

Ingredientes:
1 taza de harina integral. (si no de harina común)
1/4 de cucharadita de sal
2 cucharadas de agua fría
1/4 de taza de aceite de oliva u otra aceite vegetal
Preparación
Mézclese la harina y la sal. Agréguese el agua al aceite, pero sin revolver. Agréguese esto a los ingredientes secos y mézclese con un tenedor hasta humedercer toda la harina. Con un palo de amasar estíreze la masa entre dos hojas de papel manteca hasta que adquiera un espesor de 3mm. Colóquese la masa estirada en una fuente para horno, no engrasada, pero espolvoreada con harina. Márquense con un cuchillo cuadritos de un centímetro y medio de lado y pínchelos a fin de impedir que se hinchen. Colóqueselos en el horno durante 10 a 15 minutos, cuidando que el pan no se queme. Esta receta será suficiente para servir a unas cincuenta personas.
Otra
receta. Pan para Santa Cena (Servicio de comunión)
Ingredientes:
1 taza de harina integral (si no de harina común).
1/4 de cucharadita de sal.
3 cucharadas de aceite vegetal puro.
4 1/2 cucharadas de agua fría.
Preparación.
Colóquese el aceite en un recipiente y agréguesele la
sal. Añádase lentamente agua, batiendo constantemente con
un tenedor hasta que los ingredientes formen una espesa emulsión
blanca. Rápidamente añádese la harina y mézclese
todo despacio hasta que se forme la masa. Colóquesela sobra la tabla
espolvoreada con harina. Amásela bastante y golpéela con
un mazo de madera o un apretador de papas hasta que se ponga elástica.
Esto lleva de cinco a seis minutos. Estirésela hasta que tenga el
espesor de una masa de pastel, y colóquesela en un molde aceitado.
Márquese en la superficie pequeños cuadritos con un cuchillo.
Cocínese en horno a temperatura moderada hasta que todo esté
ligeramente dorado.
Esta es a mi juicio la receta más fácil de las dos.
(IMHO In My Humble Opinion, En Mi Humilde Opinión).
Tomado del Manual para Ministros, División Interaméricana
Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Pág. 116.
Consiganse uvas de buena clase. Sáqueselas del racimo, póngaselas
al fuego en una cacerola esmaltada hasta que lleguen a punto de ebullición.
Cuéleselas con un paño grueso. Luego hiérvase el jugo
durante quince minutos. (Antes que hierva, sáquese toda la espuma
que se forma). Cuando esté hirviendo, póngalo en botellas
resistentes, que hayan sido lavadas cuidadosamente y mantenidas a cierta
temperatura, a fin de que puedan recibir el vino caliente sin quebrarse.
Lléneselas hasta unos tres centímetros del borde, y tápese
inmediatamente la botella con un corcho de buena calidad. Córtese
el corcho al ras del borde de la botella, y sélleselo con cera.
Luego almacene las botellas en un lugar oscuro, y no se las mueva inncesariamente.
Cuando sea imposible conseguir uvas o jugo, se puede usar jugo de uvas pasas.
Tomado del Manual para Ministros, División Interaméricana
Iglesia Adventista del Séptimo Día..
Pág. 117.
Preparación.
Se derrite la panela en un litro de agua.
Los cacahuates se doran, luego que estén fríos se licuan
junto al jugo de la panela y se le agrega una cucharada de sal.
Revolver bien estos ingredientes.
Se colocan luego en una pana (recipiente) la harina y la levadura,
luego poco a poco ir agregando la el jugo de la panela con cacahuate.
Amzar la masa hasta que esté muy suave.
Cortar la masa en pedazos pequeños redondos.
Dejar en reposo los pedazos por una hora.
Al molde se le pone aceite y se le esparce por toda la superficie..
Hornear por 30 minutos a 350 grados centígrados.
Esperar hasta que se enfrie para servir.
Para no sentirlo tan pesado al comer, se puede tostar un poco.