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Posibilidad de variaciones en los seres vivientes.

Desde el principio del siglo XX, la ciencia de la genética -el estudio de la herencia- se ha magnificado desde un aspecto poco conocido de la biología hasta quizá la más significativa y cuantitativa de las ciencias biológicas. Este estudio ha revelado principios y leyes que hacen posible una comprensión de la base física para las variaciones dentro de los organismos. Los genetistas consideran que el impulso de la evolución es la selección natural actuando sobre las mutaciones (la aparición de elementos modificados o que antes no existían y que determinan la herencia) y recombinaciones (reorganización de elementos previamente establecidos y que determinan la herencia).
Las mutaciones dan lugar a un gen modificado (determinante de la herencia) que se presenta en el complemento hereditario de un individuo y posteriormente, por medio de la reproducción, llega hasta una "población" genética. La modificación de un gen se provoca por la adición, supresión o sustitución de uno o más nucleótidos que son bases en la molécula de ADN.
La gran mayoría de las mutaciones son perjudiciales, hecho que indica un esquema inicial perfecto del Creador. La mutación que produjo ovejas de patas cortas (ovejas Ancón) es útil para impedir que las ovejas se extravíen o salten por encima de los cercos, pero es obvio que no se trata de una mutación benéfica para las ovejas. Las mutaciones somáticas que producen uvas y naranjas sin semillas son benéficas para el hombre, pero no ayudan naturalmente a que se perpetúen las uvas o las naranjas.
Muchas mutaciones de la mosca de la fruta, Drosophila, se han producido y estudiado en laboratorios de genética. Entre ellas hay una clase en la cual la mosca tiene ojos blancos (rojos es lo normal). Si esto fuera ventajoso para la mosca en comparación con los ojos de color normal, finalmente todas ellas podrían llegar a tener ojos blancos. En realidad, sucede lo contrario. La hembra de la Drosophila no se aparea con los machos de ojos blancos mientras tiene a su alcance machos de ojos 69 normales, y no se han encontrado ejemplares de ojos blancos todavía en estado silvestre.
Antes de 1845 sólo se conocían en Inglaterra especímenes grises de la mariposa cuyo nombre científico es Biston betularia, pero en ese año se encontró una mariposa negra en Manchester. Desde entonces en adelante los especímenes negros se hicieron más y más comunes hasta que las mariposas de las zonas afectadas por la contaminación industrial de Inglaterra se volvieron casi todas negras. La razón de esto se descubrió cuando se notó que las mariposas negras difícilmente se distinguen en el hollín y en los árboles cubiertos de carbón, al paso que las mariposas grises resaltan fácilmente. Esas mariposas normalmente se posan en la corteza de los árboles que son negros y están desprovistos de líquenes en las zonas industrializadas cubiertas de hollín, pero que son de colores más claros y están recubiertos de líquenes blancos en las zonas rurales e incontaminadas del país. Las observaciones hechas a simple vista y registros fotográficos han permitido ver cómo los pájaros se alimentan de las mariposas que se destacan pero no advierten a las otras. Debido a las medidas tomadas contra la contaminación, están reapareciendo los especímenes grises. Se han encontrado en otras partes de Europa más ejemplos de esta clase de mutación, conocida como melanismo industrial, y esto también se ha visto en casi un centenar de especies de polillas en la región de Pittsburgo, de Estados Unidos (Bishop y Cook, 1975).
Las mutaciones que implican cambios de pigmentación son comunes, especialmente en los organismos que se reproducen rápidamente. El albinismo, que es la ausencia total o parcial de pigmento, es muy frecuente en muchas diferentes clases de animales y plantas. Es probable que la etapa de color oscuro de las mariposas comprendida en el melanismo industrial fue provocada por mutaciones en tiempos recientes. La presión del ambiente (selección natural) entonces hizo que los ejemplares que viven en las zonas afectadas por la contaminación industrial entraran en la fase de la pigmentación oscura.
La hibridación resulta cuando se aparean dos ejemplares de diferentes caracteres genéticos. Es obvio que mientras mayores sean las diferencias entre los progenitores, mayores sean las posibilidades en potencia de combinaciones de genes. Es bien conocido que hay límites para la hibridación. Los individuos y los seres vivientes de características demasiado diferentes no se pueden cruzar. Las crías que resultan de la hibridación pueden ser diferentes de ambos padres, pero es obvio que su carácter genético está regido por el de sus padres.
La selección natural (sobrevivencia del más apto) desempeñaba un importante papel en la teoría original del darwinismo. Es una verdad evidente que ciertas clases de organismos pueden sobrevivir en algunos ambientes donde otros no pueden. Un gen nuevo no podrá afianzarse entre los ejemplares de una zona si en ésta los factores ambientales no son favorables a los individuos que tienen el nuevo gen. Se sabe que las mutaciones han recorrido todo el espectro, desde lo dañino hasta lo útil, pero puesto que la mayoría son dañinas, los que se ocupan de estudiar el ambiente y los que tienen a su cargo la salud pública están preocupados por la eliminación de todos los factores que producen mutaciones, tales como la exposición a radiaciones Penetrantes.
La presión de las circunstancias favorece a los miembros mejor dotados de un conjunto, pero como no hay una relación uniforme entre la complejidad y la capacidad para sobrevivir a la presión ambiental, la selección natural no es un medio adecuado para efectuar un proceso de evolución progresiva mayor. Dentro del 70 arquetipo de la creación, las mutaciones pueden ser de dos clases: (1) Una capacidad por la cual los organismos son ayudados para hacer frente a los cambios provocados por las exigencias del ambiente, y (2) las consecuencias degenerativas del pecado.
