El tabaco y el Cerebro.


Uno de los efectos del tabaco es que impide la correcta oxigenación de las células del sistema nervioso, las cuales son especialmente sensibles a la falta de oxigeno.
 
 
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1. El cerebro humano es un órgano excepcional, capaz de reunir, sintetizar y almacenar información: puede utilizar esos conocimientos, o incluso crear nuevas ideas. A fin de que el cerebro funcione normalmente, es esencial que reciba una provisión adecuada de sangre.

 

Click para ampliar 2. Visión detallada de la 
base del cerebro. Las flechas de color señalan las arterias que proveen al cerebro de sangre. Estas arterias son claras y casi transparentes, lo cual indica que no existen depósitos de colesterol ni arteriosclerosis.

Para que el cerebro humano pueda funcionar adecuadamente, necesita un aporte permanente de oxigeno y de glucosa. Ambas sustancias le llegan transportadas a la sangre, a través de las arterias carótidas y vertebrales.
Cada año, mueren miles de enfermos, y otros muchos quedan incapacitados, como consecuencias de hemorragias, trombosis y embolias de las arterias cerebrales. Cualquiera de estas alteraciones, impide el aflujo de sangre a una zona del cerebro. El resultado puede ser la parálisis de una parte del cuerpo, la pérdida o el deterioro de algunas funciones como el habla, el coma o incluso la muerte.

La arteriosclerosis de las arterias que irrigan el cerebro es la causa principal de estos accidentes vasculares. Tanto el régimen alimentario inadecuado como el hábito de fumar, contribuyen al depósito de colesterol en las paredes de las arterias, por lo que el fumador es blanco señalado para la senilidad y los ataques cerebrales. S3
 
 

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3. Un cerebro irrigado por arterias dañadas y parcialmente obstruidas, es más propenso a la senilidad y a los accidentes vasculares como la hemorragia, la trombosis o embolia.

 
Click para ampliar 4. Vista aumentada de la base de un cerebro con arterias lesionadas por el proceso de la arteriosclerosis. Nótese la diferencia con las arterias de la fotografía número dos. El color amarillento que presentan estas arterias, se debe al depósito de colesterol y otras grasas en sus paredes, que provocan un proceso de inflamación, calcificación y rigidez de la pared arterial.


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Última actualización 27/06/2015