¡Peligo! No FumarPonga Usted el precio a…ONCE MINUTOS DE VIDA

 

Dr. Hernando Mercado

 

El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Factores geográficos, raciales, genéticos, culturales, nutricionales y ocupaciones influyen en su aparición. Algunas de las cosas que comemos nos predisponen a ello: mucha grasa saturada en la dieta, carnes saladas mal almacenadas, aflatoxinas (moho que sale en el maní o el maíz inadecuadamente almacenado), conservas y educolorantes, y falta de fibra en la alimentación, entre otros, son algunos de los factores nutricionales que pueden predisponer para contraer esa enfermedad.

            Sabemos que a mayor edad, mayor riesgo de padecer cáncer. Sin embargo, se está viendo que esta enfermedad, considerada propia de la edad avanzada, se está dando cada vez con más frecuencia entre gente muy joven.n.

 

            Desde hace mucho tiempo se sabe que determinados productos químicos son cancerígenos. Así, por ejemplo, los compuestos de cromo y níquel, el arsénico, los hidrocarburos poli-cíclicos, las aminas aromáticas y ciertos antibióticos, entre otros, están en la lista de productos peligrosos. Sin embargo, lo más llamativo es que una las sustancias más cancerígenas es una de las promocionadas para el consumo masivo entre la población: el cigarrillo.o.

 

Las estadísticas hablan.

 

            Solo en los Estados Unidos de Norteamérica, alrededor de 400,000 (cuatro cientos mil) muertes anuales se deben a cigarrillo, o sea el 21% de la mortalidad total; en ese país mueran más de mil personas cada día por sus efectos nocivos.

            El cigarrillo mata tres veces más personas que el alcohol y 50 veces más personas que las demás drogas en su conjunto. Aunque en la actualidad se fuma menos que antes, existen alrededor de 50 millones de adictos en los EE.UU. El cigarrillo causa un promedio de 57,000 muertes al año por EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Se considera al cigarrillo como la única causa de muerte prevenible en el mundo. Esto significa que apagando el cigarrillo, no solo mejora la calidad de vida del fumador, sino también de todos los que están a su alrededor: los fumadores pasivos.

 

             En el año 2,000 murieron en el mundo cuatro millones de personas por el tabaco (una muerte cada ocho segundos) y dentro de unos 20 años esa cifra llegará a los diez millones (10, 000,000). El Banco Mundial ha estimado que los costos del tabaquismo ascienden a los 200,000 millones de dólares al año.

El los EE.UU., los 6,000 millones (seis mil millones) de cigarrillos encendidos al año cobran muchas vidas y enfermedades.

            El cáncer más frecuente en el hombre es el de pulmón. En la mujer era el de mama, pero ahora el cáncer de pulmón alcanza el primer lugar. Desde la década de 1950 este tipo de cáncer ha aumentado un 600% en la mujer, ya que hoy fuman más las mujeres que los hombres. Como cancerígeno, el tabaco está implicado en la génesis de todos los tumores malignos en el ser humano, máxime si se traga el humo, e importa poco si se usan filtros o no.

            Se considera que el 90% de los cánceres entran por la boca: el 80% se debe al tabaquismo y el 10% se debe a factores dietéticos. Solo un 10% obedece a trastornos en los que no podemos influir, como el hereditario. Controlar el resto si está a nuestro alcance. El fumador de un paquete diario inhala el año cerca de 70,000 (setenta mil) veces las toxinas del cigarrillo, acortando en once minutos su vida por cada cigarrillo que fuma.

 

Algunos efectos mortales en el fumador.

 

Muchos estudios confirman el hecho de que las sustancias carcinogénicas y mutagénicas del tabaco de las madres fumadores cruzan fácilmente la placenta y llegan a la circulación fetal. Los bebés de madres fumadoras nacen con un promedio de 200 grs. (7.05 onzas) menos de peso, y son 1 cm. más pequeños, que los de las no fumadoras. Las fumadoras corren más riesgos, durante su gestación, de abortos espontáneos, placenta previa, desprendimiento prematuro de placenta  normo-insertada y ruptura prematura de membranas que las no fumadoras.

            Los hombres fumadores tienen 2,14 veces más riesgo de enfermedades cardiovasculares.  Este efecto nocivo se debe a varias causas: se estimula el sistema nervioso simpático por la nicotina, aumentando la presión arterial; el monóxido de carbono desplaza al oxígeno de la hemoglobina; se daña directamente la pared de los vasos sanguíneos; se altera el intercambio de oxígeno; disminuye el colesterol HDL, o bueno, y aumenta el colesterol LDL, o malo. Después de llevar dos años sin fumar, el riesgo de enfermedad cardiaca disminuye en un 50%.

            Los que fuman disminuyen el colesterol HDL, o bueno, como se dijo anteriormente. Este colesterol se califica de bueno porque evita que el colesterol que está en la sangre se pegue a las arterias y elimina el que está pegado, evitando así que el vaso se obstruya y disminuya el riego sanguíneo a los tejidos. Pero los que fuman disminuyen su concentración en sangre de una manera de una manera marcada; si la persona fuma 25 cigarrillos o más, lo baja considerablemente, y si se ingiere licor el daño es mucho mayor. Si a esto se suma que la persona sube su colesterol malo, que no hace ejercicio, que anda con problemas que le agobian y, además, es hipertensa y/o diabética, el riesgo es incalculable. Casos como estos se ven a diario en la práctica clínica.

 

Efectos a nivel de salud pública.

 

Por todo esto, se convierte en un enemigo potencial de la salud pública en todo el mundo. Muchos miembros de su familia, amigos y viandantes aspirarán el mismo humo mortal; niños inocentes sufrirán las consecuencias de quienes sin escrúpulo alguno, encienden un cigarrillo. Se calcula que entre 150,000 y 300,000 jóvenes en los EE. UU. tendrán enfermedades respiratorias por su exposición al humo del tabaco. Pacientes hipertensos y diabéticos inhalan la muerte que otros les dan a respirar. Este es el grupo de pacientes que más sufren los daños cardiovasculares producidos por el humo del cigarrillo.

Hoy es el día para que usted se valore; hoy es el día para cambiar; no es tarde, todavía hay tiempo. El primer paso lo dará apagando ese cigarrillo. ¡No lo dude, son 4,000 venenos.

            ¡Lo felicito; no de marcha atrás! Consuma frutas y verduras en abundancia; evite el café, que lo incita a fumar, y, sobre todo, camine, que es el mejor ejercicio. Evite las amistades que fuman, busque ayuda especializad y tenga confianza en Dios: si Usted pone de su parte, Él lo ayudará. Es el médico por excelencia, y sabrá darle el remedio adecuado para su condición; consúltelo en oración y recibirá una respuesta asombrosa.

 


Hernando Mercado es médico egresado de la Universidad de Cartagena. Escribe artículos sobre salud para revistas internacionales y es autor de varios libros.

 

Tomado de Prioridades para Hoy, Tomo Junio 2007. Pág.20-21.


Nuestra nueva sección sobre los daños del tabaco en el cuerpo, vea fotografías de como el tabaco daña el cerebro, pulmones, arterias, dientes, mujeres embarazadas. También tenemos dietas para las personas que han dejado de fumar, como recuperarse de los daños que causa en las mujeres. Léalo aquí .

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