El tabaco y el cáncer.


Según un reciente informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el uso del tabaco guarda una relación causal con la tercera parte de todos los casos de cáncer que se presentan en el mundo.

La amenaza más grave para los fumadores es el cáncer: un crecimiento celular incontrolado, que invade y destruye los tejidos sanos. La acción cancerígena del humo del tabaco se debe fundamentalmente a los alquitranes que contiene, lo cual ha sido demostrado y experimentado en muchas ocasiones.

 La sustancia más importante dentro del grupo de los alquitranes del tabaco es el benzopireno, que tiene la propiedad de transformar las células normales en cancerosas. El contenido promedio de alquitranes en el tabaco negro es de, miligramos por cigarrillo, mientras que en el tabaco rubio es de 21,6 miligramos.
 Los cánceres que con más frecuencia se dan en el fumador son:
 

Cáncer de pulmón: Ver El tabaco y el cáncer de pulmón.
Cáncer de labio y de boca: ver al respecto él articulo titulado El tabaco y salud bucal.
Cáncer de laringe: el 80 por ciento de los que lo padecen son fumadores.
Cáncer de esófago y de estómago: son más frecuentes entre los fumadores, especialmente si además consumen bebidas alcohólicas.
Cáncer de páncreas: existen datos estadísticos que apoyan su relación con el hábito de fumar.
 
 

Síntomas precoces de los tipos más frecuentes de cáncer.

  • Adelgazamiento no justificado.

  • Tos persistente, especialmente si va acompañada de un poco de sangre en el esputo.

  • Ronquera o afonía.

  • Dificultad para tragar o inapetencia sin causa evidente.

  • Estreñimiento o diarrea, especialmente si se acompaña de sangre en las heces.

  • Emisión de sangre con la orina o dificultad para orinar.

  • Mancha blanca, costra o úlcera que no cicatriza, en los labios o en la boca.

  • Dureza o nódulo en los senos.

La presencia de estos síntomas no indica necesariamente que se trate de un cáncer, pero debe hacer consultar con el médico.

Fotos.
 
 

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1. Está fotografía de una laringe, muestra unas formaciones tumorales de color blanquecino y de aspecto rugoso, que son de tipo canceroso. La intervención quirúrgica que se emplea para tratar este tipo de cáncer, requiere la extirpación de las cuerdas vocales, por lo cual el paciente debe aprender a hablar de nuevo deglutiendo aire en el esófago.

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2. He aquí un estomago abierto, que ha sido extirpado por haber desarrollado en él un cáncer. El cáncer de estomago se presenta en muchas ocasiones en forma de úlcera, tal como se ve en el centro de esta pieza operatoria. El cáncer de estomago es más frecuente entre los fumadores, debido quizá a que los alquitranes cancerigenos que hay en el humo del tabaco se disuelven en la saliva, que después es tragada.

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3. El cáncer de colon y recto es el más frecuente después del de pulmón y del de mama. Algunos investigadores los relacionan con el hábito de fumar.

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4. Esta es la pieza operatoria que se ha extirpado en una operación por cáncer de estómago, el cual aparece en la parte superior de la fotografía, como una masa de tejido tumoral. La parte inferior dela pieza incluye parte del páncreas, y a la derecha puede verse el baso, de color más oscuro, que también ha tenido que ser extirpado. El cáncer de estómago es más frecuente en fumadores, especialmente si, además de fumar, consumen bebidas alcohólicas regularmente.


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