escritores.

desatar las ligaduras de impiedad,…

ligadura. (Del lat. ligatūra). f. Vuelta que se da apretando algo con una liga, una venda u otra atadura.

 

piedad. (Del lat. piĕtas, -ātis). f. Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión.

impiedad. (Del lat. impiĕtas, -ātis). f. Falta de piedad, sentimiento o virtud. || 2. Falta de religión. || 3. Desprecio u hostilidad a la religión. Encarta® 2007.

 

        Con estas definiciones ya podemos aclarar mejor el panorama:

·        ¿Hay situaciones que nos tienen apretados y maniatados? ¿Tenemos una venda para no ver el peligro? ¿Tenemos vendas en los ojos para no ver nuestras culpas? ¿Tenemos vendas para no ver como hemos derramado la sangre de nuestros prójimos?

·        La piedad que debemos sentir hacia los demás ha desaparecido paulatinamente en nosotros, pueblo conocedor de verdades. ¿Salimos a buscar a los enfermos, cojos y mudos para llevarlos al redil?

·        Nuestra falta de religión pura y sin mancha nos deja con los puños llenos de sangre, porque no estamos entendiendo, que la cosa no es con la letra, sino con el espíritu. Tenemos la obra médico misionera abandonada, mientras nuestros hermanos se desangran hasta morir. Santiago 1:27.

 

        “Y dejar ir libres á los quebrantados

¿Será que tenemos a personas que oprimimos con nuestras actitudes, carácter, palabras o situaciones, en las cuales quebrantamos corazones?

Esposos, ¿estamos amando a nuestras esposas, como Cristo ama a la iglesia? Efesios 5:25.

Esposas, ¿respetamos a nuestros esposos y le damos el lugar que le corresponde como cabeza del hogar? ¿Les estamos sujetos en todo? Efesios 5:22, 24.

Hijos, ¿obedecemos en el Señor a nuestros padres? Efesios 6:1.

Pastores, ¿estamos velando por las almas de nuestros feligreses? Recordemos que daremos cuenta al Señor por vuestras almas. Heb. 13:17.

Padres, no provoquemos a ira a nuestros hijos. Efesios 6:4.

¿Somos los  mejores amigos de nuestros hijos? ¿Le damos nuestro tiempo en lugar de cosas materiales? ¿O queremos que sean como somos nosotros mismos, o que hagan con su vida lo que nosotros no pudimos hacer con las nuestras?

¿Les decimos que los amamos? ¿Les decimos que son regalo de Di-s? ¿Les decimos  cuan importante son para nosotros? ¿Cuándo fue la última vez que abrazaste a tu hijo?

La misión de Jesús el Mesías, es sanar corazones rotos, relaciones rotas. Regresarnos la vista, liberarnos de nuestra cautividad. Hacer que los corazones de los hijos se vuelvan hacia los padres y viceversa:

(luk 4:18)  el Espíritu del Señor esta sobre mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos;
(Luk 4:19) 
para proclamar el año favorable del señor.

 

Hermano o amigo: ¿Está siendo este tu año favorable? Si no te invito que te unas a las huestes de Jesús. No te estoy ofreciendo edificios con rótulos, te ofrezco sin precio a Jesús. Él está dispuesto a sanar tus heridas, Él está dispuesto a llevar tu dolor, Él quiere darte vista en las situaciones difíciles, Él te ama y ha dado todo por ti…¿Por que le haces esperar? Él es el que sana tus heridas, Él es el que rescata del hoyo tú vida, Él es el que te corona de favores y misericordias, Él es el que te dará fuerzas de modo que rejuvenezcas como el águila. ¿Tienes un imposible? Él lo hace todo posible. ¡Prueba a Jesús!

Él es el que sostiene nuestro planeta flotando libre en el espacio, Él es que mantiene todos los átomos del universo pegados, Él es el que vigila que cada planeta, constelación, galaxia viaje en el espacio a velocidad gigantescas sin que ocurra nada a nuestro planeta. Salmos 119:98.

