PORQUE NO COMO CARNE

OS Parret, Doctor en Medicina.

¿Es una persona que no come carne, una persona peculiar o un sabio?

Mi madre me dijo que cuando yo era bebé resistí comer cualquier clase de carne. Ella  pensaba como otras madres que yo necesitaba carne para un crecimiento normal, así que dejó de dármela hasta que le cogí el gusto. Por los últimos 50 años he escogido tener una dieta que no incluye carne, ni pescado. En mi práctica de medicina siempre les he dicho a mis pacientes las razones por esta decisión.

Yo mismo soy de las personas que no hago algo sin saber porque lo hago; y estoy seguro que a nadie le gusta hacer lo mismo. Le voy a contar porque soy vegetariano y porque creo que usted debe serlo también. 

Yo amo a la vida y quiero vivir tanto como pueda. Estos son días de tumulto y llenos de acontecimientos importantes y quiero saber lo que va suceder en el futuro. He pasado los 70 años y le doy gracias a Dios que todavía encuentro que los días son demasiado cortos paras las cosas que quiero hacer. Todavía practico mi profesión y algunas actividades de más, así solo sea por varios minutos al día.

La mayoría de mis pacientes a mi edad están retirados. Pero no tengo deseo alguno de hacer lo mismo. Prefiero pasar el día ayudando a los enfermos, los cuales han tenido que retirarse por que les hizo falta el conocimiento que yo tengo. Ya no quiero retener esta información a nadie.

Después de estudiar científicamente la enfermedad y sus causas, yo tengo la convicción de que si hubiera comido mayormente carne toda mi vida, estaría demasiado decrépito para llevar a cabo mí práctica de medicina. Un médico debe tener la capacidad para pensar claramente y tener resistencia y energía de extra para emergencias. 

El envejecimiento y la fatiga son acelerados por una dieta carnívora. El envejecimiento es el desgaste del cuerpo. El proceso varía según la persona. La semana pasada hice dos visitas  profesionales; uno a un hombre en sus 40 y el otro en sus 50. Los dos estaban cobrando seguridad social y tenían un aspecto de no poder tra­bajar. Aunque joven en años, ambos estaban ya viejos. Claro el tabaco y el licor tuvieron mucho que ver pero tampoco se puede desechar el papel que jugó la carne.

Las células del cuerpo son unidades pequeñas. Cada una debe recibir nutrición, eliminar toxinas, y respirar oxígeno. Cuando algo interfiere con este proceso, las células y los órganos que lo realicen se deterioran. El ya fallecido Dr. Alexis Carrel, ganador del premio Nóbel en 1912, reconoció que la eficiencia de las células para proveer nutrición y eliminar toxinas era lo que determinaba el envejecimiento del tejido. Extendió la vida del corazón de un pollo, remojándolo en un líquido nutritivo que a la vez eliminaba las toxinas. Tanto éxito tuvo el experimento que el corazón del pollo se mantuvo con vida desde 1913 hasta 1947, cuando 34 años después fue desechado por un lavaplatos. El Dr. Carrel demostró que la duración de una vida depende mayormente en la capacidad de la eliminación de las toxinas y la absorción nutritiva de las células. Si pudiéramos eliminar regularmente toda toxina de nuestro cuerpo  y suplirla con la nutrición adecuada, quizás alcanzaríamos una longevidad más larga en nuestras vidas. Si los líquidos del cuerpo que remojan nuestras células están sobrecargados con toxinas, la expansión de la vida se acorta. 


 

¿Está el sistema humano diseñado para este tipo de alimento?

 

La Biblia indica que durante las 10 generaciones antes del diluvio, una persona normal vivía hasta los 912 años. Después del diluvio empezaron a comer carne. La vida de las próximas 10 generaciones fue acortada hasta un promedio de 317 años.

Muchas personas creen que si van a trabajar duro y necesitan mucha resistencia, deben comer una porción grande de carne de res. Los estudios científicos comprueban todo lo contrario. Hace algunos años el Dr. Irvíng Fisher, un profesor muy conocido de la Universidad de Yale, demostró que la fuerza y resistencia de unos atletas vegetarianos eran dos veces mayor a la de unos atletas carnívoros cuando los probó juntos. Los atletas vegetarianos eran iniciantes mientras que los carnívoros eran ya veteranos.

