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Los tres Elías por el Pr. Hugo Gambetta

El Dios vivo, el Dios eterno, ha escogido comunicarse con la raza humana, a través de los siglos, mediante mensajeros escogidos; mediante seres humanos. Dios siempre ha obrado a través de sus instrumentos escogidos. Amós 3:7 declara: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que comunique su secreto, a sus siervos los profetas”. A lo largo de los siglos, y en forma especial, en las épocas más trascendentales de la historia de este mundo, Dios levantó mensajeros para traer un mensaje especial para su iglesia, para su pueblo y para el mundo; un mensaje que debía ser dado en nombre de Jehová. Recordamos por ejemplo a Noé. La Biblia lo llama pregonero de justicia. Noé fue escogido por Dios para anunciar al mundo, que los juicios de Dios se dejarían sentir sobre esta tierra. Que Dios castigaría al mundo por su maldad. Y Dios le dio un mensaje profético diciendo: en 120 años la tierra será destruida por un diluvio de agua. Dios levantó al profeta Moisés, después de 400 años de que el pueblo estuviese cautivo en Egipto, Dios cumpliendo la profecía exacta, levantó al libertador, para traer al pueblo a la tierra prometida, como lo había jurado a Abrahán, a Isaac y a Jacob. Y por mano de un profeta guió al pueblo desde la salida de Egipto hasta la entrada de Canaán. Dios levantó al profeta Elías, en tiempos de apostasía de su pueblo, con un mensaje llamando al reavivamiento y a la reforma. Dios levantó al profeta jeremías, en un tiempo de peligro, cuando la nación pagana de Babilonia amenazaba con destruir al pueblo de Dios, y le dio un mensaje de ánimo, pero también un mensaje de arrepentimiento. Dios levantó al profeta Nehemías, para traer al pueblo de vuelta del cautiverio y establecerlo en la tierra prometida. Dios levantó a Juan el Bautista, para preparar el camino, para allanar el terreno y preparar al mundo y a su pueblo para la primera venida de Cristo a esta tierra. Años más tarde, cuando el pueblo de Dios cayó en terrible apostasía, durante el tiempo de tinieblas espirituales y oscurantismo, Dios levantó al gran reformador Martín Lutero, junto con Calvino y Knox, para traer al pueblo de vuelta a la Biblia, de vuelta a confiar en Dios para la salvación, y a poner su fe en Cristo Jesús. Y en esta época final, Dios también levantó mensajeros para proclamar al mundo el pronto regreso de Cristo Jesús. Para preparar a un pueblo que estuviese apercibido para su venida.
 

El Antiguo Testamento, en el libro de Malaquías, en el capítulo 4, los últimos dos versículos, con esto se cierra la Biblia en lo que se refiere al Antiguo Testamento, con estas palabras, versículos 5 y 6 de Malaquías capítulo 4: “He aquí yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día grande de Jehová, el día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”. Antes del día grande y terrible de Jehová, Dios había de levantar un mensajero como el profeta Elías, que habría de preparar el camino para la segunda venida de Cristo Jesús. Es nuestra firme convicción, que esta profecía se ha cumplido y se está cumpliendo hoy en día, en el surgimiento del movimiento Adventista del Séptimo Día. He escogido, presentar a nuestra iglesia, una corta serie de temas, que nunca los he presentado aquí en nuestra iglesia, pero que muchos hermanos me han pedido que la presente.

Allá está Nelson levantando la mano así ... El estuvo en mi casa esta semana y me dijo, Pr. Gambeta, y por que usted no predica esos mensajes que tiene en casette en nuestra Iglesia. Y yo le dije, bueno, por que la gente ya ha escuchado los casette; ¿para qué quieren escuchar los mensajes? Me dice, no, no todo el mundo ha escuchado los casette. Así que vamos a iniciar en esta noche y vamos a seguir el martes, el miércoles, para terminar el próximo viernes y sábado. O sea este fin de semana y el próximo, con un total de 6 temas, titulados Los Tres Elías de la Palabra de Dios.
 

Los  Tres Elías. Vuelvo a Malaquías capítulo 4: “He aquí yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día grande y terrible de Jehová”. El primer Elías fue el profeta Elías de antaño, Elías el Tisbita. Vivió en tiempos del rey Acab y la reina Jezabel. Ese fue el primer Elías. El Elías del Antiguo Testamento. Luego esta profecía de Malaquías tuvo un cumplimiento inicial, parcial, en la venida de Juan el Bautista. El Señor Jesús declara, en Mateo 11:10-14= “Porque este es aquel de quien está escrito (hablando de Juan el Bautista): He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará el camino delante de mi. De cierto os digo, que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista. Pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir”. Todos los profetas, dice Jesús, y la ley. La palabra ley se refiere a la Torá. Ley en Hebreo se dice Torá, y quiere decir la revelación de Dios. La ley es la Biblia, el Antiguo Testamento. Todos profetizaron hasta Juan. El Antiguo Testamento dice Jesús, termina señalando a este mensajero. Así cierra la ley. Diciendo: He aquí os envío al profeta Elías. Y dice Jesús: si queréis recibirlo, Juan el Bautista es aquel Elías que había de venir. Ese es el segundo Elías. Repito, el primer Elías fue el profeta Elías que vivió en tiempos de Acab y Jezabel; el segundo Elías es el Elías del Nuevo Testamento, el Elías que preparó el camino para la venida de Cristo Jesús. Juan el Bautista. El tercer Elías, ese es el más interesante, ese es el más fascinante, es el Elías final, y ese vendría justo antes del día grande y terrible de Jehová. Así profetizó el profeta Malaquías. Justo antes de la venida, del regreso de Cristo a esta tierra, Dios había de levantar otra vez un mensaje profético, para anunciar a toda nación, tribu, lengua y pueblo, para preparar el camino para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Y vamos a dedicar el próximo fin de semana, viernes y sábado, a estudiar de este Elías final. Esta noche vamos a ver la introducción a este temario, que por cierto es muy interesante. Luego, veremos el martes, en la Iglesia Hispano-Americana,  el primer Elías, el Elías del Antiguo Testamento. El miércoles, aquí en la Iglesia de Logan, veremos el segundo Elías, Juan el Bautista. Y entonces, el fin de semana próximo, estudiaremos el Elías final, el tercer Elías.

