La Fe de Jesús  Lección  No. 14 


 

 

Lo que la Biblia enseña acerca de la muerte


 

  LA VIDA

1. ¿Quién creó al hombre y cómo lo hizo? (Génesis 1:27; 2:7)

LA MUERTE

2. ¿Qué es la muerte? (Eclesiastés 12:7)
 

 

3. ¿A qué compara Jesús la muerte? (S. Juan 11:11, 13)
 

 

4. ¿Sabe algo quien ha muerto? (Eclesiastés 9:5,6)
 

 

5. ¿Qué ocurre con el "alma"? (Ezequiel 18:4)
 

 

6. ¿Debemos consultar a los muertos? (Deuteronomio. 18:10,11)

¿QUÉ DEBO HACER?

1. Consolarme en la esperanza de la resurrección. (1 Tes. 4:13-18)
2. Creer en Jesús (S. Juan 11:25)
3. Perseverar hasta lograr la inmortalidad que Dios nos dará. (Romanos 2:7)


ESTUDIO ADICIONAL


La muerte es cesación total de la vida. La muerte es un retorno al polvo (Eclesiastés 3:20).
No se goza ni sufre más (Eclesiastés 9:5,6). 
Deja de ser (Salmo 104:29). Terminan los pensamientos (Salmo 146:4). No se participa más de las preocupaciones del viviente Job 14:21; Salmo 6:5).

Inmortalidad. Sólo Dios es inmortal (1 Timoteo 1:17; 6:15, 16). El hombre es por naturaleza mortal (Isaías 51:12). Su carne es mortal (2 Corintios 4:11). El alma también es mortal (Ezequiel 18:4). La inmortalidad será concedida después de la resurrección (1 Corintios 15:52-55).

Cristo, esperanza de vida. Cristo promete dar la vida eterna (S. Juan 10:27, 28). Cristo quita la muerte y saca a la luz la vida (2 Timoteo 1:10). Jesús tiene las llaves del infierno y de la muerte (Apocalipsis 1:18).

LA VIDA Y LA MUERTE

"Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?" (Job 14:14). Esta es la pregunta que más preocupa al ser humano. Afortunadamente, Dios en su amor ha dado amplia respuesta en su Santa Palabra. Nos explica que la vida es la asociación de dos elementos: el polvo y el aliento de vida (espíritu) proveniente de Dios (Génesis 2:7). La muerte es el proceso inverso: el polvo vuelve a la tierra y el aliento de vida o principio vital impartido por Dios, regresa a Dios (Eclesiastés 12:7). La causa real de la muerte es el pecado (Romanos 6:23). El pecado pasó a todos los hombres y por eso todos tienen que morir (Romanos 5:12).

¿A DÓNDE VAN LOS MUERTOS?

Según la Biblia, los muertos van al sepulcro, donde duermen hasta el regreso de nuestro Señor Jesucristo. La palabra "infierno" significa sencillamente " sepulcro, pero no un lugar de sufrimiento perpetuo. En la Biblia no se menciona el "purgatorio". Tampoco dice que los muertos van al cielo, pues la recompensa se dará a los justos cuando vuelva a nuestro Señor Jesús y se produzca la resurrección.

¿PODEMOS COMUNICARNOS CON LOS MUERTOS?

En su desesperación, muchos deudos procuran entablar relaciones con sus seres amados muertos. Pero la Biblia es clara cuando enseña que los muertos no saben nada (Eclesiastés 9:5, 6). Por lo tanto, no pueden comunicarse con nosotros, ni nosotros con ellos. Debemos recordar que la primera mentira de Satanás se refirió a este asunto.

    Dios dijo a Adán que si pecaba moriría, pe Satanás replicó: "No moriréis" (Génesis 3: Satanás sigue tratando de engañar  respecto a la muerte, y está empeñado en sostener su mentira original. Puede hacer fácilmente porque "se disfraza como ángel de luz (2 Corintios 11:14). También los demonios son capaces de hacerse pasar por gente muerta (2 Corintios 11:15). Muchos de los fenómenos aparentemente inexplicables o sorprendentes son provocados por "espíritus de demonios, que hacen señales" (Apocalipsis 16:14). Por eso se nos insta "No creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios" (1 Juan 4:1). Dios en la Biblia condena terminantemente cualquier práctica ocultista o espiritista (Levíticos 19:31; 20:27; Isaías 8:19).

MARAVILLOSA ESPERANZA

1. La muerte es un sueño. Así como después de un arduo día de trabajo viene el sueño reparador, después de una vida larga y de de trabajos, Dios nos concede un merecido sueño de descanso (S. Juan 11:11-14).

2. Resurrección. La muerte no es el fin de todo. La despedida al ser querido que parte no es definitiva, es simplemente un "hasta luego". En la Biblia, en muchos lugares, habla de la esperanza bendita de "resurrección" (Isaías 26:19; 1 Tesalonicenses 4:16; S. Juan 6:40).

3. Transformación. Al resucitar se posee un nuevo cuerpo, nueva mente y nueva personalidad (1 Corintios 15:42-44, 51-5 Filipenses 3:20, 21).

4. No habrá más muerte. Como sucede con todas las otras desgracias producidas por el pecado, Dios eliminará la muerte para siempre. Al reunimos con nuestros seres amados, lo haremos con la plena seguridad de que nunca más se dirá adiós y que jamás habrá separación (Isaías 25: 8; S. Lucas 20:36).
    Esta maravillosa esperanza debe robustecer nuestra fe en las seguras promesas Dios. Cuando muere un ser querido, tendremos la natural tristeza humana, pero nuestro llanto no será de desesperación, porque "el justo en su muerte tiene esperanza" (Proverbios 14:32).

ILUSTRACIÓN

Un epitafio decía: "Silencio que duerme el abuelito". Cuanta verdad hay en esta frase cariñosa. La muerte es un sueño. El glorioso despertar será la resurrección.

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