Johnny Weismuller, el Tarzán de las películas y campeón mundial de natación, fue invitado a la dedicación de una piscina nueva en el sanatorio de Battle Creek. Weismuller tenía 56 records mundiales pero habían pasado 5 años desde el último. ¡Después de varias semanas de entrenamiento y en un régimen vegetariano bien seleccionado, pudo lograr 6 records mundiales más en esa misma piscina! Después Weismuller siempre les enseñó a sus alumnos que para ser campeones en la natación tenían que dejar de comer carne. 

El nadador vegetariano, Murray Rose, de Australia, es campeón mundial y ganador en los juegos olímpicos, y su dieta particular ha sido bien conocida. Ha sido vegetariano desde los 2 años. No so­lamente es veloz pero también es capaz de lanzarse con una fuerza tremenda al final de una carrera y aumentar drásticamente la distancia entre él y sus oponentes. Esto demuestra no solamente la fuerza que se puede obtener de una dieta vegetariana sino también la resistencia.

 

¿Y como, nos preguntamos, es esto posible? La carne contiene productos de desperdicio y toxinas que el animal hubiera eliminada al quedar vivo. Una persona que come carne asimila estos des­perdicios y toxinas. Cuando llegan a las células, traen fatiga y envejecimiento.

Los desperdicios más predomínales son el ácido úrea y úrica. La carne de res contiene aproximadamente 14 gramos de ácido úrico por libra. Cuando la carne es cocinada, el desperdicio aparece como un extracto soluble en la forma de caldo, que se asemeja mucho a la orina cuando es analizado. El ácido úrico es lo que da un efecto estimulante como el café. Se asemeja mucho a la cafeína tanto en nombre como en el efecto químico. (El ácido úrico es trioxy-purina y la cafeína es dioxypurina). La carne en su forma sólida necesita varias horas para hacer la digestión, tiempo en el cual de­saparece el efecto del estimulante. Como resultado viene una rebaja de energía.


El ya fallecido Dr. L. H. Newburg, de la Universidad de Michigan, llamó la atención a un hecho muy significativo. Cuando la carne constituía el 25% de la dieta de una rata; la rata se volvía más grande y más activa que otras ratas en una dieta normal. Pero al cabo de unos meses los riñones de las ratas "carnívoras" les fa­llaban. Aquellos que crían vacas lecheras me han dicho que la dieta de mucha proteína ha "quemado" la producción y eventualmente baja.

Otro peligro que enfrenta el carnívoro es la enfermedad en los animales comunes para el hombre. Mi secretaria me dijo que la vaquena donde trabaja su esposo tuvo 4 casos de leucemia, en un año, entre las 124 vacas que tenían. Una vaca diagnosticada con leucemia murió 4 horas después del diagnosis del veterinario. Sugirió que la vaca moribunda fuera enviada al mercado; pero murió antes que llegara el camión recogedor de vacas lecheras no productivas. 


Muchas vacas que ya no pueden producir leche son mandada al mercado y vendidas por carne. El precio pagado por ellas indica que no son descartadas. La esposa de un ranchero me contó tenían una novilla con pulmonía. Al ver que la podían perder, la llevaron al matadero y la vendieron por carne.

 

Gordón H. Theilen, D.M.V., de la Universidad de California, Escuela de Veterinaria, dijo: "Hemos encontrado que esta enfermedad (leucemia) en las vacas se está viendo frecuentemente en ciertas ranchos, y por eso aparece como contagiosa. Esta enfermedad se ha doblado en frecuencia, como lo revelan los reportes de condenación de los mataderos en los últimos anos, sin embargo, yo sospecho que resultará ser más alto de lo estudiado hasta ahora. Es fácil para los inspectores identificarla en su forma clínica terminal, pero la leucemia en estado microscópica pasará sin ser detectada cada vez, que los estudios de sangre no son conducidos antes de la matanza."


 
 

1 = 30 paquetes de cigarros¿Es posible obtener cáncer por el consumo de carne? ¡Un kilo de carne a la brasa tiene la misma capacidad cancerosa equivalente a 600 cigarrillos!
 
 

El aumento rápido en los casos de leucemia en las vacas es de interés especial cuando se recuerda que el cáncer en la sangre, o leucemia, es una de las mayores causas de muerte entre los niños en los EEUU. Quizás pronto exigiremos examen de sangre en el ganado lácteo.

La vaca con cáncer en los ojos puede mantenerse en producción hasta que quede ciega en ambos ojos. Luego se vende por carne si se le corta la cabeza y no hay evidencia de que la enfermedad se propagó a otros órganos. 

El ya fallecido Dr. John Karvey Kellog decía cuando se sentaba a comer un plato vegetariano: "Que bueno es sentarse a comer y no tener que preocuparse de que enfermedad se murió su alimento."