 

Vamos en esta noche a ver doce características de Elías. Doce similitudes que encontramos entre los tres Elías. Y vamos a ir preparando o señalando hacia el Elías final, haciendo mención al Elías del Nuevo Testamento y proyectándonos hacia el Elías final.

 

Primera similitud entre los tres Elías. El profeta Elías surge en un tiempo de terrible apostasía del pueblo de Dios. ¿El Elías surge en tiempos de que? De apostasía. ¿Entienden ustedes lo que quiere decir apostasía? ¿Qué es apostasía? Cuando el pueblo de Dios se aparta de la ley de Dios. Cuando el pueblo de Dios abandona el primer amor, y se mezcla con costumbres y prácticas paganas, haciendo de la religión simplemente una rutina. Sucedió en tiempos del antiguo Elías, sucedió en tiempos de Cristo. La religión había llegado a tal estado, que nunca antes había habido tanta apostasía entre el pueblo de Dios. Y esto va a volver a repetirse, en nuestros días. El pueblo de Dios, según está profetizado, pasará por el periodo de peor apostasía de toda la historia del pueblo de Dios. La mensajera del Señor le llama a esto la apostasía Omega. Tan terrible será la situación, que Dios tiene que levantar a Elías. Fíjense ustedes cómo fue el Elías de antaño, y esto lo veremos más en detalle el próximo martes. Busquen en 1 Reyes 16, nos dice la Escritura, comenzando  en el versículo 25, nos habla del rey Omri. Declara, “Y Omri hizo lo malo delante de los ojos de Jehová, e hizo peor que todos los que habían reinado antes que él”. El rey Omri, que fue rey sobre el pueblo de Israel, debiera haber sido alguien que llevase al pueblo a cumplir los mandamientos de Dios, como dirigente de la nación, pero hizo tanto daño y tanto mal, que la palabra inspirada de Dios declara que nunca antes se había levantado un rey que hiciese tanto malo, y que guiase al pueblo a hacer lo malo; peor que todos los que fueron antes que él. Pero saben ustedes, que después de Omri, se levantó el hijo de Omri. Versículo 29. Comenzó a reinar Acab, hijo de Omri sobre Israel, en el año 38 de Asa rey de Judá, y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel, en Samaria, 22 años. Y Acab hijo de Omri, hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él, incluyendo a su propio padre. Ahora, si Omri había colmado la medida de la maldad, imagínense cómo sería el rey Acab. Es famoso el rey Acab por la apostasía en que sumió no solamente a su casa, a su familia, a sus hijos, sino a toda la nación de Israel. Se mencionan algunos pecados que hizo este rey, en el versículo 31, dice “porque le fue cosa ligera andar en los pecados de Jeroboan hijo de Nabat, tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-Baal, rey de los Sidónios. Y fue y sirvió a Baal y le adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. E hizo también Acab una imagen de Asera, la esposa de Baal, haciendo así Acab más que todos los reyes de Israel, que reinaron antes que él, para provocar la ira de Jehová, Dios de Israel”. Imagínense, construyó un templo al dios pagano, al dios sol. Al dios Baal. Es terrible pensar en la idolatría en que cayó Acab por la influencia de su mujer, Jezabel, que era hija de Et-Baal, rey de los Sidóneos. La nación que vivía al norte de Israel, la nacíon del Sidón. Eran adoradores del dios sol, del dios pagano Baal, y el rey de los sidóneos era el sumo-sacerdote del  culto a Baal. Por eso se llama Et-Baal. Et-Baal quiere decir “Servidor de Baal”. Ese era el nombre del rey de los sidóneos. Y su hija era suma-sacerdotisa del culto a Baal. Y esta mujer fue quien Acab cojió por mujer, se casó con ella, y a través de ella introdujo el culto idolátrico de Baal y de Asera, la esposa de Baal. No solo llevando al pueblo a adorar a Baal y a Asera, sino construyéndole un templo a Baal, y construyéndole un templo a la diosa Asera, y levantando imágenes y haciendo que su pueblo se postrase delante de ellas. En realidad fue una amalgama. ¿Entienden la palabra amalgama? Un sancoche. Una mezcla entre la religión de Jehová y la religión de Baal. Fue tan terrible lo que hizo este rey, que el pueblo entero cayó en la apostasía. Muy pocos se mantuvieron fieles, en este tiempo de apostasía. Y lo más terrible era, que todo esto se hacía bajo el nombre de la religión verdadera. Vamos a ver un poquito más a fondo esta apostasía el martes, porque tiene su contraparte en este tiempo del fin, hermanos. Lo mismo que pasó antaño, está pasando en nosotros hoy en día. Primera característica entonces, ¿es que Elías surge en tiempo de que? De apostasía sin precedente en el pueblo de Dios. Los tres Elías surgen en tiempo de apostasía.

