

Hace algunos años -bueno,
muchos para ser más exacto - era raro quien tenia teléfono en casa. Era un
evento poner un teléfono en la casa. Solo en las oficinas se tenían estos
aparatos o en las casas de las personas acaudaladas.
Con el paso de los años se comenzaron a poner los de moda los videos. Los VHS y
BetaMax eran novedad. Pero de nuevo solo las personas acaudaladas los tenían en
casa. En aquellos tiempos un huevo costaba siete centavos. Un aparato de esos
costaba siete mil lempiras.
Después de eso las comunicaciones han avanzado vertiginosamente.
Ahora con los celulares e Internet, podemos estar comunicados las 24 horas del
día. Los países cada día tienen más y más habitantes. Sin embargo podemos sentir
soledad.
En estos tiempos de rápidas comunicaciones la soledad aumenta día con día.
A pesar de tantos adelantos en la comunicaciones tenemos problemas de soledad. Desde los más pequeños hasta los más viejos.
La soledad puede venir por
diversas razones: vivir fuera de casa, trabajo distante, etc.
Pero aún los matrimonios pueden sentir soledad. Aún durmiendo en la misma cama,
pueden sentirse solos.
Podemos sentirnos solos, cuando creemos o efectivamente nadie nos comprende.
Podemos sentirnos solos, cuando somos despreciados por nuestras creencias.
Podemos sentirnos solos, cuando nuestros conyugue no nos entiende.
Podemos sentirnos solos, cuando los compañeros de trabajo nos desprecian por ser
"diferentes".
Podemos sentirnos solos, en la Iglesia por sostener los hitos antiguos ante
tanto "modernismo".
Podemos sentirnos solos, en la iglesia por tantas y tantas reuniones haciendo el
bien en sábado. Y termina resultando que el día en que la familia está junta es
el domingo. ¿Extraño? Pero es una realidad.
Podemos sentirnos solos, aunque tengamos una casa grade.
Podemos sentirnos solos, aunque tengamos el mejor trabajo, la mejor casa, las
mejores cosas que el dinero puede comprar.
El problema es que la compañía no se puede comprar como se compra un artículo en
una tienda.
Fuimos creados para estar acompañados. Adán mismo llegó a sentirse solo. Por eso
el Señor le dio ayuda idónea.
Pero Eva dejó solo a Adán y el resto es historia.
Hoy puede estar ocurriendo lo mismo. Cuando uno de los conyugues deja por mucho
tiempo solo al otro, puede venir la astuta serpiente y repetir la historia de
Eva.
Cuando uno de los cónyuges niega al otro su deber conyugal, abre la puerta al
enemigo:
(1Co 7:3) "El marido pague á la mujer la debida benevolencia; y asimismo la
mujer al marido."
(1Co 7:5) "No os defraudéis el uno al otro, á no ser por algún tiempo de mutuo
consentimiento, para ocuparos en la oración: y volved á juntaros en uno, porque
no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia."
Si unos de los dos niega al otro su derecho..el derecho del otro es violentado.
Si la negación conyugal se usa como castigo, como medio de manipulación para
arrancar decisiones que de otra manera no se podrían "sacar", con el tiempo la
relación se enfriará hasta el punto de que los conyugues solo serán compañeros
de cuarto.
Pero mi hermano o amigo:
Aunque tu te sientas solo en este mundo.
Aunque tu sientas que nadie te entiende.
Salmos 27:10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo
me recogerá.
Isa 41:10: No temas, que
yo soy contigo;
no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi justicia.
Mi querido (a): El Señor nunca te dejará. Podemos apartarnos de Él, pero Él
nunca se separará de nosotros.
Aunque te parezca que todos en el mundo no te aprecian, que nadie te entiende o
que nadie te ama, hay Uno que si lo hace.
Jesús te ama tanto que murió, para que tú tengas vida. Te ama tanto que un día
dejó todo lo que tenía, para hacerse uno con nosotros. Jesús te entiende
perfectamente porque Él es humano como nosotros. Arrastró nuestras penas,
pesares. Él sabe lo que es ser despreciado de los hombres.
(Isa 53:3) "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué
menospreciado, y no lo estimamos."
Jesús
sabe lo que es ser traicionado por sus amigos.
Jesús sabe lo que es ser traicionado por sus criaturas.
Jesús sabe lo que es la burla de los lideres religiosos y no religiosos.
Jesús sabe lo que pesa el pecado.
Jesús sabe lo que es ser separado del Padre. Por lo podemos ver exclamando: (Mat
27:46) ....: "Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado?".
Así que mi hermano si crees que tu situación es desesperada recuerda:
(Heb 4:14) Teniendo, pues, un
gran sumo sacerdote que trascendió los cielos, Jesús, el Hijo de Dios,
retengamos nuestra fe.
(Heb 4:15) Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas,
sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado.
(Heb 4:16) Por tanto,
acerquémonos con confianza al trono de
la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para
la ayuda oportuna.
Hermano...confía
y cae rendido a los pies y brazos de Jesús.
Como siempre te dejo con mi texto favorito:
Mat
11:28 Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré
descansar.
Mat 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para
vuestras almas.
Mat 11:30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Dios te bendiga siempre.
Más videos si bajas nuestra barra de navegación.
11/03/2010