Nadie sabe mejor que los inspectores de carne cuanta enferme­dad hay entre los animales muertos para la venta de alimento. Un amigo que llamó a mi oficina para vender audiómetros,  (instrumentos para determinar el grado de sordera) me dijo que su esposa atendió un banquete y pidió un plato vegetariano. A su lado se sentó un extraño quien también escogió un plato vegetariano.

El hombre le dijo, "¿Perdone, es usted vegetariana?"

- "Si," ella respondió con entusiasmo, "¿Y usted?"

-"No," respondió, "soy inspector de carne."

 

Cuando fui estudiante de medicina nos dieron unos tubos de ensayo para colocar bacteria que causan enfermedades como la tifoidea, el filococo y la plaga bubónica. El profesor nos instruyó que hiciéramos té o caldo de res, pusiéramos un poquito en cada tubo y un corcho de algodón encima, esterilizáramos los tubos y los inoculáramos después con estas bacterias peligrosas. Los gérmenes, todos, vivieron del caldo de res. Fue un ambiente perfecto para ellos.

Leí en mi libro de texto de pediatría por el distinguido Dr. Emmett L. Holt de Nueva York que si dos perros se encadenaren y fueren alimentados el uno con solo agua y el otro con caldo de res; el perro tomando sola agua viviría más por que el caldo de res no tiene nutrición alguna si se le elimina la grasa. Pero sí, en cambio, contiene desechos urinarios, que envenenarán al perro más rápido.

La carne es el alimento más putreficante que existe. Cuando se “pasa” en los intestinos, puede enfermar a la persona más violentamente que cualquier otro alimento. Este hecho nos ayuda a en­tender porque los miembros de algunas tribus en su vida nativa pocas veces tienen apendicitis o cáncer, porque muy poco comen carne hasta que se trasladan a vivir en las ciudades, donde estas enfermedades son frecuentes entre los europeos.

Cuando se trata de la carne de las aves, nos enfrentamos a una situación alarmante. Recientemente viajé a East Lansing, Michigan y pasé un día visitando un proyecto especial, que fue comenzado hace 20 años por el gobierno federal en colaboración con 25 universidades, para controlar la malignidad en los pollos. El problema es tan delicado que amenaza a la industria de los E.E.U.U.

Sabemos que el cáncer en las aves tiene varias formas. Además de la forma normal en que los tumores cancerosos se encuentran, hay una forma portador en el cual el pollo puede vivir una vida normal sin siquiera una señal de cáncer y al mismo tiempo infectar otras aves.

Esta forma de cáncer es tan difícil de detectar que la única manera que los investigadores pueden determinar que un pollo tiene la enfermedad es incubar uno de sus huevos durante 14 días. El huevo es entonces esterilizado sobre la superficie, abierto con cuidado y el embrión removido. De ahí se le quita el hígado y una porción (del hígado) es inyectada al músculo de la pechuga de otro pollo. 

 


 
 

El asesino numero dos, después de la enfermedad cardiaca, en los  Estados Unidos  es el cáncer; aún entre los niños.
 
 

 

Si un tumor canceroso se desarrolla en el lugar de la incubación se  sabe, ahí y solamente ahí, que la gallina que puso el huevo tiene la enfermedad.

Las posibilidades de que un inspector encuentre toda ave enferma son muy pocas. Y aún menos que "papá" pueda escoger una ave saludable para celebrar "el día de gracias" (Thanksgiving-costumbre norteamericana). Tanto es la extensión de la enfermedad entre las gallinas que uno de los científicos estudiando el proyecto, Dr. Eu­genio F. Oakberg, escribió en una revista avícola: "Las conclusiones ha que se llegaron deben considerar la posibilidad que todos los pollos muestran alguna lesión microscópica básica da linfomatosis (en otras palabras, cáncer) "-Poultry Science, Mayo 1950, Pág. 431.

Desde qué la causa del cáncer de un virus o germen ha sido bien establecida, la posibilidad o aún probabilidad, que en la carne, el pescado o las aves, una persona vaya a encontrar y adquirir un virus de tipo maligno presenta un grave problema. El Dr. Wendell Stanley, el científico eminente de virus, quien recibió el premio Nóbel por su trabajo en 1957, ha logrado convencer al mundo médico que el cáncer, como otras enfermedades granulomatosas, no es excepción y debe ser también causado por un germen.