Segunda característica. El mensaje de Elías, es un mensaje que anuncia los juicios o los castigos de Dios. Anuncia el juicio de Dios. Busquen 1 Reyes 17:1 = “Entonces Elías tisbita que era de los moradores de Galaad, dijo al rey Acab: vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra”. Anuncia el castigo, el juicio de parte de Dios y cierra el cielo. Ni lluvia ni rocío sobre la nación. Yo no se si ustedes se pueden imaginar lo que es un juicio de esta clase. A veces hemos pasado por periodos donde no caen lluvias, pero a lo menos la tierra se refresca con el rocío. ¿Saben cuánto tiempo duró la sequía? ¿Cuánto tiempo duro? Tres años y medio. Fue algo terrible. Si ustedes se fijan en el libro de Apocalipsis , en el capítulo 11, dice en el versículo 6 = “Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía , y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quieran”. Tienen poder para cerrar el cielo, para que no llueva durante los días de su profecía. Cuando veamos el Elías final, vamos a estudiar este pasaje, porque esto se vuelve a repetir. Otra vez va a haber juicios de Dios y terrible sequía sobre esta tierra. Y está profetizado. Ahora, Elías anuncia los juicios de Dios, y tiene un mensaje muy significativo que dar. Elías llama al pueblo a volver a la adoración al Dios verdadero, a volver a los caminos de Dios. En  1 Reyes 18:30 Elías dijo a todo el pueblo: “Acercaos a mi, y todo el pueblo se le acercó. Y Elías arregló el altar de Jehová que estaba arruinado”. No solamente Elías señala la hora del juicio de Dios, sino llama al pueblo de vuelta a las sendas antiguas, llama a restaurar el altar de Jehová que estaba arruinado. Llama al pueblo a volver a la adoración al Dios verdadero. Es un mensaje muy solemne, de juicio, pero también es un mensaje de arrepentimiento. Un mensaje que dice volvéos a las sendas antiguas. Vuelve a restaurar el altar del Dios verdadero que había sido dejado de lado. Elías tiene un mensaje de juicio, un mensaje de reforma, y un mensaje de obediencia. En el capítulo 18, y en el versículo 18, cuando Acab se confronta con Elías, y lo acusa de ser el causante de todos los juicios que han venido sobre la nación de Israel, Elías sin miedo ni titubeos le dice: Yo no soy el que he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová y siguiendo a los baales. ¿Notaron? Elías exalta la ley de Jehová. Señala el pecado, mostrando que es la transgresión a la ley de Dios lo que trae los juicios de Dios, y llamando al pueblo a un reavivamiento y a una reforma. A volver otra vez de vuelta a su Dios.

 

En 1 Reyes 18:37= “Respóndeme Jehová, respóndeme para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios verdadero, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos”. ¿Notaron? Respóndeme Jehová para que este pueblo se de cuenta que tú eres el único Dios verdadero, y que tú vuelves el corazón de ellos a ti.

¿Cuál fue la profecía de Malaquías que leímos al comienzo? He aquí yo levanto al profeta Elías, el hará volver el corazón de los padres a los hijos, el corazón de los hijos a los padres, de vuelta al camino de la justicia, no sea que yo venga y hiera la tierra con juicio, con maldición. ¿Notan? Otra vez el mensaje de Elías. Y los tres Elías, cuando estudiemos el Elías del Nuevo Testamento, ustedes van a descubrir cuán similar es el mensaje del Elías del Nuevo Testamento, de Juan el Bautista. Los mismos tres elementos: juicio, reforma y obediencia. Lo vamos a estudiar. Conversión se llaman esos tres. Volver otra vez al camino de Dios. Y hermanos, el Elías final tiene este mensaje que dar al pueblo de Israel moderno. Necesitamos volver a convertirnos, volver al camino de vuelta a poner nuestros ojos en el altar de Jehová que ha sido derribado. A mirar al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Ese fue el mensaje de Juan el Bautista y fue el mensaje de Elías. Cuando veamos el martes el primer Elías, vamos a ver como Elías colocó un animal sobre el altar, y vamos a ver lo que eso significa.

