
Exodo 33:14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
San Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Salmos 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Salmos 122:7 Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.
Eclesiastés 4:6 Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
Isaías 30:15 Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,
Jeremías 6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los
caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea
el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para
vuestra alma.
Mas dijeron: No andaremos.
Las funciones del sueño y la necesidad de sueño
La cuestión más difícil e importante sobre el sueño
es conocer su función. Esta pregunta no se ha respondido del todo
y existen opiniones diferentes. Algunos científicos creen que su
misión no es biológica y lo consideran un hábito.
Sin embargo, parece evidente que cumple dos funciones biológicas
relacionadas con los dos estados del sueño. El sueño S tiende
a incrementar después del ejercicio o cuando se tiene hambre u otras
circunstancias en las que aumenta la demanda metabólica. Es probable
que juegue un papel importante en la regeneración orgánica
y cerebral, facilitando la síntesis de macromoléculas: proteínas
y ácidos ribonucleicos (véase Ácidos nucleicos). El
sueño D, sin embargo, puede tener una misión más compleja
promoviendo la regeneración de procesos mentales, en especial de
facultades mentales superiores, como la fijación de la atención,
los mecanismos conscientes, las habilidades cognitivas finas y las que
tienen que ver con la relación social.
Para el análisis de las distintas necesidades de sueño
de las personas se han realizado numerosas investigaciones, como por ejemplo,
el estudio de la pérdida total o parcial del sueño, o el
de personas que duermen mucho (más de 9 horas) y el de aquellas
que duermen poco (menos de 6 horas). La conclusión es que existe
una gran variación en las necesidades de sueño. Algunas personas
funcionan bien con 5 horas de sueño nocturno, mientras que otras
necesitan 10, aunque todos sean individuos normales física y mentalmente.
Cuando se habla sobre personas que no duermen nada o casi nada se exagera,
pues todo el mundo necesita dormir al menos 4 o 5 horas.
"Sueño", Enciclopedia Microsoft(R) Encarta(R) 99. (c) 1993-1998
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