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Gastroenteritis o infección intestinal.

  La gastroenteritis es una enfermedad que sigue causándole muerte a cientos de personas, especialmente a los niños muy pequeños y a los ancianos. Se contagia por algunos microbios que están en el agua y en los alimentos contaminados. Por eso es bueno tomar siempre agua pura o hervida, y lavar y cocinar bien los alimentos.

La gastroenteritis comienza con diarrea. Puede dar fiebre o calentura. Las heces son aguadas y por lo general con mocos. Son de color verdusco y tienen muy mal olor. La diarrea no para y generalmente el enfermo vomita todo lo que come. Si sigue así varias horas, perdiendo líquido, el enfermo puede morir. Por eso hay que reponerle a toda costa el líquido que pierde.

Algunas señales de que el enfermo se está agravando por la pérdida de líquidos son que casi no tenga orina, y que esta sea muy oscura. Se le puede secar la boca y l alengua, con saliva espesa. Estará débil y pálido, con los ojos hundidos y sin lágrimas. Si se pellizca un poco la piel, tarda tiempo en volver a su posición normal. En niños chiquititos, se les hunde la mollera. Si se ve que el enfermo tiene alguna de esas señales, hay que tratar de llevarlo cuando antes a un centro de salud para que le pongan suero en la vena. En el camino hay que seguir dándole líquido.

 

Pero a muchas personas se les hace difícil conseguir ayuda rápida. Por eso, aparte de darle líquido, conviene tener siempre a mano pastillas de TRIMETOPRIMA. Pero los niños menores de 6 meses y las mujeres embarazadas NO deben de tomar TRIMETOPRIMA.

A los niños de  6 meses a 2 años se les da un cuarto (un pedacito de una pastilla, partida en cuatro partes) de TRIMETOPRIMA cada 12 horas. Se muele bien y se les da en un poquito de agua tibia hervida. Si la vomitan, se les da otro cuarto de pastilla 6 horas después y luego se repite a las 12 horas. Esta segunda “toma” generalmente ya no la vomitan.

A niños de  2 a 6 años se les da media pastilla cada 12 horas.

Los niños de  6 a 12 años pueden tomar una pastilla cada 12 horas.

A los adultos y a niños mayores de 12 años se les dan 2 pastillas cada 12 horas. Si la vomitan la primera vez que la toman, se repite a las 6 horas y después se les vuelve a dar cada 12 horas. Casi siempre a las 24 horas de tratamiento paran los vómitos y la diarrea. Entonces se les puede dar atol de maíz, papas majadas (machacadas, aplastadas) o zanahorias majadas. Conviene no arropar mucho al enfermo, porque si suda pierde más líquido.

Cuando la gastroenteritis ataca a niños de pecho, la madre debe seguir dándoles de mamar. Además, conviene que les dé a tomar traguitos de sueros. En algunos lugares se puede conseguir en la farmacia suero en polvo, que se prepara con agua hervida.

También se les puede dar suero casero, agua de arroz o agua de coco. Hay que darle al enfermo una cucharadita cada 5 minutos. Eso mismo hay que hacerlo con los niños más grandes y con los adultos.

 

Cómo hacer suero casero para gastroenteritis:

4 tazas de agua hervida

2 cucharadas de azúcar

1 cuarto de cucharadita de sal

1 cuarto de cucharadita de bicarbonato. Si no tiene bicarbonato, se usa media cucharadita de sal.

 

Este suero da mejor resultado si se le agrega media taza de jugo de naranja o de cualquier otra fruta. En ese caso, se utilizan solo tres tazas y media de agua hervida.

 

 

Tomado de Libro Almanaque Escuela para Todos 2008. Pág. 164-165.

Número 43. ISSN 1409-1860.

Editorial Escuela para Todos.

 

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