Vamos a la tercera similitud. Elías de antaño, Elías del Nuevo Testamento y el Elías final son acusados de ser los causantes de los males que vienen sobre el pueblo de Dios. Son acusados. El que se levanta a predicar el mensaje de Elías, es acusado. Escúchenlo bien. Porque esto le pasó al Elías de antaño, le pasó a Juan el Bautista y va a volver a suceder en el tiempo del fin, cuando Dios levanta al Elías final, el Elías moderno. Noten 1 Reyes 18:17= “Cuando Acab vio a Elías le dijo: ¿eres tú el que turbas a Israel?” La acusación. El dedo se levantó contra el profeta que predica el mensaje de Jehová. Tú eres el troublemaker. Tú eres el problemático. Tú eres el que traes el problema entre el pueblo de Dios. Tú tienes la culpa de haber turbado a Israel. ¿Saben hermanos, que cuando Dios, y les voy a decir algo que no lo alcanzamos a ver, porque no terminamos la serie del viaje del pueblo de Israel, se acuerdan que la comenzamos y no terminamos? Cuando Dios levantó al Josué y al Caleb moderno, al Pr. Waggoner y Jones, en el año 1888, con el mensaje de Elías, el mensaje que iba a traer al pueblo al arrepentimiento y a la reforma, también se levantaron los dirigentes, igual que en antaño, y señalaron a los mensajeros de Dios como los causantes de traer división entre el pueblo de Dios? Y esto hermanos, tiene que volverse a repetir. Así que no se sorprendan, en el tiempo del fin, si todo aquel que quiera vivir piamente, sea acusado de ser el causante de los problemas del pueblo de Dios. Pero Elías respondió: “Yo no soy el que he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, porque dejando los mandamientos de Jehová, habéis seguido en pos de los Baales. Elías no tuvo miedo. Elías se atrevió a señalar y a llamar el pecado por su nombre. Se atrevió a poner el dedo en la llaga. Y cuando veamos el Elías del Nuevo Testamento, nos vamos a dar cuenta, qué poder tenía Juan el Bautista, para señalar el pecado aun entre los dirigentes más grandes de la nación. Esto le costó su propia vida. Pero esto para el próximo miércoles.

Tercera similitud. Elías es acusado de ser el causante de los problemas. Y esto se cumple, y cuando veamos el Elías final, les voy a leer las citas del Conflicto de los Siglos y de Profetas y Reyes, donde dice que esto otra vez se va a volver a suscitar en nuestro medio.

Cuarta similitud. ¿Cuántas les dije que son? OK. Ya vamos en la tercera parte. Cada vez que surge Elías, junto con Elías aparece el escenario completo. Tres enemigos se levantan contra Elías. Esto es algo fascinante. Cuando nosotros estudiemos esto, ustedes se van a quedar boquiabiertos, de ver que cada vez que se levanta el Elías, siempre se levantan tres enemigos contra él. El Elías de antaño, tuvo tres enemigos. El rey Acab, la reina Jezabel, y los profetas de Baal. Escuchen bien. El rey Acab, Jezabel y los falsos profetas. ¿No les suena esto bastante similar al escenario en el tiempo final ? ¿No han oído ustedes hablar de la triple alianza contra el pueblo de Dios? Bueno, no me quiero adelantar al Elías final, pero déjenme decirles que el Elías final no es un individuo, no es una persona. Bueno, no me voy a adelantar, dejémoslo por ahí. Vamos a descubrir que los enemigos, no es un rey, sino que es el gobierno, los reyes de la tierra. Acab representa el sistema gubernamental, el gobierno, los poderes del estado, que inducidos por los poderes religiosos, van a perseguir al pueblo de Dios. El primer enemigo es Acab. El segundo enemigo es Jezabel. Esa mujer ramera. Y vamos a hablar un poquito de Jezabel. Cómo la describe la Palabra de Dios. Ya la leímos, en esta noche, en 1 Reyes 16. Jezabel era hija de Et-Baal, rey de los Sidóneos. Hermano, si usted sabe algo de la religión de Baal, los que estuvieron en las reuniones que dio el hermano Sutton, recordarán quién es Jezabel y lo que Jezabel hacía. Y saben lo que es la religión de Baal ? ¿La adoración a Baal? La hechicería, la brujería, la adoración al dios sol. La prostitución es parte de esa religión. El Nuevo Testamento identifica a la Jezabel moderna. En el libro de Apocalipsis, en el capítulo 2, versículo 20-23, durante el período de la iglesia de Tiatira, dice: “Tengo unas pocas cosas contra tí, que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar”. ¿Qué es lo que hace Jezabel? ¿Enseña a qué? A fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. ¿Ustedes saben lo que es eso? ¿Saben cuáles son las dos características principales de Jezabel? Enseña a fornicar y a comer sacrificado a los ídolos. Cuando veamos la Jezabel moderna, el próximo fin de semana, vamos a entender que estos son los dos engaños capitales del diablo. Tiene que ver con la brujería y tiene que ver con el falso día de descanso. Pero eso para más adelante. “Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación, he aquí yo la arrojo en cama en grande tribulación, y a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella, y a sus hijos heriré de muerte y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón, y daré a cada uno según sus obras”.

Esta Jezabel moderna, es la gran ramera. La mujer que se adorna de oro y púrpura y escarlata y piedra preciosa. Interesante, porque la Jezabel de antaño, según vamos a ver, también se adornaba de oro, de piedras preciosas, de púrpura, y era prostituta. Eso lo vemos más adelante.

