
Una de las razones del éxito de
los planes para dejar de fumar de la Liga de Salud y Temperancia (Plan
de cinco días y Respire libremente), es que emplean medios naturales
que facilitan el proceso de desintoxicación del organismo del ex
fumador.
Aire.
El aire es la primera de nuestras necesidades
vitales. Ningún ser humano puede pasar más de unos minutos
sin respirar.
El ex fumador necesita realizar respiraciones
profundas, varias veces al día. De esta forma sus pulmones eliminan
la mucosidad cargada de impurezas, y se limpian los alquitranes acumulados.
Además, al respirar aire puro,
la sangre transporta más oxigeno a las neuronas. De esta forma,
el cerebro se encuentra más despejado, y en mejores condiciones
para resistir el deseo de fumar.
Agua.
El agua es la segunda necesidad más
imperiosa de los seres vivos. Es la gran aliada del ex fumador, pues le
permite limpiar su organismo de la nicotina que los impregna.
La nicotina, que es soluble en agua,
puede ser eliminada por la orina tanto más rápido cuanto
más agua se beba. El agua es esencial en el proceso de desintoxicación.
Además, aplicada por fuera en
forma de fricciones y duchas, tonifica el sistema nervioso y sustituye
con ventajas a los excitantes como el café.
Alimentación.
Es la tercera gran necesidad de nuestro
organismo. El ex fumador necesita una dieta a base de alimentos sencillos
y naturales.
Las frutas aportan vitamina C que,
por su capacidad desintoxicante, actúa como antídoto de la
nicotina.
Los cereales integrales, especialmente
su germen, aportan vitaminas del grupo B, necesarias para el equilibrio
del sistema nervioso.
Las verduras y hortalizas son ricas
en sales minerales, que depuran la sangre y mantienen el tono muscular
del ex fumador.