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  De los adventistas y su férrea defensa por respetar los sábados

El día Sábado 28 de Abril del 2001, en el Diario La Prensa, de Honduras, a dos páginas se publicó un articulo sobre Controversias Religiosas, ese día nos tocó el turno, luego de haber revisado otras religiones. Lea lo que salió y juzgue por Ud. mismo...El ambiente se está preparando...
También en la lectura relacionada, ambas fueron publicadas por el mismo periódico en un  mismo día Sábado (orad que vuestra huida no sea en sábado)...

Periodismo de Investigación
Controversias religiosas
 VI capítulo: De los adventistas y su férrea defensa por respetar los sábados

Textos: Serapio Umanzor
Fotos: Delmer Martínez y José Cantarero
 
Afirman que el culto en domingo es de origen pagano-el día del sol-, y fue establecida su práctica para la Iglesia Católica por disposición de Constantino, en 320.
Carlos Pacheco tardó años en encontrar un empleo que le permitiera desarrollar su talento como decorador, pero cuando lo logró se dio cuenta que no podía aceptarlo. Una razón sencilla, en la empresa debía trabajar los sábados y su religión adventista se lo prohibía.
Su caso fue tomado como un ejemplo de respeto al día de descanso dedicado a Dios por parte de su iglesia, pero su familia supo que con la decisión sepultaban viejos sueños que desconocen si algún día podrán realizar.

Pero es que así son de radicales los adventistas, quienes no sólo defienden la teoría que es el sábado el día consagrado a Dios, sino que en ese día se debe guardar para el descanso y de ninguna manera intentar realizar actividades comerciales, estudiantiles o laborales.

¿Quiénes son los adventistas?

Los Adventistas del Séptimo Día son un grupo conservador, cristiano evangélico que alcanzan un número aproximado de seis millones de personas alrededor del mundo.
El corazón central de la doctrina de los Adventistas del Séptimo Día está centralizado en Jesucristo. El es el fundamento de su fe. El es la base de su religión. Históricamente la Iglesia Adventista se levantó por un renovado interés en Jesús.

Estudiando su Biblia, Guillermo Miller, un laico bautista viviendo en la parte norte de New York, se convenció de que Jesús volvería a esta tierra alrededor de 1843 o 1844. A la altura de su reavivamiento, cientos de miles a través de América aceptaron la posición de Miller en algún grado. Cientos de ministros de todas las diferentes iglesias se unieron con Miller en la predicación de la venida, o advenimiento de Jesús.

Pero cuando sus cálculos fallaron mucha de la gente se conformó y olvidaron todo. Otros sintieron que se habían equivocado en sus cálculos y esperaban que Jesús volviera en una fecha posterior. Mientras que otros decían que Jesús había llegado espiritualmente a sus corazones. Este grupo continuó estudiando las Escrituras y felizmente siguieron las cosas que ellos aprendieron.

Aquel pequeño grupo creció suavemente, hasta que en 1863 oficialmente se organizaron como la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Al grupo se le conocía como "Adventistas" porque ellos creían en la pronta venida de Jesús. Luego de 1844 este grupo aprendió a través de su Biblia que el Sábado, el séptimo día de la semana, es el Sábado de la Biblia, y que no existe registro en las Escrituras de que Dios lo haya cambiado. Ellos comenzaron guardando el Sábado del séptimo día, y así tomaron el nombre de "Adventistas del Séptimo Día" para distinguirlos de los otros grupos adventistas. Curiosamente Miller nunca fue adventista del Séptimo Día porque murió antes de su fundación, pero la iglesia tiene el origen en sus enseñanzas.

El sábado es el descanso
 
Los Adventistas del Séptimo Día son un grupo conservador, cristiano evangélico que alcanzan un número aproximado de seis millones de personas alrededor del mundo.

La palabra "sábado" significa "reposo." Bajo la ley de Moisés, se ordenó a Israel guardar el séptimo día como "reposo a Jehová" (Deuteronomio 5:13, 14). Se mandó al pueblo descansar en ese día de su labor normal, y dedicar el tiempo a cumplir la voluntad de Dios según prescribía la ley. Muerte a pedradas era la pena señalada para los que lo quebrantaran (Números 15:32-36).

La iglesia adventista de Tibas en San José, Costa Rica piensa que el mandamiento de guardar el día del Señor quiere decir guardar el día del sábado y no el domingo. Es un mandamiento que nunca cambia, dicen ellos. La Iglesia católica entonces, por cambiar al día domingo, es la ramera, la gran Babilonia, aducen. La "Marca de la bestia" mencionada en Ap 13, 16-17 es este cambio.

La celebración del sábado como día festivo es el punto de mayor insistencia entre los adventistas en sus predicaciones. Por ello se apellidan del "séptimo día". Es para ellos la señal de los elegidos, siendo la celebración del domingo la marca de la bestia de Ap 13, 16.

Fundándose en el versículo 2 del capítulo 2 del Génesis: "Bendijo Dios el día séptimo de la semana y lo santificó", sostienen que allí quedó implantada una ley natural, y por lo tanto, no puede derogarse. Añaden que Jesús guardaba el sábado (Lc 4, 16; 4, 31), y que no vino a abrogar la ley, sino a cumplirla (Mt 5, 17), no existiendo ningún texto en la Escritura que demuestre que El sustituyese ese día.