 

Ahí tenemos el segundo enemigo. El primer enemigo, Acab, representa el poder político. El segundo enemigo, Jezabel, representa el poder religioso falso. La falsa religión de Baal. Pero hay un tercer enemigo. Estos son los falsos profetas de Baal y de Asera. ¿Saben ustedes que en el Elías del Nuevo Testamento también, cuando surge Elías, inmediatamente surgen los tres enemigos de Elías? Eso lo vamos a ver el miércoles. Y en el Elías final, también tenemos la triple alianza. El dragón, la bestia y el falso profeta. Los falsos profetas de Baal, el dragón el poder civil, el gobierno, la bestia el poder religioso. ¿Quién es la bestia? ¿No es la bestia la misma que la ramera? ¿Si o no? Claro, la mujer, Jezabel. La bestia, el dragón y el falso profeta. La triple alianza. Los tres enemigos que se levantan contra el pueblo de Dios. Así que dondequiera que aparece Elías, surgen los tres enemigos de Elías. Y hermanos, esto tendrá un cumplimiento muy especial entre nosotros en el tiempo del fin. Cuando nosotros entendamos los pormenores de esto, nos va a ayudar a prepararnos para lo que viene, porque va a ser el poder civil incitado por la mujer, pero la mujer va a trabajar a través de la hija de la ramera, para buscar la muerte de Elías. Ustedes se fijan, en 1 Reyes 21:25 declara lo siguiente con respecto a Jezabel: “A la verdad, ninguno fue como Acab, que se vendió para hacer lo malo ante los ojos de Jehová, porque Jezabel su mujer, lo incitaba”. ¿Quién era el que estaba detrás de Acab, incitándolo a lo malo? Jezabel. Y Jezabel trabajaba a través de los falsos profetas, 1 Reyes 18:19, “envía ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y a los 450 profetas de Baal, y a los 400 profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel”. Jezabel alimenta, mantiene a los falsos profetas que se sientan a la mesa de Jezabel. Esa es la cuarta similitud.

OK? Repasando. Primero, Elías surge en tiempo de apostasía. Segundo, el mensaje de Elías es un mensaje anunciando la hora del juicio de Dios, llamando al pueblo a una reforma y a la obediencia de los mandamientos de Dios, por la fe de Jesús. Tercero, Elías es acusado de ser el causante de los problemas, el divisionista. Cuarto, cada vez que surge Elías, ¿surgen quiénes? Los tres enemigos de Elías. ¿Cuáles son los tres enemigos? Acab, Jezabel y los falsos profetas. El dragón, la bestia y el falso profeta en el libro de Apocalipsis.

Quinta similitud. La confrontación sobre el monte Carmelo es una confrontación que tiene que ver con la verdadera adoración. El punto de discusión de antaño y final es sobre adoración. Y lo mismo es en el tiempo de Juan el Bautista. Lo que nosotros quizás no entendemos, es que el culto a Baal era el culto al dios sol, y es el mismo culto que en este tiempo final, nos ha de confrontar. El mensaje del tercer ángel proclama que el falso día de reposo, el domingo, es una continuación del antiguo sistema pagano de adoración al dios sol. El plan de Satanás de adoración falsa en oposición al plan de Dios con el verdadero día de reposo que nos recuerda que Jehová es el Dios creador de los cielos y de la tierra. Sobre el monte Carmelo, la confrontación fue entre dos sistemas de adoración. Uno verdadero y otro falso. Uno adoraba al dios sol, Baal, y el otro adoraba al Dios creador, Jesucristo. Uno tenía su propio día de descanso, el domingo, el día del sol, y el otro su propio día de descanso, el sábado, como símbolo del Dios creador. Que el monte Carmelo, se encuentra elevándose de la llanura de Megido. Y la Biblia nos habla en el tiempo del fin, que va a haber una gran confrontación. Busquen por favor, en el libro de Apocalipsis, en el capítulo 16:13 en adelante. Aquí están los tres enemigos mencionados específicamente: “Vi salir de la boca del dragón y de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta”. ¿Cuántos son? Tres. “Tres espíritus inmundos, a manera de rana, pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios todopoderoso”. Para aquel gran día. ¿Qué dijo Malaquías? “He aquí yo os envío al profeta Elías antes que venga el día grande y terrible de Jehová”. Pero aquí los tres enemigos de Elías van por todo el mundo para incitar a los reyes de la tierra para reunirlos para la batalla. Versículo que sigue, el 15: “He aquí yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que guarda sus ropas para que no ande desnudo y vean su vergüenza, y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”. ¿Han oído ustedes hablar del Armagedón? Si, no del Armagedón que predicaba  David Koresh. Hermanos, va a haber una gran confrontación final, donde los poderes de la tierra se van a reunir contra el pueblo de Dios, contra Elías. ¡Pero Elías saldrá victorioso! Armagedón, noten otra vez el versículo 16: “Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”. Y por qué dice la Biblia el lugar que en hebreo se llama Armagedón. ¿Por qué en hebreo? ¿Qué tiene que ver el hebreo aquí? Bueno ya me estoy adelantando al tema del próximo fin de semana. Ese será el Elías final. ¿Qué es el Armagedón, donde los tres enemigos de Elías se reúnen? Simplemente sepan que en hebreo Armagedón se dice Armegido, y quiere decir monte Carmelo. El monte Carmelo. Así como Elías se confrontó con los falsos profetas sobre el monte Carmelo, y el punto decisivo, ah y no solamente esto, sino que hay que ver lo que quiere decir en hebreo monte Carmelo. Armegido. Porque tiene un significado. Simplemente les dije en hebreo. Pero ahora hay que ver qué significa eso en hebreo. Eso será para el próximo fin de semana. Ahora escuchen, así como Elías reunió al mundo entero, al pueblo completo, sobre el monte Carmelo, para que decidiesen si iban a adorar al Dios creador de los cielos y de la tierra, a Jehová al Dios verdadero, o si el pueblo seguiría tras los Baales. Y dijo Elías, hasta cuando claudicaréis entre dos pensamientos. Si Jehová es Dios, servidle a El; y si Baal es dios, id en pos de el. Y el pueblo entero tuvo que tomar la decisión sobre quién o a quién iban a adorar. Noten que aquí hay una confrontación entre la adoración verdadera y la adoración falsa. Entre Cristo y el anti-cristo. Entre Jehová y Baal. Entre el verdadero día de reposo, el sábado que honra a Jehová, y entre el día del culto a Baal, el dios sol, el domingo. Esto lo vamos a ver más a fondo al ver el Elías final. Esa es la característica número cinco. La gran confrontación. Tiene que ver con adoración. Tiene que ver con decisión. A quién servirán. La tierra entera tendrá que estar sobre el monte Carmelo. Hermanos, en el tiempo del fin, y cada individuo en este planeta, va a tener que escojer entre servir a Cristo el creador, o servir a Baal, el dios sol, el anti-cristo.

