El tabaco y la salud bucal. |
Dra. Ma. Victoria Alfonso.
La autora de este artículo es
médico estamatólogo y ejerce en Sevilla, España.
Es facíl reconocer a un fumador, con el simple examen visual de su cavidad bucal: sus dientes aparecen manchados, los tejidos blandos puede aparecer enrojecidos; en conjunto ofrece un aspecto de mala higiene bucal, que afecta a las piezas dentarias y que da lugar a la aparición de lesiones en la mucosa oral.
El humo del tabaco va dejando huellas
por dondequiera que pasa. Las piezas dentales son tatuadas, pues
los productos del alquitrán, que hay en el humo, se disuelven en
la saliva y penetran dentro del diente, atravesando el esmalte, llegando
incluso hasta la dentina, donde se difunde la mancha. Su color puede variar
desde el amarillo oscuro hasta el negro, según el tipo y cantidad
de tabaco fumado.
Las posibilidades de tinción
también dependen de la higiene bucal, pues la falta de cepillado
de los dientes favorece la pronta aparición de estas manchas.
Por otra parte, parece ser que la formación
del sarro o tártaro, se incrementa significativamente cuando se
fuma, cosa muy importante, si tenemos en cuenta la relación de este
sarro con diversas lesiones dentales.
Los tejidos blandos.
Los labios, la lengua, las encías,
y toda la mucosa que tapiza el interior de la boca, pueden sufrir lesiones
por causa del humo del tabaco. Las células de estos tejidos son
irritadas por los
componentes del humo, y en una célula
normal se producen diversos cambios que pueden llegar a convertirla en
cancerosa.
Ahora bien, normalmente, antes de producirse
un cáncer en el labio, en la boca o en la lengua, aparecen unas
lesiones llamadas “pre -malignas” la más común de las cuales
es la leucoplaquia (leucoplasia).
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| Los labios, las lengua, las encias y toda la mucosa que tapiza el interior de la boca, pueden sufrir lesiones por causa del tabaco. |
Una mancha blanca.
La leucoplasia clínicamente es
solo una mancha blanca en la mucosa oral, cuya localización más
frecuente son las comisuras labiales, formado en ocasiones el llamado “triangulo
leucoplástico de los fumadores”.
Esta lesion presenta un aspecto
blanquecino, y en los grandes fumadores se oscurece, tomando un color
amarronado. Al taco da una sensación de rugosidad, pero no produce
dolor ni escuece. Su aparición en la boca es una señal de
alarma que indica la incapacidad de la mucosa para seguir resistiendo la
agresión que le produce el humo del tabaco.
La leucoplasia, lesión precancerosa, es todavía curable. En muchos casos desaparece espontáneamente con sólo dejar el tabaco.
El cáncer.
El cancer bucal supone aproximadamente
del 3 al 5 por ciento de todos los tumores malignos que aparecen en el
hombre, y el uno por ciento de todos los que aparecen en la mujer. Su localización
más frecuente es el labio inferior, seguido de la lengua y el suelo
de la boca.
Suele aparecer sobre lesiones
previas: leucoplasias, cicatrices de quemaduras, zonas que han sido irradiadas,
etc.
La lesión se inicia como
una costra o como una úlcera que no cicatriza. Los síntomas
que aparecen son mínimos y no suele doler. Si que pueden aparecer
síntomas en el caso que de esta lesión se infecte.
Con rapidez se extiende a los
ganglios linfáticos del cuello, que aumentan de tamaño, formando
lo que se conoce con el nombre de adenopatías.
Esto indica que las células malignas
se han extendido a otros tejidos. El cáncer de labio es espacialmente
frecuente entre los fumadores de pipa y puros, aunque también los
padecen los de cigarrillos.
Las personas que además
de fumar, consumen alcohol en exceso, tiene mayores posibilidades de padecer
de cáncer bucal, lo cual ha sido demostrado con amplios estudios
llevados a cabo en sujetos en los que se unían los dos factores:
tabaco y alcohol.
A la hora del diagnostico, existe
la “ventaja” de que estas lesiones de labios y boca se pueden observar
desde el inicio, y el tratamiento se puede instaurar antes que si se tratara
de otro tipo de lesiones internas, de más difícil localización.
Su tratamiento es difícil
y requiere la aplicación combinada de cirugía y la quimioterapia.
Los mejores resultados se obtienen en los casos de tumores diagnosticados
precozmente.
Disfruta la diferencia.
La buena salud bucal es incompatible
con el uso del tabaco, en cualquiera de sus formas. Unos dientes blancos,
unos tejidos sanos y un aliento limpio y fresco, son algunas ventajas que
se les ofrecen a los que han abandonado el tabaco.