Si bien es cierto que muchas variaciones de los organismos son tan sólo levemente benéficas o levemente degenerativas, hay numerosos ejemplos de formas profundamente degenerativas. Estas pueden haberse desarrollado a través de dos caminos posibles: (1) Una existencia previa benéfica o cooperativa que se transformó en dañina y destructivo. (2) Un organismo independiente que se adaptó a vivir a expensas de otro organismo, o dentro de él, en detrimento de este último. No es demasiado difícil comprender la posibilidad de que un simbionte benéfico se transforme en un parásito. Se podrían mencionar protozoarios y bacterias benéficos. Pero por otro lado, algunas especies de protozoarios y de bacterias producen enfermedades. Algunos de los que ahora son dañinos, originalmente podrían haber sido benéficos. Se ha comprobado que seres que tenían una vida independiente la han cambiado por una existencia parasitaria y en el proceso han pasado por grandes cambios degenerativos en su estructura y su fisiología. Varios géneros de animales tienen especies que revelan un parasitismo progresivo, desde los que viven completamente independientes hasta los que dependen enteramente de organismos ajenos.
En la actualidad nuevas especies de plantas y animales se están formando. Las casi interminables gradaciones intermedias dentro de las diferentes clases de animales y las diversas clases de plantas del mundo, la profunda degeneración entre algunos parásitos y las evidentes adaptaciones para atacar y para defenderse de ciertos animales, llevan a la conclusión inevitable de que han ocurrido muchos cambios entre las formas vivientes de la Tierra. Pero no hay ninguna evidencia de cambios mayores entre una "clase" y otra. Nótese cómo expresa esto el genetista David Merrell, de la Universidad de Minnesota (1962, págs. 294-296): "El origen de las categorías taxonómicas superiores ha presentado un problema debido a que nuevos 'órdenes' y nuevas 'clases' generalmente aparecen en forma súbita en el registro de los fósiles, sin la evidencia de tipos fósiles intermediarios... Su ausencia ha inducido a algunos estudiantes de la evolución a postular que un mecanismo diferente es el causante del origen de grupos superiores, y que la mutación, la selección, el conjunto de genes y la tendencia genética sólo son las causas de cambios microevolutivos. Por ejemplo, la macroevolución ha sido atribuida a macromutaciones o mutaciones sistemáticas extremadamente raras, que tienen efectos tan drásticos como para dar lugar a la aparición de 'monstruos promisorios'... Sin embargo, una causa tal que dé origen a grupos taxonómicos superiores parece sumamente improbable. Además del hecho de que nunca se ha demostrado la existencia de tales mutaciones sistemáticas, entre los argumentos contra esta explicación, dos parecen particularmente importantes. Es extremadamente improbable que una sola mutación casual originara todos los muchos cambios en la fisiología y la morfología del organismo que serían necesarios para producir un tipo suficientemente bien adaptado para un nuevo modo de existencia de manera que se lo pudiera considerar como un nuevo orden... Además, si las mutaciones sistemáticas son tan preciosas y tan raras, si dan lugar a nuevos órdenes comprendidos dentro de un mismo límite, entonces en las especies que se reproducen sexualmente, este individuo aislado de esta nueva variedad se convierte en una voz en el desierto que busca su pareja, la cual no existe, y por lo tanto el orden que se originó en ese momento se extingue en el momento siguiente".
Es ciertamente significativo que, después de más de 100 años de investigación, entre los innumerables fósiles que se han coleccionado hay muy pocos 71 (estadísticamente, uno diría un número insignificante) que se puedan usar para intentar demostrar la evolución de una categoría mayor a otra. Los fósiles cuya presencia se ha divulgado más y que han sido presentados como fósiles de transición son los del Archaeopteryx, un ser que combinaba algunas características tanto de las aves (plumas) como de los reptiles (dientes y colas). Se han encontrado no más de seis especímenes fósiles de este ser, todos cerca de Solnhofen, en Alemania. Todos los especímenes conocidos de Archaeopteiyx estaban bien dotados para volar. No se ha encontrado ninguna forma intermediaria con alas a medio desarrollar.
Un apoyo adicional para el creacionismo bíblico lo proporcionan los "fósiles vivientes". Entre los más destacados de ellos está el árbol llamado ginkgo, el pez celacanto y el molusco segmentado cuyo nombre es Neopilina. Hasta que se encontraron especímenes vivientes, estos seres fueron considerados como extinguidos ya hace 11 millones, 70 millones y 280 millones de años, respectivamente. Es improbable que un organismo marino sobreviviera 280 millones de años sin dejar ningún rastro de ejemplares intermedios de agua dulce o marítima cuya existencia se ha postulado durante un presunto tiempo geológico tan dilatado.
Algunos depósitos de sal a los cuales se ha atribuido una edad igual a la de los organismos fósiles más antiguos dentro del cronograma evolucionista (en el orden de los 600 millones de años) se ha encontrado que contienen bacterias capaces de vivir. Cuando se cultivan esas bacterias fósiles, morfológicamente son similares a las extinguidas y se pueden clasificar fácilmente siguiendo criterios modernos. La principal diferencia entre ellas y las modernas correspondientes es que las bacterias fósiles parecen tener mayor vigor bioquímico (Dombrowski 1963). Estas observaciones concuerdan más con el concepto de creación bíblica que con el evolucionista.
 

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