Característica número seis. Durante el tiempo de Elías, Elías dio una profecía, que habría sequía literal sobre la tierra por tres años y medio. Ahora, ¿dónde dice la Biblia que la profecía de Elías fue por tres años y medio? A ver. ¿Quién me puede decir adonde está el texto que dice que la profecía de Elías duró por tres años y medio? No lo van a encontrar en el libro de Reyes. No lo van a encontrar en el Antiguo Testamento, porque el texto está en el Nuevo Testamento.

 

En el libro de Apocalipsis, lo acabamos de leer el texto, en el capítulo 11 declara: “Estos tiene poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva, en los días de su profecía”. ¿Y por cuánto tiempo profetizan? Bueno, versículo 3: “Y daré a mis dos testigos que profeticen por 1.260 días”. ¿Cuánto tiempo? 1.260 días. Busquen ahora en Apocalipsis 11:2 = “Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, y ellos pisotearán la ciudad santa 42 meses”. Multipliquen 42 meses por 30 días, porque cada mes tiene 30 días en el calendario judío. 42 por 30 son 1.260 días. OK? Ahora, busquen por favor, allí mismo en el versículo 11 = “Pero después de 3 días y medio entró en ellos espíritu de vida y se levantaron sobre sus pies y cayó gran temor sobre los que vieron”. ¿Después de cuánto tiempo? Tres días y medio. Día por año. Tres días y medio son tres años y medio. Ahora por favor lean Apocalipsis 12:6 = “Y la mujer huyó al desierto donde tiene lugar preparada por Dios, para que allí la sustenten 1.260 días”. Y el versículo 14 = “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila para que volase delante de la serpiente al desierto, a su lugar donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo”. Tres tiempos y medio. Es lo mismo que tres días y medio, es lo mismo que tres años y medio, es lo mismo que 42 meses, y es lo mismo que 1.260 días. Ahora vayan a Santiago, en el capítulo 5:17 = “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, pero oró fervientemente para que no lloviese y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses”. ¿Cuántos son tres años y seis meses?. Son 42 meses. Tres años y medio son 1.260 días. Tiempo, tiempos y medio tiempo. Ahora vean que cosa más interesante. Porque el Elías de antaño, su profecía duró por tres años y medio. El Elías moderno anunció la venida de Cristo y dijo: “El tiempo se ha cumplido”. ¿Cuál tiempo? El tiempo profético. Y la profecía señalaba que el Mesías tendría un ministerio de tres años y medio. Y el Elías final tiene una profecía que tiene que ver con tiempo, tiempos y medio tiempo. No solamente la profecía durante el tiempo de la Edad Media, que duró 1.260 años, sino que esta profecía tiene un cumplimiento literal, en el tiempo del fin, en la persecución del Elías moderno. Eso está en Dan. 11 y 12. Pero eso lo dejamos para el próximo fin de semana. Así es que si usted estaba haciendo planes de faltar, pues mejor que haga planes desde ahora de no faltar. Muy bien, esa fue la característica número seis. ¿Cuántas les dije que eran? Doce. Ya vamos por la mitad. Y esta es sólo la introducción.
 