Esto concuerda con la afirmación de la Sra. Elena G. de White descubierta recientemente por el biólogo, Dr. Olive McCay, que fue escrita 50 años en adelanto de la ciencia médica, en donde ella dice: "El ser humano está constantemente comiendo carne llena de tuberculosis y gérmenes cancerosos. La tuberculosis, el cáncer y otras enfermedades son de esta manera comunicadas." Ministerio de Curación, Pág. 24.

Porque se conoce que la leucemia está extendiéndose rápidamente entre el ganado y una vaca puede tener una enfermedad en su sangre mucho antes de que se aparezca un tumor, yo pronostico que antes de mucho tiempo, tanto las vacas lecheras como todo ganado para venta de carne se les harán examen de sangre y las leyes dictadas para cumplir esta práctica serán demandadas por el consumidor.

Una vez estuve pescando en las aguas heladas del Lago de Yellowstone. Un hombre, que estaba ahí, me advirtió que no comiera el pescado.

"Tienen lombrices," dijo el.

Los examiné y ¡si, que los tenía! ¡Cuando se fríe el halibut, las lombrices se salen solas!

Cada invierno en el estado de la Florida, un amigo nos lleva hacia el Golfo en una lancha de velocidad. En cierta ocasión, mientras regresábamos al puerto, el capitán levantó un pez, lo partió con su navaja, puso la parte delgada a la luz y nos mostró las lombrices empotradas en su carne. Aunque sus aletas y sus escamas lo clasifican como animal limpio, según la ley Mosaica, estas lombrices ciertamente no se veían "limpias".

Aquí tengo al frente mío un artículo reciente de Los Angeles Times titulada "Enfermedad Causa Suspensión de Algunas Importaciones de Trucha." Habla del Departamento de Pesca de California rechazando seis carros-tanques de trucha "arco iris", que fueron enviados a California para colocar en sus lagos y ríos por que estaban infectadas con cáncer en el hígado.

Los conejos son susceptibles a enfermedades de muchas clases. Cuando muchacho yo tenía un amigo quien cazaba conejos para venderlos. Le ayudaba a limpiarlos y noté que casi el 80% de ellos tenían la solitaria (o tenía). Un día un vecino me llamó a invitarme a compartir uno que había matado. Cuando le dije "No, pero gra­cias" me contestó; 

"¡No sabes de lo que te pierdes!"

"Oh si lo sé, me estoy perdiendo de la solitaria."

 

Después que el presidente Eisenhower tuvo su ataque al corazón, el mundo médico descubrió la relación que existe entre la dieta y las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos. Ahora nos dicen que evitemos los ácidos saturados que se encuentran en las grasas de los animales. Recientemente se descubrió que eliminando la "grasa" de un pedazo de carne ayudará muy poco, porque aún carnes sin grasas pueden caer bajo la calificación de grasosos por su contenido de ácidos saturados.

El Dr. Newburg de la Universidad de Michigan, quien fue llamado a Washington como un experto de nutrición durante la última guerra (Corea), me dijo que criticaba mucho la dieta de los soldados americanos. Dijo que se les estaba dando demasiada carne y calorías. Esto, dijo él, tiende a engordarlos y a endurecer sus arterias. Autopsias realizadas en Corea mostró que el 75% de los soldados americanos tenían arterías endurecidas. En cambio los soldados coreanos, quienes practicaban una dieta sencilla de verduras, cereales y muy poca carne; mostraron muy poco endurecimiento de las arterias.

¿Pero sin carne como se puede obtener la proteína suficiente? W.C. Rose de la Universidad de Illinois, una autoridad en el campo de la proteína, afirma que solo se necesitan 25 gramos al día.

Si el hombre no comiera carne, ni huevos, ni leche todavía recibiría un promedio de 83 gramos de proteína al día. Una mujer recibiría 61. Este dato fue descubierto en un proyecto de investigación realizado por el Dr. Mervyn Hardinge de la Universidad de Loma Linda bajo la dirección del Dr. Frederick J. Stare de Harvard, una autoridad respetada en el área de la nutrición.

El Dr. U.D. Register, un bioquímico reconocido, y el Dr. Hardinge; ambos activos en el campo de la nutrición humana, me dijeron que la sola fruta con proteína en provisión abundante, supliría a la persona con proteína suficiente para satisfacer lo que el cuerpo demanda.

Probablemente ningún científico recomendaría un programa tan drástico pero sirve de ejemplo para enfatizar como la Asociación Americana de Carne ha exagerado la teoría de la dieta de alta proteína. Se sabe muy bien que una persona puede vivir varios días sin proteína y no sufrir daño alguno.