Si él cuida de todo eso ¿Cómo no cuidará de nosotros?  Mateo 18:31.

 

 

“¿Y que rompáis todo yugo?”

               ¿Tienes alguna persona oprimida pero no la amas? Déjala libre.

                      Novias o novios: ¿Si no amas a esa persona, para que la tienes a tu lado? ¿Para que jugar con sus emociones?

        ¿Tienes de novio o novia a alguien que no es de tu misma fe?

        ¿Les robo a mis clientes? ¿Soy cabal en mis negocios?

 

        ¿He perdonado a mis padres por los maltratos que sufrí en la infancia?

        ¿He perdonado a los que han hablado mal de mí?

        ¿He perdonado al que me quitó algo?

        ¿He perdonado a mi prójimo?

Mar 11:26  Pero si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras transgresiones.

 

¿Qué hacer entonces para recibir el espíritu del sábado?

 

Comida y Amparo.

(Isa 58:7)  ¿No es para que partas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante? LBLA

 

¿Comparto mi comida, mis bienes, mi influencia hacia los desposeídos? ¿Comparto  la Palabra con otras personas?

Ahora hablado de la parte social o física, ¿Cuántos comedores de ayuda tiene nuestra iglesia en nuestra comunidad? ¿Cuántas tiendas de salud o tratamientos tenemos? ¿Cuántos dispensarios médicos tenemos? ¿Cuántos orfanatorios manejamos?

 

“y no te escondas de tu semejante”

¿Hay pobres a los cuales podemos ayudar? Nos escondemos de nuestros hermanos, porque talvez nos soliciten algo. Jesús dijo: al que te pida dale. Mat. 5:42.

 

Si tu hermano empobreciere es nuestro deber ayudarle.

Lev 25:35  "En caso de que un hermano tuyo empobrezca y sus medios para contigo decaigan, tú lo sustentarás como a un forastero o peregrino, para que viva contigo.

(Lev 25:39)  "Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.

 

ENTONCES

 

Isa 58:8  “Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.”

(Isa 58:8)  Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

(Isa 58:9)  Entonces invocarás, y oirte ha Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad;

(Isa 58:10)  Y si derramares tu alma al hambriento, y saciares el alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el medio día;

(Isa 58:11)  Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías hartará tu alma, y engordará tus huesos; y serán como huerta de riego, y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

(Isa 58:12)  Y edificarán los de ti los desiertos antiguos; los cimientos de generación y generación levantarás: y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.

(Isa 58:13)  Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras:

(Isa 58:14)  Entonces te delelitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré á comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado.

 

CONCLUSIÓN.

 

¿Porque estamos enfermos espiritualmente? Por que hemos dejado que la letra del sábado nos coma.

Recibimos sábado con corazones rotos, yugos que nos atan, esposos desunidos, hijos con ira contra sus padres, hermanos pobres que claman al Señor para que nosotros les ayudemos en la medida de nuestras posibilidades.

Hermanos que reciben el sábado con hambre porque no encuentran trabajo por causa de su fe.

Como pastores, ¿están mis amados hermanos ministros descuidando los casos difíciles de nuestras iglesias? ¿Han tomado tiempo para tratar que las heridas sanen?

 

¿Cómo nacerá tu luz entonces? ¿Cómo seremos sanados?

Haciendo esto sin dejar de hacer otras cosas importantes.

Aunque no hay justo ni aún uno, la justicia de Jesús irá delante de mí, y Jehová ira cuidando mis espaldas. ¿Te parece poco esto? ¿Jesús delante y Di-s detrás?

¡O maravillosa misericordia de Di-s! ¿Cómo es posible tanto amor para este pecador?

 

Mi amado hermano, entra en el descanso del sábado espiritual. Tratemos con la ayuda de Di-s tener el espíritu del sábado siempre, para que ese día sea un verdadero descanso y delicia. Ese debe ser un día donde toda herida quede vendada y suavizada con aceite.

 

Te amo mucho mi hermano (a) en Jesús.

 

Su seguro servidor:

 Christian Gutiérrez

Laicos.org 


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