Característica número siete. La seis, repaso. Elías tuvo una profecía de tiempo exacto, tres años y medio. El Elías del nuevo testamento tuvo una profecía de tiempo exacto. Y el Elías final profetisa una profecía de tiempo exacto. ¿Y cuánto es esa profecía? Tres años y medio. Muy bien. Característica número siete. Elías es perseguido. 1 Reyes 19:1-2 =“Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas; entonces envió Jezabel a Elías un mensajero diciendo: Así me hagan los dioses y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de los profetas que tú mataste. Viendo pues el peligro, se levantó Elías y huyó para salvar su vida. Y vino a Berseba, que está en Judá, y dejó allí su criado, y él se fue por el desierto un día de camino y vino y se sentó debajo de un enebro, y deseando morir se dijo: Basta ya Jehová, quítame la vida, porque yo no soy mejor que mis padres”. Elías huyó al desierto. ¿Perseguido por quién? Por Jezabel. Que interesante, que el Elías del Nuevo Testamento también huyó al desierto. Juan el Bautista. ¿Y saben que también una mujer lo persiguió? Y hasta le quitó la cabeza. Pero eso para el miercoles. Elías es perseguido. Jezabel quería matarlo. La Jezabel anti-típica, o sea la Jezabel espiritual, la Jezabel moderna, la gran ramera, la prostituta, Babilonia la grande, también buscará destruir al Elías anti-típico. Al Elías espiritual, al pueblo remanente de Dios. Y dice la Biblia que dará una orden para mandarlo a matar dondequiera que lo encuentre. ¿Pero saben quién va a dar la orden? No va a ser Jezabel. Jezabel va a influir sobre Acab. Miren en el libro de 1 Reyes 18:9 = “Pero él dijo: ¿en qué he pecado para que entregues a tu siervo en manos de Acab para que me mate? Vive Jehová tu Dios que no ha habido nación ni reino adonde mi señor Acab no me haya enviado a buscarte y todos han respondido: no está aquí. Y a reinos y a naciones él ha hecho jurar de que no te han hallado”. Elías fue buscado por toda nación y reino, mientras Jezabel buscaba matarlo. ¿Pero quién era el que lo andaba buscando? Acab, porque Jezabel su mujer lo incitaba. No se sorprendan, porque en el Elías moderno, Acab representa el poder político, que incitado por la Jezabel moderna, va a buscar al pueblo de Dios.

Similitud número ocho. Mientras Elías se escondió de la persecución de Jezabel, la Biblia declara que Dios lo protegió en forma sobrenatural. Lo llevó a un lugar, cuando había sequía terrible en toda la tierra, y mientras él estuvo en ese lugar, había una vertiente y un arroyo y nunca le faltó el agua; y cuando no había alimento en todo Israel, la Biblia dice, léanlo por favor, en 1 Reyes 17:3 = “Jehová le dijo: Ve al Oriente y escóndete en el arroyo de Querib, que está frente al Jordán, beberás del arroyo y Yo he mandado a los cuervos que allí te den de comer”. Las aves del cielo le traían alimento. Imagínense hermanos, el profeta de Jehová escondido en una cueva, donde había una vertiente de agua, del otro lado del Jordán, en la nación vecina, escondido. El agua del arroyo no le faltó. Cuando se secaron hasta los ríos y las fuentes de las aguas, el arroyito de Elías siguió dando agua, y cuando ya no había alimento, los cuervos le traían y le dejaban caer la comida delante de él, hermanos. ¿Saben ustedes, que la pluma inspirada nos dice, que en el tiempo del fin, el pueblo de Dios será protegido milagrosamente por Dios, cuando sea perseguido? ¿Cuando le toque esconderse en las cuevas y entre los montes? ¿Saben qué dice el profeta Isaías en el capítulo 33 de su libro, y versículo 15 = “El que camina en justicia y habla lo recto, el que aborrece la ganancia de violencia y el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oir propuesta sanguinaria, el que cierra sus ojos para no ver cosa mala, este habitará en las alturas, fortaleza de roca será su lugar de refugio, se le dará su pan y sus aguas estarán seguras”. Gloria a Dios por eso hermanos. En el tiempo de hambruna, en el tiempo de persecución del pueblo de Dios, la mensajera del Señor nos dice, que el agua estará segura. Ya no van a ser los cuervos los que traigan los alimentos, ¿sino quiénes hermanos? Los ángeles de Dios, nos van a traer y nos van a proveer los alimentos. Pero eso es para el próximo fin de semana. Eso es para el Elías final.

  

Vamos a la similitud número nueve. Saben ustedes que la historia de Jezabel tiene un final muy trágico. Vamos a estudiar un poquito de Jezabel, el martes por la noche, en la Iglesia Hispanoamericana. Vamos a hablar de Elías, el Elías tisbita. Vamos a hablar de Acab, y vamos a hablar de Jezabel. Y hermanos, el fin de Jezabel, es un fin trágico. Fue profetizado por el mismo Elías. Elías dijo cómo iba a morir Jezabel, dónde iba a morir, de qué manera iba a morir y hasta dijo que no iba a ser enterrada. Hermanos, Jezabel murió de una manera terrible. Se cayó, de una ventana, bueno, no se cayó, la cayeron, la empujaron de una ventana alta, y al caer se golpeó con las rocas, se reventó. Sus entrañas se salieron afuera y los perros se la comieron. No le dejaron sino las palmas de las manos, las plantas de los pies y la calavera. Terrible. Eso estaba profetizado. Ahora, no se sorprendan, yo estoy seguro que la mayoría de ustedes no saben cómo murió la Jezabel del Nuevo Testamento. Eso es algo que nunca lo he predicado, ni aun cuando he predicado esto antes, porque eso lo he descubierto últimamente. Así es que esa va a ser una primicia para el próximo miercoles. Porque los que han escuchado los casettes, van a escuchar algo que nunca antes escucharon. El fin de la Jezabel del Nuevo Testamento. Pero también la Jezabel final, la Biblia dice cuál será su fin. La Biblia dice que va a caer la gran ramera, se va a venir abajo, y los perros comerán sus carnes, la dejarán desnuda y desolada. Pero eso será para el Elías final. Esa es la similitud número nueve. El fin trágico de Jezabel.
 