Por supuesto, una dieta balanceada es la mejor, pero la evidencia demuestra que la carne es innecesaria en una dieta y en cambio su consumo podría introducir sustancias que producen enfermedades crónicas, degenerativas o agudas e infecciones. 

Tenemos el ejemplo de toda una nación volviéndose vegetariana por sus condiciones económicas durante la primera guerra mundial en 1918. Bloqueados por mar y tierra, Dinamarca se vio en una crisis de escasez de alimentos.

 

 

Sangre ha sido extraída de seres humanos quienes tenían leucemia e inyectada a animales pequeños. No solo desarrollan leucemia sino también otros tipos de cáncer; en los senos, pulmones, etc.
 

El alimentar una vaca, matarla y consumir su carne significaba un desperdicio del 90% de la comida dada al animal.

El Dr. Hindehede, una autoridad en la nutrición, fue llamado de emergencia por el Rey de Dinamarca. Puso a la nación a una dieta sin carne por un año. Muchos pensaron que seria desastroso. Sin embargo se estableció una marca mundial del índice de mortandad más bajo: 34% entre los hombres y 30% entre las mujeres. Al año siguiente el índice subió de nuevo después de regresar al consumo de la carne.

Una observación cuidadosa de los efectos de la carne en mis pacientes durante 45 años me lleva a la misma conclusión que la famosa escritora de la salud, la Sra. Elena G. de White quien escribió en el libro "Medical Ministry" Págs. 266-267:

"La carne es el reproductor más grande de enfermedades que se pueda introducir al sistema humano,"

Una investigación llevada a cabo en el Colegio de Médicos Evangelistas ha demostrado que una dieta sin carne puede ser adecuada cuando incluye recetas hechas con nueces, granos y verduras. Estas recetas de "carnes vegetales" ayudan a hacer el cambio gradualmente.

El Dr. Stare de Harvard me escribió diciendo que una dieta que incluía granos variados, frutas, verduras y legumbres (arvejas, habichuelas, la soya, lentejas) con algunas nueces es más que adecuada cuando se elimina la carne.

Mantengo mi mesa suplida con una variedad deliciosa de alimentos y la falta de carne no me molesta. Después de estudiar las enfermedades de los animales en un laboratorio y observar el efecto que una dieta carnívora ha tenido sobre mis pacientes, la encuentro muy difícil volverla a comer.

Estoy muy de acuerdo con el nutricionista Dr. E.V. McCollum de la Universidad de John Hopkins quien en su propia opinión dijo que cualquier persona que prefiere eliminar la carne de su dieta tiene una gran ventaja sobre aquellos que la consumen.

Pero no se desesperen. Para todos aquellos que les gusta el sabor de la carne hay imitaciones muy sabrosas hechas de nueces y granos y que no le producirán el mismo "dolor de estomago".

 

O.S. Parret, Doctor en Medicina.

 

Si al leer toda esta información, todavía desea continuar consumiendo carne, por favor considere lo siguiente:

 

1) el sufrimiento por la cual tiene que pasar un animal para convertirse en alimento suyo; y 2) nunca fue parte del plan original de Dios, que por medio de la muerte, el animal se convirtiera en alimento para el hombre. Léase los tres primeros capítulos del libro de Génesis para ver si lo encuentra. El hombre no vio la carne como alimento hasta después del diluvio y solo fue porque quedó muy poca vegetación. Aún así había ciertas restricciones. Por ejemplo la carne no podía tener ni grasa, ni sangre. La grasa porque contiene los desechos del animal y la sangre porque puede llevar una enfermedad. Una vez estas mismas se eliminan entonces queda un pedazo de carne que pierde completamente su sabor y se asemeja al cuero de un cinturón; porque precisamente lo que hace que sea tierna es la combinación de la sangre y la grasa.

Por favor considere su salud y la salud de su familia. Si tiene dudas todavía, haga contacto con alguien que sea vegetariano y sabe que lleva una dieta balanceada de granos, frutas, nueces y verduras. Averigüe como empezó, como se siente ahora a diferencia de antes; y sobre todo que lo ayude con recetas variadas.

Solo es cuestión de tomar una decisión definitiva. Hazlo hoy mismo porque mañana quién sabe de que se habrá muerto ese alimento que está sobre su plato.

 

CAMINO AL CIELO • ALTAMOMT, TH. 37301 USA

Recopilado por www.laicos.org


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Última Actualización Lun 20 Oct. 2003