Ya no fumo pero estoy engordando

Dr. Ramon C. Gelabert.
El autor de este artículo es nuestro colaborador habitual en temas de nutrición. Su tesis doctoral es un estudio epidemiológico sobre la incidencia del tabaco en la salud de los adolescentes.
 

Es posible que en estos momentos, querido lector, usted haya conseguido por fin dejar de fumar. ¿Ha engordado? ¿No? En este caso vuelva a pesarse dentro de un mes, y repítase entonces la misma pregunta; pero si su respuesta es afirmativa, continúe leyendo este artículo: son sólo unos pocos consejos prácticos. De todos modos, permítame que explique por qué ha aumentado de peso.

¿Por qué  se aumenta de peso al dejar de fumar?

 Durante el plan de cinco días, ¿adquirió usted la costumbre de tomar caramelos o dulces en vez de fumar? Si fue así, es hora de ir pensando en abandonarlos. Quizá el mantener ocupada su boca con lo que fuera, le ayudó a “desengancharse” del cigarrillo.
Pero recuerde que los dulces son “concentrados” de calorías vacías y por lo tanto engordan, y mucho.
 De todas formas, aunque usted haya dejado a engordar unos kilos después de dejar de fumar, no se preocupe: no es demasiado grave. El riesgo que para su salud comporta fumar 20 cigarrillos diarios, equivale al riesgo de tener un sobrepeso de 40 kilos. Y evidentemente, ése no es su caso. Como dice el doctor Joseph A. Califano, ex ministro de Salud, Educación y Bienestar Social de los Estados Unidos, “nadie puede dudar ya de que fumar es una forma de suicidarse poco a poco. Es una verdadera tragedia nacional.”
 El ex fumador  tiene más hambre, entre otras cosas, porque recupera el pleno uso de los sentidos del olfato y del gusto, los cual hace que las comidas que antes eran más o menos insípidas, se conviertan ahora en platos atractivos y apetitosos, trayendo esto como consecuencia una mayor ingesta de calorías, y un aumento de peso.
 Otra de las razones por las que el ex fumador gana peso, es que el tabaco estimula el metabolismo, y así el organismo tiene un mayor gasto de energía. La doctora A, Hofsteter, de la Universidad de Lausana (Suiza), ha comprobado que el fuma veinticinco cigarrillos diariamente, incremento en un diez por ciento el gasto  calórico.
Ello  implica que, si al dejar de fumar no incrementamos nuestra actividad física, nos encontraremos sobrealimentados, y por lo tanto, engordaremos.

 Si en el periodo dentro del cual se considera que un ex fumador todavía puede presentar una cierta dependencia de la nicotina-que son los tres meses siguientes después de dejar de fumar- , usted necesita comer más, ¡hágalo! Quizá para usted los alimentos tengan un efecto “sedante” o sean un sustitutivo psicológico del tabaco.
En tal caso, coma más, pero siguiendo nuestros consejos: gracias a ellos conseguirá no continuar engordando.
 
 

Consejos prácticos.
 


Si a pesar de seguir todos estos consejos, usted continúa ganando peso, es el momento de acudir al médico. Pero..¡no fume! 
 


Dieta de una semana para ex fumadores que quieran adelgazar.


Primer día.

Desayuno.

Almuerzo (Comida)
 

Cena.

Segundo Día.

Desayuno

Almuerzo (comida).  

Cena

 

Tercer día.

Desayuno

Almuerzo (comida)


Cena


 

Cuarto día.

Desayuno


Almuerzo

Cena


 
 

Quinto día.

Desayuno


Almuerzo
 


Cena
 


 

Sexto día.

Desayuno

Almuerzo.


Cena

Séptimo  día.

Desayuno
 

Almuerzo.


Cena

Nota: Esto no es un régimen de adelgazamiento para obesos. Es simplemente una dieta para los ex fumadores que quieran perder los kilos que ganaron al dejar de fumar. Por ello en muchos de los platos, no se limita de forma estricta la cantidad que se puede tomar.

 La leche y el yogur se pueden endulzar con una cucharadita de miel.


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Última actualización 27/06/2015