Similitud número diez. El fin trágico de los profetas de Baal. ¿Ustedes saben cómo terminaron los profetas de Baal? Fueron degollados. Léanlo en 1 Reyes 18:40 = “Viéndolo Elías dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno; y ellos los prendieron, y los llevó Elías al arroyo de Cizón y allí los degolló”. ¿Saben ustedes lo que quiere decir monte Carmelo? El monte del degolladero. Ah, ya me adelanté otra vez. Es que no me aguanto. Es que hay tanto, esta es una mina de oro hermanos. Cuando veamos el Elías final, vamos a ver también qué terrible degolladero que profetiza la palabra de Dios contra los falsos profetas, los que engañan al pueblo. ¿Saben ustedes que van a morir degollados? ¿Los pastores falsos? ¿No saben ustedes eso? La Biblia declara que los pastores falsos que engañaron al pueblo con el falso día de descanso, van a morir degollados. ¿Adivinen en manos de quién? Bueno, eso es para el Elías final. Esa es la característica número 10. El final trágico de los profetas de Baal.
 

Vamos a la característica número once. La once y la doce tienen ahora que ver con el profeta Elías mismo. La número once. El profeta Elías era conocido por la manera como se vestía. Lo reconocían porque andaba con una vestidura especial. Juan el Bautista también tenía una vestidura especial. El Elías final también tiene una vestidura especial. El Elías de antaño tenía una comida especial. El Elías del Nuevo Testamento tenía una comida especial. Y el Elías final también tiene una comida especial. Esa es la característica número once.

Vamos a la característica final, la número doce. Esta es la mejor de todas. Busquen por favor, en 2 Reyes 2:1 = “Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo”. ¿Qué quiso hacer Dios con Elías? Levantarlo en un torbellino al cielo. Elías venía con Eliseo. Y dice en el versículo 9 = “Cuando pasaron el río, Elías le dijo a Eliseo: pide lo que quieras que haga por ti, antes que sea quitado de ti. Y dijo Eliseo, te ruego que me des una doble porción de tu espíritu que sea sobre mi. Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así, mas sino no. Y así aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego, con caballos de fuego, apartó a los dos y Elías subió al cielo en un torbellino. Y viéndolo Eliseo clamaba: Padre mío, Padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo, y nunca más le vio. Y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes, y azotando el manto abrió el río”. Hermanos, ¿ustedes saben donde está Elías hoy en día? Elías fue trasladado en un carro de fuego, con caballos de fuego, al cielo sin gustar la muerte. Esto es lo mejor de todo, porque la característica número doce, es que el Elías moderno, también va a ser llevado al cielo sin gustar la muerte. Elías es símbolo de los 144.000. Y vamos a hablar acerca de ello, el próximo fin de semana, al estudiar el Elías final.

Hermanos, ustedes se dan cuenta que la Palabra de Dios es una mina tremenda. Cristo dijo que podemos sacar tesoros nuevos, cavando profundo. Podemos sacar nuevas cosas de lo viejo. Es como una fuente, que siempre da agua fresca. En esta noche hemos estudiado uno de los personajes más interesantes de la Biblia: el profeta Elías. Y la profecía de Malaquías que dice: “He aquí os envío al profeta Elías”. Como hay un Elías de antaño, hay un Elías del Nuevo Testamento, Juan el Bautista; no es que el mismo Elías de antaño bajó del cielo y apareció aquí en la tierra como Juan el Bautista. No, no se vayan a confundir con eso. No es el mismo Elías. Porque Elías descendió sobre el monte de la transfiguración, y habló con Jesús, estando Cristo aquí en esta tierra, Juan el Bautista es el Elías que había de venir, porque vino en el espíritu y en el poder de Elías. Y el Elías final, también ha de venir en el espíritu y en el poder de Elías.

Hermanos, qué privilegio poder pertenecer al Elías final. Tu y yo estamos destinados para algo grande hermanos. La historia vuelve a repetirse, y la profecía se cumple al pie de la letra. Malaquías dijo: “He aquí dice Jehová, yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día grande y terrible de Jehová”.

Hermano que me escuchas. Esa profecía se está cumpliendo en nuestros días. Y tendrá el cumplimiento final, al pie de la letra, con las doce características que hemos visto en esta noche, se cumplirá en el Elías final. Que tu y yo podamos formar parte de ese Elías final. Que el Señor Jesús te bendiga.

 

Sermón del Pr. Hugo Gambeta

 

 Erwin Eulner M.

Fono: 741-7645

Iglesia Adventista del Séptimo Día de Pajaritos

 


 

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