
Forma física, capacidad del
cuerpo humano para satisfacer las exigencias impuestas por el entorno y
la vida cotidiana. La forma física es un estado del cuerpo (y de
la mente) que ayuda a desarrollar una vida dinámica y positiva y
es posible que afecte a casi todas las fases de la existencia humana. Fuerza
muscular, energía, vigor, buen funcionamiento de los pulmones y
el corazón, y un estado general de alerta, son signos evidentes
de que una persona goza de buena forma física. Esto suele calcularse
con relación a expectativas funcionales, es decir, lo normal es
realizar pruebas periódicas que miden la fuerza, resistencia, agilidad,
coordinación y flexibilidad. También se emplean las pruebas
de estrés (usando un ergómetro, por ejemplo), que evalúan
la respuesta del cuerpo al estímulo físico potente y sostenido.
Estar en buena forma es casi una cuestión
de sentido común. Casi todas las personas están en condiciones
de hacer algún tipo de ejercicio habitual, ya sea la simple marcha,
jogging o footing.
Es deseable mantener la continuidad en los
ejercicios, y es importante no realizar súbitamente ejercicios violentos
o de extrema tensión. Es esencial empezar con un calentamiento gradual
y seguir un proceso de preparación.
Tan importante como el ejercicio regular
es una dieta nutritiva y equilibrada. El exceso de alcohol (véase
Unidades de alcohol), tabaco y drogas (excepto los fármacos recetados
por un médico) suele perjudicar seriamente la salud.
En muchos lugares se ofrecen programas diseñados
para ayudar a las personas a lograr una buena forma física: escuelas,
gimnasios, salones y estudios privados, y clínicas profesionales
especializadas que prestan especial atención a las funciones del
corazón y los pulmones. Hay que tener cuidado a la hora de elegir
un programa y asegurarse de que está dirigido por expertos en educación
física o medicina.
Los individuos sanos pueden elaborar sus
propios programas. La regla general es hacer ejercicio sólo hasta
que uno se sienta incómodo, es decir, hasta que la respiración
se vuelve dificultosa, o cuando se altera la circulación o el cansancio
afecta a la forma de realizar los ejercicios. Las personas con problemas
de salud ocasionados por ataques al corazón, apoplejía, heridas
y enfermedad deben consultar al médico antes de elaborar un régimen
o de realizar cualquier forma de ejercicio físico intenso.
"Forma física", Enciclopedia Microsoft(R) Encarta(R) 98. (c) 1993-1997 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
En todos estos casos un ejercicio físico bien dirigido resultaría un remedio eficaz. En algunos casos es indispensable para la recuperación de la salud. La voluntad acompaña al trabajo manual; y lo que necesitan esos inválidos es que se les despierte la voluntad. Cuando la voluntad duerme, la imaginación se vuelve anormal y se hace imposible resistir a la enfermedad. Ministerio de Curación, Pág. 183.
La condición de su mente la lleva a la indolencia y a temer el ejercicio, en circunstancias en que éste sería el mejor remedio para su recuperación. Nunca se sanará, a menos que deponga esa condición descuidada y soñolienta de su mente, y se levante para hacer algo, para trabajar mientras el día dura. Haga algo, mientras imagina y traza planes. Aparte su mente de los proyectos románticos, del enfermizo sentimentalismo amoroso, que no eleva, sino que sólo degrada. No solamente Ud. resulta afectada; otros reciben daño mediante su ejemplo y su influencia. 2T 248, 249 (1869).
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Christian Gutiérrez
Última actualización 13 de
Feb 2,001