
LA SOJA EN LA ALIMENTACIÓN
La Soja es un cultivo muy importante
en la Argentina.
¿Porqué? Porque es un
alimento de alto valor nutritivo.
Porque es un producto muy barato.
Nuestro país es el cuarto productor
mundial de grano, el primer exportador de aceite y el segundo
exportador de harina de soja.
Muchos años de investigaciones
médicas, sustentan la opinión de que la proteína
de soja o algunos de sus componentes menores presentes en la harina
son útiles en la prevención y aún en el tratamiento
de la arterioesclerosis.
Se ha comprobado que la alimentación
con estos productos ayuda a disminuir el nivel de colesterol
en la sangre.
Propiedades nutricionales:
· Tiene un alto valor nutritivo:
contiene la mitad de hidratos de
Carbono y el doble de proteínas
que otras legumbres. Además las proteínas son de
alta calidad.
· Contiene minerales como calcio,
fósforo, hierro, magnesio y potasio.
· Es rica en ácidos grasos
y vitamina E.
· Es buena fuente de vitaminas
del complejo B.
El poroto verde contiene vitaminas A
y D.
· Contiene una alta proporción
de fibra y tiene un bajo contenido de
sodio.
· No contiene colesterol como
todo alimento de origen vegetal
Resumiendo: un grano de soja contiene: proteínas, Hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas.
¿Quienes pueden consumirla?
Los niños: leche de fácil digestibilidad. Al no contener gluten ni lactosa y ser muy pobre en almidón, es un alimento ideal para aquellos niños con trastornos gastrointestinales o alérgicos, en los cuales se reemplaza la leche materna o de vaca por la leche de soja.
El deportista, los adolescentes, los convalecientes, quemados e inapetentes, los ancianos con deficiencias en la masticación, por su concentrado aporte calórico-proteico.
Los enfermos alérgicos que no toleran alimentos que contienen trigo o sus derivados, leche o pescado.
Los diabéticos, por su bajo contenido en hidratos de carbono.
Los constipados por su elevado contenido en fibras.
Las personas con hipertensión arterial por su bajo contenido en sodio.
El consumo de aceite de soja rico en ácidos grasos, insaturados, se recomienda como un medio de prevención de la ateroesclerosis, disminuyendo los riesgos de ataques cardíacos o cerebrales.
De la semilla de soja, además de extraerse el aceite, sémola o harina, se obtiene la LECITINA. Esta contiene fósforo orgánico que actúa como tónico para el cerebro y exalta la vitalidad la vitalidad de las células del organismo.
No pueden consumirla: personas con ácido úrico elevado, con gastritis, úlcera, diarreas u otros problemas intestinales.
Cómo aumentar la calidad proteica,
combinación con otros alimentos.
El valor de una proteína depende
de su contenido en aminoácidos esenciales.
Cuando carece de ellos su valor biológico
es nulo.
Las proteínas son los constituyentes
esenciales de todos los tejidos del organismo humano, de aquí que
durante toda la vida se debe proporcionar en cantidad y calidad suficientes
para que los tejidos se formen y renueven constantemente.
El valor biológico de las proteínas
representa el % que el organismo utiliza o aprovecha.
Por lo tanto, la proteína ideal
sería aquella que el organismo utiliza en un 100%.
La composición de las proteínas
de la soja si bien, dentro de las proteínas vegetales es una de
las más completas, es ligeramente deficiente en algunos de esos
aminoácidos esenciales, deficiencia que se compensa fácilmente
si se la consume conjuntamente con otros
alimentos: leche, huevo, arroz o trigo.
Elección:
Deben elegirse porotos parejos, sin
manchas, de buen color y aspecto, con la piel bien adherida, deben ser
de consistencia firme, pero no duros, ya que mientras más duros
son, más viejos.
Formas de utilización:
· como grano verde
· como harina
· como leche
· en forma de aceites y salsas.
Conservación:
a) Poroto de soja: debe conservarse
en lugar fresco y seco, en recipientes herméticos.
b) Productos a base de soja: si el producto
no sufre cocción, masas de tarta, leche o mayonesa de soja, debe
consumirse dentro de las 48 horas y mantenerse en la heladera a 4º
C.
Si el producto es cocido o se utilizan
conservadores naturales o artificiales, podrá consumirse dentro
de los 45 días de elaborados (dulce de leche, porotos de soja en
escabeche, etc.)
Inactivación:
A pesar del alto contenido en proteínas
del poroto de soja, no debe consumirse crudo, ya que contiene un inhibidor
de enzimas que ayudan a digerir y utilizar las proteínas.
El poroto de soja debe cocinarse a temperatura
superior de 60ºC (hervido u horneado) para inactivar dicho inhibidor
y de ese modo se aumente el valor proteico.
Última actualización 24 de
Oct. 2,001
19/12/2009