Y, por último, afirman que el culto en domingo es de origen pagano -el día del sol-, y fue establecida su práctica para la Iglesia Católica por disposición de Constantino, en 320 no pudiendo haber autoridad terrena que cambie el decálogo por tener sentido y valor de eternidad las palabras del Señor (De novilunio en novilunio y de sábado en sábado vendrá toda carne a postrarse ante Mí" (Is 66, 23).

Pero no hay duda que la persona que más ha influido en los adventistas para que defiendan la teoría del sábado ha sido Elena White, una mujer que se declaró vidente y quien en sus libros y escritos despedazó la imagen de los católicos y del Papa. Ella, experta en formar organizaciones, dedicó su vida a promover las doctrinas adventistas de manera que los mandatos se convirtieran en acepciones sin lugar a interpretaciones.

En uno de sus escritos sentencia: "Durante la dispensación cristiana, el gran enemigo de la felicidad del hombre hizo al sábado del cuarto mandamiento objeto de ataques especiales. Satanás dice: Obraré en forma contraria a los propósitos de Dios...mediante mi viceregente el Papa exaltaré a mi mismo. El primer día domingo será ensalzado....de esta manera el mundo llegará a ser mío".

Y esta mujer fue más allá al sentenciar que por este cambio del día de descanso "Se está acercando rápidamente el momento en que acabará la tolerancia de Dios...Está muy cerca el momento''. Pero los adventistas no sólo defienden el sábado como el día de Dios sino que prohíben a sus fieles realizar actividades en ese día, lo que genera otra controversia con otras religiones.
 

El cambio a domingo

El Colegio Cardenalicio de El Vaticano cuando justifica el domingo como día de descanso se remite al momento de la resurección de Jesucristo: "Fue en la madrugada del "primer día de la semana" (Mc 16, 9), al día siguiente del sábado, cuando el Señor Jesús resucitó y se apareció a los suyos''.
Para ellos éste es el acontecimiento central de la historia de la salvación, que ha configurado para siempre el primer día de la semana y lo ha convertido en el día de Cristo, en el día del Señor .
Apuntan que ocho días después de la resurrección de Jesús, los Apóstoles se hallaban reunidos de nuevo, cuando Él se les apareció y provocó la profesión de fe de Tomás: "Señor mío y Dios mío" (Jn 20, 28). A partir de entonces, cada comunidad local de cristianos se congrega el domingo a fin de celebrar el misterio pascual de Cristo, su muerte y resurrección, mientras aguardan su retorno.

El fundamento de los adventistas para establecer el sábado como el día del Señor se basa en la Ley Mosaica, pero según la iglesia católica la Biblia claramente revela que el pacto mosaico fue solamente una ordenanza temporal que fue cancelada al comienzo de la era cristiana. En Hebreos 8:7-10, Pablo enseña que el pacto hecho con los hijos de Israel cuando salieron de Egipto era imperfecto, y había de ser reemplazado por un nuevo pacto.

Así, Pablo comenta: "Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo el primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer." (Hebreos 8:13). En el siguiente capítulo (Hebreos 9), enseñó que este pacto que estaba "próximo a desaparecer" incluía "las tablas del pacto" o, lo que es lo mismo, los diez mandamientos (versículo 4).

"Para los católicos el día más sagrado es el día en que Jesús resucitó. Por eso decimos que domingo es Dominica, domingo es día del señor'', sentencia el sacerdote José María Ferrero.
Advierte que aunque la religión católica tiene origen judío "no somos judíos, yo desde el momento en que me bauticé en la iglesia católica, yo no soy seguidor de Moisés ni seguidor del Antiguo Testamento, soy seguidor de Jesús de Nazareth y si digo que soy cristiano y digo que sigo a Jesús, entonces no debo seguir tomando el sábado como día de Dios''.

Sobre si se debe trabajar o no ese día, Ferrero puntualiza que antes existían los mandamientos de la iglesia y se decía que el domingo por ser un día de descanso y ser un día de alabanza que no se trabajara, pero esa norma ya no está tan clara porque no se puede aplicar una norma general a las diferentes culturas y mundos.

Esto porque algunos para sobrevivir tienen que trabajar, abrir el negocio el domingo sin que esto elimine el contacto con Dios, pues una persona bien puede ir a misa y luego abrir su negocio o incluso comulgar un sábado si es que su situación le obliga a estar en su trabajo o negocio porque "La salvación no viene por la ley, no viene por eso sino por tener una actitud de amor''.

Al revisar la historia, dice, los judíos decían que era digno de Dios sólo el que cumplía los sábados, pues incluso ni cocinaban y por eso cuando "le sacan en cara a Jesús que cura enfermos en día sábado dice: si usted tiene una bestia que es el instrumento de trabajo y le cae a un pozo en día sábado y ve que se está ahogando ¿la sacará hasta el lunes?. Eso es lo que dice Jesús, o sea que si pudiste sacar la bestia del pozo como él no puede sanar el sábado''.

Concluye con una frase convincente "La ley está hecha para el hombre y no el hombre para la ley y cuando la ley se convierte en esclavitud no es agradable para Dios''.

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Tomado de Diario La Prensa.
© La Prensa Honduras, C.A.
2001 Derechos Reservados



Lea también Los Adventistas y sus contradicciones.


Última actualización  2 de may  2,001
15/03/2010