"¿Yo Cariñoso?"

¿Es posible “aprender”    a ser cariñosos?

 

EL SIGUIENTE INCIDENTE ocurrió en un seminario para matrimonios que estábamos presentando. El tema era la ternura. Luego de explicar la importancia de ser afectuosos en todo momento, pedimos a los esposos que, de alguna forma, manifestaran cariño a sus esposas. Todos lo hicieron, menos una pareja. En uno de los recesos, una señora se acercó y nos contó lo que había visto en la pareja que ella tenía al lado: La esposa se había acercado cariñosamente a su esposo, para recibir alguna muestra de afecto. El la miró y en tono muy serio, le dijo que ese no era lugar para esas cosas, que para eso estaba la casa. Ella volteó la cara para que su esposo no viera sus lágrimas y según nos contaron, lloro durante el resto del seminario.

Se suele decir que los hombres son menos dados a las expresiones de cariño. Parece que es cierto. Al seguir con las charlas, vimos la necesidad de hablar directamente a los esposos. Les explicamos que la ternura se define como la manera en que se expresa el cariño o el amor. Ser tiernos no es darse besos a toda hora; pero quizá por creer que es así, algunos se privan de manifestar cariño. Se puede ser cariñoso con una mirada, una sonrisa, un apretón de manos, un abrazo, una palmada en la espalda, una palabra en el momento apropiado, una mano ayudadora, un guiño de ojos... En fin, de mucha maneras.

Muchos esposos no son tiernos porque en el hogar no les enseñaron a serlo. Desde niños, les dijeron que no debían expresar sus sentimientos y emociones. Otros creen que no es un asunto importante para la esposa, y son descuidados. Ser tiernos en público puede cohibir a los esposos. Pero no siempre la expresión de ternura tiene que ser en público.

Las expresiones de ternura son una excelente herramienta para crecer como persona. Por lo general, cuando queremos que el cónyuge cambie algún habito o defecto, usamos el método de la crítica o el regaño. Sin embargo, nos olvidamos de que, con amor, se puede lograr mucho; y es posible aprender a ser cariñosos.

 

¿Cómo podemos ser más cariñosos?

1. El amor es más que palabras. La esposa a la que ama merece expresiones de ternura y cariño. Los hijos también.

2. Empiece por las expresiones más sencillas: un abrazo o una sonrisa en el momento apropiado.

3. Sea cariñoso en el sitio adecuado. Empiece en privado; luego le será fácil expresarse en otros lugares.

4. No se dé por vencido. Puede que a veces se olvide de ser afectuoso; pero vuelva a empezar.

5. Busque apoyo. Pídale a su esposa que lo ayude. Cuando ella sea tierna, usted se sentirá inspirado a
serlo también.

 

 Tres días después de lo sucedido en el seminario, leímos una curiosa noticia acerca de algo que sucedió en un país latinoamericano: un esposo estuvo bajo arresto durante doce horas y fue multado con 61 dólares por besar a su esposa delante de su hijo, en un parque público. Una señora lo acusó porque eso no se debe hacer en un lugar público y menos aún, delante de los hijos. La noticia nos llenó de tristeza.

Sin embargo, a pesar de estas cosas, seguimos animando a los esposos a ser siempre cariñosos.

 

Pedro y Cecilia Iglesias dirigen los departamentos de Ministerios de la Familia y Ministerios de la Mujer, respectivamente: de la División Interamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Son autores del libro Como crear una atmósfera celestial en el hogar, publicado por APIA.